Acabaremos echando de menos aquellos andamios eternos...

Acabaremos echando de menos aquellos andamios eternos...

Acaba de publicarse un estudio sobre el mercado inmobiliario, concretamente de RR Acuña y Asociados, y aunque todos sabemos de sobra que hay más de mil opiniones, todas distintas y todas con un punto de Nostradamus, me parece que esta gente lo razona un poco mejor de lo corriente y por eso me he centrado en su opinión.

Según sus cuentas, el abaratamiento de los pisos llegará este año a un 9,55 % y se espera que siguen bajando al menos durante dos años más hasta llegar a una rebaja de más del 22 %, que ya es una rebaja sustancial.

El motivo, por supuesto, es la gran cantidad de viviendas sin vender que quedan en “el almacén”, y pasa con las viviendas igual que con las patatas, que si hay muchas, pues bajan. O aún peor, porque el que tiene almacenadas las patatas no paga IBI por ellas.

En España hay un millón setecientas mil viviendas sin vender y la demanda anual no llega a las doscientas veinte mil viviendas. Por tanto, y contando con que la cosa siga por los cauces normales, hay pisos aún en stock para otros ocho años, como poco, con lo que eso supone de parón en un sector tan importante para la economía, la nuestra, en general.

Lo que menos me gustó, y menos os va a gustar a vosotros de este informe, es la idea de que los pisos iniciados tardan una media de dos años en construirse, con lo que todavía estamos disfrutando del tirón de los que se empezaron antes del comienzo del naufragio económico al que llamamos crisis. Así las cosas, el mayor efecto del parón inmobiliario en el desempleo lo veremos a partir de junio de 2010, y muy posiblemente no se pueda contar con la construcción como motor de la economía hasta el 2014 o aún más adelante.

Y todo esto, sin contar con algunos factores que echo yo en falta, como la contracción demográfica y la reducción de la demanda por la expectativa de nuevas bajadas. Contando con ellos, calculo que hasta el 2016 o el 2018 no veremos a la construcción tirando dle país como ha hecho siempre.

Y me parece normal. Un país que produce máquinas, puede esperar que las máquinas produzcan algo. Un país que produzca vacas puede esperar que las vacas den carne, leche y terneros, pero un país que produce pisos, qué espera que den después, salvo hipotecas, IBI y cuotas de comunidad?

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