Hipotecas y funcionarios

Remedios que amargan y no curan

Remedios que amargan y no curan

No, no me parece buena idea bajarle el sueldo a los funcionarios. Y no me parece buena idea por múltiples razones:

En primer lugar, creo que tenemos una imagen distorsionada de lo que un funcionario, y que la mala imagen, innegable, que tiene este colectivo procede fundamentalmente de la rama administrativa, o sea de toda esa gente que se supone que te atiende en juzgados, ayuntamientos, diputaciones, y administraciones regionales. Cuando la gente se cabrea con los funcionarios y dice que son unos maulas no se refiere , ni siquiera en su fuero interno, a los  profesores de sus hijos, a los policías de su barrio ni a los médicos del hospital. Sin embargo el Gobierno, este y el anterior, explota la vena cainita de los españoles para aplicarles recortes a todos por el mismo razonamiento con elq ue a menudo se dice que los ricos lo son porque han robado. Puta envidia, hablando claro.

En segundo lugar, esta bajada de condiciones y salarios profundiza un poco más en nuestro acercamiento al sistema soviético que tanto gusta a algunos y que tan gloriosas quiebras ha producido en el pasado. Se trata de que tengan un puesto de trabajo todos, los que producen y los que no producen, los que son rentables y los que no lo son, los que se esfuerzan y los que no dan un palo al agua. Y lo cierto es que en España sobra un gran número de funcionarios, especialmente en algunas administraciones, pero bajarle el sueldo a todos para que su coste sea un poco menor no optimiza los recursos, no elimina a los improductivos y no racionaliza la administración. Simplemente reparte miseria sin mejorar nada. Muy comunista.

En tercer lugar, y en cuanto al tema que ocupa este blog, la rebaja de sueldo de los funcionarios complica al vida a las entidades financieras, que son las que mayores dificultades tienen, ya que se rebaja la solvencia de un grupo de deudores hipotecarios considerado totalmente seguro hasta ahora. Si un funcionario deja de ser un cliente seguro, la tasa de riesgo tendrá que trasladarse al conjunto de los clientes, lo que empeorará la calidad crediticia de los balances bancarios y nos hará pagar más a los demás en el futuro.

Quizás, y van cien veces, al Gobierno le faltó valor para tratar de poner remedio a la proliferación de oficinas inútiles, competencias duplicadas y papeleos sin sentido. Una vez más optó por el café para todos. Café con sal, en este caso…

Hipotecas, recortes y lucha generacional

La verdadera raíz de todo

La verdadera raíz de todo

Hasta ahora, los recortes eran sólo amenazas y  promesas de grandes dolores. Ya sé que a muchos os parecerá que me he vuelto loco por decir esto, pero el caso es que la verdadera pedrada llega con la subida del IVA, el recorte del sueldo a los funcionarios y toda la panoplia de atornillamientos que vamos a padecer.

Sin embargo, lo que más me llama a mí la atención es el resultado de la lucha generacional que padecemos. Y  ver cómo lo cuento para que no os echéis las manos a la cabeza.

El caso es que no hay dinero y además no nos lo quieren prestar. La hipoteca España está por las nubes y no hay quien nos quiera hacer de avalista. Hasta ahí, llegamos todos, o casi todos.

Los recortes por el lado del gasto resultan imprescindibles, ¿pero por qué se recorta a los jóvenes y a la gente productiva evitando a toda costa tocar las pensiones?

No, no soy un desalmado. Sólo os ruego que penséis conmigo:

-Los viejos tienen en su mayoría la hipoteca pagada.

-Los viejos no tienen que criar hijos.

-Los viejos consumen mucho menos, con lo que se daña menos la demanda recortándoles a ellos que a la gente que trabaja.

Los viejos, lo sé, viven con poco y aún les sobra. Cualquiera que conozca a un director de sucursal bancaria lo puede certificar conmigo.

¿Por qué son ello los que se libran de los recortes cuando las pensiones son una de las principales partidas de gasto? Desde el punto de vista de la justicia, está claro que hay que defender sus derechos, pero tengo la lamentable convicción de que en cualquier sistema económico hay que repartir el esfuerzo entre todos o se corre el riesgo de que los que mayor carga soportan prefieran pasarse al lado oscuro de la economía. Y de momento, con la subida del IVA y los estacazos a los que trabajan, no estamos viendo más que incentivos a la economía sumergida.

El Gobierno ha preferido salvar una vez más a los que no producen aunque sea por buenos motivos. Y no es por humanidad, creedme. Es por cobardía.

Hacia el 1%

euribor

El Euríbor ha tomado buena cuenta de la decisión tomada por el Banco Central Europeo en su reunión de principios de mes de julio y ha empezado a cotizar a la baja, como no podía ser de otra manera, generando que las hipotecas se encuentren en estos momentos en el valor de tipo de interés más bajo de la historia, para alegría de todos aquellos que sufren con su hipoteca.

Porque los que todavía no la tienen mucho me temo que no podrán beneficiarse de un tipo de interés tan ventajoso, ya que aunque el Euríbor cotice a la baja, los diferenciales que aplican las entidades financieras lo hacen al alza, con lo que al final el tipo de interés que se cobra en la hipoteca se mantendrá estable o, incluso, al alza.

Por otro lado, tampoco los que ya tenemos una hipoteca podemos alegrarnos al 100%, ya que la cláusula suelo sigue siendo el martirio de muchas hipotecas en nuestro país, de manera que el tipo de interés que se cobra en un préstamo hipotecario sigue sin poder bajar de una cantidad determinada, perjudicando claramente el beneficio esperado para las familias.

Sin embargo, aquellas familias que tengan una hipoteca contratada y que no tengan una cláusula suelo fijada, podrán beneficiarse de una bajada importante del tipo de interés en su próxima revisión, a poco que sea el mes que viene o a dos meses vista.

Si tenemos en cuenta que el tipo de interés del dinero para la zona Euro ha quedado fijado en el 0,75%, con posibilidades más que reales, de que este porcentaje se reduzca hasta el 0,50% en cualquiera de las reuniones del BCE de aquí a final de año, nos encontramos con un escenario en el que el Euríbor tendrá que bajar, necesariamente, por debajo del 1%, si no antes de finales de año, que es probable que sí lo haga, de manera segura al comenzar el año 2013.

En este escenario de dinero barato, las entidades financieras deberían de apostar por la concesión de préstamos, aunque mucho me temo que seguirán con su política de limpieza de sus propios balances, antes de intentar generar beneficios propios.

El IRS llega a nuestras vidas

Cruce de caminos

Cruce de caminos

Aunque ya llevamos un tiempo escuchando este nombre hasta el punto de que se ha convertido en algo familiar para nosotros, lo cierto es que hasta ayer mismo las entidades financieras no podían ofrecer hipotecas referenciadas al IRS ya que hacía falta que se publicara este cambio en el Boletín Oficial del Estado, algo que no ha sucedido hasta este pasado viernes.

Ahora ya cuando cualquiera de nosotros se acerque a una entidad financiera a solicitar una hipoteca tendrá la posibilidad de contratarla referenciada al Euríbor o al IRS, en función de lo que considere más oportuno y más ajustado a sus propias necesidades y deseos.

Lo cierto es que en estos momentos en los que el Euríbor se encuentra por los suelos, con cotizaciones diarias que ya bajan del 1,1%, parece que este índice podría ser el más interesante para los hipotecados, aunque hay que reconocer que el IRS, a pesar de ofrecer un precio más elevado, dota de cierta estabilidad a las hipotecas, al mantener el tipo de interés durante, al menos, unos cinco años.

Sin embargo, las asociaciones de consumidores han criticado que el IRS comience a funcionar en estos momentos, justo cuando el Euríbor se encuentra en sus mínimos históricos, lo cuál considera que abrir la puerta a las entidades financieras para que éstas puedan obligar a los consumidores a contratar sobre esta referencia y no sobre el Euríbor.

Y es que en estos momentos en los que las hipotecas concedidas son las menos, las entidades financieras tienen la sartén por el mango y pueden derivar a sus clientes hacia el tipo de hipotecas que a ellas les interese más, ya que basta con que no concedan las referenciadas al Euríbor y punto.

Por tanto, nos encontramos con que, una vez más, las entidades financieras vuelven a controlar el cotarro y que los consumidores estamos a expensas de los abusos que bancos y cajas decidan seguir haciendo en su propio beneficio, perjudicando, una vez más a las familias, que ya demasiado tienen con sus problemas diarios en un escenario de tasa de desempleo elevada y sin visos de que empiece a disminuir en los próximos meses.

Hipoteca y letra pequeña

No sólo es cosa de oculistas...

No sólo es cosa de oculistas...

Los especialista en tipografía acaban de perder uno de sus últimos baluartes de conocimiento arcano : la letra pequeña de los contratos hipotecarios. El Banco de España se ha hartado y exige que todo lo escrito en sus folletos informativos sea absolutamente legible.

Parece mentira que a estas alturas sigan colando estas cosas, pero lo cierto es que los bancos seguían hasta el día de hoy las enseñanzas de la temible ley de Lem:

-1- Nadie lee nada.

-2- Los que leen, no entienden lo que leen.

-3-Los que leen y entienden lo que leen, lo olvidan inmediatamente.

Con estos tres puntos era suficiente para poder colarnos toda clase de cláusulas abusivas en el enunciado de la hipoteca y muchos, después, se quejaban de que no se habían enterado de lo que habían firmado. La pregunta, por supuesto, es que si no lees o no entiendes, para qué puñetas firmas.

No obstante, se agradece la circular del Banco de España según la cual a partir de octubre será obligatorio resaltar en mayúsculas o en letra negrita todos los conceptos claves del contrato hipotecario. Además, las entidades bancarias deberán avisar de que en en esa tipografía se explican los conceptos más relevantes, como una especie de aviso en el que se advierte algo así como que “esta hipoteca puede dañar seriamente su salud”

Desde aquí aplaudo esta medida, destinada a obtener una mayor transparencia e información en las operaciones hipotecarias, tanto para los hipotecados como para los avalistas, a quien también habrá que informar de sus derechos y obligaciones en un tipo de letra no inferior a los dos milímetros.

No obstante, y reiterando mi felicitación porque al fin se haya evitado este tipo de abusos, me pregunto qué clase de sociedad somos cuando tiene que venir una institución para, desde arriba, ayudarnos a leer lo que firmamos.

Manda leches…

Hipotecas y bandoleros

Economía sumergida

Economía sumergida

Parece que el Gobierno está decidido a reducir el déficit a fuerza de apretar a los que conoce y tiene bien controlados, pero no parece tan dispuesto a mandar de una vez a la guardia civil a las montañas a obligar a bajar a los bandoleros de sus escondites.

Siempre he sido partidario, y aquí lo sabéis de sobra, de que no se gaste de manera sistemática más allá de lo que se ingresa. El déficit no es caridad, ni preocupación social, ni todas esas mandangas que nos quieren vender algunos grupos. El déficit es simplemente gastar más de lo que se ingresa.

También creo que hay que adelgazar las administraciones públicas, y si adelgazarlas no es bastante, hay que amputar por dónde haga falta, a ser posible por todas esas oficinas autonómicas qué gestionan no se sabe qué o gestionan diecisiete veces lo mismo, destruyendo cualquier coordinación, cualquier sinergia, y el deseable principio de unidad de mercado.

Lo que me preocupa, por tanto, no es que se trate de reducir el déficit recortando gastos, o rebajando el sueldo a los pobres funcionarios, sino que se prefiera esa medida a cualquier iniciativa valiente que corte por lo sano con ciertas prácticas, ciertas costumbres, y ciertos mecanismos corrompidos de raíz.

Lo que me joroba es que prefiera subir el IVA a cruza de una santa vez los datos fiscales con los de consumo eléctrico o de gasóleo para saber dónde se está produciendo en negro, donde hay fábricas no declaradas y dónde hay gente trabajando sin darse de alta. En optros tiempos era complicado, pero la informática es magistral precisamente para esas cosas. ¿Por qué no se hace?

¿Por qué no se buscan, una por una, las sociedades públicas que no producen nada y se cierran de un golpe, en vez de bajarle el sueldo a los maestros y las enfermeras? ¿Por qué no se regulan de un golpe los salarios de los políticos poniendo, por ejemplo, que un presidente autonómico no puede ganar más del 75 % de lo que gana el presidente del Gobierno? Y un alcalde, presidente de diputación, un 75 % de un presidente autonómico, y un alcalde, un 75 % de un presidente de diputación… Es sencillo. Y si hay que subirle el sueldo a Rajoy, se lo subimos (que gana menos que el presidente de Endesa, por ejemplo), pero es unió, y no cincuenta mil que se ponen cada cual el sueldo que les da la gana…

Al final, pasa con todo como con nuestra hipoteca. Que si nosotros no pagamos los 500 euros a final de mes, nos embargan y nos desahucian. Y si no paga un partido político sus cincuenta millones de euros, se lo ríen y se lo perdona.

Y ya está bien, carajo…

El BCE cede a las presiones de toda Europa

bce

Sí, sí, parece que el Banco Central Europeo también es permeable a las presiones y en su reunión de esta mañana ha decidido rebajar el tipo de interés del dinero en la zona Euro en un cuarto de punto, dejándolo, por primera vez en la historia en el 0,75%, una gran noticia para todos los hipotecados en general, y para todos aquellos que quieran ir a pedir un préstamo.

Porque mientras que el Euríbor siga siendo la principal referencia para la fijación del tipo de interés sobre el que se va a constituir los préstamos, toda bajada del tipo oficial del dinero en la zona Euro repercutirá directamente sobre el interés que pagamos todos a las entidades financieras, ya que provocará una reducción del Euríbor.

Ahora, con un tipo en el 0,75% no sería descabellado pensar en un Euríbor en el 1%, algo histórico y que nunca creímos que podíamos llegar a ver, especialmente no hace unos cuatro años cuando el índice de referencia hipotecario se disparaba muy por encima del 4%.

Con esta reducción del tipo de interés del dinero el BCE demuestra su voluntad clara y meridiana de apoyar las políticas de crecimiento en las que se ha instaurado la Unión Europea, al menos últimamente, en favor de que se pueda producir una combinación entre el ahorro y la responsabilidad presupuestaria y un estímulo permanente a la generación de riqueza.

Hay incluso analistas financieros que augura nuevos descensos del tipo de interés para la zona Euro antes del final de año, con la posibilidad más que clara de que pudiéramos manejarnos en un entorno del 0,50% de tipo de interés, algo que llevaría al Euríbor a quedar por debajo del 1% a poco que se alargara este tipo de interés durante un tiempo suficiente.

La mejor noticia, sin embargo, no es tanto la reducción del tipo de interés en sí, que también, sino principalmente lo que ello supone en cuanto a entrada en razón del máximo organismo financiero europeo que, hasta ahora, se había obsesionado con luchar por la austeridad a costa de lo que fuera, perjudicando claramente a la sociedad en su conjunto.

Se acabó la crisis, ¿o no?

espana

La mejor noticia que podía tener Mariano Rajoy en estos meses de gobierno no ha venido precisamente desde Bruselas, sino desde Ucrania, y nada que ver con temas políticos o económicos, sino más bien desde una perspectiva deportiva, que todo lo puede, y todo lo tapa, hasta el punto de que las noticias económicas, nefastas habitualmente, han pasado a un segundo plano en los medios de comunicación.

Y nadie niega, y menos yo que soy un apasionado del fútbol, que la gesta del equipo nacional ha sido de aúpa, pero ello no debe distraernos, y espero que no lo haga, del camino en el que nos estamos metiendo, un camino que bajo el prisma de una supuesta recuperación económica nos está llevando hacia un rescate que nos va a generar más problemas que otra cosa.

Porque aunque hace unos días hemos celebrado con todo el ardor patriótico el acuerdo de los gobiernos de la Unión Europea, en función del cuál los rescates bancarios irían directamente a través de las entidades financieras, sin pasar previamente por los Gobiernos, con lo que no se convertirían en deuda, y ayudaría a relajar las tensiones de los mercados, lo cierto es que estos cambios legislativos no entrarán en vigor hasta el año 2013, con lo que el rescate a España sí se convertirá en deuda.

Con ello, a pesar de que en el largo plazo podremos estar en una mejor situación gracias a que los bancos no dependerán tanto de sus activos inmobiliarios, lo cierto es que en el plazo más inmediato nos quedamos como estábamos o incluso peor, con los intereses de nuestra deuda disparándose y con la prima de riesgo que aunque amaga con tender a la baja, siempre vuelve a subir antes de que podamos hacer nada por remediarlo.

En definitiva, alegrémonos todos por la victoria de España, pero no olvidemos que, al fin y al cabo, no es más que fútbol, y con esta victoria no se nos arreglan los problemas que tenemos acumulados en nuestra sociedad, tanto de ámbito económico como de índole político, lo cuál nos repercute en un futuro realmente desolador.

¿Por qué pide Europa suprimir la deducción por hipoteca?

La cosa está que echa humo...

La cosa está que echa humo...

Yo creo que a estas alturas nos lo esperábamos todos, pero si un gobierno socialista suprimió la deducción en la hipoteca de la vivienda habitual era muy raro que un Gobierno conservador pudiese mantener mucho tiempo el órdago de recuperara esa deducción.

El supuesto teórico, porque ya sabéis que en economía y en política todo se basa en supuestos teóricos, era que los socialistas pretendían desincentivar la propiedad y favorecer el alquiler, mientras que la derecha recuperaba esa deducción porque iba en beneficio de los propietarios.

La realidad, sin embargo, pasa de rollos politiqueros y lo cierto es que esa deducción nos cuesta una pasta gansa en un momento en el que estamos más famélicos que el gato de Carpanta.  Para que os hagáis una idea, la cifra ronda los cuatro mil quinientos millones de euros.

Llegados a este punto, nuestros socios de la Unión Europea nos han preguntado cómo va eso de que les pidamos dinero para recapitalizar los bancos o para que nuestra deuda pública no pague unos intereses abusivos mientras subvencionamos a los españolitos que se compran una casa. Y sobre todo nos han preguntado por qué hacemos semejante cosa, si ser propietario del piso en el que se vive no es algo que el Estadio deba fomentar.

Y ahí es donde los hipotecados creo que tenemos un problema, porque esa deducción es muy difícil de justificar. Una deducción en el IRPF significa, ni más ni menos, que quienes no tienen una casa, subvencionan parte de su hipoteca al que sí que se la comprado. Y puede darse la coña, por poner un ejemplo, de que el inquilino, además de pagar el alquiler, subvencione la hipoteca a su casero. Que sí, que ya sé que es para primera vivienda y en teoría no debería poder suceder, pero también sé dónde vivo y sé lo que pasa…

¿Creéis que es justificable a día de hoy que se mantenga la deducción por compra de primera vivienda? ¿Podría significar la supresión de esta ventaja fiscal el enterramiento definitivo del sector inmobiliario?

Vuestro turno. Y enseguida, por favor, no vaya a ser que las noticias acaben por dejar obsoleto el artículo, aunque lo haya escrito sólo un par  de horas de que lo veáis publicado…

Hipotecas, deudas y bonos.

Somos prisioneros

Somos prisioneros

Si no fuese tan trágico, me daría la risa: al Gobierno se le ha ocurrido por aquí hablar de la figura de los hispabonos, y ya hay un montón de gente echándose las manos a la cabeza por lo descabellado de la propuesta. De hecho, como se lleguen a aprobar van a ser una fuente inagotable de conflictos y un sumidero de de dinero.

¿Y qué son los hispabonos? Son unos títulos de deuda pública mediante los cuales el Estado garantiza la deuda de las autonomías, con un mecanismo que hace que unas autonomías se hagan responsables y avalistas de las deudas que contraigan las otras. ¿Les parece bien a los murcianos tener que pasgar las deudas que contraiga el Gobierno extremeño? ¿Les parece bien a los navarros pagar la deuda de Galicia?, ¿le parece bien a Madrid y Cataluña avalarse las deudas entre ellos? La verdad es que no, y antes aún de que se haya aprobado la emisión de esta herramienta financiera ya ha comenzado la gresca.

Esto lo entendemos todos, ¿verdad? Pues aún así nos empeñamos a que a los holandeses, los alemanes y los austriacos les parezca bien pagar nuestras deudas. Somos capaces de comprender que dentro no parece razonable, pero no queremos entenderlo fuera e insistimos en mandangas como la insolidaridad y el odio a los niños pequeños. Los países del centro de Europa no quieren oír hablar de eurobonos porque eso supone dar dinero a países donde no controlan el presupuesto. La contrapartida, obviamente, es pedir el control sobre los presupuestos generales del Estado y su ejecución, pero conceder eso significa, ni más ni  menos, convertirse en una colonia.

¿Avalarías la  Volver a la botica de la abuela de tu vecino de portal?, ¿avalarías la hipoteca de tu vecino de calle?, ¿avalarías la deuda de los locales comerciales del edificio donde vives? ¿Pagarías la hipoteca del edificio de enfrente sin que te diesen voz y voto en sus cuentas?

A lo mejor la respuesta a todo este maremágnum está en estas preguntas tan simples.

Donde digo digo, digo Diego

Ahora digo blanco, y luego ya diré negro

Ahora digo blanco, y luego ya diré negro

La verdad es que el actual Gobierno se está teniendo que comer todas y cada una de sus palabras durante la campaña electoral, e incluso teniendo que rectificar determinadas medidas que ha ido tomando durante estos escasos 6 meses de gobierno.

La última prueba de capacidad tragadera del Gobierno ha venido por parte de la Unión Europea que parece estar obligando al Ejecutivo español a retirar la desgravación por compra de vivienda, sí, sí, esa por cuya eliminación pusieron el grito en el cielo cuando el PSOE la retiró parcialmente, y que luego repusieron nada más llegar al Gobierno.

Parece que no está teniendo los efectos que pensaban que tendrían y se están encontrando con que les está saliendo demasiado cara, es decir, que están teniendo que pagar por desgravación fiscal mucho más de lo que consiguen obtener por los impuestos de las compras de vivienda.

Los expertos económicos ya habían advertido de que era un error volver a recobrar una figura claramente obsoleta y que no aportaría nada nuevo al sistema económico español, más allá de tratar de recuperar las esencias de la burbuja inmobiliaria, aunque con el problema de que el crédito en estos momentos no fluía con la suficiente fuerza.

Una vez más se demuestra que el Gobierno no ha comprendido la dimensión de la crisis. Pensó que con las mismas artimañas de 1996 podría volver a conseguir los mismos resultados, pero no entendió que el sector inmobiliario ya estaba demasiado sobredimensionado y que las empresas públicas de valor ya estaban vendidas al mejor postor.

Con ello, nos encontramos con un Gobierno que está teniendo que dar marcha atrás en todo lo que pensaba, negando la mayor en cada momento e intentando hacer ver a la ciudadanía que es el único camino posible, cuando basta un mínimo de inteligencia para comprender que siempre hay un camino mejor, y éste parte del plan a medio plazo

Un plan que no está teniendo el Ejecutivo, dedicado a gobernar a base de improvisación, exactamente de la misma forma en la que gobernó el gobierno anterior, porque, por mucho que algunos se empeñen, al final todos son iguales.

La Izquierda Plural solicita la dación en pago con carácter retroactivo

Derecho al pataleo

Derecho al pataleo

La dación en pago es una de esas figuras que nos ha estado persiguiendo desde que estallara la crisis, con asociaciones y agrupaciones solicitando su aplicación tanto a las nuevas hipotecas como a las ya constituidas, aunque parecía haberse instaurado como general la opción de que sólo se aplicara a nuevas hipotecas.

Sin embargo, la Izquierda Plural, agrupación parlamentaria que recoge a IU, ICV y CHA, ha presentado una petición en la sede legislativa en función de la cuál apuesta por la aplicación de la dación en pago, pero no sólo para las nuevas hipotecas sino también para las hipotecas ya constituidas siempre y cuando se cumpla un requisito básico.

Un requisito que no sería otro más que se tratara de la vivienda habitual de la familia, y que ésta pudiera demostrar que no tuviera otro inmueble a su nombre. En este caso, la Izquierda Plural considera justo que sea la familia la que decida si quiere apostar por la figura de la dación en pago para resolver la situación hipotecaria, con lo que anularía la deuda a cambio de entregar la vivienda.

Como no podía ser de otra forma, esta petición ha levantado ampollas en el sector financiero que ya se encuentra en graves dificultades como para empezar a plantearse un agujero mayor que supondría la reducción de la deuda hipotecaria de las familias y la acumulación de más stock de viviendas.

Una vez más, los intereses de los ciudadanos colisionan claramente con los de las entidades financieras, que lejos de solidarizarse con la situación a la que se ven sometidos los ciudadanos, prefieren apostar por sus propios intereses creados y generar una situación insostenible para el conjunto de la sociedad.

Es evidente, a poco que se aplique algo el sentido común, que esta propuesta no va a salir adelante y que quedará en una mera petición sin recorrido, más de cara a la galería que con una funcionalidad real que se pueda aplicar a la economía del día a día.

Y es que este es uno de los problemas de la clase política española, que trabajan más en función de la opinión pública que de los intereses comunes.