Pon el euribor en tu blog

euribor4 Aprovechando que es domingo os dejo con esta utilidad para los que tengáis un blog o una web y queráis tener el euribor actualizado en el mismo. Así podréis ver el euribor sin tener que visitar otras webs y daréis un servicio extra a vuestros lectores.

Es muy fácil de implementar. Solo hay que selecionar un pequeño código y pegarlo en el blog. Podéis elegir entre 3 colores. El código está en:  Poner el euribor en el blog (gracias a hipotecasyeuribor.com)

Es momento de tranquilidad en el euribor, pero esto no durará demasiado. La primera señal ha sido la leve subida del IPC. Así que estaremos pendientes.

Hipoteca sin aval

Casi escapo del aval...  ¡Casi...!

Casi escapo del aval... ¡Casi...!

No os voy a hablar de un sueño, como Luther King. Ni siquiera de una tierra imaginaria, como Tolkien. La hipoteca sin aval, existe, y es de este mundo. No es fácil de conseguir, por supuesto, pero tampoco hay que desesperar antes de tiempo.

Lo que más nos fastidia a todos del aval es que nos obliga a meter a terceros en danza, y a veces, hasta a cuartos y quintos. Se supone que el propio inmueble hipotecado tiene que servir de garantía para la devolución del préstamo (por eso se llama hipoteca) pero a veces los bancos quieren asegurarse y nos exigen el maldito aval, dependiendo de nuestras condiciones y de la sitiuación del mercado en ese momento, porque cuando los bancos competían como locos entre sí no se ponían tan duros, ni mucho menos.

Las características subjetivas de las que va a depender que la nuestra sea una hipoteca sin aval o no son más o menos, estas:

Nuestra edad. Los bancos suelen dar hipotecas sin aval más fácilmente si eres relativamente joven, aunque las condiciones serán peores y las cuotas algo más caras. Si eres un poco mayor, en vez del aval te pedirán un seguro de vida. De la hipoteca sin seguro de vida ya hablamos hace algún tiempo.

Tipo de contrato y empleo. Si eres funcionario, no hay problema. Si tienes contrato indefinido, haypocos problmas. Si tienes contrato pro seis meses, ponte en lo peor…

—Porcentaje que se solicite de la valoración del inmueble.

Mucho ojo a este último apartado porque, en teoría, si se solicita menos del 80 % de tasación del inmueble hipotecado, el banco no debería, legalmente, pedirnos aval.

Otra cosa es que al banco le importe tres puñetas la ley y se niegue con cualquier otro pretexto. Pero bueno es saberlo, ¿no?



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El poder de la escasez. Los fallos del capitalismo (III)

Paloma preaprándose para hacer valer sus reivindicaciones a través de un mecanismo distinto al de la escasez.

Paloma preparándose para hacer valer sus reivindicaciones a través de un mecanismo distinto al de la escasez.

Dentro de la serie dedicada a los fallos del capitalismo, hoy vamos a hablar del poder de la escasez, que es un concepto bastante difuso, pero que voy a tratar de acercar para que lo discutamos un poco entre todos.

El poder de la escasez es la capacidad de una empresa o individuo de poner trabas a otros para que entren en su mercado. El poder de la escasez consiste en la capacidad de crear mercados o productos capturados, o de menguar la libertad de los consumidores para negociar, de modo que tengan que hacer lo que la otra parte ordene y mande.

Suponed que en el mundo sólo hay tres sellos de correos en los que la reina de Inglaterra aparece con un parche de pirata en el ojo. Son una rareza y se cotizan a quinientos mil euros cada uno. Si un sólo comprador consigue hacerse con los tres y quema dos de ellos, no habrá quemado un millón de euros, sino que habrá ganado mucho dinero, porque el que queda, único, valdrá mucho más que la suma de los tres anteriores.

Esto es sólo un ejemplo para entender el concepto, pero en la vida diaria los casos más típicos son aquellos negocios sujetos a concesión administrativa, que disfrutan de un poder de la escasez que los convierte en mucho más rentables de lo que serían en realidad si cualquiera pudiese hacerles libremente la competencia. ¿Ejemplos? El taxi, el estanco, y la farmacia.

A menudo las regulaciones del sistema capitalista no van dirigidas a incrementar la cantidad de información de la que disponen productores y compradores, sino a limitarla, y más claramente aún, a limitar las opciones de respuesta, de modo que crece el margen de maniobra de una parte reduciendo el de la otra.

En el mundo de la vivienda y la hipoteca existe una paradoja de este tipo: la de las zonas verdes. A menudo creemos que el hecho de que se reserven grandes zonas de una nueva organización para parques y jardines obedece al deseo de las autoridades de mejorar la el entorno, pero en ese caso debería parecernos sospechoso lo poco que protestan los dueños de los solares ante esas imposiciones.

Lo cierto es que cada metro cuadrado de jardines encarece el metro cuadrado edificable muy por encima de lo que el propietario pierde al renunciar a ese metro, aumentando su poder de escasez sobre esa parte de la ciudad.

Otro caso son los títulos académicos para todos: parece positivo que la gratuidad se generalice, pero eso hace que los títulos se devalúen de modo que el título que verdaderamente distingue y permite obtener el puesto deseado es uno que queda fuera ya del talento del estudiante y depende del dinero del que dispongan él o su familia para obtenerlo.

La frecuencia y la facilidad con que se crean regulaciones que aparentemente benefician al ciudadano, pero que en realidad sirven sobre todo para generar poder de escasez en favor de unos pocos, hace que esta faceta sea particularmente engañosa y proclive a la demagogia.

El peligro añadido, al margen de la administración, estriba en lo rentable que pueder ser para una industria comprar a los productores de la competencia simplemente para cerrarlos y quedarse con sus patentes, marcas y derechos, aumentando el precio de sus productos. Y es que, cuando destruir algo, sea un sello, una fábrica o un empleo, es rentable y crea riqueza, hay algo mal en el sistema.

P.S:

Permitidme, para acabar, una gran pregunta: ¿creéis que cada cosa tiene un valor, independientemente de su precio, o no?

Euríbor e IPC (una relación difícil)

No es tan fácil meterle un gol a la banca... Ni siquiera de penalty.

No es tan fácil meterle un gol a la banca... Ni siquiera de penalty.

Al hilo de lo que nos decía el otro día D. Pedro Hernández Olmo, y antes de volver a los fallos sistémicos del capitalismo, quisiera hacer una reflexión sobre la posible evolución futura de hipotecas y alquileres.

Retomo una pregunta de aquella entrevista, con su correspondientes respuesta.

CH -¿Cómo cree que afectarán los precios pagados por las viviendas estos últimos años a los precios de los alquileres?

Nadie “da duros a cuatro pesetas” si los inmuebles han experimentado un incremento de precio desmesurado, quien ha pagado esos precios no va a regalar un alquiler que no rentabilice algo su inversión.

En primer lugar quiero decir que no puedo estar más de acuerdo con lo dicho ni creo poder expresarlo mejor.

Y en segundo lugar, quisiera que nos fijásemos juntos en un detalle, que se observa en las gráficas sobre Euribor e IPC publicadas en la parte izquierda de este blog:

El Euribor ha descendido notablemente en los últimos meses, aliviando la carga de los hipotecados, pero no hay que perder de vista que el IPC está en términos negativos, por lo que, en un escenario de deflación, nuestra deuda real ha crecido.

Una de las causas por las que siempre fue más interesante comprar que alquilar, para el que pudiera, era que la cuota, al ser constante, mermaba a nivel real por los efectos de la inflación. Como pagar mil euros hoy no iba a ser lo mismo que pagar mil euros dentro de veinte años, la primera época de la hipoteca era la más dura, pues la devaluación del dinero hacía más soportable cada año el importe de la cuota.

Esto fue lo que vimos siempre, proque mil pesetas del año cincuenta y uno eran siete veces más que mil pesetas del año ochenta y seis.

Sin embargo, si el escenario de IPC por debajo de cero se mantiene, tendremos que cada año deberemos más dibero real y la hipoteca sie irá haciendo más dura también cada año.

Es ley: la inflación perjudica al ahorro y beneficia al endeudado.

La deflación, en cambio, beneficia al ahorro, y perjudica al endeudado. Y cuando tenemos una hipoteca, los endeudados somos básicamente nosotros.

Podéis ver el efecto sobre vuestro boolsillo de este “pequeño detalle” en una estupenda calculadora de esfuerzo hipootecario que incluimos en este blog. Está en : https://www.calculodehipoteca.net/simuladores/calcular-esfuerzo-hipoteca/

Así que ojo al tema, porque lo que de veras hay que mirar es la diferencia entre Eribor e IPC. Lo demás, son canciones.

Zapatero y Filemón

El genuíno Ladríllez:  Ladríllez Peñón, que me apadrinó en mi bautismo.

El genuíno Ladríllez: Ladríllez Peñón, que me apadrinó en mi bautismo.

 Me refiero a este Filemón, por supuesto, y de cómo no podemos comprender hoy en día que un poeta de sal gorda se impusiera a rivales como Menandro.

Pero también podría referirme a otro homónimos, como el personaje mitológico, esposo de Baucis, al destinatario de una de las epístolas de San Pablo, o incluso a otro de apellido matemático.

En cualquier caso, ahora que ya he tenido tiempo de examinar el proyecto un poco más a fondo, la Ley de Economía Sostenible de Zapatero parece cosa de Pepe Gotera, lo mismo que su CNI parece cada vez más una TIA de la que ha marchado hasta el Super. Nos queda Ofelia, eso sí, ascendida a ministra para cumplir la cuota.

Veinticinco mil millones de euros dicen que van a gastar en diez años en convertir nuestra economía en algo sostenible. Y lo dicen, seguramente, porque nunca han llegado a aprender la atinada enseñanza de los sacos: que si están vacíos, no se sostienen en pie.

Lo mismo que a los sacos les pasa a los razonamientos y a las economías. ¿Qué hay de una reforma laboral que haga más interesante contratar trabajadores? Nada. Nos dicen que no se reducirán derechos, y nos parece bien.

Pero la reforma no tiene por qué pasar por reducir derechos, sino por ejemplo, por permitir que el dinero de todos, o sea la contratas públicas, no vayan a parar siempre a las mismas manos. La reforma puede pasar, por ejemplo, por evitar las subcontratas, que consisten, ni más ni menos, en que unos se llevan el dinero y otros hacen el trabajo por la mitad. Pero eso, ni se menciona.

¿Y qué hay de un sistema energético que nos permita disponer de energía barata, para que nuestra economía pueda competir? Nada tampoco. Pretenden que se establezcan aquí industrias esperando restricciones y encarecimientos constantes.

 Y cuando se les pregunta por una solución te hablan de molinos de viento.

Para eso nos bastaba con que nos gobernase Don Quijote, pero no va por ahí la cosa, porque ningún tonto se volvió loco.

No son de libro de caballerías: son de tebeo.

 

 

Los fallos del capitalismo (II) Empleo de recursos en actividades improductivas.

Amaestrarlo para hacer esto fue caro y difícil. Algún día sabremos para qué sirvió.

Amaestrarlo para hacer esto fue caro y difícil. Algún día sabremos para qué sirvió.

Sigo hoy analizando los fallos sistémicos del capitalismo y me permito recordar que un fallo sistémico es aquel que se deriva del propio sistema, y no de una mala interpretación, sesgada o interesada del mismo.

El otro día hablamos de la obsolescencia planificada y de por qué se malgastan recursos en fabricar cosas a las que se obliga a durar mucho menos que su vida real.

Hoy voy a fijarme en el empleo de recursos en actividades improductivas. Una actividad improductiva es aquella que no añade bienes ni servicios reales al mercado, ni aumenta la eficiencia en su producción.

Hace unas semanas os conté que para vivir como vivía un norteamericano medio en 1955 bastaría con trabajar veintidós horas semanales, y hay que recordar que el americano medio de aquel año también dejaba muy buenos beneficios a su empresa y también destinaba algunas horas a actividades improductivas.

¿Qué ha sucedido entonces para que trabajemos mucho más? Obviamente, que las actividades improductivas se han multiplicado.

Hay actividades improductivas de muchos tipos y las hay que lo son sólo parcialmente, pero voy a citar tres clases, para que nos hagamos todos juntos una idea:

Defensa: el dinero y recursos empleados en armas y ejércitos es una actividad improductiva. Aunque se ha discutido mucho sobre esto, el método kantiano del imperativo categórico nos lleva a la conclusión de que esta actividad es improductiva. La explicación a lo bruto se entiende mejor: si nadie se dedicara a la agricultura, nos moriríamos de hambre. Si nadie se dedicase a limpiar las calles, nos comería la basura. Si nadie en el mundo se dedicase a las armas, no pasaría absolutamente nada; es más: saldríamos ganando. La conclusión kantiana es directa: la defensa es una actividad improductiva. Parte de la prosperidad de Europa se debe a que se abandonó el gasto militar en manos de los EEUU, que recibe unas prebendas por ello (el sueldo del gendarme) pero nos libera a los europeos de buena parte de ese gasto atroz.

Administración excesiva: el capitalismo se basa en un Estado de Derecho, pero ese Estado de Derecho consume unos recursos excesivos para lo que aporta al sistema. Un ejemplo: ¿realmente creéis que el que haya en España 1.940.000 planes de riesgos laborales activos ahorra más recursos de los que consume?, ¿realmente creéis que a una droguería con dos empelados le sale rentable ese plan? ¿Pensáis en serio que exigir proyecto de arquitecto para una casa de dos plantas es una mejora productiva que optimiza los recursos? A eso me refiero.

Publicidad: la publicidad es una actividad que trata de conseguir ventaja de unos productos sobre otros, pero no añade nada a esos productos. La publicidad es, en pocas palabras, un rearme bélico, pero a nivel comercial. Ningún anuncio hace que el producto sea más duradero, más barato ni más eficiente. Lo que intenta el anuncio es que creamos que el producto efectivamente lo es, generando toda clase de distorsiones en las bases del mercado puro capitalista.

Ahora, sumad vosotros estos tres factores, y otros muchos que se os pueden ocurrir, y decidme qué parte de los recursos humanos y materiales se tiran por el desagüe del capitalismo.

Alquiler o compra. La difícil alternativa

alquilerSeguimos con la entrevista a D. Pedro Hernández Olmo, que tiene aún unas cuantas cosas interesantes que contarnos. Y no olvidéis que podéis seguir leyéndole en su blog http://pedrohernandezabogado.blogspot.com/.

CH -¿Qué sale en general más rentable, el alquiler o la compra?

A largo plazo es clara la ventaja económica de adquirir un inmueble en lugar de estar pagando una renta
En tal sentido puede ser aconsejable el alquiler con opción de compra que tímidamente está apareciendo en el mercado.

CH -¿Es un buen negocio comprar una vivienda para alquilarla luego?

Como ha quedado dicho puede ser buen negocio, siempre que la solvencia y seriedad del inquilino permitan afirmarlo:
Por un lado el tratamiento fiscal de las rentas inmobiliarias en el caso de una vivienda es sin duda apetecible, ya que la normativa permite una reducción de esos ingresos en la declaración de IRPF que puede llegar al 100%.
Por otra parte se al arrendador puede deducir de los ingresos declarados los gastos necesarios, como pueden ser los intereses del crédito hipotecario, cuya cuantía es considerable en los primeros años de amortización.

CH – ¿Por qué hay tantas viviendas vacías en vez de alquilarse a precios asequibles?

A mi juicio, hay una razón de “memoria histórica” que pesa sobre quienes prefieren dejar su vivienda vacía a arrendarla. La indudable política proteccionista del inquilino a costa del dueño que ha existido en España desde 1920.

Este criterio que de alguna manera aún subsiste en la práctica, como ha quedado dicho, la duración de un desahucio por falta de pago es impredecible, sigue influyendo negativamente en el mercado de viviendas en alquiler. Piénsese que en la última reforma “se vende” como un gran logro para agilizar el desalojo del inquilino moroso, la condonación de los alquileres adeudados

CH -¿Cómo cree que afectarán los precios pagados por las viviendas estos últimos años a los precios de los alquileres?

Nadie “da duros a cuatro pesetas” si los inmuebles han experimentado un incremento de precio desmesurado, quien ha pagado esos precios no va a regalar un  alquiler que no rentabilice algo su inversión.
 
CH -Los propietarios dicen sentirse desprotegidos, ¿qué parte de verdad hay en ello, a su juicio?

La falta de protección jurídica de los arrendadores se expresa claramente en la imposibilidad de conseguir  un desalojo inmediato de un inquilino moroso y en muchas ocasiones que actúa de mala fe.
CH -Fuera de los impagos y los posibles destrozos, ¿Cuáles son los principales conflictos que suelen surgir en el mercado de alquileres?

A mi entender y originada por esa “memoria histórica” después de impagos y daños el punto de fricción entre inquilinos y dueños es la duración de los contratos, entendida en dos sentidos:
En el sistema del TRLAU1964 se tendía a considerar que el inquino podía dejar la vivienda a su antojo sin tener en consideración la duración pactada, en el sistema actual el inquilino debe cumplir el tiempo de duración pactado y si no, indemnizar. Esto no ha sido asumido por muchas personas.
Por otro lado existen muchas personas que continúan pensando que el arrendamiento es “para toda la vida” y cuando termina el plazo de duración pactado, “ponen el grito en el cielo” porque el casero pretende pactar un nuevo contrato con distintas condiciones, sobre todo en lo que al renta se refiere.

CH- ¿Cree que la VPO debería ser en alquiler y no en propiedad, como apuntan muchos de nuestros lectores?

En tanto en cuanto  una VPO implica la existencia de dinero público empleado en esa vivienda y como quiera que ese dinero es mío y del resto de los contribuyentes es preferible que continúe en poder de la Administración por tanto entiendo que debiera emplearse por las Administraciones Públicas en promocionar viviendas  en alquiler.

CH – Para terminar, si es tan amable, denos un buen consejo para rentabilizar el dinero que dedicamos a vivienda.

Me parece que cada persona debe tener claro que la carestía de la vivienda es un hecho real e histórico y por la tanto a la hora de decidir los recursos que va a emplear en esa necesidad debe actuar con criterios lo mas racionales que pueda
Antes de decidirse a comprar una vivienda debe uno ponerse en “el peor de los casos” y ver si en esa tesitura puede atender los pagos a los que se va a comprometer.
Hay que cerciorarse de la garantía y seriedad de quien vende la casa y exigir todas la cautelas necesarias.
Hay que asesorarse convenientemente. Resulta curioso como se persigue la denostada automedicación y sin embargo para comprar una vivienda que puede suponer un esfuerzo de toda la vida  no se cuenta con el consejo de un perito en la materia.

¿Es buen momento para alquilar?

pedroSiguiendo en nuestra línea de ofreceros de vez en cuando las aportaciones de expertos en el mercado de la vivienda y la hipoteca, entrevistamos hoy a don Pedro Hernández Olmo, ex-secretario de la Cámara de la Propiedad, y creador del blog http://pedrohernandezabogado.blogspot.com/. Además es un autor de un diccionario del alquiler, por lo que os recomendamos que no desaprovechéis esta ocasión para preguntarle lo que sea.

Sin más, os dejo con él:

-¿Qué situación atraviesa en estos momentos el mercado del alquiler de viviendas?

El alquiler de viviendas en España, a mi juicio, está distorsionado por dos factores negativos endémicos:

La existencia de los llamados alquileres de “renta antigua”, es decir aquellos supuestos en que el arrendamiento por obra de la Ley de Arrendamientos (TRLAU1964) ha quedado prácticamente transformado en un usufructo vitalicio y casi gratuito para el beneficiario; a la promulgación de la LAU1994 se afirmó que existían en España 500.000 arriendos de renta antigua, en muchos de los cuales ni siquiera pudo el casero actualizar la renta aunque fuera minimamente .

La lentitud de la Justicia , ya que es de sobra conocido que iniciar un procedimiento de desahucio por falta de pago puede tener un pronóstico de duración similar al que tiene “el fin de la crisis”

CH -¿Es buen momento para alquilar?

A pesar de lo dicho es evidente que la única solución para la mayoría de las personas que necesitan vivienda ahora es el alquiler, teniendo en cuenta el cerrojazo de los créditos hipotecarios.


CH- ¿Le aconsejaría a un propietario que pusiera en alquiler su vivienda?

Para un propietario que con motivo de la crisis se encuentre en dificultades para atender el pago de su hipoteca, teniendo en cuenta las ventajas fiscales, puede ser aconsejable sacar esa vivienda al mercado de alquiler, habría que contemplar distintos elementos para esa decisión:

Cumplimiento del tiempo mínimo de vivienda habitual suya, ya que caso contrario tendrá que devolver a la AEAT las deducciones de las que se haya beneficiado con sus intereses.

Solvencia del aspirante a arrendatario. A mi juicio la mejor fórmula es un buen aval bancario, para evitar el trabajo de averiguar esa solvencia, ya se encargará la entidad avalista.


CH- ¿Y a un inquilino?

Para el inquilino como queda dicho, es posible que en la mayor parte de los casos sea la única solución, solamente debe tener en cuenta, la experiencia señala que muchas veces se olvida, la inexistencia actual de arrendamientos “para siempre”.

Por otra parte es innegable la mayor protección fiscal y de subvenciones al inquilino

Regalos para los comentaristas

kingston8gb_estesiGracias a vosotros, los comentaristas, el blog se hace más interesante y enriquecedor. Como prometí voy a premiar a los comentaristas más activos para agradecer vuestra participación.

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Los fallos del capitalismo (I) La obsolescencia planificada.

Modelo humano según el sistema capitalista.

Modelo humano según el sistema capitalista.

Si alguien esperaba encontrar aquí un alegato sobre la avaricia humana o sobre las desigualdades económicas, se ha equivocado de artículo.

Hoy, tal y como anuncié este lunes, voy a hablar de los fallos sistémicos del capitalismo, o sea, de aquellos que son propios de su mecánica y consustanciales a él.

Cada uno de los cinco apartados que voy a tratar en este y otros artículos se podría ampliar mucho más, así que queda a vuestro juicio pedir que se amplíe o se profundice el análisis de alguno de estos cinco fallos. Si puedo, trataré de complaceros, aunque no siempre pueda estar a la altura de lo que se me pida que explique.

A lo que estamos. En mi opinión, los fallos del capitalismo son fundamentalmente cinco:

Obsolescencia planificada.

Empleo de recursos en actividades improductivas.

El poder de la escasez.

Información privilegiada.

Generación de externalidades.

Desproporción de responsabilidades

Hoy vamos a hablar del primero.

La obsolescencia planificada es el fenómeno por el cual la vida real de un producto es inferior a su vida útil, con lo que eso conlleva de desperdicio de recursos naturales, horas de trabajo y otros elementos productivos. Si queréis una explicación más amplia, podéis verla aqui.

En el sistema capitalista, la eficiencia la marca el beneficio, pero no se tiene en cuenta el aprovechamiento óptimo de los recursos, sino solamente su coste frente al precio al que se pueden vender.

Esto, a la larga, conduce a que se malgasten recursos de todo tipo. Dos ejemplos que pueden ilustrar este fenómeno son la moda y los diseños propietarios.

La moda es un ardid de marketing por el que se convierte en obsoleta la ropa de años anteriores que todavía está en buen uso. Unos zapatos, unos pantalones o un vestido pueden durar cinco o seis años, pero la obsolescencia planificada obliga a tirarlos a la basura o sustituirlos por otros en un plazo mucho menor, con el consiguiente desperdicio de materias primas, horas de trabajo, almacenamiento, transporte, etc.

Si el plan E de Zapatero consiste en abrir zanjas para volver a taparlas luego, ¿en qué consiste la moda más que en lo mismo? Ambos son ejemplos de obsolescencia planificada.

El otro ejemplo es el diseño propietario con obsolescenmcia planificada, que es aquel que ya incorpora un fallo que será mejorado en la versión siguiente, o carece de funcionalidades que serán incorporadas poco después sin que este retraso obedezca a más razones que el deseo de vender dos veces el mismo producto, y fabricarlo dos veces, con el consiguiente desperdicio de recursos.

En el mundo de la informática y la electrónica hay tantos ejemplos de esto último que me parece inútil elegir uno concreto.

Quedo a la espera de vuestros comentarios y de que me digáis qué fallo del capitalismo analizamos a continuación.


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Los sistemas económicos y sus problemas: capitalismo

Altar de la religión capitalista

Altar de la religión capitalista

Ya que hablamos muchas veces de los sistemas económicos y no todo el mundo conoce las ideas alternativas, o los problemas que estos sistemas plantean, voy a tratar de hacer un recorrido por las distintas posibilidades de organización económica.

En primer lugar, y valga para todos los artículos que escriba a este respecto, quiero dejar muy claro que sobre este tema hay verdaderas montañas enciclopédicas, y que tratar de resumir en unas pocas líneas lo que requiere un libro entero conduce infaliblemente a graves inexactitudes, por lo que pido disculpas de antemano. Aún así, creo que puede valer la pena.

El capitalismo es un sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción. El Estado se limita a regular las condiciones mínimas en que se realizan las transacciones económicas que, por lo demás, pueden contratarse en libertad.

Los pilares en que se apoya son el imperio de la ley o Estado de Derecho y la libertad de los agentes económicos para buscar su propio beneficio y las mejores condiciones para obtenerlo. En el capitalismo, la retribución del capital es el beneficio y la retribución del trabajo es el salario. El Estado cobra un impuesto sobre ambos para sufragar los gastos comunes, aunque también es posible el capitalismo sin Estado, como se demostró en las civilizaciones de la antigüedad.

La principal ley que regula la producción y precios de los bienes y servicios es la oferta y la demanda. Cuanto más abundante es un bien, más fácil es de conseguir y por tanto, más barato. Esta idea afecta también al dinero, cuyo precio es el tipo de interés, y la mano de obra, cuyo precio es el salario. Según el sistema capitalista, cualquier norma externa que afecte al equilibrio de oferta y demanda tiene un coste en eficiencia, y alguien estará pagando o cobrando lo que no debe a cambio de lo que tiene.

El capitalismo se debilita cuando se debilita el imperio de la ley y cuando se reduce la libertad. Por eso suele confundirse a menudo capitalismo con liberalismo, porque la libertad es la esencia más profunda del capitalismo. Cada uno puede hacer con lo suyo lo que quiera y para ello es preciso que no existan fuerzas exteriores que puedan coartar esa libertad; especialmente no deben existir fuerzas militares que impongan el poder de las armas a la fuerza del mercado.

El capitalismo fue un gran avance puesto que suponía que las relaciones humanas se verían reguladas por el comercio en vez de por las armas.

Por supuesto, han existido corrupciones y variaciones de todo tipo sobre este modelo, pero la esencia es la que he contado.

En otra entrada detallaré los problemas principales del capitalismo, porque los tiene, y son graves.

Alargarse demasiado en un solo día no tiene sentido.

Hoy sólo me queda una pregunta: ¿hasta qué punto creéis que vivimos realmente en un sistema capitalisa?

Gracias de antemano por vuestras respuestas.

P.D: El Euribor ha cerrado el mes al 1,231 %.  Nueva bajada, así que felicitaciones a todos los hipotecados.

Hipoteca sin suelo

Agujero que dejó en el blog el último que metió un leñazo por no leernos con atención.

Agujero que dejó en el blog el último que se metió un leñazo por no leernos con atención.

Una hipoteca sin suelo es aquella que no contiene cláusula alguna que impida bajar el tipo de interés por debajo de una cifra. Los bancos, dentro de esa religión suya a la que llaman “letra pequeña” y que no viene a ser más que un altar donde sacrificar nuestros intereses en ofrenda a su cuenta de resultados, incluyen la cláusula suelo para que no nos baje la hipoteca si por alguna razón baja el Euribor más de lo que ellos consideran razonable.

De este modo, si el Euribor sube al doble, pagamos el doble de intereses, pero si el Euribor baja, se activa la cláusula suelo y toda la bajada se la meten ellos al bolsillo en forma de aumento del diferencial.

Os lo cuento con un ejemplo, para que nos entendamos, ya que he visto mucha gente desagradablemente sorprendida porque su hipoteca no haya bajado en la última revisión todo lo que tenía que bajar:

Hipoteca de 200.000 Euros. 20 años. Euribor + 0,75. El Euribor estaba al 4,80 cuando se contrató. Posible cláusula suelo al 2,5 %.

Veamos lo que pasa cuando hay cláusula suelo y cuando no la hay.

En el punto inicial, pagábamos una cuota de 1380 € al mes.

El Euribor baja al 1,20, como de hecho ha bajado.

Pues bien: en una hipoteca sin suelo, nuestra cuota mensual será de 1011 Euros.

Con cláusula suelo, nuestra cuota mensual será de 1142 Euros.

O sea que hay 131 Euros mensuales de diferencia. Lo bastante como para leerse muy bien las condiciones si estamos contratando ahora la hipoteca, y lo bastante también como para buscarse otra entidad que ofrezca hipotecas sin suelo y admita una subrogación de la nuestra. Porque en estas cantidades, y dependiendo de cual sea la cláusula suelo, a lo mejor vale la pena hasta cambiar de banco.

Y llegados a ese caso, no piquéis en el gancho moral de “ahora nos abandonas cuando nosotros confiamos en ti”. No confiaron en ti: confiaron en tus avales.

No nos quieren por nuestra belleza. Nos quieren por nuestro dinero.


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