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El blog para hacer cálculos de la hipoteca: Simulador de hipotecas, cuadro de amortización, amortización anticipada, hipotecas y sueldo, revision de cuota mensual, etc. Sigue el valor del euribor y sus efectos.

Árticulos de Junio, 2009

¡Buenas noticias!

Un buen ejemplo

Un buen ejemplo

Recibo con satisfacción la noticia de que Madoff tendrá que cumplir 150 años en la cárcel. Con satisfacción por que la sensación de impunidad que rodea a los altos ejecutivos y financieros es apabullante y por estos lares, las corruptelas se cruzan con la prensa rosa, los doctorados honoris causa, las OPAS hostiles y la… en verso. Por aquí, la noticia es la fianza de 1.8 millones de euros que un juez ha impuesto a Ana Torroja por presunto fraude fiscal por la friolera de 655.000 euros.

 

Pero lo que más satisfacción me ha causado es ver el tiempo que se ha tardado en resolver el juicio: poquito más de seis meses desde que el pasado 11 de diciembre hiciera la confesión a sus hijos que, buenos y diligentes, no sabían nada y no dudaron en denunciarle ante las autoridades. ¿Os imagináis que la justicia española tardara 6 meses en resolver un caso de estas características, con miles de afectados en varios países y cuyas consecuencias han sido desastrosas para miles de ahorristas? ¡Si han pasado años en meterle mano a los desatinos de la costa del sol! Por no hablar de las demás corruptelas urbanísticas diseminadas por los distintos ayuntamientos de la península, y me da lo mismo el color del partido que gobierne. Los casos de Pozuelo y Boadilla en Madrid, eran conocidos desde hace más de una década y el problema adicional es que con la rapidez que caracteriza a la justicia española, los delitos prescriben uno tras otro.

 

Y otra buena noticia del día para muchos de los lectores de este blog, es que el euribor cierra junio en el 1,610%, cuando hace un año estaba en el 5,361%. Esta bajada (no oficial, como sabéis) después de nueve meses consecutivos cayendo, nos puede ahorrar mas de 3.000 euros de intereses al año. ¡Enhorabuena!

Los sindicatos horizontales

 

Horizontales sí que son. Eso no se puede negar.

Horizontales sí que son. Eso no se puede negar.

A los sindicatos actuales se les puede dar este nombre de horizontales por oposición al concepto de sindicato vertical franquista, o también, según las malas lenguas, por la postura que con más frecuencia ensayan sus dirigentes.

El sindicato vertical se llamó así porque estaba concebido como una organización sin clases, a la que pertenecían por igual obreros y patronos ya que a ambos los unían los mismo intereses. El concepto en sí da la risa, pero el Estatuto de los Trabajadores que consiguió sacarle al régimen lo firmaba yo mañana mismo sin pestañear. Y seguramente vosotros también. Se llamaba Fuero del Trabajo, y os dejo un enlace para que le echéis un ojo si os apetece.

En cuanto a los sindicatos actuales, parecen no haberse adaptado a las nuevas necesidades de sus representados y manejan aún conceptos como “conquistas sociales” o “clase obrera“, que en mi opinión resultan un poco trasnochados. De todos modos, no es la dialéctica el peor defecto que cabe achacarles.

A mi juicio, mucho peor que eso es la definición de trabajador que se deduce de sus actuaciones y su cada vez más flagrante servilismo respecto a los partidos políticos de su cuerda, que tienen patente de corso para reconversiones industriales y hasta para aprobar la instauración de las Empresas de Trabajo Temporal, entre otras lindezas.

A veces tiene uno la impresión de que para los sindicatos actuales, trabajador es aquel asalariado que da derecho a una parte proporcional de un liberado. Los demás no cuentan.

Eso, los días buenos. El resto del tiempo, es aún peor y por eso los porcentajes de afiliación y los de participación en las elecciones sindicales están como están.

¿Crees que los sindicatos representan realmente a los trabajadores o tienen sus propios intereses?, ¿qué opinas de su papel en esta crisis?, ¿un sindicalista liberado es realmente un trabajador para la comunidad?, ¿se han quedado los sindicatos anclados en el pasado? ¿Se te ocurre a alguna alternativa al actual sistema de representación de los trabajadores?

 

 

Prolongar el paro. ¿No es mejor una buen alianza?

800px-weddingring-jhEl gobierno propone aumentar el paro en seis meses, aunque los sindicatos quieren ampliar esta propuesta a un año. Con la que esta cayendo, le necesidad de alargar el subsidio del paro es ineludible,  pero no por que estemos predestinados a quedarnos parados, sino por que no se ha tomado ni una sola medida para fomentar el empleo que es algo muy distinto de las medidas para evitar su destrucción.

 

Hay una medida que me gusta especialmente: la de sustituir el subsidio de desempleo por incentivos a las empresas que realicen contrataciones. El esquema es fácil: si me quedo sin trabajo y tengo derecho a la prestación por desemplee, voy al INEM, la pido y me la dan, pero si una empresa me contrata, el paro que yo tendría que cobrar del Estado (Y hacienda somos todos) lo cobraría la empresa.

Desde el punto de vista del trabajador, le da igual de dónde salga el dinero, si de las ventas de la empresa o de las subvenciones que reciba por contratar (del INEM en este caso) y, de momento tiene trabajo.

 

Desde el punto de vista de la empresa, contratar a un trabajador en paro no le cuesta un duro durante el tiempo que éste tuviera derecho a la prestación. Los problemas vendrían cuando la empresas despidieran trabajadores en activo para poder contratarlos cuando estén en paro y subvencionados, pero supongo que, para esto, están los inspectores de trabajo. Igual, parte de los recursos del INEM podrían destinarse a reforzar las inspecciones laborales.

 

Y siempre queda abierta la posibilidad de que pudieran mantenerse la formación mientras duren estos periodos subvencionados. Este tipo de medidas pueden ser una buena solución para incentivar el empleo, ya que por aquí, los politicos no se juntan ni para cobrar. ¿Cómo lo veis?

La vivienda en Alemania (susto y ejemplo)

Esta es la bandera del 2º Reich. Sirva de aviso para los que quieren una 3ª República.

Esta es la bandera del 2º Reich. Sirva de aviso para los que quieren una 3ª República: pasar de segundas partes nunca fue bueno.

Hace unos días nos hablaba el amigo Mburuvicha de las diferencias entre las medidas de política económica alemanas y las de nuestro país y hoy me apetece reincidir en el tema.
Como ya sabréis los que alguna vez hayáis cometido la imprudencia de echar un vistazo a mi perfil, he escrito algunas cosas sobre el desastre de Weimar y la inflación galopante que llevó en 1923 a que el dolar americano se cotizase de 1,2 marcos a cuatro billones cuatrocientos sesenta mil millones de marcos en diez meses. Los salarios se tenían que pagar varias veces al día, porque con la paga de la mañana no llegaba para comprar la comida del día cuando llegaba la hora de salir del trabajo. En 1923 murieron un millón de alemanes de hambre o frío.
Sobre lo mucho que se cabreó la gente ya sabéis, sin duda, unas cuántas cosas. Y sobre lo que hicieron después de cabrearse, también. En Alemania se lo toman todo muy en serio, parece: cuando trabajan, reconstruyen un país en diez años, cuando se divierten, organizan algo tan desmedido como la Oktoberfest cervecera(para verlo, si no lo conocéis), y cuando se enfadan y arman bronca, pues hace falta todo un planeta y seis años para devolverlos a su cordial, educada y laboriosa normalidad de siempre.
Para el tema que tratamos en esta página, a lo mejor convendría que supiésemos algunas cosas de lo que ocurre con la vivienda por ese país que tantas veces nos ha echado una mano en las lides europeas, aunque lo único que tuviésemos en común fuesen los adversarios.
En Alemania la vivienda es escandalosamente barata para nuestro estándar, tanto en propiedad como en alquiler. Hay grandes diferencias por zonas, por supuesto, pero el alquiler medio en una ciudad media es de 190 € al mes por un piso de tres habitaciones. Y en cuanto a compra, pues o pongo tres enlaces que pueden pareceros un poco exagerados y quizás lo sean, pero sirven para hacerse una idea. Este primero es de Mutzschen, en Sajonia, un pueblo de 2.300 habitantes. El segundo corresponde a Plauen, un ciudad de 70.000 habitantes, y aunque no os lo podáis creer os aseguro que es cierto proque les mandé un email para poreguntar si era una errata.. El tercero corresponde a un apartamento de dos habitaciones  (58 m.) en Berlín capital.
Cuando hayáis recuperado la mandíbula, recordad que la renta media y el salario alemán es muy superior al español, con lo que esos precios suponen para ellos un esfuerzo financiero aún menor que el que supondrían para nosotros. También denéis tener en cuenta que al ser un página en inglés, orientada al mercado exterior, los precios son algo superiores a la media nacional. Si alqguien quiere de veras buscar vivienda en Alemania que lo diga en comentarios y pondré enlace a alguna inmobiliria local.

Las causas y efectos de esta diferencia son determinantes para lo que más tarde puede abordar un país. Con semejante punto de partida, como es fácil de comprender, todo acaba siendo diferente.

En cuanto a las causas, son muchas, demasiadas, para tratar de enumerarlas aquí, pero me gustaría destacar tres:
-1-En Alemania no hay que edificar en terreno específicamente urbano. Todo el país es edificable salvo las zonas en que esté expresamente prohibido. Así, como comprenderéis, no hay quien se saque un duro de recalificar nada ni se puede forzar la escasez de suelo. ¿Y dónde está prohibido expresamente edificar? Pues cerca de las vías férreas, en los cauces de los ríos, los parques, los espacios naturales… Todo muy normal, vaya..
-2-Tras la guerra hubo que reconstruir medio país, y el gobierno, en vez de vender las viviendas, las dio en alquiler masivamente. Por si alguien no lo sabe, en el año 48 colocaron un cartel en Berlín, de muchos metros de alto, que decía: “Si quiere ver nuestras ruinas, dese prisa”. Vaya carácter…

-3-Digan lo que digan algunos, el muro de Berlín no lo levantaron los neoliberales para evitar que la gente escapase hacia los paraísos socialistas. Parte de la población de la RDA huyó del comunismo cómo y cuándo pudo, dejando vacías su viviendas en Oriente y obligando a construir nuevas viviendas en Occidente. Tras la unificación y el regreso de muchos ciudadanos a sus ciudades orientales de origen, sobraban viviendas a millares en los dos lados.
Las consecuencias de este abaratamiento de la vivienda son tremendas y marcan absolutamente la diferencia a la hora de competir en los mercados.
-1-Necesidad de invertir los capitales en bienes más productivos que la vivienda, pues este sector ofrece una rentabilidad muy baja. Esto desarrolla forzosamente la industria y otros sectores productivos.
-2-Movilidad geográfica de los trabajadores a muy bajo coste, pues si tu casero el Estado te cambia en cuestión de días o semanas una vivienda en tu ciudad de origen por otra en tu ciudad de destino.
-3-Volumen de renta disponible de los ciudadanos mucho más elevada, con lo que esto implica en el consumo y la demanda.
Y algo más: cuando el casero principal es el Estado, ¿qué creéis que dicen las leyes sobre el impago de alquileres? No te fusilan al amanecer, pero casi.
Trasladando toda esta información a nuestro país, me hago y os hago algunas preguntas:
-¿Son los permisos municipales una de las causas del encarecimiento de la vivienda?
-El deseo español de ser propietario de la vivienda, ¿es un capricho o tenemos nuestras buenas razones para ello dada nuestra evolución histórica?
-¿Sería viable en España que el Estado fuese propietario de varios millones de viviendas, o acabaría siendo un colador para caraduras y grupos antisociales?
-¿Hay que perder una guerra poder ir en el pelotón de cabeza? (veáse Alemania y Japón) ¿O es mejor decir que eres comunista y dedicarte a ganar dinero como loco? (véase China)

Formación profesional

Nuevas técnicas para aprender trigonometría.

Nuevas técnicas para aprender trigonometría.

Que la formación profesional esta menospreciada no es noticia, cómo tampoco lo es que pase a los muchos anuncios de reformas, nadie haya hecho nada por coger el toro por los cuernos. Y basta con retraernos pocas décadas para poder ver su evolución. La generación de la posguerra, por causas obvias, las pasó canutas y dedicarse a estudiar era completamente utópico. El déficit de universitarios era brutal y los profesionales o universitarios que se habían formado en el extranjero no querían o no podían volver a trabajar aquí.

 

 

 

 A partir del baby-boom de los 60 y con el empujón dado al estado del bienestar se prefirió apostar fuertemente por la educación universitaria, y muchos de vosotros recordareis la famosa frase para los alumnos con más dificultades (con el dedo acusador y la zapatilla en la otra mano): “A estudiar F.P.” Las carreras universitarias eran bastante largas para las aspiraciones de muchos de nosotros y no había términos medios, pues las carreras de ciclo corto eran más bien escasas y algunas de las actuales no tienen más de diez años. En otros países europeos, las carreras de ciclo medio tienen décadas de antigüedad, y las responsabilidades de cada una están bien definidas. Por estos parajes, la “picardía” (por no usar otra expresión) hace estragos y es normal que muchos de los trabajos de los ingenieros los hagan titulados técnicos aunque aquellos sigan firmando los proyectos, y así vamos pasando la pelota para abajo. Además, batimos records en fracaso escolar, y salvo comentarlo, ningún político ha hecho nada para paliar esta sangría. No me extraña: ¿para que estudiar con las prespectivas laborales que hay?

 

Y para rematar el panorama, la miopía de muchos empresarios lleva a contratar a profesionales no ajustados a las responsabilidades funcionales de sus trabajos. Así, por ahorrarse unos euros, muchas instituciones públicas contratan un técnico que sirva para cambiar cartuchos de impresoras, programar software avanzado, diseñar páginas web  e implementar la tecnología más puntera y sofisticada con todos los protocolos de seguridad necesarios.

 

Es común afirmar que no existen malas respuestas, sino malas preguntas, y si no nos preguntamos para qué queremos personas con graduado escolar, E.S.O., formación profesional, diplomados, licenciados o doctores,  no es de extrañar las respuestas que tenemos.

Salidas laborales

800px-comedor_prosurgir_con_nic391osAbordar la reforma laboral en un post de este blog es materialmente imposible por cuestiones de tiempo y espacio pero si se pueden ir haciendo apuntes al respecto.

 

El primero es sobre la planificación del mercado laboral. Desde hace años, el sistema estadístico de los países de la OCDE es suficientemente potente para poder estimar razonablemente las curvas de población por rangos diferentes: sexo, edad, formación, etc. salvando lógicamente las variaciones “no controladas” como pueden ser los migrantes. De esta forma, por poner un ejemplo, podemos saber si dentro de 5, 10 o 20 años vamos a tener más o menos mayores de  5 o de 85 años (y el caso español lo conocéis sobradamente). Este ejercicio, relativamente simple, nos permite saber si vamos a necesitar gerontólogos o pediatras, guarderías o asilos de ancianos, biberones o dentaduras postizas.

 

Pero no sólo basta con saber el dato, también es necesario llevarlo a la practica y en eso se aprecia cierta incapacidad, a mi entender, por las siguientes razones: La primera, por que se supone que “la mano invisible del mercado” es capaz de ajustar por si misma la oferta y demanda de trabajo: de esta forma iremos eligiendo, según nuestras capacidades, nuestra carrera profesional (y no hablo de la universitaria) según vayamos viendo que profesiones tienen más salidas y cuales menos. Pero la formación de un pediatra o de un auxiliar de puericultura no se hace en un mes ni en cuatro años que dura el mandato electoral. De esta forma, los jóvenes van eligiendo según las salidas laborales previstas a corto plazo, y desde los estamentos públicos no se toman las medidas adecuadas en los plazos correspondientes. Por ejemplo, ahora se pretende sustituir el ladrillo por la I+D+I, pero para que funcione, los ingenieros que podrían hacer ahora estos proyectos tendrían que haber comenzado la carrera hace 10 o 12 años, y en eso momento los Numerus clausus estaban más pendientes de la cantidad de alumnos que había por aula y del presupuesto universitario que de las salidas profesionales que tendrían una década después y nos encontramos con que no tenemos ingenieros suficientes (aunque los españoles son muy buenos, todo hay que decirlo).

 

Y una segunda razón es que el reciente fenómeno migratorio hace que sea mucho más barato contratar profesionales extranjeros que españoles. Pero no caigamos en la demagogia de que los emigrantes nos quitan trabajo. El problema es que, de las posibles formas de mejorar la competitividad, parece que la única alternativa es tocando los salarios (planteamiento a corto plazo). Es lo que sucede con muchos médicos o investigadores, que después de años y de pagar un dineral (ellos y el Estado) sólo pueden irse al extranjero si quieren desarrollarse profesionalmente, cuando la opción sería aumentar la inversiones que permitieran hacerlo aquí. La formación es muy cara en todas sus facetas y cuando ya los tenemos formados, les dejamos con una mano delante y otra detrás.

 

Hablando de futbol, nos gastamos millonadas en contratar extranjeros y nos olvidamos de la cantera nacional mientras la Premier aprende español y nosotros portugués. Quizás, la salida más razonable sea el portuñol. Pero esta es mi opinión. ¿Y la vuestra?

La importancia de los títulos académicos

Diploma que expiden algunas universidades españolas, según puede comprobarse cualquier fin de semana.

Diploma que expiden algunas universidades españolas, según puede comprobarse cualquier fin de semana.

Tenía y tengo un amigo que optó en cierta ocasión a un puesto de diseñador gráfico en una importante empresa nacional. Los requisitos eran contar con la licenciatura en Bellas Artes, manejo de varios programas profesionales de diseño gráfico, retoque fotográfico y maquetación, y al menos cinco años de experiencia en un puesto similar.
Este es seguramente el momento de decir que mi amigo era y es ingeniero de montes, y ya que el monte es una de las bellas artes, como todo el mundo sabe, envió su currículum para aquel puesto, acompañado de un certificado falso que acreditaba la experiencia requerida y de un título igual de falso (o más) de haber cursado la carrera de Bellas Artes  en una importante Universidad española.
Llegado el momento de la selección entre los aspirantes, la empresa propuso una serie de pruebas prácticas en su sede, y como resultó que lo único auténtico de mi amigo era su destreza para manejar aquellos programas y su talento para el diseño gráfico, le ofrecieron a él uno de los tres puestos que debían cubrirse.
En el momento de la firma del contrato, se reunieron los tres nuevos trabajadores y el gerente. Después de las presentaciones de rigor, el gerente, con amplia sonrisa, los felicitó ¡a los tres! por su destreza a la hora de “maquillar” su propia documentación.
Y es que, según dijo, un diseñador gráfico tiene que saber diseñar, en primer lugar, un producto que parezca creíble a su cliente.
La preguntas del día son, por tanto:
-Si sabes hacer el trabajo, ¿para qué te van a pedir el título?
-Si no sabes hacer el trabajo, ¿para qué te van a pedir el título?
-En todo caso, ¿para qué le sirve a una empresa privada tu título a no ser que te quieran emplear de pringado firmador de proyectos ajenos?

¿Creees que los títulos académicos se ha convertido en “ombligos”, porque todo el mundo tiene uno?, ¿se han devaluado en cierta medida los títulos oo ha sucedido al contrario?

La reforma laboral

517px-utility_worker_4455Cuando se aboga por la reforma laboral, a la que se acaba de sumar Trichet, el problema principal, a mi entender, es que se plantea exclusivamente en términos de abaratamiento del despido. Y se encuentran dos posturas casi opuestas:

 

Ante la opción de acabar en el paro, ¿Qué es preferible? ¿Tener una indemnización superior que nos permita aguantar algo más a la hora de encontrar trabajo? ¿O que me despidan por cuatro perras pero tenga la posibilidad de encontrar pronto un curre acorde -o no- a mis capacidades y habilidades? El caso alemán comentado recientemente es suficientemente aclaratorio. Personalmente, me inclino por la segunda opción. Y la opción, siguiendo la tesis propuesta por Trichet, es que volvemos a intentar retomar la senda de la productividad y de la creación de empleo por la vía de la congelación salarial. Problema crónico de nuestra economía.

 

Otra cuestión, sobre todo en el caso de los más jóvenes, es conseguir la formación adecuada que permita cruzar, en tiempo y forma, la oferta y demanda del mercado laboral. Pero para eso, pueden utilizarse otras vías, desde la formación previa a la incorporación al mercado hasta la formación en la propia empresa. Por eso, la reforma laboral debe ampliar su alcance y tocar otros temas, como los de la reforma de la educación, sobre todo en lo que atañe a formación profesional y universitaria, la movilidad o la innovación (¿Cómo se pretende innovar cuándo las ayudas para empresas tecnológicas son irrisorias? Parece que en Industria no se han dado cuenta de que no cuesta lo mismo fabricar una invernadero que un chip). La crisis del 83 propició, entre otras cosas, que, ante la dificultad de encontrar trabajo, muchos jóvenes prolongaran sus estudios. Nos sucedió algo parecido al caso cubano: una avalancha de licenciados ejerciendo en cualquier sector y dificultades para encontrar electricistas, carpinteros y fontaneros.

 

Y desde la empresa, ¿Qué es preferible en momentos de dificultades? ¿Mantener la plantilla aunque no se venda un colín? ¿O poder reducir la plantilla de forma rápida y volver a contratar con agilidad según se vaya moviendo el mercado? Manteniendo un salario mínimo asegurado por la empresa o por el subsidio de desempleo o ambos, cualquiera preferiría esta última. Todo ello sin tocar la conocida picaresca nacional o las corruptelas a las que estamos tan habituados. ¡Cómo me gustaría ver el día en que el INEM fuera tan ágil como Hacienda o Tráfico a la hora de recaudar!

Con trabajo podremos, peor o mejor, pagar una hipoteca, pero sin él… 

 

 

Lo que España debe a los mangantes

Lo consiguieron: nuestros años buenos parecieron un accidente.

Lo consiguieron: nuestros años buenos parecieron un accidente.

Es duro escribir estas cosas, pero la verdad es que en España tenemos una gran deuda con todos los mangantes, chorizos y estraperlistas de todo tipo que abarrotan y abarrotamos el censo.
Hay dos razones, sobre todo, para reconocer esta deuda, y por favor, reflexionad sobre ello antes de tirarme tomates:
La primera es la monetaria. Cuando la Unión Europea creó el euro, calculó el tipo de equivalencia con las monedas anteriores y a cada país le correspondió un tipo de cambio. El euro, como bien sabemos todos por lo mucho que nos aprieta, valió 166,386 pesetas. Esta cifra no salió de un sorteo: en teoría reflejaba el valor real de la masa monetaria española. Hasta ahí, sin problema, pero resulta  que según los recientes cálculos, el dinero generado por la economía sumergida española era muy superior a lo estimado, por lo que había más pesetas ocultas de las que se pensaba. La conclusión es obvia: España recibió más euros de los que le correspondían porque se valoró la peseta por encima de su valor real, ya que de haberse sabido que había más, el valor final habría rondado el de un euro por cada 190 o 195 pesetas.
Así las cosas, hay que reconocer que fueron los que tenían la pasta escondida los que hicieron que nos diesen por nuestros billetes verdes más euros de los que nos hubieran dado de otro modo.  Hay incluso quien achaca a esto el auge económico de los años anteriores, porque fue como si nos hubiese tocado la lotería a todos a la vez.
La segunda razón es más puñetera aún, y se trata de la eficiencia. Según afirman algunos estudios econométricos, en España se produce casi el doble con cada Euro que queda en manos privadas que con cada Euro administrado por el Estado. Por eso, por ejemplo, sigue habiendo colegios concertados: porque los llevarán los curas, sí, pero los chavales aprenden lo mismo (como poco) y  cuestan la mitad. Por eso, también, algunas intervenciones quirúrgicas o tratamientos médicos, los encarga la Seguridad Social a hospitales privados con los que tiene convenio.
Laproductividad del Estado es bajísima, y de este modo resulta que, dentro de unos límites, cada euro que se escaquea al fisco y que se invierta en la propia empresa o en un chalé en la costa (alguien lo construye, y ese alguien cobra un sueldo) rinde más, produce más empleo y más riqueza que si se lo llevara Hacienda.
No es descartable, por tanto, que la prosperidad de los años pasados se debiese también, en parte, a lo mucho que se ocultó ya la cantidad de billetes de 500 € que vinieron a parar a España.
De si esto es ético o no, habláis con un filósofo. Yo sólo soy economista.

Salidas a la crísis laboral

800px-ancianos_1Spain es different, pero que muy different. La tardía incorporación española al estado del bienestar y nuestra historia nos pasan muchas veces facturas que somos incapaces de ver. Además las enormes diferencias con nuestros vecinos, políticas económicas y sociales, siempre han hecho que vayamos dos metros detrás de ellos, cual sumisas consortes del sultán. Pero hay que reconocer que en las tres últimas décadas, algunas cosas han ido cambiando, poco o mucho, pero cambiando.

 

Después del baby boom de los 60-70, la curva de población empezó a cambiar su sentido. Los problemas de empleo de las crisis anteriores se resolvieron, en parte, estrenando las ETT y las jubilaciones anticipadas. Pero como muchas veces en esta vida, una cosa lleva a la otra. ¿Qué hacer con tanto capital humano mayor de 50 años, con una experiencia probada y contrastada? Pues nada, a incentivar el voluntariado y vamos a tenerlos ocupados que por lo menos se sientan bien. Y de esta forma, el esfuerzo que tendría que hacer el estado para resolver algunas de los derechos garantizados por la constitución era hecho por una oleada de jóvenes sin empleo, por pre-jubilados y por la Iglesia, lo queramos o no. Pero la clase política y gran parte de la intelectual puede seguir trabajando por encima de la edad de jubilación. Creo que es de sentido común que una persona mayor no puede vendimiar y, si pudiera hacerlo, no será tan rentable como alguien más joven. Pero seguro que puede hacer otras muchas cosas. Lo que no tiene sentido es que ese vendimiador se tenga que dedicar a la política para asegurarse las lentejas, que obtenga un cargo de concejal y haga la selección del personal del ayuntamiento, o decidir el acometer de una inversión o no. Y lo mismo pasa con los “jóvenes y jóvenas” que con apenas 30 años, y con una experiencia laboral mínima, si la tienen, sean quienes tomen gran parte de las decisiones políticas de este país.

 

No me importaría que se partieran la cabeza entre ellos, que quieren hacer un trasvase del Ebro al Guadiana o un túnel del Bilbao a Cádiz, siempre y cuando lo hicieran fuera de su horario de trabajo, que eso lo pagamos todos, y que no nos costase un duro. Abogo por la creatividad y por que nos lancemos a soltar ideas peregrinas a ver si alguna de ellas consigue sacarnos de este atolladero, pero por favor, cobrar por ellas del horario público o mear fuera del urinario, ¡eso si que no!  

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