Esta es la bandera del 2º Reich. Sirva de aviso para los que quieren una 3ª República.

Esta es la bandera del 2º Reich. Sirva de aviso para los que quieren una 3ª República: pasar de segundas partes nunca fue bueno.

Hace unos días nos hablaba el amigo Mburuvicha de las diferencias entre las medidas de política económica alemanas y las de nuestro país y hoy me apetece reincidir en el tema.
Como ya sabréis los que alguna vez hayáis cometido la imprudencia de echar un vistazo a mi perfil, he escrito algunas cosas sobre el desastre de Weimar y la inflación galopante que llevó en 1923 a que el dolar americano se cotizase de 1,2 marcos a cuatro billones cuatrocientos sesenta mil millones de marcos en diez meses. Los salarios se tenían que pagar varias veces al día, porque con la paga de la mañana no llegaba para comprar la comida del día cuando llegaba la hora de salir del trabajo. En 1923 murieron un millón de alemanes de hambre o frío.
Sobre lo mucho que se cabreó la gente ya sabéis, sin duda, unas cuántas cosas. Y sobre lo que hicieron después de cabrearse, también. En Alemania se lo toman todo muy en serio, parece: cuando trabajan, reconstruyen un país en diez años, cuando se divierten, organizan algo tan desmedido como la Oktoberfest cervecera(para verlo, si no lo conocéis), y cuando se enfadan y arman bronca, pues hace falta todo un planeta y seis años para devolverlos a su cordial, educada y laboriosa normalidad de siempre.
Para el tema que tratamos en esta página, a lo mejor convendría que supiésemos algunas cosas de lo que ocurre con la vivienda por ese país que tantas veces nos ha echado una mano en las lides europeas, aunque lo único que tuviésemos en común fuesen los adversarios.
En Alemania la vivienda es escandalosamente barata para nuestro estándar, tanto en propiedad como en alquiler. Hay grandes diferencias por zonas, por supuesto, pero el alquiler medio en una ciudad media es de 190 € al mes por un piso de tres habitaciones. Y en cuanto a compra, pues o pongo tres enlaces que pueden pareceros un poco exagerados y quizás lo sean, pero sirven para hacerse una idea. Este primero es de Mutzschen, en Sajonia, un pueblo de 2.300 habitantes. El segundo corresponde a Plauen, un ciudad de 70.000 habitantes, y aunque no os lo podáis creer os aseguro que es cierto proque les mandé un email para poreguntar si era una errata.. El tercero corresponde a un apartamento de dos habitaciones  (58 m.) en Berlín capital.
Cuando hayáis recuperado la mandíbula, recordad que la renta media y el salario alemán es muy superior al español, con lo que esos precios suponen para ellos un esfuerzo financiero aún menor que el que supondrían para nosotros. También denéis tener en cuenta que al ser un página en inglés, orientada al mercado exterior, los precios son algo superiores a la media nacional. Si alqguien quiere de veras buscar vivienda en Alemania que lo diga en comentarios y pondré enlace a alguna inmobiliria local.

Las causas y efectos de esta diferencia son determinantes para lo que más tarde puede abordar un país. Con semejante punto de partida, como es fácil de comprender, todo acaba siendo diferente.

En cuanto a las causas, son muchas, demasiadas, para tratar de enumerarlas aquí, pero me gustaría destacar tres:
-1-En Alemania no hay que edificar en terreno específicamente urbano. Todo el país es edificable salvo las zonas en que esté expresamente prohibido. Así, como comprenderéis, no hay quien se saque un duro de recalificar nada ni se puede forzar la escasez de suelo. ¿Y dónde está prohibido expresamente edificar? Pues cerca de las vías férreas, en los cauces de los ríos, los parques, los espacios naturales… Todo muy normal, vaya..
-2-Tras la guerra hubo que reconstruir medio país, y el gobierno, en vez de vender las viviendas, las dio en alquiler masivamente. Por si alguien no lo sabe, en el año 48 colocaron un cartel en Berlín, de muchos metros de alto, que decía: “Si quiere ver nuestras ruinas, dese prisa”. Vaya carácter…

-3-Digan lo que digan algunos, el muro de Berlín no lo levantaron los neoliberales para evitar que la gente escapase hacia los paraísos socialistas. Parte de la población de la RDA huyó del comunismo cómo y cuándo pudo, dejando vacías su viviendas en Oriente y obligando a construir nuevas viviendas en Occidente. Tras la unificación y el regreso de muchos ciudadanos a sus ciudades orientales de origen, sobraban viviendas a millares en los dos lados.
Las consecuencias de este abaratamiento de la vivienda son tremendas y marcan absolutamente la diferencia a la hora de competir en los mercados.
-1-Necesidad de invertir los capitales en bienes más productivos que la vivienda, pues este sector ofrece una rentabilidad muy baja. Esto desarrolla forzosamente la industria y otros sectores productivos.
-2-Movilidad geográfica de los trabajadores a muy bajo coste, pues si tu casero el Estado te cambia en cuestión de días o semanas una vivienda en tu ciudad de origen por otra en tu ciudad de destino.
-3-Volumen de renta disponible de los ciudadanos mucho más elevada, con lo que esto implica en el consumo y la demanda.
Y algo más: cuando el casero principal es el Estado, ¿qué creéis que dicen las leyes sobre el impago de alquileres? No te fusilan al amanecer, pero casi.
Trasladando toda esta información a nuestro país, me hago y os hago algunas preguntas:
-¿Son los permisos municipales una de las causas del encarecimiento de la vivienda?
-El deseo español de ser propietario de la vivienda, ¿es un capricho o tenemos nuestras buenas razones para ello dada nuestra evolución histórica?
-¿Sería viable en España que el Estado fuese propietario de varios millones de viviendas, o acabaría siendo un colador para caraduras y grupos antisociales?
-¿Hay que perder una guerra poder ir en el pelotón de cabeza? (veáse Alemania y Japón) ¿O es mejor decir que eres comunista y dedicarte a ganar dinero como loco? (véase China)

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