
¿Morro yo?, ¿por qué décís eso?
Se supone, amigos, que lo público es de todos, pero todos y nadie se confunde por estas tierras con una facilidad pasmosa.
Los Estados se fundaron para poder acometer proyectos y obras que no podrían realizarse de otro modo por la iniciativa privada, o para coordinar aquellas actuaciones que por su larga duración o su amplio calado no pudiesen dejarse a los particulares.
En principio, el Estado es una ventaja competitiva, y no hay más que ver lo que sucede en los sitios en los que no lo tienen, como Somalia.
Por todo esto, el Estado tiene el monopolio de la violencia y la capacidad de exigir contribuciones y tributos a los ciudadanos. Y casi mejor, proque en los sitios en los que la violencia la ejerce cualquiera o cualquiera exige impuestos, es para echarse a temblar.
Lo malo, lo peligroso, es cuando la máquina creada para el servicio de todos cobra vida propia, como un robot rebelde de una película de ciencia ficción, y se posiciona cada vez más al margen de la sociedad a la que se supone que sirve. En ese momento, el Estado se convierte en un parásito de la sociedad y se dedica casi exclusivamente a consumir ingentes cantidades de recursos para perpetuar sus privilegios y aumentar el control sobre los ciudadanos.
Esto es lo que sucede en España desde hace años: aumento desmedido del número de funcionarios y gasto público por las nubes, sin un aumento real de los servicios que se prestan a los ciudadanos, pero incrementando en todo momento las exigencias materiales y formales que se imponen a la sociedad. Hay varias leyes que rigen este proceso, pero basten dos:
-1-Los funcionarios, además de desempeñar una tarea, generan más trabajo que permita a su vez contratar más funcionarios.
-2-El instinto del funcionario le lleva a multiplicar las plazas de los que pueden ser subordinados suyos y a limitar las de los que pudiesen ser sus rivales.
Pero lo peor no es esto, que ya es malo de por sí, sino el modo en que el Estado emplea nuestros recursos, una vez afianzado en su conciencia de ser invulnerable y una vez eliminados los controles reales.
Para muestra, os pongo un enlace que os ruego no os perdáis. Os recomiendo sobre todo la página 2.
Para que veáis cómo se gasta nuestro dinero. Y no era sólo una intención, que ya están allí y allí seguirán hasta el día 7.
¡Toma ya!










