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¿Qué debes de tener en cuenta a la hora de pedir una hipoteca?

Una hipoteca es una decisión financiera de suma importancia, ya que es una cuestión que tiene un paco que proviene mensualmente. Las razones por las cuales adquirimos una hipoteca, son diversas. Independientemente de la razón o motivo por la cual estemos pensando en adquirirla o vayamos a adquirir nos lleva muchas veces a un mismo punto y es ¿Qué debemos de tener en cuenta a la hora de pedir o adquirir una hipoteca?

pedir una hipoteca

Pues bien, en todo campo laboral independientemente de cual estemos hablando, tienen su vocabulario y esta, como es claro no es la excepción. Hay un conjunto de palabras que debes tener bien presentes a la hora de adquirir una hipoteca, y aquí te las vamos a decir, junto a lo que es.

Interés:

El interés hace referencia al tiempo que tardaras en devolver el dinero a lo largo del tiempo

Tasa de interés:

La tasa de interés es importante al inicio y al término del préstamo, ya que esta es la manera en la que vas a determinar, cuanto, como y cuando estarás pagando todo el ciclo del crédito.

Deducciones:

La deducción hará referencia al descuento o la rebaja que se puede aplicar sobre la hipoteca.

La hipoteca es un tema importante, ya que es un préstamo que necesitamos al cual le podemos sacar provecho y al cual no debemos de tener miedo, ya que si a lo largo del plazo se nos presenta una duda no debes dudar en preguntar.

La hipoteca y la beca

Está muy pero que muy feo...

Está muy pero que muy feo…

Meterse a hablar del tema educativo es como entrar en un campo de minas, lo sé, pero alguna vez hay que hacerlo. En España ha habido un montón de sistemas educativos, siguen conviviendo la pública y la concertada y el tema levanta pasiones, pero curiosamente no por la calidad de la enseñanza, por lo que los chavales aprenden o dejan de aprender, sino por temas como la enseñanza de la religión o lo que cuesta cada plaza en la pública u la concertada.

Ahora, la última bronca gira en torno a la reválida, y tampoco se trata de lo que saben los chavales, sino de quién pone el examen, si el Estado central o las Comunidades Autónomas, o qué tipo de examen se pone, si uno que permita conocer lo que enseñan en cada lugar o uno más difuso que impida crear escalas y rankings.

Amigos, esto es la guerra, pero una guerra política completamente enconada en torno a la politización de las aulas y al hecho, que todos conocemos, de que el título es igual en todas partes pero lo que se enseña no tiene nada que ver si se compara entre unos sitios y otros. Hay comunidades autónomas donde, de media, no saben hacer la O con un canuto (me ahorro el citarlas) y colegios privados donde se paga por la nota, para adelantar luego a los  de la pública a la hora de acceder a una plaza universitaria.

Pero eso da igual. Lo que importa es la religión y que nadie pueda medir nada. ¿Y qué tiene esto que ver con las hipotecas y con nuestro blog? Pues la relación viene por el lado de las becas. A muchas familias les deniegan la famosa beca MEC por tener “presuntamente” un alto patrimonio, en lo que, por supuesto, entra el valor de la vivienda, contabilizado en base al su el valor catastral. Lo que casi siempre omiten es que salvo que esa vivienda esté pagada en su totalidad, la ley sólo permite  aplicar el porcentaje del valor catastral en base a lo que se haya amortizado de hipoteca.

O sea, que no te pueden considerar toda la casa como tuya si no has pagado la hipoteca. Para saber lo que llevamos pagado, pues ya sabéis: al extracto bancario y ahí a comprobar la parte de capital amortizado. El resto, a efectos legales y todos los efectos, no puede ser masa patrimonial  ya que lo adeudas y no forma parte de lo que tienes.

O sea, que si te deniegan la beca porque el presunto valor de tu patrimonio excede el mínimo, se puede recurrir esta denegación en base a que te están imputando un patrimonio que no se ajusta a la realidad, puesto que existen deudas que no son correctamente contabilizadas. O sea que al tanto, porque además de haber pocas becas hay mucho listo por ahí.

La hipoteca del autónomo

una idea autonómica

una idea autonómica

Parece que el autónomo no le acaba de gustar a nadie. Y la cosa empieza ya por nuestras madres, que la mayoría de las veces nos dicen “déjate de tonterías y oposita, que así tendrás un trabajo para toda la vida”, o aquello otro “de busca trabajo en una buena empresa que te pague bien a fin de mes y olvídate de problemas”.

Y si a nuestras madres ya no les gusta la figura del autónomo, el Gobierno no quiere ni siquiera oír que un autónomo pueda ponerse enfermo o quedar en el paro. Como eran poco, se unió la banca a la fiesta. O volvió a las andadas, mejor dicho, seguramente.

Según varios expertos, los autónomos están prácticamente expulsados del mercado hipotecario. No solo no hay productos creados a medida para este grupo laboral –del modo que las hay, por ejemplo, hipotecas para ciertos funcionarios como los jueces– sino que la banca es mucho más exigente con ellos a la hora de concederles una hipoteca.

Entrando en lo concreto, si de media los bancos están exigiendo que el cliente pueda aportar una entrada del 20% del precio de la vivienda, en el caso de los trabajadores por cuenta propia, se exige al menos el 30% de entrada. Y no basta con eso: deben demostrar que, además de pagar sus cuotas, su actividad es rentable y se mantendrá en el tiempo.

La clave no está sólo en el riesgo de que la empresa vaya mal, sino también en que en el caso de pérdida del trabajo, el autónomo no va a recibir ninguna indemnización, y ese dinero lo calcula cuidadosamente el banco para tasar de algún modo no sólo al inmueble, sino también al cliente.

Así que si eres autónomo y estás pensando en pedir una hipoteca, vete preparando un resumen convincente que explique de qué va tu negocio, por qué va a durar veinte o treinta años sin perder fuelle, y al menos la siguiente documentación:

1.- Resumen anual del IVA del año anterior.

2.- Pagos trimestrales del IVA del año en curso.

3.- Pagos fraccionados del IRPF del año.

4.- Últimos recibos del pago de la Seguridad Social.

5.- Información de ingresos y gastos que amplían la documentación fiscal y contable.

Así las cosas, como vemos, al autónomo se le van a pedir un montón de papeles adicionales a lo habitual y, digan lo que digan estos papeles, se le va a seguir mirando con lupa y se le van a seguir aplicando peores condiciones. Por el riesgo, dicen.

Al final, las madres casi siempre tienen razón. Me temo.

 

Trucos de los bancos para no devolver la cláusula suelo

oro por baratijas

oro por baratijas

Los banco tenían y tienen aún verdadero pánico al asunto de la cláusula suelo en las hipotecas y la consiguiente devolución de lo cobrado en exceso.  A pesar de la sentencia europea de la que ya hablamos el otro día, los trucos comerciales, legales y de de toda índole, siguen tenienso toda su vigencia.

Vamos a hacer un pequeño recorrido por ellos:

1. – Abusar de la confianza de los clientes, diciéndoles que esa clase de acuerdos son los normales, y que después de tantos años de relación no es normal llegar a desconfiar de que se está haciendo algo inmoral. Se llega a involucrar la relación personal con los empleados si es necesario, pero la idea es casi matrimonial: ¿Cómo te iba a hacer esto yo, cariño?

2. – Aprovechar cualquier momento para conseguir que el cliente firme una renuncia. Se le ofrece cualquier cosa, se le dice que con eso se arregla todo sin juicios ni nada, y se le pone a la firma una renuncia. Al final, te dan tres, para no tener que darte ocho.

3. – Las Cláusulas de confidencialidad. Los acuerdos que ofrecen algunos bancos limitan al cliente a la hora de contar su historia porque los bancos persiguen que el asunto de las cláusulas suelo quede debajo de la alfombra y que los clientes no reclamen el dinero que les corresponde. De lo que se trata es de evitar que haya más reclamaciones o cunda al impresión de que se puede reclamar.

4. – Sustos y amenazas. Te quito la cláusula suelo, pero en el nuevo contrato hay que introducir tal y cual condición, porque la ley ha cambiado y ahora esto nuevo que te perjudica entra en vigor y tú verás. Chorradas. Pero funciona.

5. – Que parezca que el acuerdo ha sido propuesto por el cliente. Así, aunque se abusivo, no se podrá reclamar de nuevo. La redacción del acuerdo se hace  en primera persona como si fuese el cliente quien haya propuesto esas condiciones

6. – Retirar la cláusula suelo por las buenas, pero sin hacer mención a las cantidades ya pagadas. En este supuesto la entidad bancaria pretende que los afectados se olviden de reclamar todo el dinero que han pagado de más, ya que el banco ha procedido con “buena fe”.

Hay más, muchas más, casi tantas como hipotecas afectadas, pero todas se combaten del mismo modo: no me vengas con milongas, devuelve lo que me corresponde y hagamos por ser buenos amigos. Sin rollos. Ya está bien…

La titulización de hipotecas tiembla

Denunciante en la sala de espera

Denunciante en la sala de espera

La semana pasada os hablaba del palo que supuso que supuso para los hipotecados que la justicia Europea dé la razón a la banca en el tema de las cláusulas suelos y el límite a la as reclamaciones sobre cantidades pasadas. Esta semana, en cambio, vamos a dar una de arena, porque la justicia parece que ha metido el dedo en la llaga de las titulizaciones y el asunto puede llegar a hacer daño.

Por si a alguien le suena aún a chino este término, la titulización es el fenómeno pro el que una hipoteca, convenientemente troceada e incluida en un fondo de inversión o cualquier otro título negociable en el mercado financiero, pasa a comercializarse como parte de otro producto. La pregunta que se hacen algunos juristas es si un banco, después de titulizar y comercializar una hipoteca por este medio, sigue estando legitimado para ir contra el hipotecado en caso de que este deje de pagar alguna cuota o, pro contra, ya no puede ejercer esa acción por haber vendido la hipoteca.

El abogado David Bravo, informa sobre la resolución obtenida pos su compañero José Ignacio Aguilar al respecto. La copio tal cual:

“El Juzgado de 1ª Instancia nº 4 de Sevilla (autos de ejecución hipotecaria nº 1119/2014) acaba de notificarme la resolución que estimando el motivo de oposición de mi cliente, la hipotecada, consistente en la titulización del crédito hipotecario alegado por la demandante, CATALUNYA BANC, y apreciando en consecuencia su falta de legitimación activa, ordena sobreseer y archivar las actuaciones.

Y comenta David Bravo

Merece interés reseñar esta resolución, testimonio del buen hacer de la judicatura, por ser la primera de este carácter dictada por un juzgado sevillano y hacerlo respecto de una cuestión, la titulización de los créditos hipotecarios que, aunque se trata de una opaca práctica bancaria que se encuentra entre las causas de la crisis financiera, solo recientemente ha concitado la atención del movimiento ciudadano que labora contra los abusos hipotecarios. Mediante ella los bancos vendían por trozos sus créditos aunque mantenían inscrita a su favor la garantía hipotecaria y se reservaban su gestión, llegando en su caso a ejecutarla y demandar a los deudores como si conservaran su propiedad. La resolución recaída declara que esa venta les priva de la titularidad del crédito y por tanto de la legitimidad para reclamarlo. 

Aunque la resolución puede ser apelada, la afectada, una de las muchas personas que encontró en la PAH la imprescindible solidaridad para su lucha por su derecho a la vivienda, se ve de momento libre de la angustia de perderla.

¿Qué ha pasado aquí?

Que el juez da la razón al hipotecado diciendo que no entra en si paga o no la cuota, sino en que el banco no tiene derecho a quedarse con la casa cuando ya ha vendido a terceros la hipoteca. En todo caso, podríaan reclamar esos terceros. ¿Y quienes son?

Pues ahí está la cosa: que ni el propio banco lo sabe…

Así empezó lo de Lehman, y así seguimos.

La hipoteca y la sorpresa de Hacienda

No sólo es cosa de oculistas...

No sólo es cosa de oculistas…

Ahora que estamos en plena campaña de la declaración de la renta, ha surgido una de esas sorpresas que, poe esperada, no deja de ser llamativa: los hipotecados que hayan conseguido la devolución de parte de lo pagado de manera indebida por las cláusulas suelo, tendrán que hacer una declaración complementario a Hacienda por ese dinero, ya que en su momento dedujeron cantidades superiores a las reales en su declaración de impuestos.

Y es que Hacienda está últimamente en todo: este año han anunciado que todo lo comprado y vendido por ebay, por ejemplo, tendrá que ser declarado también así como sus correspondientes plusvalías o minusvalías.

Así las cosas, y como los que han pleiteado contra los bancos por su hipoteca tenían toda la razón, hay que reconocer que Hacienda tiene también toda la razón en reclamar lo suyo, y va a suponer un montón terrible de papeleo, porque se trata de declaraciones complementarias sobre todos los años  no prescritos de los que se haya conseguido devolución de cláusula suelo. Se trata, en principio, de más de dos millones de beneficiarios de estas sentencias, con lo que, a un promedio de cuatro declaraciones complementarias por sujeto pasivo, nos ponemos en ocho millones de declaraciones complementarias.

Y eso, dependiendo de lo que Europa decida, concretamente el 12 de Julio, sobre la pertinencia de devolver el dinero de las cláusulas suelo con una retroactividad mayor de la que hasta ahora ha concedido la justicia española.

El criterio que seguirá Hacienda es rectificar la liquidación del I.RP.F. en cada año no prescrito, es decir, de los últimos cuatro ejercicios, porque interpreta que el contribuyente se ha estado deduciendo una cantidad que en este momento resulta indebida, ya que el banco le cobró de más, y ahora se lo reintegra.

Por ese sistema, la Agencia Tributaria les va a exigir una declaración complementaria por “un incremento patrimonial no reconocido” e  informará de que, como beneficiarios de esta devolución, deben declarar ese dinero en el impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) como “ganancia patrimonial”.

O sea que , amigos, alegría.

Todo tiene sus efectos secundarios, como veis.

 

La normativa hipotecaria se retrasa

Vendo todo el fajo por 25 €. Baste a buen entendedor...

Vendo todo el fajo por 25 €. Baste a buen entendedor…

Ya veis, se pasan la vida diciendo que hay que cumplir la legislación comunitaria, que Bruselas obliga a esto y lo otro, pero cuando una directiva de la Unión Europea beneficia al consumidor encuentran todo tipo de excusas para posponer su aplicación. En este caso, como no podía ser menos, el Gobierno ha alegado que está en funciones para  no aprobar la armonización legislativa correspondiente.

¿Y qué es estar en funciones? Me pregunto. Pues parece bastante claro: significa cumplir las funciones que las leyes te encomienden, de modo y manera que la administración siga funcionando, sin tomar iniciativas políticas. Pero es que cumplir una legislación a la que estamos obligados no es ninguna iniciativa política. Es cumplir, simplemente, y ya está.

La legislación en cuestión tenía que entrar en vigor el 21 de marzo y según dicta la jurisprudencia comunitaria tenía que entrar en vigor desde el mismo momento en que se dicta, lo que ya ha dado lugar a algunas reclamaciones.

¿Y qué dice esta norma?

En primer lugar, obliga a las entidades a informar de todas las ofertas existentes en el mercado, y establece un plazo de reflexión obligatorio de siete días antes de firmar la hipoteca. El mismo plazo existente para retractarse de su firma.

En segundo lugar, y no menos importante para las hipotecas ya firmadas, la directiva exige una “tolerancia razonable” antes de llegar a las ejecuciones y limita los cargos que se pueden añadir por impago, esos cargos que convierten una deuda pequeña en una bola de nieve que crece sin parar. Uno de los cargos que se eliminan, por ejemplo, son  recargos por amortización anticipada.

Y lo que es más importante y más doloroso para esta banca nuestra, convertida en bazar: la directiva establece la prohibición de que la comercialización vaya vinculada a otros productos, de manera que la movilidad entre entidades sea mayor, justo lo que los bancos tratan de evitar, en su intento por fidelizar al cliente, como ellos dicen, o por capturarlos, como decimos los demás.

En el caso de las hipotecas multidivisas, el usuario deberá de ser informado de que las cantidades pendientes de amortización podrían elevarse e incluso ser superiores al capital inicial.

Pero ya sabéis: están en funciones y no pueden permitir que entre en vigor. Menos mal quer el sol sigue saliendo, porque a lo mejor, en funciones, tampoco debería…

 

Cuestiones sobre el Euribor negativo

La curiosa evolución de las cosas

La curiosa evolución de las cosas

Ahora que hemos entrado en el terreno del Euribor negativo, aunque sólo sea de manera anecdótica, hay mucha gente que se hace un montón de preguntas sobre este fenómeno y cómo va a afectar a su hipoteca. Vamos a hacer un pequeño recorrido por lo que nos preguntan…

¿Cómo hemos llegado al euríbor en negativo?

Fundamentalmente es una de las consecuencias de que el Banco Central Europeo apluique ya un interés del -0,4% al dinero que los bancos con exceso de liquidez aparcan en forma de depósitos en las cuentas del banco central. Si el BCE les cobra por dejar la pasta allí, entre ellos se cobran tambiñén por dejarse el dinero unos a otros, porque ahora parece que el dinero es una especie de basura que hay que dejar a otro, como si fuyese un residuo, y pagar por ello. La gracia del asunto es que lo que era un asunto interno se ha convertido en asunto de todos, porque el euríbor a un año es  la referencia utilizada en España para calcular la cuota mensual que se paga al banco en la inmensa mayoría de créditos hipotecarios a tipo variable. Alegría.

¿Cuándo me lo empiezan a aplicar?

Pues dependiendo de cuando toque la revisión de tu hipoteca, pero en general, a partir de abril, puede tocar ver la reducción de la cuota, pues ya hbrá pasado el plazo de adaptación que suele ser de unos dos meses.

¿Puede ser negativo el interés de mi hipoteca?

Pues puede llegar a serlo si el diferencial que contrataste era pequeño y los valores negativos del euribor siguen creciendo. En la actualidad, ese diferencial, como mínimo y si se admiten otras condiciones (contratar con el banco seguros, planes de pensiones o domiciliar nómina o recibos), ronda el 1%. Pero, entre 2007 y 2009, en algunos casos muy contados,  se llegaron a conceder hipotecas en las que el diferencial aplicado al euríbor por algunas entidades se situó entre el 0,17%  y el 0,25%. Es en esas hipotecas donde el interés podría llegar a ser negativo

¿Cuánto tiempo estará en negativo el euríbor?

La bola de cristal me la he dejado en el garaje, pero si Mario Draghi sigue impriomiendo dinero como si ni hubiese mañana, y flagelando con su látigo a todo el que no lo saca al mercado, la situación puede prolongarse bastante. Y el señor Draghi ya ha anunciado que seguirá con las medidas extraordinarias “hasta marzo de 2017 o más allá”. O hasta el infinito y más allá, como en aquella película que todos hemos visto…

Si el interés llega a ser negativo, ¿me devolverán de veras dinero?

En teoría, sí, pero aquí somos gente realista y no creemos que se llegue a pagar dinero por tener una hipoteca. Otra cosa es que al cosa llegue a los tribunales, que seguro que llegará, y que allí se pasen un buen rato meneando el asunto y compitiendo a ver qué juez ocupa más portadas de periódicos. Aunque, como digo, lo más normal es que al final se decida en el Supremo, lo más que aspiro a conseguir es que se ponga un suelo del 0%. Y gracias.

¿Pero quién sabe?

 

Las tasaciones de las hipotecas vuelven a emborracharse

pescadilla_muerde_colaY estamos donde estábamos, por aquello de tropezar de nuevo con la misma piedra, porque no espabilamos, o porque si hay algo constante en la historia de la Humanidad es la codicia y el inevitable funcionamiento de los incentivos perversos.

Según un informe del BBVA, al menos el 15% de las hipotecas se conceden ya por encima del 80% del valor de tasación. El propósito de la enmienda duró lo que duró la vigilancia del asunto, o quizás un poco menos. Y eso, sin hablar de las tasaciones, que nuevamente se están hinchando con pretexto tan flojos como la mejora del mercado, la mejora de las expectativas o el esperable alza de los precios. El papel lo aguanta todo, y la desmemoria aún más.

La cuestión está clara, amigos: los tasadores cobran a porcentaje del valor tasado, y de todo lo que aumentan, se llevan una parte. Los clientes quieren que les den un poco más para andar un poco más desahogados hoy aunque eso suponga ahogarse con la letra de la hipoteca en el futuro. Los empleados y directivos de la banca trabajan por incentivos, y cuanto más alto presten y más hipotecas firmen, mayor es el bonus de fin de año, de fin de mes, o de cuando toque.

 

Hay que firmar nuevas hipotecas porque el Banco Central Europeo está que lo tira, y obliga además, con varios mecanismos, a hacer llegar ese dinero al mercado. Hay que firmarlas aunque la gente ande corta de efectivo y el concepto de demanda solvente se haya relajado más de lo prudente. El caso es tirar para adelante.

¿Quién se queja? Nadie

Las quejas vendrán luego, cuando dentro de unos años volvamos a escuchar a la gente decir que no se leyó no sé qué cláusula sótano, que era tonto del culo y lo engañaron, o que simplemente pasaba por allí y le endilgaron una hipoteca a punta de pistola, lo que hace irrenunciable su derecho a la dación en pago o vete a saber qué prebenda.

Por ejemplo.

 

Ejecuciones hipotecarias y desahucios.

ejecuciones2015

 

Empezamos hoy de nuevo con una imagen: es la evolución de las ejecuciones hipotecarias y desahucios en España desde 2007 hasta hoy. La fuente es el Consejo General del Poder Judicial, y algo sabrán estos de lo que sale de los juzgados.

Ahora que se han terminado al fin las elecciones y no se puede sospechar motivación política en cualquier cosa que se diga, ya se puede afirmar que la recuperación no es tal, sino un simple alto al fuego, o dicho de manera más técnica, una atenuación del ritmo al que empeoramos.

Con la caída de las rentas del trabajo, y la recuperación en falso del empleo, las hipotecas siguen siendo una pesada losa sobre las economías familiares, ya sea porque uno de los miembros de la familia sigue en en el paro, o por ese fenómeno reciente según el cual consigues un trabajo pero sigues siendo pobre porque el salario se ha quedado en una sombra de lo que era, en la misma actividad, antes del comienzo de esta crisis sin final.

Si analizamos la gráfica vemos la gran crisis de Lehman Brothers y sus dos réplicas, perfectamente marcadas por los intentos del BCE de reflotar la economía por el dudoso procedimiento de introducir dinero en el sistema, pero sólo pro la parte alta. También, y eso hay que reconocerlo, el mínimo de ejecuciones al que hemos llegado ahora está por debajo de los mínimos de ocasiones anteriores, lo que deja un espacio para el optimismo.

Pero si hablamos de desahucios, la cosa cambia. Salvo un pequeño descenso a finales de 2012, el total de personas que pierden su vivienda sigue una tendencia claramente alcista, fruto de la mayor lentitud con que se producen estas decisiones, siempre más traumáticas.

Ese va a ser uno de lo  campos de batalla políticos del futuro: mientras no se consiga recuperar de algún modo a todos esos cientos de miles de españoles que lo perdieron todo, la demanda interna no repuntará y no tendremos una verdadera recuperación. Ya no se trata de caridad, ni de buenrollismo, sino de desatascar de algún modo una recuperación económica que no acaba de llegar y que , cuando llega, se estrella contra la vieja hipoteca, con sus cuotas reforzadas por una deflación y una bajada de salarios generalizada que parecen estar aquí para quedarse.

Felices fiestas a todos.

Evolución de la hipoteca

Sorpresas

Sorpresas

La cosa no anda mal del todo: el número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales se situó en 5.959 en el tercer trimestre de este años 2015, lo que supone una disminución de un 12,4% respecto al mismo periodo de 2014. Son datos del Instituto Nacional de Estadística, que aclara que una cosa son las ejecuciones y otra muy distinta los desahucios. Hay que decirlo para que no se confundan términos.

Según estos mismos datos, en el tercer trimestre se iniciaron 19.403 ejecuciones hipotecarias, un 17,8% menos que en  2014 . De  estas, 18.344 afectaron a fincas urbanas 1.059 a fincas rústicas.

Dentro de las fincas urbanas, 11.584 ejecuciones correspondieron a viviendas, el 59,7% del total de ejecuciones, lo que acumula un descenso del 15,6% respecto a la del mismo periodo de 2014.

Y ya de la que estamos metidos en harina estadística, desglosamos: dentro de lo que son viviendas, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas físicas sumaron 7.590 en el tercer trimestre (-13,8% interanual), de las que 5.959 son viviendas habituales de personas físicas y 1.631 no son residencia habitual de los propietarios. Estas últimas bajaron un 18,4% respecto al tercer trimestre de 2014.

Por su parte, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas jurídicas totalizaron 3.994 en el tercer trimestre, un 18,9% menos que en el mismo periodo del año pasado. Las viviendas de personas jurídicas son aquellas cuyo propietario es una empresa, sociedad, etc.

Como según el INE en España hay 18.378.100 viviendas familiares, las ejecuciones hipotecarias afectaron al 0,03% de todo el parque existente, lo que vine  a ser un tres por mil. Este dato me parece especialmente curioso, y especialmente bien buscado si lo que se busca es optimismo…

Y ya para acabar este desglose, hay que decir que  del total de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas registradas en el tercer trimestre, 9.971 afectaron a viviendas usadas, mientras que las ejecuciones sobre viviendas nuevas sumaron 1.613.

El dato que más nos debería hacer reflexionar es la época en que se firmaron la mayor parte de las hipitecas que ahora han resultado fallidas: el 20,3% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas corresponde a hipotecas firmadas  en 2007, el 17,2% a hipotecas suscritas en 2006 y el 11,3% a hipotecas firmadas en 2008.

¿Os dice algo?

A mí sí: los años de la locura y el sálvese quien pueda…

Cuando la mejora no mejora

¿Quién lo iba a decir?

¿Quién lo iba a decir?

Las hipotecas pueden llevar poco a poco, muy lentamente, el mismo camino que llevan las pensiones: que con el paso del tiempo resulta que el verdadero problemas está en que no hay inflación, sino deflación, con lo que las cargas, en vez de reducirse paulatinamente por el paso del tiempo, se van incrementando con una realidad que nadie tenía prevista.

Digámoslo claro: buena parte de la gente que firmó una hipoteca a treinta años no calculó muy bien los riesgos que ese inmenso plazo implica. No calculó que uno de los dos miembros de la pareja podía quedarse en el paro. No calculó que podían separarse. No calculó que el valor de la vivienda podía reducirse (porque los pisos no bajaban nunca) y no calculó que los salarios, en vez de subir un poquito cada año (mientras la hipoteca permanecía fija), podían reducirse un poquito cada año, mientras la hipoteca, igualmente fija, apretaba cada vez un poco más.

El problema lo estamos viendo muy de cerca en lso datos de la Seguridad Social y su tesorería, que tenía previsto que con la mejora del empleo y la actividad  sus ingresos aumentasen casi un 7% mientras que sus gastos aumentaban alrededor de un 2,5% debido a las nuevas pensiones que debían pagarse, etc. ¿Y cual ha sido la realidad? Que aunque el empleo ha crecido alrededor de un 3%, los ingresos sólo han aumentado en un 0,7%, o sea, seis puntos y medio menos de lo previsto. La razón es clara: las pensiones y sus cuentas estaban calculadas para una base de cotización medio de 1080 € y resulta que los españoles cobran un salario muy inferior a eso.

El agujero final de la Seguridad social es de casi cinco mil trescientos millones de euros, y habrá que tirar una vez más de la depauperada hucha, esa hucha que, invertida en deuda pública, ya casi no ofrece ningún rendimiento, porque los tipos de interés son extremadamente bajos (y que sigan así, por dios, o nos estrellamos con todo el equipo…)

Estamos ante una reducción de salarios sin precedentes. Estamos ante el fenómeno, de todos conocido, de que tras cambiar de trabajo, o tras volver al mercado laboral después de pasar un tiempo en el paro, no hay manera de seguir cobrando lo que se cobraba en el anterior, sino siempre un poco o un mucho menos. Estamos ante la realidad de que al jubilarse un trabajador que cobraba mil seiscientos euros se le sustituye por otro de ochocientos veinticinco, o por un becario de cuatrocientos.

Y así no pueden salir las cuentas de la Seguridad Social. Ni las de la hipoteca, ni las de nada en absoluto… Así es como quiebran las cuentas públicas, como cierran las panaderías de barrio y como todo se complica lentamente mientras se supone que nos recuperamos.

Y eso es lo malo: que cuando la mejorar no mejora, el empeoramiento puede ser mortal.