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El blog para hacer cálculos de la hipoteca: Simulador de hipotecas, cuadro de amortización, amortización anticipada, hipotecas y sueldo, revision de cuota mensual, etc. Sigue el valor del euribor y sus efectos.

Árticulos en la categoría: 'Varios'

Ahórcate o me crispo

Pone Plus Ultra, que significa más allá. Sí, ¿Y qué?...

Pone Plus Ultra, que significa más allá. Sí, ¿Y qué?...

Que está bien ser comprensivo. Que sí. Que hay que respetar la sensibilidad de los demás. Vale. Que hay que tratar de evitar las provocaciones y comprender que la convivencia pasa por ceder en unas cosas y exigir en otras. De acuerdo en todo.

Pero oigan: cuando alguien me dice que celebrar la fiesta nacional o sacar la bandera de mi propio país a la calle (¡y a mi propia calle!) puede herir sensibilidades, ¿qué tengo que pensar?, ¿a quién están vendiendo mi libertad?, ¿bajo qué yugo me ponen?

Y si el que lo dice es además el que representa a las instituciones del país, ¿qué está pasando?

No sé vosotros, pero yo lo veo bastante claro: aquí hay sensibilidades de primera y de segunda. En este asunto, como en otros muchos asuntos, están a un lado los que vocean, y pueden vocear lo que les dé la gana, y a otro los que callan, y tienen que callar cada vez más para no ofender a los que vocean.

Si en vez de sacar la bandera española el día del Pilar sacáramos la bandera francesa un catorce de julio para celebrar lo que a todos nos ayudó a progresar la toma de la Bastilla, ¿se quejarían los nacionalistas? No. Fijo que no. Porque para ellos Francia no es el enemigo, ni el objeto de su odio ni de su desprecio.

La bandera española, el himno, y cualquier otro símbolo parecido les molesta porque lo consideran enemigo. Y la verdad es que por mí pueden tomar por enemigo al lucero del alba o al zar de las siete rusias, pero lo que me molesta, lo que no puedo tolerar es que encima traten de imponerme sus preferencias y me digan que les provoco si soy el que soy, opino lo que opino, o me siento como me siento. Lo que no se puede consentir, de ninguna manera, es que las instituciones, las propias, las que yo pago y se supone que me deben un respeto, me manden callar porque se cabrean los que me odian.

Porque lo que me dicen está bien claro: si su nacionalismo me cabrea, me jorobo. Si mi nacionalismo les cabrea, me jorobo también. La conclusión es obvia: ese es el trato del señor hacia el vasallo, que impone siempre su ley, su norma, y su capricho.

Parea contentarles y que estén felices, queda que me suicide, supongo.

No perdáis de vista la idea porque, dependiendo de cómo salgan las cuentas de las próximas elecciones, lo mismo nos piden que nos colguemos de un pino.

Para que no provoquemos.

Para que no se crispen.

 

Mundiales y PIB

Defensa central holandés tratando de estorbar el regreso de la seleccción...

Defensa central holandés tratando de estorbar el regreso de la seleccción...

Me ha gustado la encuesta que propone el administrador de la web sobre la relación entre el PIB y el hecho de que España haya ganado el Mundial de fútbol.

Como siempre, me he unido al voto minoritario y en esta ocasión he votado afirmativamente a la pregunta, proque creo que SI, que la victoria española en Suráfrica va a mejorar el PIB y puede que hasta os ayude a pagar la hipoteca.

Semejante afirmación requiere una explicación y la introducción de un matiz. El matiz es que el efecto será a corto plazo, y no muy grande, pero creo que existirá.

La explicación tiene dos vertientes:

-Por un lado, tenemos que esta crisis tiene una buena componente de expectativas, o percepción del mercado. La economía española va mal sobre todo porque encuentra graves dificultades en el mundo real, pero también porque nuestra visión sobre ella es muy pesimista, lo que contrae la inversión y el consumo. Un subidón de adrenalina como el mundial de fútbol puede limar algunos puntos de pesimismo en nuestra mente colectiva y eso puede ayudar a que se animen a comprar o a invertir los que estaban al filo de la duda.

-Por otra parte, hay un detalle sociológico que muy pocos miran: la sensación de unidad nacional que en el interior y en el exterior se ha dado tras la victoria de España. Si uno de nuestros males es que los inversores exteriores nos ven como un país tribal donde unas regiones se enfrentan con otras, más de uno se lo habrá pensado otra vez al ver por televisión, o en directo, los mares de banderas españolas que han inundado todo el país.

También hay consecuencias sociológicas y políticas, pero de esas no es momento de hablar.

El caso es que dure el buen humor y que, de veras, ayude la cosa un poco.

 

Democracia y trabajo

Alternativas reales y actitud de los trabajadores

votante de la empresa en plena reflexión

votante de la empresa en plena reflexión

Hoy quiero que el echemos un poco de imaginación al asunto, por aquello de que el mundo real, del que estoy tratando de hablar últimamente, está formado fundamentalmente por personas.

La dialéctica marxista, que para bien y para mal se ha introducido en nuestras mentes, nos ha acostumbrado a pensar que los patronos pertenecen a la clase patronos y nunca dejan de serlo. Los trabajadores, pro su parte, pertenecen a la clase obrera y nunca dejan de serlo tampoco, a menos que la revolución les dé el poder conduciendo a la sociedad a la dictadura del proletariado.

El proceso intermedio se llama lucha de clases y se expresa en una constante pelea por salarios, derechos y medios de producción.

Sin embargo, en el mundo real, la cosa es diferente. Un trabajador puede tener una idea, ahorrar, pedir un préstamo y convertirse en patrono. Y lo que aún es más grave: a un patrono se le pueden hinchar las narices de tanto sufrir trabas, echar el cierre a la empresa y convertirse en asalariado de otro, o simplemente en clase pasiva, o en turista en las Bahamas.

Las clases, por tanto, no son cuestión genética ni inamovible. Y la solidaridad de clase, menos.

Y ahí es donde yo voy con la pregunta de hoy, que espero no me toméis muy a mal:

Una empresa con 500 trabajadores atraviesa por un mal momento. La patronal propone un referéndum a los trabajadores, con estas dos opciones: O se rebaja el salario un 20 % a todo el mundo, o se despide a 100 trabajadores. De otro modo la empresa no será viable. En la propuesta se incluye también el compromiso de subir el sueldo esa misma cantifdad o recontratar a los 100 despedidos cuando las cosas vayan mejor.

Decidme, por favor, qué opción creéis que ganaría el referéndum y por qué.

Y si alguno se atreve, que diga lo que él o ella votarían.

La cosa va a dar de sí….

 

 

Investigación, desarrollo y cachondeo

I+D en robótica. Vale, sí, pero...

I+D en robótica. Vale, sí, pero...

I+D+I

Los medicamentos se investigan y desarrollan en las industrias farmacéuticas porque luego serán ellas las encargadas de producirlos, comercializarlos e integrarlos en la cadena económica, de manera que, como vemos, el tejido industrial es previo necesariamente al I+D. Nuestra capacidad productiva y los sectores en que somos líderes son los que deben señalar la dirección y las prioridades en las inversiones dedicadas a la investigación, ya que en esos sectores será donde puedan ofrecer una mayor rentabilidad.

Tratar de competir a estas alturas con los japoneses, por ejemplo, a la hora de diseñar microelectrónica sería muy caro, ineficaz y con pocas posibilidades de éxito. La experiencia también es cuenta como ventaja de partida.

Dicho esto, y en un país como España, donde los sectores que más aportan al PIB son el turismo, la construcción y la industria agroalimentaria, hay que preguntarse, sinceramente, si no será mejor cambiar antes nuestro modelo productivo, porque de lo contrario la conclusión obvia es que tenemos que invertir en I+D, sí, pero en el desarrollo de un ladrillo más resistente o más ligero, nuevas variedades de cócteles, tortillas de patatas más jugosas o nuevos plásticos más eficientes para cubrir invernaderos de fresas.

Y lo que nos suelen vender no es eso, ¿verdad?

Lo que nos suelen vender no se le ocurre noi a la lechera del cuento.

 

parecen las siglas de un nuevo Viagra a juzgar por las reacciones que provoca su sola mención entre los estamentos políticos y empresariales españoles. Pero el caso es que al investigación y el desarrollo en sí mismos no son más que un espejismo si no se convierten en producción y comercialización. O sea, que todo muy bien, pero si no investigamos sobre algo que luego podamos aplicar de manera competitiva estamos haciendo el tonto.

La productividad

Ideas fundamentales sobre economía del mundo real. (VIII)

Crear el mundo de la nada: productividad infinita.

Crear el mundo de la nada: productividad infinita.

¿Y qué es la puñetera productividad que todo el mundo menciona? Pues una cosa muy simple: la relación entre los recursos empleados y lo que se obtiene de ellos. Matar gorriones a cañonazos es muy eficaz, pero tiene una productividad muy baja.

Para sellar dos papeles, conseguir que al gente sólo robe moderadamente y tener una seguridad jurídica consistente en que los tribunales dictan sentencia cinco años después de presentarse la denuncia, necesitamos a menudo setenta funcionarios, tres edificios, dos coches oficiales, y tres conserjes. ¿No es así? Pues eso es tener una productividad muy baja.

La productividad es el caballo de batalla de la economía española, pero no es algo que se pueda modificar de hoy para mañana, porque implica cambios en muchos, muchísimos aspectos de la vida de un país, algunos tan volátiles como la sociología y otros tan lentos como el nivel educativo.

La productividad de España tiene que mejorar, pero los discursos de los políticos sobre este tema son tan prácticos y realistas como los discursos sobre el frío que hace en León o el calor que hace en Cáceres. Poco a poco se podrá ir cambiando, pero esta variable no es modificable, al menos a gran escala, en periodos corto de tiempo.

Sin embargo, y en mi opinión, nuestra productividad es actualmente tan baja que un pequeño esfuerzo podría suponer un gran rendimiento. Como en Rusia tras la caída de los zares, como en China tras la revolución cultural.

Partir de muy abajo no es bueno, pero al menos genera optimismo.

La balanza de pagos

Descripción gráfica de nuestra situación

Descripción gráfica de nuestra situación

No sé si será un signo de los tiempos o se deberá a algún otro tipo de componente sociológica imposible para mí de detectar, pero últimamente tengo visto que hay diferencias importantes entre lo que la gente sabe y lo que la gente aplica de su conocimiento. Es un fenómeno curioso, como una autoimpuesta estupidez, y sus consecuencias afectan a muchas facetas.

Por ejemplo, casi todo el mundo sabe lo que es el ADN, y lo controla muy bien cuando ve una serie policiaca tipo CSI, pero cuando se trata de hablar sobre otros temas, como pro ejemplo el aborto, deja de saber lo que es el ADN, deja de saber que es único y deja de saber que es identificativo.

Y lo mismo pasa con la balanza de pagos.

Todos sabemos lo que es la dichosa balanza de pagos, pero a veces parece que preferimos hacer como que no lo entendemos. La balanza de pagos es la diferencia entre el total de lo que importamos y el total de lo que exportamos. Y no hay más.

A largo plazo, lo importado y lo exportado tieen que igualarse, o no habrá conm qué seguir importando. Si el dinero solamente sale pero no entra, el dinero se acaba, te dejan de prestar y acabas por no poder comprar fuera. No es tan difícil de entender, pero pararece que no queremos saberlo.

¿Y cual es la situación de la balanza de pagos española? Desastrosa. Hace décadas que importamos más de lo que exportamos. Hace décadas que nuestras exportaciones, más los ingresos por turismo, son incapaces de cubrir lo que compramos fuera, más la cuenta energética del petróleo.

Mientras las economías exteriores están dispuestas a seguir prestando esto no se nota mucho, pero cuando se restringe el crédito a nivel mundial nos encontramos con que la verdadera situación nos señala como candidatos a la devaluación.

Una devaluación que si no puede ser de moneda, por estar en el Euro, será de salarios y de nivel de vida.

Por eso digo siempre, y espero que ahora me entendáis mejor, que el que roba y gasta lo robado en el país, aunque sea en yates y cubatas, hace menos daño a la economía común que el que es honrado y cumplidor pero se compra un coche fabricado fuera.

La balanza de pagos es el daño real. Lo demás, tiene mejor remedio.

Una curiosidad sobre la huelga del Metro de Madrid

La tabla procede su convenio colectivo. El mismo que según dicen (y parece cierto) incumple la Comunidad de Madrid al rebajarles un 5 % el salario. Queda a vuestro juicio la apreciación que el asunto os merezca. La mía me la callo.convenio_colectivo_2009_pagina_086

El seguro de desempleo y el seguro del coche

opciones para la mejora del seguro de desempelo

 

La cosa está mala...

La cosa está mala...

Hoy voy a hablar de un tema que supone un pellizco muy grande en el gasto público y una balsa de fraude muy importante en el conjunto del gasto público, pero que nadie menciona sabiendo que sacarlo a colación es como abrir las puertas del Infierno.

Se trata del seguro de desempleo y el hecho de que sea igual para todos e igualmente costoso y obligatorio cuando está claro que, por distintas razones, unas personas suponen un riesgo mayor para le sistema que otras.

El contrato de seguro se basa en la idea de cubrir un riesgo con una cantidad que, tomada de modo estadístico, sirva para cubrir el riesgo del conjunto con las aportaciones de los partícipes.

Sin embargo, en el caso del seguro de coche, que es el que todos conocemos, sabemos de sobra que en el coste de ese seguro influyen otras variables, como los años de experiencia del conductor, su edad, sexo, y los siniestros que haya declarado en los años precedentes.

En el seguro de desempleo, sin embargo, no se tiene en cuenta nada de esto, dando lugar a que una serie de grupos cobren sistemáticamente lo que otros aportan.

La pregunta que yo os planteo, es: ¿sería más justo que el seguro de desempleo se acercara un poco más al sistema de los seguro de automóvil? Yo creo que sí.

Esto significaría que habría una parte del seguro fija y obligatoria, que pagaría todo el mundo, y una parte variable y voluntaria que pagaría el que quisiera y que sería más abultada cuanto mayor fuera la probabilidad de que el trabajador se quedase en paro y más reducida cuanto menor fuese esta probabilidad y más años seguidos hubiese trabajado.

De este modo se evitaría los fraudes típicos del que trabaja diez meses y cobra doce, y se aumentarían los sueldos de los que pagan siempre para no recibir nunca. Porque lo que está claro, para mío, es que ese dinero es del trabajador y él, y sólo él, debe decidir si lo gasta en un seguro de desempleo o en unas vacaciones en Ibiza.

¿Cómo lo veis?

 

Los impuestos no se pueden repartir a base de leyes

Ideas fundamentales sobre economía del mundo real. (VI)

Dependiendo de la altura a la que vivas, el efecto no es el mismo...

Dependiendo de la altura a la que vivas, el efecto no es el mismo...

Para tratar este tema hay que saber ya algo más de economía, de lo que son las elasticidades de la oferta y la demanda y otras porquerías por el estilo, así que disculpadme si hoy estoy un poco más oscuro que de costumbre.

El precio de algo se fija mediante el cruce entre oferta y demanda. Cuanto más abundante sea algo, menor será su precio, y viceversa. Las leyes que se oponen a esto generan escasez, o estraperlo. El caso más conocido es el de la Ley Seca: se redujo drásticamente la oferta de alcohol, con lo que subió tremendamente su precio, dando lugar a un importante caudal de muertos, en el lado negativo, y a un montón de buenos libros y películas, en el positivo.

Lo que parece más difícil de comprender es que cualquier subvención o impuesto que se introduzca en el sistema es inmediatamente absorbido por el sistema mismo. En el mismo instante en que se da una ayuda al alquiler, suben los alquileres. En el mismo instante en que se aumentan las indemnizaciones por despido, bajan los salarios y las contrataciones.

En qué medida absorbe la oferta y en cual la demanda este efecto depende de la elasticidad, o dicho de otro modo, de lo necesario que sea el bien y de los sustitutos que tenga. Pero en general, estamos ante una redistribución que no siempre va a parar a quien se espera y que, la mayoría de las veces, sale de nuestros bolsillo de una manera o de otra.

Y si no lo creéis, pensadlo un instante: ¿Quién paga un aumento en los impuestos del gasóleo?, ¿el camionero? NO. Todo el mundo que consuma algo que deba ser transportado.

Pues como con eso, pasa con todo.

El impuesto recae en su mayor parte sobre quien tenga menor poder de negociación, y la subvención la absorbe quien tenga mayor poder de negociación. No hay otra.

El mercado no es justo (o se pasa)

Ideas fundamentales sobre economía del mundo real. (V)

Ciudadano confiado...

Ciudadano confiado...

Como leo mucha poesía económica, me he decidido hoy a abordar un tema molesto, aprovechando que ha sido fiesta en muchos sitios y que voy a tener menos lectores:

Al mercado no le importan nuestras pamplinas moralistas. El mercado no se para a pensar si se esfuerza más el que cava zanjas de sol a sol o si tiene mayor valor económico el esfuerzo físico, el esfuerzo intelectual, el riesgo o la rentabilidad. Al mercado le importan un huevo nuestras disquisiciones sobre si debe ganar más un licenciado en Bellas Artes, un fontanero, el ingeniero de un embalse o un paracaidista.

El mercado no piensa: sólo sabe en qué puestos se necesita gente y qué trabajos está dispuesta a desempeñar la mano de obra disponible. Y cuando un puesto es muy solicitado y hay pocas vacantes, el precio baja. Y cuando un puesto tiene más vacantes que personas interesadas en cubrirlo, el precio sube.

El que no esté a gusto con su trabajo, que busque otro. El que no esté a gusto en el campo, que se vaya a la ciudad. El que no esté a gusto en la ciudad, que se vaya al campo. Y el que no esté a gusto como trabajador, que se haga empresario, o viceversa.

La libertad es lo que tiene: que nos hace responsables de nuestras decisiones y, peor aún, de las consecuencias que puedan tener estas decisiones.

Si viviésemos en un país donde, por cuota, nos indicasen a qué trabajo debemos dedicarnos, podríamos muy justamente quejarnos de que no se nos trata justamente. Pero como vivimos en un páis dónde todo, o casi todo, está en nuestro abanico de posibilidades, hacemos lo que queremos y nos amoldamos a lo que pase.

¿No te gusta la oficina? Súbete al andamio. ¿No te gusta el andamio? Estudia y busca una oficina.

Es posible escrutar la realidad en busca de un ejemplo ínfimo que contradiga esto , y se encuentran esos ejemplos, pero siempre lejanos y minoritarios. Pero lo común, lo cotidiano, lo frecuente, es que estemos donde estamos por nuestra propia decisión.

Lo que pasa es que nos olvidamos y nos gusta echar la culpa a otros. ¿O no?

 

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