¡Quién pudiera!
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 Y es que si algo tiene de bueno la loterÃa es poder darnos el lujazo de soñar, y de soñar gratis –que no es poco-, con todo lo que podrÃamos hacer con unos cuantos milloncejos en nuestro bolsillo (o en el banco, que para eso están). Y la cara se nos descongestiona y nos aparece una sonrisilla de felicidad que en muchos casos corresponde más a los males que nos quitamos de encima que a los bienes que están por venir. Y el efecto terapéutico de poder librarnos de estos agobios, aunque sea por una horas, y, quien sabe, quizás dÃas o semanas, es realmente aliviador. ¡Que por lo menos nos dure hasta el año que viene! ¿Qué te parece el artÃculo? Vota: Posts relacionados |
Mburuvicha :: 22/Dic/2008 :: Varios :: No hay Comentarios »

Ya que la loterÃa no se ha dignado llamar a mi puerta, volvemos a celebrar el dÃa de la salud ¡Y que dure!. Muchas felicidades a los agraciados que se han librado de contratar una 
