Sin esfuerzo no hay paraiso

Sin esfuerzo no hay paraiso

Estamos apunto de cerrar un año convulso en el que el principal indicador de la bolsa española, el IBEX, ha cerrado por encima de la “barrera” psicológica de los 12.000 puntos. Y uno se pregunta: ¿No estamos en crisis? Pues pareciera que unos si y otros no.

La gente “normal” guarda su dinero en el banco y si tiene algún ahorrillo lo mete a plazo fijo y hasta hace pocos años en ladrillo. Pero no todo el mundo acostumbra a usar las mismas estrategias. Con frecuencia, mas de la que parece (y si no que se lo pregunten a los bancos) las plusvalías obtenidas de la bolsa sirven para financiar la economía real: los sueldos, las viviendas, las infraestructuras, etc. Un ejemplo: Sí hace 5 años invertí 10 millones en la bolsa y ahora los vendo por 15 millones, esa diferencia es la que servirá para comprarme el coche, la entrada de la vivienda o lo que sea. Pero ¿a que se debe que haya ganado 5 kilos por invertirlo en algún sitio?

Pues a que todos nos fiamos de los “expertos” y de los “gurús” financieros (si, esos que no supieron predecir esta crisis; inciso: los que supieron predecirla se han forrado, lo sé de buena tinta). Y en base a esta confianza (muy cercana a la confianza del consumidor) y a que la empresa en la que invertimos no lo ha hecho muy mal, nos hemos embolsado unos cuantos eurillos. Pero si esa empresa quiebra mañana, yo he ganado una pasta (si he conseguido vender antes). Yo me he forrado mientras los empleados y los proveedores van a sudar sangre para cobrar. Como bien nos cuenta Ladrillez, la economía capitalista hace agua por muchos lados, pero al final reproduce el mismo esquema que los sueldos de los políticos: como son ellos mismos los que deciden, nunca se lo bajan. El lobby económico aboga por que se regule la desregulación. Las teorías sobre liberalización y desregulación no son mas que milongas de contertulios en las que se afirma que hay que cambiar todo para que todo, absolutamente todo siga igual.

Ya lo decía nuestra ministra de economía hace poco: “los ciudadanos pueden tener confianza en el futuro, todos excepto aquellos que han perdido sus puestos de trabajo”. Pues si… pues fale… pues malegro. Todos renegamos de la especulaciòn pero en cuanto nos sobra algo, a buscar una manera rápida de ganar dinero sin ningún esfuerzo. Mientras la riqueza se siga generando vía especulación podemos tener una absoluta confianza en el futuro.

¿Qué te parece el artículo? Vota:
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (10 votos, promedio: 4,40 de 5)
Cargando ... Cargando ...
Posts relacionados