Alojamiento barato y sin riesgo

Alojamiento barato y sin riesgo

Una de las exigencias más extrañas que nos hacen los bancos es la contratación de un seguro de vida para concedernos la hipoteca. En teoría, se trata de garantizar que en caso de fallecimiento podamos seguir pagando la hipoteca, de modo que el riesgo de impago disminuya, pero en la práctica, como ellos son los beneficiarios de esa póliza de seguro de vida, se trata de que el banco cubra sus rriesgos con nuestro dinero, de modo que el TAE se vea incrementado sin que aparezca en la hipoteca.

Fijaos:

Si el seguro de vida es un gasto obligatorio, resulta que lo que realmente pagamos anualmente por la hipoteca es  superior a lo que nos dicen, incrementando el coste y el diferencial de la hipoteca en unas décimas o incluso en un punto y pico, dependiendo del seguro de vida. Como esta cantidad NO pertenece en puridad a la hipoteca no tienen obligación de computarla en su publicidad, ni en el resumen de sus condiciones.

Por tanto, antes de contratar una hipoteca y para compararlas en condiciones homogéneas, hay que diferenciar  muy bien la hipoteca que lleva aparejada la obligatoriedad de un seguro de vida (o de hacer el pino puente, o de comprarse un coche amarillo) de aquella que es simplemente una hipoteca sin más.

No darse cuenta de esto es permitir que te cobren por lo que no has pedido.

 Anotad esta idea a todas las cosas que ya sabíais que hay que preguntar antes de comparar hipotecas. No pueden decirnos que las manzanas van a veinte céntimos el kilo, pero es obligatorio comprar también un juego de café.