¿Qué me estás contando?

¿Qué me estás contando?

¿Qué me estás contando? Los bancos nos siguen engañando como a bobos

¿Tú sabías que existía la posibilidad de aplazar hasta 12.000 euros de tu hipoteca a través del ICO? No te preocupes que ni tú ni la mayoría de las familias hipotecadas de este país, porque desde marzo de 2009, fecha en la que se aprobó esta moratoria, sólo 11.800 familias se han acogido a ella.

Si tenemos en cuenta los problemas que estamos teniendo todos para poder pagar nuestras hipotecas, y la gran cantidad de embargos que se están produciendo por no poder pagar las cuotas, esta cifra me parece ridícula, ¡algo debe de estar fallando!

Falla la comunicación. Poca gente conoce esta moratoria y los que la conocemos es porque estamos metidos en este mundillo de las hipotecas. El consumidor medio, el tipo que como tú se limita a trabajar, lo que le dejan, y a pagar sus facturas, cada vez más, no tiene conocimiento de esta moratoria.

Porque las noticias de televisiones y periódicos prefieren decantarse por otras noticias más morbosas y de mayor impacto visual o informativo, en lugar de ofrecer esta información de servicio al ciudadano, y porque, claro está, el Gobierno quiere ahorrarse un buen dinerillo y tampoco le da mucha publicidad a la cosa.

Pero para que estés al día, para que recuerdes que era aquello de la moratoria que nos vendieron a bombo y platillo, pero de la que luego nadie sabía nada, como suele suceder en este país, aquí tienes los requisitos que eran necesarios para aprovecharse de ella:

– Tener suscrito el préstamo antes del 1 de septiembre de 2008.

– Ser trabajador por cuenta ajena y estar parado o perder el trabajo antes del 1 de enero de 2010.

– Ser autónomo con cargas familiares que haya cerrado su negocio o que acredite pérdidas que reduzcan sus ingresos hasta tres veces el Indicador Público de Efectos de Renta Múltiple (IPREM

– Pasar a ser pensionista de viudedad con cargas familiares.

– La hipoteca no debe superar los 170.000 euros.

– El préstamo tiene que ser para primera vivienda.

Si cumples estos requisitos vete corriendo a tu Banco o Caja, antes de que se fusionen que luego todo será más complicado, e infórmate de si todavía estás en plazo para poder acogerte a esta moratoria, porque me temo que si cumplías los requisitos y no te han informado, es que alguien te ha estado engañando.

Porque el problema con nuestro sistema financiero es que buscan su único beneficio sin intentar ayudar al pobre ahorrador que se ha comprado una vivienda con todo su esfuerzo y que paga religiosamente sus cuotas. ¡Así nos va en este país!

Aumenta el ahorro, ¿pésame o enhorabuena?

Siempre hay ideas originales para acabar con los excedentes de productos sin vender.

Siempre hay ideas originales para acabar con los excedentes de productos sin vender.

Según los últimos datos, esos datos que caen en avalancha cuando termina un año y comienza otro, la tasa de ahorro de los españoles se ha disparado en 2009 hasta alcanzar el 14, 1 % de la renta disponible, lo que es un 4,1 % más que el año anterior. O sea, una tercera parte más, que es mucho enm términos relativos.

Cuando vemos esta clase de datos tenemos que pensar dos cosas antes de sacar una conclusión, porque se trata de un tema con dos filos:

-1- Que la inversión procede del ahorro, y que si los españoles no empezábamos a ahorrar más no teníamos que quedar necesariamente en la ruina porque no habría capital que invertir, dada la dificultad de seguir obteniendo financiación exterior.

Lo que se invierte es siempre el ahorro de alguien, y durante demasiados años hemos estado tirando por aquí del ahorro de los países asiáticos, que prestaban grandes cantidades de dinero procedente de sus excedentes comerciales y de la diferencia entre sus ingresos y el nivel de gasto de sus economías.

Aumentar el ahorro supone, pro tanto, permitir la financiación de nuestra economía de forma autónoma, lo que tiene que ser necesariamente bueno.

-2- Por otro lado, el aumento del ahorro es una disminución del consumo y la demanda. Si la gente ahorra más es que gasta menos, lo que contraerá la producción y el empleo, y esto puede llevar a que muchas empresas, ya tocadas, no puedan soportar sus costes y acaben cerrando, lo que supondría un nuevo descenso de la demanda por la gente que se queda sin trabajo y sin salario. La espiral del avión tocado, vaya.

La economía se mueve por lo que la gente demanda, y cualquier descenso de la demanda es una contracción de la economía, que deja a personas en la calle.

¿Cómo lo veis vosotros?, ¿es bueno o malo este aumento del ahorro? ¿El hombre precavido vale por dos o puede ser la precaución la que mate al gato?

P.D: los comentarios que se ahorran no se pueden invertir más tarde, así que no seáis tacaños…  🙂

 

 

 

El cuento de la lechera

Cuando nos hablan del precio de la vivienda, nos cuentan el cuento de la lechera

Cuando nos hablan del precio de la vivienda, nos cuentan el cuento de la lechera

Vamos a hacernos unas pequeñas cuentas, nada importante, lo justo para ir pasando la cuesta de enero y que nos enteremos un poco de los informes con los que nos bombardean en estas fechas.

Sí, porque los finales de año y comienzos del siguiente son propicios para informes de todo tipo, sobre las chicas más guapas, los mejores equipos, y, como no, los precios de la vivienda, que está de plena actualidad.

La Sociedad de Tasación, que algo tiene que decir en esto del precio de las viviendas, ha hecho público un informe en el que nos cuenta que la vivienda nueva se ha abaratado un 5.7% en España durante el año 2009.

Vamos a ver lo que significa eso. Si tenemos una vivienda que al principio del año 2009 podía valer 200.000 euros, a finales del mismo año valía 189.600 euros, es decir, una reducción de precio de 11.400 euros, a lo que habría que añadir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

Este sigue siendo, hasta nueva orden gubernamental, un 7%, es decir, 798 euros, que sumados a lo que te ahorrabas en el precio te quedas en un ahorro de 12.198 euros, en una vivienda de 200.000.

Lo cuál, teniendo en cuenta la situación en la que nos encontramos y la sobrevaloración que había sufrido el sector de la vivienda en nuestro país en los últimos años, llegamos a la conclusión de que nos están tomando el pelo.

Porque todo es mentira. Con este informe entendemos que la tan cacareada bajada de precios de la vivienda nueva de la que nos hablan todos los telediarios no aparece por ningún lado.

El sector no se está ajustando, y los constructores no están reduciendo sus beneficios, porque si ajustaran los precios a los valores de hipoteca del constructor, por ejemplo, la reducción de precios sería muchísimo mayor.

El único ajuste que se está produciendo es en temas de empleo y en construcciones que no se terminan o no se entregan, de momento no se está produciendo ningún ajuste en precio de vivienda nueva, o el que se está produciendo es inapreciable.

¡Qué no nos vendan el cuento de la lechera!

Los sistemas económicos y sus problemas (II): colectivismo (socialismo y comunismo)

 

Me parece más apropiado y simbólico el escudo de la antigua RDA, peor este es más conocido.

Me parece más apropiado y simbólico el escudo de la antigua RDA, pero este es más conocido y general. Y quizás más realista...

Hace algún tiempo me propuse hacer un recorrido por los distintos sistemas económicos y sus problemas. Entonces comencé por el capitalismo, ya que es el sistema en el que vivimos y, los que habéis seguido este blog habéis visto que dedicamos un artículo a su descripción y cinco más a sus fallos intrínsecos.

Hoy vamos a hablar del colectivismo, o sistema económico socialista o comunista. Por supuesto, entiendo que no son lo mismo, pero las diferencias de matiz no harían entrar en un tema sobre el que se han escrito cargamentos enteros de libros y aquí ocupamos como mucho un par de folios, así que permitidme que los equipare.

El colectivismo es un sistema ideológico opuesto al individualismo. Su objetivo principal es la defensa de los intereses comunes por encima de los individuales y cree que la economía y su funcionamiento no puede dejarse en manos de los intereses particulares libremente definidos, porque esto conduciría a grandes injusticias y al parasitismo de unos respecto a otros. El colectivismo trata de evitar que unos individuos se aprovechen del trabajo de otros y se apropien de su producción, de su fuerza o de su inteligencia.

Una de las ideas básicas del colectivismo es que la competencia debe sustituirse a toda costa por la cooperación, de modo que dejen de emplearse recursos naturales, horas y esfuerzo en algo tan improductivo y dañino como imponerse unos a otros.

En los sistemas económicos socialista y comunista, dos sistemas colectivistas, se entiende que los medios de producción deben ser comunes y nunca privados, y servir a los intereses de la sociedad. La diferencia principal (muy por encima) es que los sistemas comunistas creen no sólo los medios de producción, sino también el producto obtenido debe ser común, aboliendo la propiedad privada de todo tipo de bienes, así como los salarios. Para los sistemas comunistas, a cada ser humano se le debe pedir según su capacidad y dar según su necesidad. La capacidad y la necesidad son, por tanto, las varas de medir las obligaciones y los derechos de cada cual.

El problema principal de esta doctrina es que es absolutamente enemiga de la libertad, pues como la sociedad se impone al individuo, no importa lo que cada cual desee o quiera, sino lo que convenga a la comunidad, que impondrá por la fuerza el interés común a todo el que busque su interés particular.

No existe, por tanto, ni la libertad de elegir una profesión que te guste (has de desempeñar la que se necesite), ni la libertad de elegir lo que produces (producirás lo que la sociedad necesite), ni la de residencia (vivirás donde convenga) ni ninguna otra que pueda lesionar los intereses comunes.

Por eso dije anteriormente que este sistema parece pensado más bien para las hormigas que para seres humanos y así lo repito ahora, aunque volveré a ello a la hora de detallar los problemas del sistema.

Entre sus ventajas, podemos citar que logra realmente el desarrollo de sociedades muy atrasadas donde las diferencias de partida son muy grandes, y que en estas sociedades primitivas consigue realmente un incremento de la producción y de los bienes disponibles, mejorando la situación económica de grandes masas humanas.

Entre sus inconvenientes, citaré unos pocos, que serán objeto de otros artículos:

—Necesidad de aplastar la libertad y oposición a la naturaleza humana.

—Lentitud y rigidez en la respuesta a las necesidades económicas.

—Desincentivación de la creatividad y el esfuerzo.

—La necesidad como medida de lo que se recibe es un concepto corrupto en sí mismo.

Estos cuatro problemas y sus corolarios han conducido normalmente al colapso económico y humano de los sistemas colectivistas, incapaces absolutamente de cumplir el primer objetivo de un sistema económico: crear bienes para toda la población y hacer feliz a la gente. Anuncio también un artículo más:

— El comunismo como alucinación colectiva y su resistencia frente la realidad (un epílogo sociológico).

Trataré en este epílogo de hablar del fenómeno sociológico del colectivismo y de su carga psicológica, aspectos ambos nada desdeñables.

En resumen, y seguiremos conversando sobre ello, el socialismo y el comunismo son sistemas que no te hacen más rico pero te hacen más desgraciado y dependiente de los demás.

Concluyo con lo que oí decir en cierta ocasión a un científico ruso, al que le preguntaron qué tal se vivía en el comunismo:

“Muy bien, pero demasiados años”

Maravilloso, ¿verdad?

Espero vuestras sugerencias y comentarios para afinar el debate.

Plusvalías. Cómo calcular las plusvalías para los impuestos. Venta de vivienda.

Grifo socialista.

Grifo socialista.

Una de las novedades del nuevo IRPF 2010 es que las plusvalías pasan a tributar del 18 % anterior a dos nuevos tipos: el 19 % para los primeros 6.000 euros y el 21 % para el resto.

Sin entrar ahora a valorar si esto es positivo o no, si redistribuye la riqueza o simplemente ahuyenta al inversor, creo que es importante saber cómo se calculan estas plusvalías, en especial en el caso de la venta de vivienda.

En el caso de las acciones, la cosa está clara: plusvalía es lo obtenido por la diferencia entre el valor de compra y el valor de venta de los valores, teniendo en cuenta que el valor se actualiza anualmente según el IPC.

En el caso de la venta de vivienda la cosa es mucho más complicada, porque dependiendo de la antigüedad de la vivienda y del momento de su adquisición se puede uno acoger a distintas valoraciones y distintas tablas de actualización, pero fundamentalmente estamos ante el mismo procedimiento: tomar el valor de adquisición y convertirlo en su valor a día de hoy para luego ver la diferencia, actualizada, entre el precio de compra y el de venta.

Lo explico con un ejemplo:

Compramos en 1998 un piso por dieciséis millones de pesetas y lo vendemos hoy por doscientos mil euros. Por tanto, tenemos un valor de compra de 100.000 euros y un valor de venta, de 200.000 euros.

Pero como cien mil euros del año noventa no son lo mismo que cien mil euros de hoy, hay que actualizarlos. Esto se hace multiplicando por la tasa de actualización, que es el producto de todos los IPC desde 1990 hasta hoy. En este caso, la moneda se ha devaluado un 36,3 % con lo que el cálculo será: 200.000 euros de precio de veta menos 136.300 euros de precio de compra. Total: 63.700 euros de plusvalía.

Sobre esos 63.700 euros es sobre los que tendremos que pagar, a razón del 19 % para los 6000 primeros y del 21 % para el dinero restante. Lo que tendríamos que pagar, entonces, serían 12.631 euros de impuestos.

No obstante, es importante aclarar dos modos de pagar menos plusvalía:

-Al valor de compra se le puede añadir también el de las reformas necesarias que se hayan realizado. Es decir: si el piso se compró en mal estado, se puede añadir a su coste de adquisición la reforma que se hiciese. Siempre, claro, está, que se conserven las correspondientes facturas.

-Cuando el inmueble que se vende es primera vivienda, si el dinero que se obtiene de la venta del piso se destina a comprar otra primera vivienda, todo lo que se gasta en la adquisición de la nueva está exento de pagar impuestos. Se trata de la deducción por reinversión.

En el ejemplo que pusimos, si se compra otra vivienda de 220.000 euros, no se pagaría nada. Pero cuidado: si se solicita una hipoteca por importe superior, la desgravación mengua. Lo explico:

Vendimos la vieja por 200.000, compramos la nueva por 220.000 y pedimos una hipoteca de 80.000, sólo podemos desgravar por reinversión 140.000. Del resto, pagaríamos como campeones.

Sólo un apunte más antes de terminar: ahora que ya sabéis la importancia del IPC para calcular este impuesto, además de para actualizar los salarios, ¿comprendéis la magnitud del timo que nos cae cuando maquillan el IPC y nos dicen que es menor a lo que fue realmente?, ¿comprendéis la clase de estacazo que nos cayó al entrar en el Euro?

Pues eso.

Que 2010 nos sea leve.

Administración y poder de la empresa. Los fallos del capitalismo (y VI)

Somos compañeros y estamos en el mismo bando...

Somos compañeros y estamos en el mismo bando...

Este capítulo, último de la serie, no estaba previsto inicialmente porque no se trata de un fallo sistémico propiamente dicho, sino de un efecto humano derivado de las descorrelaciones que genera el propio sistema capitalista. Si os apetece un repaso al concepto general, ya que se trata de una srie, empezamos en este artículo sobre los fallos del capitalismo.

El tema es delicado, así que trataré de abordarlo lo más directamente posible: lo mismo que el socialismo está pensado para las hormigas y no para las personas (ya hablaremos de eso más adelante), el capitalismo genera intrínsecamente corrupción.

En el sistema capitalista, los medios de producción están en manos privadas que, necesariamente, actúan en libertad y buscan sus propios intereses. De esta búsqueda de los intereses propios nace el bien común. Un embajador de la URSS en Gran Bretaña, preguntó una vez: ¿quién se ocupa del suministro de pan de Londres? La respuesta, que lo dejó aterrorizado, fue NADIE.

En un sistema capitalista, alguien fabricará pan mientras sea rentable hacerlo, y será rentable mientras no haya exceso de pan. No hace falta que nadie se ocupe. El sistema se ocupa solo.

Pero para evitar abusos y defender el bien común, el sistema capitalista necesita una serie de normas y regulaciones, y ahí es donde la corrupción se produce, y diré más, se produce NECESARIAMENTE.

Las empresas privadas manejan grandes cantidades de dinero, e incluso inmensas cantidades de dinero. Sin embargo, su actividad y la posibilidad de obtener beneficios, depende del cumplimiento de una serie de regulaciones que son vigiladas por funcionarios que ganan mil, mil quinientos, o tres mil euros al mes.

No hay relación alguna entre el valor de lo que el funcionario defiende y lo que el propio funcionario obtiene por su defensa. Y ahí es donde surge la corrupción.

Cuando un alcalde de un pueblo, sin sueldo, que se paga de su bolsillo a veces los viajes a la diputación, tiene el poder de decidir si se puede edificar una urbanización de sesenta millones de euros en un monte, surge la corrupción queramos o no.

Cuando Microsoft depende de un funcionario, aunque este gane tres mil euros al mes, para vender internet explorer en Europa o no, es posible que la ley se amolde.

Cuando una empresa minera depende de una concesión, o de una licencia ambiental, io d eun permiso para realizar vertidos contaminantes, y esos papeles los extiende un señoe que gana mil quinientos euros al mes, es difícil que logre mantener el tipo mucho tiempo.

El capitalismo, pro tanto, deja la riqueza en manos privadas y la regulación en manos de gente que a menudo no tiene un duro. ¿Hay peligro mayor?

La respuesta es la ética, por supuesto, pero eso no es un mecanismo económico, y además aún faltan unos días para los Reyes Magos.

Feliz Año Nuevo.

 

 

En caída libre, ¿o no?

Caída libre

¿Quién cae: el precio de la vivienda o los hipotecados?

Nos están intentando vender la moto de que el precio de la vivienda se encuentra en caída libre, por lo que es de esperar que en breve los precios se ajusten a la realidad de la economía española, pero mucho me temo que no se trata más que de una moto, y gripada.

Ayer, el portal idealista.com hizo público un estudio sobre el precio de la vivienda usada y demostró lo que ya se intuía por la observación diaria: el precio de la vivienda está bajando, pero poco.

Al comienzo de la crisis todos los expertos coincidían en que la vivienda era uno de los sectores que mayores ajustes sufriría, en materia de empleo y de precios, pues bien, acertaron con el empleo, con una ingente cantidad de trabajadores que se han quedado en la calle, pero no con el precio.

El informe de idealista.com demuestra que la vivienda usada está cayendo en pequeños porcentajes: 6% en Barcelona, 4% en Madrid o 3% en Bilbao, por ejemplo. Nada que ver con el 20% que se calcula como desfase entre el precio real, el que debería de ser, y el precio de mercado, el que efectivamente es.

Estos porcentajes de caída son reales, aunque hay que verlos con perspectiva. El informe está realizado sobre una base de datos de algo más de 90.000 viviendas, todas ellas colgadas en el portal idealista.com.

Por tanto, no están teniendo en cuenta los pisos de particulares que venden por su cuenta, ni de aquellos embargados que los bancos están malvendiendo.

Estamos hablando, entonces, de unos porcentajes reales algo mayores a los que nos dice el informe, pero todavía lejos de lo que nos anunciaban, porque la gente que compró caro se está resistiendo a vender barato.

Lo ideal, en cualquier caso, es aguardar un tiempo antes de comprar, a no ser que se encuentre una buena oportunidad de inversión. Para ello, hay que pensar que cuanto más céntrico sea el piso su precio será más estable y tenderá a crecer, mientras que si el piso está en las afueras el precio es más volátil y cae en picado en época de crisis.

Las externalidades. Los fallos del capitalismo (V)

Pobre niño: no se dio cuenta de que era una inocentada.

Pobre niño: no se dio cuenta de que era una inocentada.

Este es, por fin, el último fallo sistémico del capitalismo del que voy a hablar. Queda un detalle al que dedicaré un artículo entero, pero con esto terminamos la serie dedicada a analizar el sistema económico capitalista.

Las externalidades son los efectos no compensados de las actividades económicas de unos en las actividades de otros o en el capital social de la comunidad entera. Suena tremendo, ¿eh? Pero tranquilos, que intento explicarlo.

En la economía capitalista los precios se ajustan por el mecanismo de la oferta y la demanda. Pero resulta que lo que hacemos tiene a veces efectos colaterales que nadie paga, y que al final van a recaer en todos nosotros, o en quien no tiene nada que ver con el asunto. Como ejemplo de andar por por casa, un bar de copas: el dueño del bar vende las copas al precio que puede, paga sus impuestos y se considera un buen ciudadano. Bien.

Pero resulta que cierra a las cuatro y media de la mañana y hace ruido. El ruido del bar de copas molesta a los vecinos, que pierden horas de sueño, y bajan su productividad como trabajadores. Y algunos clientes, borrachos, al salir, gritan, rompen las papeleras, hacen pintadas o mean por las calles. La actividad del bar de copas, por tanto, tiene grandes externalidades, que si debiese pagar él en vez de todos, haría que su negocio no fuese tan rentable o que tuviese que vender las copas a diez veces más de lo que las vende.

Lo mismo puede pasar con una mina, o una fábrica, o con el simple uso del coche: generan contaminación, riesgos y gastos de dinero, espacio y recursos que pagamos todos, y no sólo sus propietarios.

Con el tiempo, estos costes ocultos se acumulan desvirtuando el sistema capitalista, pues si cada cual paga lo suyo no hay quien pague estas externalidades. El beneficio económico de muchas actividades es superior al que debería ser, y el coste de muchos productos y servicios, inferior a su coste real. Esto suelen obviarlo los liberales, que creen que cada cual debe pagarse lo suyo. En general, estoy de acuerdo con ellos en algunas cosas, pero me pregunto quién cuida de las playas si el hotel costero cobra la habitación y el turista se limita a pagarla.

Al final, resulta que hay una serie de costes que se acumulan y que nadie paga, o que paga el que no le corresponde, por lo que la capacidad y la habilidad para escaparse del pago de esos costes y que otro los pague por ti acaba siendo determinante para ser competitivo en los precios de tus productos o en lo que gastas en tus compras.

La conclusión es evidente: el sistema de fijación de precios por la oferta y la demanda tiene un grave problema: hay cosas que todos el mundo gasta, pero nadie paga y eso distorsiona tanto la oferta como la demanda, lo que es un grave, gravísimo problema del capitalismo.

 

IRPF 2010: Desafío Total

Rebelión en la granja. Los políticos, que son nuestros sevidores, deciden dejar de serlo y...

Rebelión en la granja. Los políticos, que son nuestros sevidores, deciden dejar de serlo y...

Parece una peli de acción, pero se trata del IRPF 2010, un encuentro en la tercera fase con la Hacienda Pública en el que muchos morirán con las botas puestas o entonarán el Requiem por un sueño, como Aronofsky.

En principio nos anunciaron que subirían los impuestos a las rentas más altas, pero a estas alturas ya está claro que eso era sólo una frase tendente a aprovechar el cainismo de los españoles, que aceptan quedarse ciegos con tal de que dejen tuerto al rico. La verdad, por supuesto, es que nos los van a subir a todos, porque ricos hay pocos (cada vez menos) y no se saca un puñetero duro de exprimirlos. Donde verdaderamente está la tajada es en sacarle doscientos, trecientos, o quinientos euros a quince millones de españoles, no en sacarle cien mil euros a mil personas.

En principio, además de la subida del IVA, que como todos sabemos es un medida solidaria y social (fin del modo risas), van a subir los impuestos a las  rentas del capital, es decir, lo que se paga por la venta de pisos, alquileres de viviendas, y por los rendimientos de los ahorros y las acciones, tanto los obtenidos de dividendos, como las plusvalías obtenidas de su venta. El gobierno ha optado aquí por un sistema de tramos, dejando en el 19 % los primeros 6000 € y pasando al 21 % a partir de esta cantidad.

En cuanto al alquiler, se podrá deducir en la Declaración de la Renta el 10 % de las cantidades pagadas siempre que sea tu vivienda habitual y que tu renta no supere los 24000 euros brutos. Dependiendo de las Comunidades Autónomas, se podrá practicar también otra deducción en la cuota autonómica.

Hay que tener en cuenta también que desaparece la famosa deducción de los 400 €, aquellos que nos dieron a cambio de nuestro voto, a pesar de que se dijo en un principio que sólo se quitarían a las rentas más altas.

Otra de las cosas que se han modificado y que conviene tener en cuenta es que se ha rebajado el límite para la obligatoriedad de declarar: antes no era obligatorio hacer la declaración para ingresos inferiores a 11200 € y en el IRPF 2010 habrá que declarar si se tiene al menos 10.200 euros de ingresos.

Por último, debemos tener en cuenta que las retenciones que antes eran del 18 % pasan al 19 %, en asuntos como intereses de cuentas bancarias, pagos de actividades culturales y en general los sometidos a este tipo de retención.

Así que ya sabéis: aterrizad como podáis e ir haciendo cuentas de lo que va a costar la declaración de este IRPF 2009, porque el IRPF 2010 va a ser peor.

Pero tranquilos, que volvemos a Aronofsky, para acabar: nos queda PI, la fe en el Caos.

 

 



Reflexiones para Nochebuena y Navidad

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A veces me gustaría perderme

Os dejo con 3 comentarios de los lectores para que reflexionemos (o no):

Santa Paciencia (Sobre el capitalismo)
Mi máxima es: ¿por qué pagar más pudiendo pagar menos por lo mismo? Muchas personas, generalmente ricas, quieren destacar por encima de los demás y por eso transigen en pagar cantidades mayores por los mismos productos o servicios, porque de esa manera piensan que, obtengan o no un mejor servicio o producto, consiguen distinguirse de los demás y marcar la diferencia. Pura vanalidad humana de la que se saca partido el mercado, que nos tiene más estudiados que los estudiantes de Medicina a los cadáveres.

Marta (Mensaje de esperanza)
Pues yo estoy embarazada de casi 5 meses y en una eco que es muy importante me han dicho que todo va bien, con mi primer hijo no fue así y lo pasamos muy mal, aunque todo se va solucionando bastante bien. Así que, como esta vez las probabilidades jugaban más en contra y, de momento, todo va bien, me considero afortunada.
¡¡¡Virgencita, Virgencita que me dejen como estoy!!! Y mucha suerte a todos los que no tienen trabajo y quieren trabajar.

Ismael (Más esperanza)
Desde luego los que estamos con trabajo debemos sentirnos afortunados y sí, es como si nos hubiese tocado la lotería, no podemos pedir más en el aspecto económico con la que está cayendo. A todos los que ahora mismo están parados les deseo trabajo para 2010 de todo corazón.

Felices fiestas

La información privilegiada. Los fallos del capitalismo (IV)

Todos van como locos en busca de información verídica sobre el otro...

Todos van como locos en busca de información verídica sobre el otro...

Seguimos con los fallos estructurales del capitalismo, pero tranquilos, que ya nos van quedando menos.

Hoy quiero hablaros de la información privilegiada, pero no sólo a nivel de grandes finanzas, donde saber diez minutos antes que los demás qué acción o qué materia prima va a subir o bajar puede suponer forrarse hasta las cachas para tres generaciones.

El capitalismo se basa en la idea de la información perfecta. Todo el mundo conoce los precios de los productos, sus características, y actúa en consecuencia, tratando de maximizar su utilidad, o lo que es lo mismo, de obtener el máximo rendimiento posible de su dinero.

Lo que ocurre en realidad es que la capacidad económica o política se utiliza para sesgar esta información, de modo que el cliente no pueda discernir las verdaderas cualidades del producto o conocer realmente el precio que paga por él.

El ejemplo clásico es el coche de segunda mano. El vendedor sabe los kilómetros reales que tiene, las averías que ha sufrido el coche y su estado en general. El comprador, en cambio, sólo ve su aspecto. En estas condiciones, cualquier precio que pida el vendedor estará por encima de su valor real, y encima el comprador corre el riesgo de comprar MUY por encima del valor de mercado del producto, si conociese todas sus características reales.

Imaginaos que en un concesionario de coche de segunda mano hay coche de tres mil, de cinco mil y de nueve mil euros. Entre los coche de tres mil puede haber alguno que valga tres mil y alguno que no llegue ni de lejos a esa cifra; entre los coches de cinco mil, puede haber también alguno de tres mil que se puso en el grupo superior “por si cuela“, y en el grupo de nueve mil, puede haber coches de los grupos anteriores, además de los de mejor calidad.

Esta estrategia es bastante habitual en algunos sectores, de modo que se mezclan productos de ínfima calidad a un altísimo precio con los más caros y de mejor reputación. El resultado es que los mejores, se venden caros y dan un beneficio normal, y los peores se venden caros y dan un beneficio descomunal.

Lo mismo sucede con los productos de gran precio. Entre las opciones caras es perfectamente posible colocar un absoluto fiasco, para maximizar el beneficio

 

Dos ejemplos más de esto, pero con el matiz de la imposibilidad de conocer lo que rrealmente se compra o realmente se paga, son los servicios de banda ancha de internet, donde se publicita cualquier cosa que poco tiene que ver con la realidad final y el recibo de la luz, donde es imposible saber qué es lo que pagas por la electricidad, qué de impuestos y qué de tasa ornitológica por el sostenimiento de las nidadas del periquito malayo.

Por lo demás, y en general, hay varios modos de racionar la información, o de cortarla, y dependiendo del método empleado afecta más o menos a la eficiencia de los mercados. No es objeto de este blog entrar en ese tema, pero podría citar la intoxicación informativa, la ocultación, y la destrucción cultural de las masas. La más eficiente es la última, pues el ignorante que se cree con derecho a opinar realimenta la ignorancia, imponiéndola a los demás a través de la democracia. Para quien esté interesado en el tema, recomiendo “la Rebelión de las Masas”, de Ortega y Gasset.

Concluyo precisamente con una frase de Ortega: “El sistema actual puede permitirse un sistema educativo mejor, pero un sistema educativo mejor sería perjudicial para el sistema actual”

¿Hace falta decir más?

Sí, una cosa: Felices Fiestas.

🙂

 

¿Sostener el qué?

A ver si es posible que no sea por las armas, y a ver si es posible que no lleguemos a esto ni a estos...

A ver si es posible que no sea por las armas, y a ver si es posible que no lleguemos a esto ni a estos...

A ver. Voy a presuponer que hablo entre gente de cierta cultura. Si me paso con esa premisa, o pensáis que me he vuelto loco por creer tal cosa,  os ruego que me disculpéis.

La Economía Sostenible, como concepto, tiene el mismo fallo que el viejo grito de Viva España como eslogan o como exclamación patriótica.

Tradicionalmente, hasta los años treinta, se gritaba Viva España al final de los mítines, tanto conservadores como socialistas. Era algo común, pero llegó un tío, José Antonio Primo de Ribera, hijo del general Miguel Primo (el de la dictablanda) y fundador de la Falange, que dijo que semejante frase era intolerable.

La Falange de José Antonio no era exactamente el partido fascista y reaccionario que conocimos luego a través de Franco y su Movimiento (otro concepto genial, casi como los de hoy en día, porque el Movimiento consistíaa en no dejar moverse a nadie). La Falange original era más bien otra cosa que paso de explicar, por salirse del ámbito de este blog, y por no meterme en berenjenales eternos. En resumen se trataba de una organización bastante facha y bastante rara, pero de corte casi sindical y no patronal (como ejemplo de sus lemas originales os he puesto el cartel de la foto, que pide pan y no dividendos, que pide justicia y no igualdad…).  Quien tenga alguna curiosidad ssobre el asunto, que pruebe en este enlace, por ejemplo.

El caso, y a eso iba, es que José Antonio decía que gritar Viva España era de cobardes y mentecatos, porque para vivir como estaba viviendo, mejor que se muriese de una puñetera vez. Por eso pidió a todos los suyos que en vez de viva España gritasen Arriba España. La mierda en que acabó todo la conocemos de sobra, así que no hay por qué seguir contando.

Ahora, con la Economía sostenible, me parece a mí que nos pasa otro tanto, pero no hay quien lo diga. No tenemos ni siquiera a un alucinado, a un revolucionario o a un reaccionario con dos neuronas o dos cojones para decirlo claramente.

¿Sostener el qué?

¿Una administración monstruosa, ineficiente y multiplicada por diecisiete? ¿Un sistema de contratas basado en que unos cobran, los contratistas, y otros curran, los subcontratistas? ¿Una economía basada en el endeudamiento, sin capacidad competitiva ni de generar empleo? ¿Una economía que no logra jamás dar empleo a la población ni mantener un nivel social digno sin recurrir a la caridad, el subsidio y la propina? Prefiero no seguir.

Lo que tengo muy claro es que en España no hay que sostener la economía. Hay que crearla y levantarla. Hay que dar trabajo a la población. Hay que permitir crear riqueza al que la quiera crear y vivir de su trabajo al que quiera trabajar.

Sólo es eso. Así de sencillo. Sostener este cadáver que lo sostenga su padre.