Reflexiones para Nochebuena y Navidad

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A veces me gustaría perderme

Os dejo con 3 comentarios de los lectores para que reflexionemos (o no):

Santa Paciencia (Sobre el capitalismo)
Mi máxima es: ¿por qué pagar más pudiendo pagar menos por lo mismo? Muchas personas, generalmente ricas, quieren destacar por encima de los demás y por eso transigen en pagar cantidades mayores por los mismos productos o servicios, porque de esa manera piensan que, obtengan o no un mejor servicio o producto, consiguen distinguirse de los demás y marcar la diferencia. Pura vanalidad humana de la que se saca partido el mercado, que nos tiene más estudiados que los estudiantes de Medicina a los cadáveres.

Marta (Mensaje de esperanza)
Pues yo estoy embarazada de casi 5 meses y en una eco que es muy importante me han dicho que todo va bien, con mi primer hijo no fue así y lo pasamos muy mal, aunque todo se va solucionando bastante bien. Así que, como esta vez las probabilidades jugaban más en contra y, de momento, todo va bien, me considero afortunada.
¡¡¡Virgencita, Virgencita que me dejen como estoy!!! Y mucha suerte a todos los que no tienen trabajo y quieren trabajar.

Ismael (Más esperanza)
Desde luego los que estamos con trabajo debemos sentirnos afortunados y sí, es como si nos hubiese tocado la lotería, no podemos pedir más en el aspecto económico con la que está cayendo. A todos los que ahora mismo están parados les deseo trabajo para 2010 de todo corazón.

Felices fiestas

La información privilegiada. Los fallos del capitalismo (IV)

Todos van como locos en busca de información verídica sobre el otro...

Todos van como locos en busca de información verídica sobre el otro...

Seguimos con los fallos estructurales del capitalismo, pero tranquilos, que ya nos van quedando menos.

Hoy quiero hablaros de la información privilegiada, pero no sólo a nivel de grandes finanzas, donde saber diez minutos antes que los demás qué acción o qué materia prima va a subir o bajar puede suponer forrarse hasta las cachas para tres generaciones.

El capitalismo se basa en la idea de la información perfecta. Todo el mundo conoce los precios de los productos, sus características, y actúa en consecuencia, tratando de maximizar su utilidad, o lo que es lo mismo, de obtener el máximo rendimiento posible de su dinero.

Lo que ocurre en realidad es que la capacidad económica o política se utiliza para sesgar esta información, de modo que el cliente no pueda discernir las verdaderas cualidades del producto o conocer realmente el precio que paga por él.

El ejemplo clásico es el coche de segunda mano. El vendedor sabe los kilómetros reales que tiene, las averías que ha sufrido el coche y su estado en general. El comprador, en cambio, sólo ve su aspecto. En estas condiciones, cualquier precio que pida el vendedor estará por encima de su valor real, y encima el comprador corre el riesgo de comprar MUY por encima del valor de mercado del producto, si conociese todas sus características reales.

Imaginaos que en un concesionario de coche de segunda mano hay coche de tres mil, de cinco mil y de nueve mil euros. Entre los coche de tres mil puede haber alguno que valga tres mil y alguno que no llegue ni de lejos a esa cifra; entre los coches de cinco mil, puede haber también alguno de tres mil que se puso en el grupo superior “por si cuela“, y en el grupo de nueve mil, puede haber coches de los grupos anteriores, además de los de mejor calidad.

Esta estrategia es bastante habitual en algunos sectores, de modo que se mezclan productos de ínfima calidad a un altísimo precio con los más caros y de mejor reputación. El resultado es que los mejores, se venden caros y dan un beneficio normal, y los peores se venden caros y dan un beneficio descomunal.

Lo mismo sucede con los productos de gran precio. Entre las opciones caras es perfectamente posible colocar un absoluto fiasco, para maximizar el beneficio

 

Dos ejemplos más de esto, pero con el matiz de la imposibilidad de conocer lo que rrealmente se compra o realmente se paga, son los servicios de banda ancha de internet, donde se publicita cualquier cosa que poco tiene que ver con la realidad final y el recibo de la luz, donde es imposible saber qué es lo que pagas por la electricidad, qué de impuestos y qué de tasa ornitológica por el sostenimiento de las nidadas del periquito malayo.

Por lo demás, y en general, hay varios modos de racionar la información, o de cortarla, y dependiendo del método empleado afecta más o menos a la eficiencia de los mercados. No es objeto de este blog entrar en ese tema, pero podría citar la intoxicación informativa, la ocultación, y la destrucción cultural de las masas. La más eficiente es la última, pues el ignorante que se cree con derecho a opinar realimenta la ignorancia, imponiéndola a los demás a través de la democracia. Para quien esté interesado en el tema, recomiendo “la Rebelión de las Masas”, de Ortega y Gasset.

Concluyo precisamente con una frase de Ortega: “El sistema actual puede permitirse un sistema educativo mejor, pero un sistema educativo mejor sería perjudicial para el sistema actual”

¿Hace falta decir más?

Sí, una cosa: Felices Fiestas.

🙂

 

¿Sostener el qué?

A ver si es posible que no sea por las armas, y a ver si es posible que no lleguemos a esto ni a estos...

A ver si es posible que no sea por las armas, y a ver si es posible que no lleguemos a esto ni a estos...

A ver. Voy a presuponer que hablo entre gente de cierta cultura. Si me paso con esa premisa, o pensáis que me he vuelto loco por creer tal cosa,  os ruego que me disculpéis.

La Economía Sostenible, como concepto, tiene el mismo fallo que el viejo grito de Viva España como eslogan o como exclamación patriótica.

Tradicionalmente, hasta los años treinta, se gritaba Viva España al final de los mítines, tanto conservadores como socialistas. Era algo común, pero llegó un tío, José Antonio Primo de Ribera, hijo del general Miguel Primo (el de la dictablanda) y fundador de la Falange, que dijo que semejante frase era intolerable.

La Falange de José Antonio no era exactamente el partido fascista y reaccionario que conocimos luego a través de Franco y su Movimiento (otro concepto genial, casi como los de hoy en día, porque el Movimiento consistíaa en no dejar moverse a nadie). La Falange original era más bien otra cosa que paso de explicar, por salirse del ámbito de este blog, y por no meterme en berenjenales eternos. En resumen se trataba de una organización bastante facha y bastante rara, pero de corte casi sindical y no patronal (como ejemplo de sus lemas originales os he puesto el cartel de la foto, que pide pan y no dividendos, que pide justicia y no igualdad…).  Quien tenga alguna curiosidad ssobre el asunto, que pruebe en este enlace, por ejemplo.

El caso, y a eso iba, es que José Antonio decía que gritar Viva España era de cobardes y mentecatos, porque para vivir como estaba viviendo, mejor que se muriese de una puñetera vez. Por eso pidió a todos los suyos que en vez de viva España gritasen Arriba España. La mierda en que acabó todo la conocemos de sobra, así que no hay por qué seguir contando.

Ahora, con la Economía sostenible, me parece a mí que nos pasa otro tanto, pero no hay quien lo diga. No tenemos ni siquiera a un alucinado, a un revolucionario o a un reaccionario con dos neuronas o dos cojones para decirlo claramente.

¿Sostener el qué?

¿Una administración monstruosa, ineficiente y multiplicada por diecisiete? ¿Un sistema de contratas basado en que unos cobran, los contratistas, y otros curran, los subcontratistas? ¿Una economía basada en el endeudamiento, sin capacidad competitiva ni de generar empleo? ¿Una economía que no logra jamás dar empleo a la población ni mantener un nivel social digno sin recurrir a la caridad, el subsidio y la propina? Prefiero no seguir.

Lo que tengo muy claro es que en España no hay que sostener la economía. Hay que crearla y levantarla. Hay que dar trabajo a la población. Hay que permitir crear riqueza al que la quiera crear y vivir de su trabajo al que quiera trabajar.

Sólo es eso. Así de sencillo. Sostener este cadáver que lo sostenga su padre.

Pon el euribor en tu blog

euribor4 Aprovechando que es domingo os dejo con esta utilidad para los que tengáis un blog o una web y queráis tener el euribor actualizado en el mismo. Así podréis ver el euribor sin tener que visitar otras webs y daréis un servicio extra a vuestros lectores.

Es muy fácil de implementar. Solo hay que selecionar un pequeño código y pegarlo en el blog. Podéis elegir entre 3 colores. El código está en:  Poner el euribor en el blog (gracias a hipotecasyeuribor.com)

Es momento de tranquilidad en el euribor, pero esto no durará demasiado. La primera señal ha sido la leve subida del IPC. Así que estaremos pendientes.

Hipoteca sin aval

Casi escapo del aval...  ¡Casi...!

Casi escapo del aval... ¡Casi...!

No os voy a hablar de un sueño, como Luther King. Ni siquiera de una tierra imaginaria, como Tolkien. La hipoteca sin aval, existe, y es de este mundo. No es fácil de conseguir, por supuesto, pero tampoco hay que desesperar antes de tiempo.

Lo que más nos fastidia a todos del aval es que nos obliga a meter a terceros en danza, y a veces, hasta a cuartos y quintos. Se supone que el propio inmueble hipotecado tiene que servir de garantía para la devolución del préstamo (por eso se llama hipoteca) pero a veces los bancos quieren asegurarse y nos exigen el maldito aval, dependiendo de nuestras condiciones y de la sitiuación del mercado en ese momento, porque cuando los bancos competían como locos entre sí no se ponían tan duros, ni mucho menos.

Las características subjetivas de las que va a depender que la nuestra sea una hipoteca sin aval o no son más o menos, estas:

Nuestra edad. Los bancos suelen dar hipotecas sin aval más fácilmente si eres relativamente joven, aunque las condiciones serán peores y las cuotas algo más caras. Si eres un poco mayor, en vez del aval te pedirán un seguro de vida. De la hipoteca sin seguro de vida ya hablamos hace algún tiempo.

Tipo de contrato y empleo. Si eres funcionario, no hay problema. Si tienes contrato indefinido, haypocos problmas. Si tienes contrato pro seis meses, ponte en lo peor…

—Porcentaje que se solicite de la valoración del inmueble.

Mucho ojo a este último apartado porque, en teoría, si se solicita menos del 80 % de tasación del inmueble hipotecado, el banco no debería, legalmente, pedirnos aval.

Otra cosa es que al banco le importe tres puñetas la ley y se niegue con cualquier otro pretexto. Pero bueno es saberlo, ¿no?



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El poder de la escasez. Los fallos del capitalismo (III)

Paloma preaprándose para hacer valer sus reivindicaciones a través de un mecanismo distinto al de la escasez.

Paloma preparándose para hacer valer sus reivindicaciones a través de un mecanismo distinto al de la escasez.

Dentro de la serie dedicada a los fallos del capitalismo, hoy vamos a hablar del poder de la escasez, que es un concepto bastante difuso, pero que voy a tratar de acercar para que lo discutamos un poco entre todos.

El poder de la escasez es la capacidad de una empresa o individuo de poner trabas a otros para que entren en su mercado. El poder de la escasez consiste en la capacidad de crear mercados o productos capturados, o de menguar la libertad de los consumidores para negociar, de modo que tengan que hacer lo que la otra parte ordene y mande.

Suponed que en el mundo sólo hay tres sellos de correos en los que la reina de Inglaterra aparece con un parche de pirata en el ojo. Son una rareza y se cotizan a quinientos mil euros cada uno. Si un sólo comprador consigue hacerse con los tres y quema dos de ellos, no habrá quemado un millón de euros, sino que habrá ganado mucho dinero, porque el que queda, único, valdrá mucho más que la suma de los tres anteriores.

Esto es sólo un ejemplo para entender el concepto, pero en la vida diaria los casos más típicos son aquellos negocios sujetos a concesión administrativa, que disfrutan de un poder de la escasez que los convierte en mucho más rentables de lo que serían en realidad si cualquiera pudiese hacerles libremente la competencia. ¿Ejemplos? El taxi, el estanco, y la farmacia.

A menudo las regulaciones del sistema capitalista no van dirigidas a incrementar la cantidad de información de la que disponen productores y compradores, sino a limitarla, y más claramente aún, a limitar las opciones de respuesta, de modo que crece el margen de maniobra de una parte reduciendo el de la otra.

En el mundo de la vivienda y la hipoteca existe una paradoja de este tipo: la de las zonas verdes. A menudo creemos que el hecho de que se reserven grandes zonas de una nueva organización para parques y jardines obedece al deseo de las autoridades de mejorar la el entorno, pero en ese caso debería parecernos sospechoso lo poco que protestan los dueños de los solares ante esas imposiciones.

Lo cierto es que cada metro cuadrado de jardines encarece el metro cuadrado edificable muy por encima de lo que el propietario pierde al renunciar a ese metro, aumentando su poder de escasez sobre esa parte de la ciudad.

Otro caso son los títulos académicos para todos: parece positivo que la gratuidad se generalice, pero eso hace que los títulos se devalúen de modo que el título que verdaderamente distingue y permite obtener el puesto deseado es uno que queda fuera ya del talento del estudiante y depende del dinero del que dispongan él o su familia para obtenerlo.

La frecuencia y la facilidad con que se crean regulaciones que aparentemente benefician al ciudadano, pero que en realidad sirven sobre todo para generar poder de escasez en favor de unos pocos, hace que esta faceta sea particularmente engañosa y proclive a la demagogia.

El peligro añadido, al margen de la administración, estriba en lo rentable que pueder ser para una industria comprar a los productores de la competencia simplemente para cerrarlos y quedarse con sus patentes, marcas y derechos, aumentando el precio de sus productos. Y es que, cuando destruir algo, sea un sello, una fábrica o un empleo, es rentable y crea riqueza, hay algo mal en el sistema.

P.S:

Permitidme, para acabar, una gran pregunta: ¿creéis que cada cosa tiene un valor, independientemente de su precio, o no?

Euríbor e IPC (una relación difícil)

No es tan fácil meterle un gol a la banca... Ni siquiera de penalty.

No es tan fácil meterle un gol a la banca... Ni siquiera de penalty.

Al hilo de lo que nos decía el otro día D. Pedro Hernández Olmo, y antes de volver a los fallos sistémicos del capitalismo, quisiera hacer una reflexión sobre la posible evolución futura de hipotecas y alquileres.

Retomo una pregunta de aquella entrevista, con su correspondientes respuesta.

CH -¿Cómo cree que afectarán los precios pagados por las viviendas estos últimos años a los precios de los alquileres?

Nadie “da duros a cuatro pesetas” si los inmuebles han experimentado un incremento de precio desmesurado, quien ha pagado esos precios no va a regalar un alquiler que no rentabilice algo su inversión.

En primer lugar quiero decir que no puedo estar más de acuerdo con lo dicho ni creo poder expresarlo mejor.

Y en segundo lugar, quisiera que nos fijásemos juntos en un detalle, que se observa en las gráficas sobre Euribor e IPC publicadas en la parte izquierda de este blog:

El Euribor ha descendido notablemente en los últimos meses, aliviando la carga de los hipotecados, pero no hay que perder de vista que el IPC está en términos negativos, por lo que, en un escenario de deflación, nuestra deuda real ha crecido.

Una de las causas por las que siempre fue más interesante comprar que alquilar, para el que pudiera, era que la cuota, al ser constante, mermaba a nivel real por los efectos de la inflación. Como pagar mil euros hoy no iba a ser lo mismo que pagar mil euros dentro de veinte años, la primera época de la hipoteca era la más dura, pues la devaluación del dinero hacía más soportable cada año el importe de la cuota.

Esto fue lo que vimos siempre, proque mil pesetas del año cincuenta y uno eran siete veces más que mil pesetas del año ochenta y seis.

Sin embargo, si el escenario de IPC por debajo de cero se mantiene, tendremos que cada año deberemos más dibero real y la hipoteca sie irá haciendo más dura también cada año.

Es ley: la inflación perjudica al ahorro y beneficia al endeudado.

La deflación, en cambio, beneficia al ahorro, y perjudica al endeudado. Y cuando tenemos una hipoteca, los endeudados somos básicamente nosotros.

Podéis ver el efecto sobre vuestro boolsillo de este “pequeño detalle” en una estupenda calculadora de esfuerzo hipootecario que incluimos en este blog. Está en : https://www.calculodehipoteca.net/simuladores/calcular-esfuerzo-hipoteca/

Así que ojo al tema, porque lo que de veras hay que mirar es la diferencia entre Eribor e IPC. Lo demás, son canciones.

Zapatero y Filemón

El genuíno Ladríllez:  Ladríllez Peñón, que me apadrinó en mi bautismo.

El genuíno Ladríllez: Ladríllez Peñón, que me apadrinó en mi bautismo.

 Me refiero a este Filemón, por supuesto, y de cómo no podemos comprender hoy en día que un poeta de sal gorda se impusiera a rivales como Menandro.

Pero también podría referirme a otro homónimos, como el personaje mitológico, esposo de Baucis, al destinatario de una de las epístolas de San Pablo, o incluso a otro de apellido matemático.

En cualquier caso, ahora que ya he tenido tiempo de examinar el proyecto un poco más a fondo, la Ley de Economía Sostenible de Zapatero parece cosa de Pepe Gotera, lo mismo que su CNI parece cada vez más una TIA de la que ha marchado hasta el Super. Nos queda Ofelia, eso sí, ascendida a ministra para cumplir la cuota.

Veinticinco mil millones de euros dicen que van a gastar en diez años en convertir nuestra economía en algo sostenible. Y lo dicen, seguramente, porque nunca han llegado a aprender la atinada enseñanza de los sacos: que si están vacíos, no se sostienen en pie.

Lo mismo que a los sacos les pasa a los razonamientos y a las economías. ¿Qué hay de una reforma laboral que haga más interesante contratar trabajadores? Nada. Nos dicen que no se reducirán derechos, y nos parece bien.

Pero la reforma no tiene por qué pasar por reducir derechos, sino por ejemplo, por permitir que el dinero de todos, o sea la contratas públicas, no vayan a parar siempre a las mismas manos. La reforma puede pasar, por ejemplo, por evitar las subcontratas, que consisten, ni más ni menos, en que unos se llevan el dinero y otros hacen el trabajo por la mitad. Pero eso, ni se menciona.

¿Y qué hay de un sistema energético que nos permita disponer de energía barata, para que nuestra economía pueda competir? Nada tampoco. Pretenden que se establezcan aquí industrias esperando restricciones y encarecimientos constantes.

 Y cuando se les pregunta por una solución te hablan de molinos de viento.

Para eso nos bastaba con que nos gobernase Don Quijote, pero no va por ahí la cosa, porque ningún tonto se volvió loco.

No son de libro de caballerías: son de tebeo.

 

 

Los fallos del capitalismo (II) Empleo de recursos en actividades improductivas.

Amaestrarlo para hacer esto fue caro y difícil. Algún día sabremos para qué sirvió.

Amaestrarlo para hacer esto fue caro y difícil. Algún día sabremos para qué sirvió.

Sigo hoy analizando los fallos sistémicos del capitalismo y me permito recordar que un fallo sistémico es aquel que se deriva del propio sistema, y no de una mala interpretación, sesgada o interesada del mismo.

El otro día hablamos de la obsolescencia planificada y de por qué se malgastan recursos en fabricar cosas a las que se obliga a durar mucho menos que su vida real.

Hoy voy a fijarme en el empleo de recursos en actividades improductivas. Una actividad improductiva es aquella que no añade bienes ni servicios reales al mercado, ni aumenta la eficiencia en su producción.

Hace unas semanas os conté que para vivir como vivía un norteamericano medio en 1955 bastaría con trabajar veintidós horas semanales, y hay que recordar que el americano medio de aquel año también dejaba muy buenos beneficios a su empresa y también destinaba algunas horas a actividades improductivas.

¿Qué ha sucedido entonces para que trabajemos mucho más? Obviamente, que las actividades improductivas se han multiplicado.

Hay actividades improductivas de muchos tipos y las hay que lo son sólo parcialmente, pero voy a citar tres clases, para que nos hagamos todos juntos una idea:

Defensa: el dinero y recursos empleados en armas y ejércitos es una actividad improductiva. Aunque se ha discutido mucho sobre esto, el método kantiano del imperativo categórico nos lleva a la conclusión de que esta actividad es improductiva. La explicación a lo bruto se entiende mejor: si nadie se dedicara a la agricultura, nos moriríamos de hambre. Si nadie se dedicase a limpiar las calles, nos comería la basura. Si nadie en el mundo se dedicase a las armas, no pasaría absolutamente nada; es más: saldríamos ganando. La conclusión kantiana es directa: la defensa es una actividad improductiva. Parte de la prosperidad de Europa se debe a que se abandonó el gasto militar en manos de los EEUU, que recibe unas prebendas por ello (el sueldo del gendarme) pero nos libera a los europeos de buena parte de ese gasto atroz.

Administración excesiva: el capitalismo se basa en un Estado de Derecho, pero ese Estado de Derecho consume unos recursos excesivos para lo que aporta al sistema. Un ejemplo: ¿realmente creéis que el que haya en España 1.940.000 planes de riesgos laborales activos ahorra más recursos de los que consume?, ¿realmente creéis que a una droguería con dos empelados le sale rentable ese plan? ¿Pensáis en serio que exigir proyecto de arquitecto para una casa de dos plantas es una mejora productiva que optimiza los recursos? A eso me refiero.

Publicidad: la publicidad es una actividad que trata de conseguir ventaja de unos productos sobre otros, pero no añade nada a esos productos. La publicidad es, en pocas palabras, un rearme bélico, pero a nivel comercial. Ningún anuncio hace que el producto sea más duradero, más barato ni más eficiente. Lo que intenta el anuncio es que creamos que el producto efectivamente lo es, generando toda clase de distorsiones en las bases del mercado puro capitalista.

Ahora, sumad vosotros estos tres factores, y otros muchos que se os pueden ocurrir, y decidme qué parte de los recursos humanos y materiales se tiran por el desagüe del capitalismo.

Alquiler o compra. La difícil alternativa

alquilerSeguimos con la entrevista a D. Pedro Hernández Olmo, que tiene aún unas cuantas cosas interesantes que contarnos. Y no olvidéis que podéis seguir leyéndole en su blog http://pedrohernandezabogado.blogspot.com/.

CH -¿Qué sale en general más rentable, el alquiler o la compra?

A largo plazo es clara la ventaja económica de adquirir un inmueble en lugar de estar pagando una renta
En tal sentido puede ser aconsejable el alquiler con opción de compra que tímidamente está apareciendo en el mercado.

CH -¿Es un buen negocio comprar una vivienda para alquilarla luego?

Como ha quedado dicho puede ser buen negocio, siempre que la solvencia y seriedad del inquilino permitan afirmarlo:
Por un lado el tratamiento fiscal de las rentas inmobiliarias en el caso de una vivienda es sin duda apetecible, ya que la normativa permite una reducción de esos ingresos en la declaración de IRPF que puede llegar al 100%.
Por otra parte se al arrendador puede deducir de los ingresos declarados los gastos necesarios, como pueden ser los intereses del crédito hipotecario, cuya cuantía es considerable en los primeros años de amortización.

CH – ¿Por qué hay tantas viviendas vacías en vez de alquilarse a precios asequibles?

A mi juicio, hay una razón de “memoria histórica” que pesa sobre quienes prefieren dejar su vivienda vacía a arrendarla. La indudable política proteccionista del inquilino a costa del dueño que ha existido en España desde 1920.

Este criterio que de alguna manera aún subsiste en la práctica, como ha quedado dicho, la duración de un desahucio por falta de pago es impredecible, sigue influyendo negativamente en el mercado de viviendas en alquiler. Piénsese que en la última reforma “se vende” como un gran logro para agilizar el desalojo del inquilino moroso, la condonación de los alquileres adeudados

CH -¿Cómo cree que afectarán los precios pagados por las viviendas estos últimos años a los precios de los alquileres?

Nadie “da duros a cuatro pesetas” si los inmuebles han experimentado un incremento de precio desmesurado, quien ha pagado esos precios no va a regalar un  alquiler que no rentabilice algo su inversión.
 
CH -Los propietarios dicen sentirse desprotegidos, ¿qué parte de verdad hay en ello, a su juicio?

La falta de protección jurídica de los arrendadores se expresa claramente en la imposibilidad de conseguir  un desalojo inmediato de un inquilino moroso y en muchas ocasiones que actúa de mala fe.
CH -Fuera de los impagos y los posibles destrozos, ¿Cuáles son los principales conflictos que suelen surgir en el mercado de alquileres?

A mi entender y originada por esa “memoria histórica” después de impagos y daños el punto de fricción entre inquilinos y dueños es la duración de los contratos, entendida en dos sentidos:
En el sistema del TRLAU1964 se tendía a considerar que el inquino podía dejar la vivienda a su antojo sin tener en consideración la duración pactada, en el sistema actual el inquilino debe cumplir el tiempo de duración pactado y si no, indemnizar. Esto no ha sido asumido por muchas personas.
Por otro lado existen muchas personas que continúan pensando que el arrendamiento es “para toda la vida” y cuando termina el plazo de duración pactado, “ponen el grito en el cielo” porque el casero pretende pactar un nuevo contrato con distintas condiciones, sobre todo en lo que al renta se refiere.

CH- ¿Cree que la VPO debería ser en alquiler y no en propiedad, como apuntan muchos de nuestros lectores?

En tanto en cuanto  una VPO implica la existencia de dinero público empleado en esa vivienda y como quiera que ese dinero es mío y del resto de los contribuyentes es preferible que continúe en poder de la Administración por tanto entiendo que debiera emplearse por las Administraciones Públicas en promocionar viviendas  en alquiler.

CH – Para terminar, si es tan amable, denos un buen consejo para rentabilizar el dinero que dedicamos a vivienda.

Me parece que cada persona debe tener claro que la carestía de la vivienda es un hecho real e histórico y por la tanto a la hora de decidir los recursos que va a emplear en esa necesidad debe actuar con criterios lo mas racionales que pueda
Antes de decidirse a comprar una vivienda debe uno ponerse en “el peor de los casos” y ver si en esa tesitura puede atender los pagos a los que se va a comprometer.
Hay que cerciorarse de la garantía y seriedad de quien vende la casa y exigir todas la cautelas necesarias.
Hay que asesorarse convenientemente. Resulta curioso como se persigue la denostada automedicación y sin embargo para comprar una vivienda que puede suponer un esfuerzo de toda la vida  no se cuenta con el consejo de un perito en la materia.

¿Es buen momento para alquilar?

pedroSiguiendo en nuestra línea de ofreceros de vez en cuando las aportaciones de expertos en el mercado de la vivienda y la hipoteca, entrevistamos hoy a don Pedro Hernández Olmo, ex-secretario de la Cámara de la Propiedad, y creador del blog http://pedrohernandezabogado.blogspot.com/. Además es un autor de un diccionario del alquiler, por lo que os recomendamos que no desaprovechéis esta ocasión para preguntarle lo que sea.

Sin más, os dejo con él:

-¿Qué situación atraviesa en estos momentos el mercado del alquiler de viviendas?

El alquiler de viviendas en España, a mi juicio, está distorsionado por dos factores negativos endémicos:

La existencia de los llamados alquileres de “renta antigua”, es decir aquellos supuestos en que el arrendamiento por obra de la Ley de Arrendamientos (TRLAU1964) ha quedado prácticamente transformado en un usufructo vitalicio y casi gratuito para el beneficiario; a la promulgación de la LAU1994 se afirmó que existían en España 500.000 arriendos de renta antigua, en muchos de los cuales ni siquiera pudo el casero actualizar la renta aunque fuera minimamente .

La lentitud de la Justicia , ya que es de sobra conocido que iniciar un procedimiento de desahucio por falta de pago puede tener un pronóstico de duración similar al que tiene “el fin de la crisis”

CH -¿Es buen momento para alquilar?

A pesar de lo dicho es evidente que la única solución para la mayoría de las personas que necesitan vivienda ahora es el alquiler, teniendo en cuenta el cerrojazo de los créditos hipotecarios.


CH- ¿Le aconsejaría a un propietario que pusiera en alquiler su vivienda?

Para un propietario que con motivo de la crisis se encuentre en dificultades para atender el pago de su hipoteca, teniendo en cuenta las ventajas fiscales, puede ser aconsejable sacar esa vivienda al mercado de alquiler, habría que contemplar distintos elementos para esa decisión:

Cumplimiento del tiempo mínimo de vivienda habitual suya, ya que caso contrario tendrá que devolver a la AEAT las deducciones de las que se haya beneficiado con sus intereses.

Solvencia del aspirante a arrendatario. A mi juicio la mejor fórmula es un buen aval bancario, para evitar el trabajo de averiguar esa solvencia, ya se encargará la entidad avalista.


CH- ¿Y a un inquilino?

Para el inquilino como queda dicho, es posible que en la mayor parte de los casos sea la única solución, solamente debe tener en cuenta, la experiencia señala que muchas veces se olvida, la inexistencia actual de arrendamientos “para siempre”.

Por otra parte es innegable la mayor protección fiscal y de subvenciones al inquilino

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