2009 » Mayo »
El blog para hacer cálculos de la hipoteca: Simulador de hipotecas, cuadro de amortización, amortización anticipada, hipotecas y sueldo, revision de cuota mensual, etc. Sigue el valor del euribor y sus efectos.

Árticulos de Mayo, 2009

¿Para qué hipotecarse?

800px-casa_de_medrano_28argamasilla_de_alba29Alguno de los lectores hace una mención sobre las hipotecas que no se dedican a la compra de vivienda. Cuando queremos una comprar una lámpara, el proceso es más fácil, nos vamos al lamparero, le soltamos 10, 20, 30 o 40 euros y nos llevamos una lámpara a nuestra casa. Pero la vivienda, tal como la entendemos, se trata de un bien inmueble (que no se puede mover, aunque suba más que el spútnik) y que puede durar varias generaciones. Hace muchos años en España, y aún en la actualidad en muchas partes del mundo, cuando quieres una vivienda te buscas un trozo de tierra (selva, pradera, etc.) sin propietario “definido”, te consigues unas cuantas palmeras que conviertes en listones y te haces una cabaña para casi toda la vida o bien tiras de adobe y te haces una choza con todas las comodidades (me considero de los afortunados que han visto nacer una ciudad en mitad de ninguna parte). Y en muchos otros sitios, es común comprarse un terreno e irse haciendo la vivienda de a poco, en 3, 5 o 10 años.  

 

Pero esta sociedad occidental es cada vez más compleja, y las garantías personales ya no bastan. Si quieres un bien duradero y no tienes el dinero tienes que pedir un préstamo con garantía hipotecaria que le garantice al acreedor que va a recibir hasta el último céntimo. Hace unos cuantos posts, nuestro querido Ladrillez reflexionaba sobre las hipotecas como contrato abusivo. El problema no es si se dedica o no a la vivienda sino la dificultad en devolver un préstamo tan elevado, en un plazo tan largo y la especulación que se hace con todo lo que existe sobre el planeta: el suelo, el cemento, las acciones, el petróleo, el acero, los tipos de interés, etc., etc. etc… Son muchos los que abogan por que la garantía hipotecaria se limite exclusivamente al bien hipotecado, y si no pagas, que se queden con la casa, pero dando por cancelada la totalidad de la deuda. Así consigues que si la deuda pendiente es inferior al valor de tasación de la hipoteca, puedas cancelar la deuda a cambio de la casa, pues el banco ya ha cobrado intereses y una parte del capital. Pero nuestro sistema legal, y no hablo sólo del español, sino del “occidental”, prima las garantías del acreedor así como consagra la moralidad del interés, algo que ha sido cuestionado durante siglos.  

 

Podéis hacer una simulación y calcular lo que gana el banco si de una hipoteca a 30 años, se deja de pagar a la mitad y se queda con el bien. Y al cabo de los siglos, lo único que permanece es el suelo, pues del resto sólo quedan cenizas. No es tan mal idea lo de las casas cueva. Esas si que duran.

Causas de la devaluación del trabajo

La reconversión lo convirtió en relojero

La reconversión lo convirtió en relojero

Nuevamente es sábado, el día de los temas pendientes. Dejé comprometida hace algún tiempo una explicación sobre por qué, hasta hace unos cuantos años, una familia se mantenía con el trabajo de uno y hoy a duras penas se sostiene trabajando los dos miembros del matrimonio. Este es un tema muy complejo que puede dar para una tesis doctoral entera (o dos si son pequeñas), pero me atrevo a resumirlo aduciendo cuatro razones:

-1- No se ha trasladado la mejora tecnológica al poder adquisitivo.

El hecho de que disfrutemos de mejores aparatos y mayores comodidades en la vivienda, por ejemplo, no justifica su aumento de precio. Costaba igual, o más, fabricar hace cien años una ventana de madera con los cristales laminados casi a mano que una ventana de aluminio actual con doble cristal aislante. El material es mejor, pero su coste no ha crecido. El encarecimiento no viene, por tanto, ni de los materiales ni de la mano de obra, sino de las condiciones estructurales del entorno, que fijan los precios atendiendo al esfuerzo posible del comprador en vez de a los costes. Resumo con un ejemplo: si trabajaran los niños y la gente pudiese pagar más por la vivienda, esta se encarecería de inmediato, porque su precio no depende de lo que ha costado, sino de la máxima cantidad que se puede sacar por ella a alguien que la necesita. La vivienda y otros bienes de primera necesidad siguen la misma mecánica que la botella de agua en el desierto, cuyo precio puede ser el de todo el patrimonio presente y futuro del que se está muriendo de sed. A esto se le llama el poder de la escasez y hay literatura económica a mansalva sobre ello, si os interesa.

-2- Entrada de la mujer en el mercado laboral.

Me da igual si decir esto es políticamente correcto o no: las reivindicaciones feministas no triunfaron porque fueran justas, sino porque eran interesantes para el gran capital. En el siglo XIX, padre de todas las delicias y de todas las infamias, se decía que una familia trabajaría hasta cubrir sus expectativas de prosperidad, fuesen estas las que fueran. Al entrar la mujer, años después, en el mercado laboral, se aumentó la mano de obra disponible, lo que abarató la hora de trabajo por la simple ley de la oferta y la demanda. Automáticamente, los salarios reales bajaron y las familias ahora, con el trabajo de los dos, pueden conseguir más o menos lo que antes se conseguía con el de uno. Algunos autores afirman que hoy en día nos permitimos viajes y otros gastos imposibles de imaginar décadas atrás, por lo que el salario de dos personas equivale en realidad al de 1,5 trabajadores de antes. Otros, menos optimistas, rebaten esta tesis diciendo que se obtienen algunos productos extra, pero se pierden otros, como el cuidado de los hijos, que ahora queda en manos de las guarderías, o el de los mayores, entre otros, que son producción real aunque fuera del mercado y por tanto del PIB.

-3- Desestructuración social.

Por mucho que sean los partidos de izquierda los que tradicionalmente han apoyado avances sociales como el divorcio y la apertura social, se da la paradoja de que estos fenómenos benefician al gran capital antes que al obrero, y esa es, a mi juicio, la razón de que hayan triunfado de manera tan rotunda. El ejemplo es claro: una familia unida puede sostener con el trabajo de uno, pero si hay un divorcio, por ejemplo, tendrán que trabajar los dos para poder mantener dos domicilios, con doble de muebles, doble de cuotas mínimas (agua, luz, etc.). En otros tiempos, la religión logró que estuviese mal visto quedarse soltero, pero a la sociedad del gran capitalismo le interesa el “single” más que ninguna otra especie de ciudadano, porque tiene que aceptar cualquier trabajo, presiona a la baja los salarios, y consume prácticamente todos sus recursos. La familia, sobre todo en su concepto mediterráneo, es un estorbo para el capital, pues ejerce de póliza de seguros y hace que la gente sea reacia a aceptar según qué cosas y según qué condiciones laborales.

-4- Apertura del mercado.

En este punto seré breve: no se puede competir con el caballo a dar patadas ni con el toro a dar cornadas. Sin embargo, competimos para producir más barato en agricultura o industria con países que no cumplen nuestras mismas normas ni exigen nuestras mismas garantías.

De estos último, y de por qué hacen las autoridades la vista gorda con ciertas prácticas desleales, hablamos otro día.

Para dejar algo pendiente, más que nada.

El euribor nos ahorrará unos 2.280 euros al año en una hipoteca media.

1644El tipo de interés habitual usado en las hipotecas cierra mayo al 1,644% (no oficial, ya sabéis como va esto). Después de 8 meses de caídas consecutivas, y tras algún pequeño repunte durante las últimas semanas, ha vuelto a batir su propio record situándose en un tercer mínimo histórico consecutivo desde que existe. Y para las hipotecas firmadas hace un año, esta bajada puede representar un ahorro superior a los 3.000 euros anuales.

 

Los brotes verdes, tan anunciados por los políticos, se van quedando marchitos. Las subidas recientes del Euribor, según explican los expertos, se deben a ligeros brotes verdes, pero de inflación (el petróleo sigue subiendo poco a poco) y a la debilidad del dólar frente al euro. No obstante, consideran que se irá acercando al 1,5% o incluso menos, ya que Eurostat confirma que la inflación de mayo en la zona euro se ha quedado en el 0% (ni frío ni calor), y que el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) español se sitúa en -0,8% interanual. Incluso algunos prevén que el BCE fije el tipo de interés en el 1% en su próxima reunión de junio,

 

Por fin un dirigente socialista, José Montilla, habla sin tapujos de que el Gobierno central debería acometer una reforma laboral dirigida a cambiar el marco de la negociación colectiva. Después de meses en reconocer la crisis, como tarden mucho más en hacer las reformas necesarias del mercado laboral para fomentar el empleo, no van a quedar trabajadores en activo para negociarla. Espero que todos estemos trabajando para entonces.

Financiación para empresarias

800px-dinero_colombiaIgual que hay días que uno se indigna leyendo las noticias, hay otros que nos dan más ánimos:

 

Los ministerios de Industria y de Igualdad han firmado hoy con la CECA la renovación de un convenio para que las mujeres emprendedoras puedan acceder a créditos de hasta 25.000 euros, sin aval. Buena noticia para que no sólo se fomente el empleo, sino que se apoye a la mujer en estas lides empresariales. Pero ojo, que no son subvenciones, sino créditos que hay que devolver céntimo a céntimo.

 

 

La patronal inmobiliaria propone que el gobierno avale la vivienda libre como ha anunciado que iba a hacer con la VPO. El sistema es realmente perverso: tú compras la vivienda, la promotora se queda con el beneficio; si pagas, el banco se queda con los beneficios, y si no lo haces, el banco se queda con la vivienda pero más temprano que tarde, el gobierno les echará una manita para salvar el sistema financiero, que ese no puede quebrar. Si, me parece bien, incluso muy bien, que nos avalase la vivienda libre, la protegida, la VISA, el paro de por vida, las pensiones, el sistema sanitario con seguro dental incluido, por supuesto, y, por que no, el yate diseñado por Norman Foster. Incluso si nos lo regalan, mejor todavía.

 

 

En otro ámbito de cosas, y aunque no soy partidario de la publicidad gratuita, que de algo tenemos que vivir, el Banco Pastor anuncia una hipoteca al 1,75 los primeros seis meses y luego Euribor +0.49%, sin suelo. La verdad es que no suena nada mal, y como siempre os aconsejamos, si os vais a meter en estos berenjenales hipotecarios daros una vuelta la menos por 4 o 5 entidades para contrastar.

¿Qué es el SWAP? (MUY PELIGROSO. Comprobad YA MISMO si lo tenéis)

Cuando se acaba la sequía y la langosta, inventan plagas nuevas.

Cuando se acaba la sequía y la langosta, inventan plagas nuevas.

Sí, amigos, se ha confirmado: parió la abuela.

Dicen en mi tierra que lo único que les viene a los pobres de cara es el viento y el agua cuando van en bicicleta, y una vez más se ha confirmado la desconfianza, o la sabiduría popular, que vienen a ser sinónimos a fuerza de experiencia.

Durante todo el año pasado, cuando más altos estaban los tipos de interés y la gente se aterrorizaba pensando en las consecuencias de que pudiese seguir subiendo el Euribor, los bancos se lanzaron a la venta desenfrenada de un producto financiero complejo y pensado para mercados fluctuantes a corto y medio plazo: el SWAP. No siempre se llamaba así: otras veces le llamaron IRS, “bono clip“, “clip“, permuta financiera, contrato cobertura hipoteca, cuota segura o cobertura de tipos. Muchos nombres para el mismo perro.

Era tan importante para ellos, que muchas entidades convirtieron en obligatoria su comercialización para los empleados y llegaban a sancionar con retiradas de pluses de productividad a los  que no vendían un número mínimo de SWAP al mes.

No os voy a cansar ahora poniendo enlaces a foros y noticias de periódicos nacionales recomendado este producto por sus bondades, porque son docenas. Lo que sí voy a intentar es explicaros por qué ha resultado un fiasco desastroso para miles de familias y tratar de poneros alerta sobre lo que puede pasar si alguno lo habéis contratado durante 2008 y no ha llegado el momento de su vencimiento.

Vamos a lo práctico, si os parece:

En primer lugar, el SWAP no se firma necesariamente en el momento de formalizar la hipoteca, sino que se puede firmar en cualquier instante posterior, así que si habéis ido al banco porque os han propuesto un sistema para cubriros de las subidas de tipo, id echando humo a buscar lo que habéis firmado.

Lo que hay que saber del SWAP es que es una especie de póliza de seguro contra las fluctuaciones, ya sean monetarias, de valor o de tipo de interés, y que se utiliza para estabilizar las transacciones en mercados volátiles, como los de las materias primas agrarias o el mercado de divisas.

El SWAP, por tanto, no está pensado para el mercado hipotecario, y su utilización es un claro ejemplo de mala fe por parte de los bancos, lo que unido a su enorme complejidad puede dar lugar a una reclamación por información insuficiente al usuario sobre su mecánica.

En el caso de las hipotecas, que es lo que nos interesa, el SWAP se vendió como una póliza de garantía de que aunque subiese el Euribor el cliente no sólo pagaría el mismo interés sino que además sería el banco el que abonase la diferencia, convirtiendo una hipoteca variable en una de tipo fijo, en la práctica, y con un descuento.

Un ejemplo: tenías la hipoteca a Euribor + 0,50 y cuando el Euribor llegó al 3,75 % y estabas ahogado, el banco te propuso un SWAP. A partir de ese momento, sólo pagabas el 4,25 % como máximo, subiese a donde subiese el tipo de interés, y además, el banco te abonaba en efectivo la parte de interés que no habías llegado a pagar. Sí, habéis leído bien: Si tenías un SWAP por 10 años al 4,25 y el interés llegaba, por ejemplo, al 6%, el banco te pagaba la diferencia entre el 4,25 y el 6, durante esos diez años. No sólo no pagabas, sino que cobrabas la diferencia.

La jugada, por supuesto, está en que los bancos sabían que iba a pasar lo contrario, porque nadie mejor que ellos conocía el cáncer del sistema financiero. Y lo contrario es lo siguiente: si firmaste un SWAP al 4,25 y los tipos bajan, como han bajado, no sólo sigues pagando el 4,25 y no te afectará de ninguna manera la bajada del Euribor, sino que debes pagar al banco la diferencia entre el actual Euribor y el contrato SWAP en concepto de coberturas. O sea, que pagas la cuota de la hipoteca y la diferencia entre el tipo de interés actual y el que firmaste. No sólo no te reducen la cuota, sino que pagas a mayores el contrato SWAP.

El quebranto es enorme, y no te libras de él ni siquiera vendiendo el piso, porque en caso de liquidación de la hipoteca hay que seguir pagando esa cuota, que puede ser un dos un tres por ciento sobre el total de la hipoteca, por todos los años que se haya firmado el contrato.

Si alguno está en este caso, le recomiendo muy encarecidamente que plante cara al asunto de todos los modos posibles, desde la reclamación al propio banco, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y hasta los tribunales de justicia, alegando que el producto conlleva una extremada complejidad y que nunca se aclararon las cláusulas de manera suficiente.

Los bancos lo vendían como una estabilización de tipos o un escudo contra la subida del Euribor cuando en realidad era un warrant call sobre los tipos. ¿Y qué es un Warrant call? Eso para otro día, si os parece. Por hoy ya he invocado bastantes monstruos.

O que algún alma caritativa (y lúcida, que con caritativa no basta) lo explique en los comentarios. Se lo agradeceríamos todos de veras.

 

Los promotores inmobiliarios.

800px-homenaje_a_alfonsc3adnLos promotores piden que no se les desprecie, que van a aportar un 8% del PIB de este país. Desde que se quiere incluir el tráfico de drogas, la prostitución y el contrabando no se puede despreciar a nadie. Y es que el hecho de sufrir los excesos de una de las últimas burbujas no lleva emparejado el desprecio. Los que son despreciados son aquellos que intentan que no les embargue y se van del banco con la cabeza cabizbaja y las llaves de su casa en el despacho del director. O aquellos que cuando leen una oferta de trabajo que les encaja se quedan cariacontecidos cuando al final leen la dichosa frase de “abstenerse mayores de 40 años”. O los que se quedan con la cara pálida cuando el banco no les renueva la póliza en vigor, aunque les ofrezca otra por la mitad del importe y al doble del precio; o los que han tenido que cerrar su negocio de toda la vida sin tener nada que ver con el ladrillo ni con la construcción.

 

A los que se desprecia es a aquellos que han hecho que la especulación contribuya desmesuradamente al PIB del país, aquellos que se han hecho de oro sin poner un duro, a base de “pases” (no dejéis de leer el articulo, merece la pena aunque sea antiguo) que hasta el mismo Messi envidiaría, que han hecho “negocios” y si van mal, “ya se los quedará el banco” y que ahora lloran al gobierno para que les ayude.

 

Pero sobre todo merecen mi respeto aquellos promotores que han hecho bien sus deberes, que han hecho del ladrillo su medio de vida, su negocio en el mejor sentido de la palabra, que han estado a las duras y a las maduras, que han arriesgado y arriesgan sus dineros y que ahora sufren las consecuencias de unos cuantos oportunistas que vendían pesetas a duros con dinero ajeno. Aquellos merecen mi respeto y mi admiración. Estos últimos, no.

La hipoteca como contrato abusivo

Fase final de la negociación de una hipoteca

Fase final de la negociación de una hipoteca

Esta es una anotación sobre las aplicaciones prácticas de la Ley del Embudo, una normativa que en ningún caso fue derogada por la Constitución, como a veces creen algunos incautos.

Como sabéis, soy de la opinión de que uno de nuestros mayores problemas es que perdemos la perspectiva de lo que significan las palabras, y una vez extraviado su valor no es difícil tergiversar el concepto que describían.

La hipoteca es un hecho económico antiguo, ya conocido entre los griegos y posteriormente desarrollado por los romanos, verdaderos maestros en temas jurídicos. Entre los romanos existían dos figuras, la prenda (o pignus, y de ahí viene la palabra pignoraticio, por ejemplo) y la fiducia. La prenda era un contrato muy parecido al de nuestros días, en el que el acreedor se quedaba coon el bien si no se realizaba el pago por medio del deudor; en el caso de la fiducia, se daba el bien previamente y se recuperaba al pagar la deuda, un poco al estilo de las casas de empeño.

La hipoteca siguió avanzando por el mismo camino durante la Edad Media, en que el señor se quedaba con las tierras de los hombres libres si estos no devolvían los préstamos y evolucionó aparentemente hasta la figura actual, con la leve e insignificante diferencia de que en la actualidad la hipoteca llega más allá del bien hipotecado.

Por esto mismo, exactamente, entiendo yo que la hipoteca es un contrato abusivo. Analicémoslo:

La hipoteca es un contrato por el que se presta una cantidad de dinero a cambio de la posibilidad de quedarse con la propiedad del bien si el deudor no paga. Hasta ahí, bien.

¿Por qué, entonces, se pueden reclamar otros bienes del hipotecado, extralimitándose claramente del alcance de la figura hipotecaria? ¿Por qué responde el hipotecado con sus bienes presentes y futuros por el monto total de lo prestado?

Porque en realidad no estamos ante una hipoteca, aunque se llame así, sino ante un crédito doblemente garantizado, primero con garantías reales (el inmueble) y luego con garantías personales (el patrimonio presente y futuro del deudor). Y la garantía que se extiende más allá de los fines del contrato es fraudulenta. Tan fraudulenta como extender el seguro de pasajeros de un coche a una semana después de que te bajes del vehículo.

Tened en cuenta, no obstante, que he dicho fraudulento, no ilegal. Es importante recordar que fraudulento e ilegal, en este país, son dos conceptos completamente distintos.

¿Quién vigila al vigilante?

800px-lupa1Tomo nota de la petición de un lector para introducirme en el lado oscuro de la “economía”. Oscuro, no por tenebroso sino por que vemos muy poco de él, si es que logramos ver algo. Y traigo esto a colación porque uno de los mayores descalabros que ha traído esta crisis ha sido la pérdida de confianza en la economía, en los mercados financieros y en la propia base del sistema capitalista en el que, queramos o no, nos toca vivir, aunque siempre podemos buscar alternativas que las hay, pero a escala local (Es imposible importar si la moneda de cambio no es aceptada dónde vive el vendedor).

 

Una de las máximas en economía, cómo en muchas tantas cosas de la vida, es la estabilidad (de precios, de la inflación, del euribor, de los salarios – que no dejan de ser un precio- o de lo que queráis), aunque sean subidas estables o bajadas estables. Que el euribor baje nos beneficia a los hipotecados, pero no podemos olvidar que esta bajada no se debe a una realidad de los mercados financieros (la desconfianza entre ellos invita a todo lo contrario, a que suba) sino a las medidas de política económica que han tomado la mayoría de los gobiernos de la OCDE y que ha ido acompañada de intervenciones del sector público.

 

Un famoso comentarista económico, ultraliberal, comentaba hace poco que parte de la culpa de la crisis era el exceso de intervencionismo del sector público, a la vez que acusaba a los organismos de supervisión de no haber vigilado atentamente para que no se dieran los desastres de los grandes bancos que vimos el año pasado. ¿En que quedamos? ¿Supervisan o no supervisan? Ahora el gobierno quiere reformar la ley de cajas para quitar peso, político” a las comunidades autónomas. Volvemos al círculo vicioso, intervenimos para que otros no intervengan. ¿Cómo lo veis?

Cuánto vale un esclavo (con actualización de moneda)

Hipotecado enstusiasta aclamando a la ministra de Vivienda.

Hipotecado aclamando con entusiasmo a la ministra de Vivienda.

Hoy es sábado, no tengo otra cosa que hacer y me gusta hablar con vosotros, así que permitidme que me explaye un poco comentando un curioso asunto que quedó pendiente esta semana.

Ya que alguien lo preguntó, he buscado el dato de lo que costaba un esclavo y, según el economista americano Paul Ormerod, un esclavo sano de entre veinte y treinta años valía en su momento en el mercado de Nueva Orleans el equivalente a 190.000 dólares de hoy, una vez aplicadas las tablas de actualización monetaria. En Roma, el precio de un esclavo era de promedio unos mil quinientos denarios, precio que subió a lo largo del siglo II a. C. hasta alcanzar los veinticuatro mil sestercios. Este dato lo cita Catón, por si a alguien le interesa.

Teniendo en cuenta que se da como válido que un denario viene equivaliendo a unos 80 € de hoy, un esclavo costaba en Roma alrededor de los 120.000 € de nuestros días. Como comprenderéis, estos datos no son muy científicos porque no hay modo de actualizar la moneda de entonces, pero se basan en el precio de cosas como el pan, el vino, o el jornal diario por trabajar en una viña.

En cualquier caso, aunque sepamos que las cifras son necesariamente inexactas, sí que sirven para que nos hagamos una idea de que el que tenía un esclavo procuraba cuidarlo mucho más que el que tenía un jornalero. Dicen que en esta diferencia, y no en causas éticas, está la verdadera clave de la guerra civil norteamericana, pues el Norte ardía en deseos de prohibir la esclavitud para poder abaratar la mano de obra de su industria, ya que pagaba mucho menos en salario a sus obreros de lo que los patrones del Sur daban en especie a sus esclavos. Hay un dato objetivo, de todos modos: los esclavos del Sur vivían, de media, nueve años más que los trabajadores libres del Norte.

En cualquier caso, no hace falta irse tan lejos para darse cuenta de que la gente trata mucho mejor su propio coche que los coches de alquiler, aunque pague por ambos.

Mejor no sigo por este camino, no vaya a ser que alguno piense en venderse para pagar la hipoteca y se encuentre con la decepción de que nadie quiera comprarlo a estos precios.

¿Te venderías por 150.000 €?, ¿hay alguien a quien comprarías por ese precio?

Tomémonos el mal tiempo con buen humor, por favor.

Hipoteca inversa: cómo asegurar las “pensiones”

costanera_center_en_construccic3b3n_2809-200629Con todo este lío de las pensiones, que si hay, que si habrá o que si nos vamos a quedar todos pelados dentro de unos años, conviene recordar una fórmula que puede ayudarnos a salir de un atolladero como éste si llega a producirse: la hipoteca inversa.

La idea es simple: “sólo” hace falta tener una casa en propiedad o con una hipoteca reducida. A cambio, el banco nos da un préstamo con la garantía de la casa como hipoteca y nos suelta el dinero, de golpe o a cómodos plazos, según queramos, pero claro, descontándonos una pasta por la constitución de la hipoteca y cancelando la que tuvieramos. Siempre hay que tener en cuenta que en este caso, el banco no compra la casa, por lo que no existen gastos de compraventa. Esos vendrán luego, cuando hayamos pasado a mejor vida y nuestros herederos, si los tenemos, decidan que hacer: devolverle el préstamo al banco o vender la casa. En cualquier caso, los gastos de la compraventa irán por cuenta del comprador, salvo las dichosas plusvalías.

Ahora que la ministra de vivienda descubre que “España está pagando el exceso de la construcción” es importante que vayamos viendo alternativas a nuestras futuras (eso espero) jubilaciones. Lo que más me llama la atención es que este gobierno ha tardado cinco años en descubrirlo, y el anterior ni siquiera llegó a eso. La pena es que 4 millones de parados y varios millones de euros desembolsados estén pagando estos excesos pero nadie dice nada de los beneficios que se sacaron durante tanto exceso, orgía y desenfreno inmobiliario.

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