Los pisos seguirán a la baja unos cuantos meses más

Uuuuuuna hipoteeeeeeeeecaaaaa. Dooooos hipotecaaaaaas. Jua jua jua.

Uuuuuuna hipoteeeeeeeeecaaaaa. Dooooos hipotecaaaaaas. Jua jua jua.

Yo siempre lo he creído: hay pocas cosas más graciosas que leerse un periódico financiero atrasado. Si en los periódicos normales, en vez de contratar viñetistas se dedicasen a rescatar las predicciones atrasadas de los economistas, nos reiríamos mucho más. O eso, o caeríamos en un nihilismo informativo que para nada interesa los medios. Y por eso, pienso, no lo hacen.

En esa línea precisamente creo yo que va la última predicción del departamento de análisis financiero de Bankinter: los pisos seguirán bajando de precio hasta mediados de 2011 y empezarán a recuperarse a partir de 2013 siempre que mejoren las cifras de desempleo. Lo que no dicen, proque no creo que se atrevan, es qué ocurrirá con las hipotecas.

¿Analizamos el pronóstico?

Fácil: mientras nuestros lectores les dure la memoria, los pisos bajarán, y cuando ya se hayan olvidado de esta predicción volverán a subir, siempre y cuando se cumpla una condición indispensable para que suban los precios, los churros, los helados y los patucos de color verde: que aumente la demanda agregada vía reducción del desempleo.

La primera parte de esta predicción tiene que ser necesariamente cierta, porque un aumento del empleo, aunque se produjera milagrosamente, tardaría entre seis y ocho meses en verse reflejado en el precio de la vivienda. La segunda parte es cierta también, puesto que está condicionada a lo obvio. Y sería igual de cierta si en lugar de hablar del 2013 hablasen del 2012 o 2014, siempre que disminuyese el paro.

Como sabéis, en cambio, acaba de aprobarse una nueva normativa bancaria sobre reservas bancarias y coeficientes de caja, que complicará las cosas, y mucho. De ella, hablo el viernes, por aquello de no mezclar churras con merinas.

De momento, ya sabéis: si hay nubes, puede que llueva, pero si el cielo está despejado, la probabilidad de lluvia disminuye drásticamente.

Yo quiero ese trabajo de pronosticador económico, coñe…

 

Hipotecas a 90 años (más allá de la cadena perpetua)

Tu fantasma se preguntará qué pasa...

Tu fantasma se preguntará qué pasa...

Hasta ahora se habían visto las hipotecas a treinta, treinta y cinco y hasta algunas, muy raras, a cincuenta años. Los bancos tradicionales estiran poco a poco estos plazos y algunos hipotecan ya a cincuenta y cinco años, pero como novedad algunas entidades privadas de préstamo están ya empezando a realizar hipotecas a noventa años, tentadas por la posibilidad de competir con cuotas más bajas y asequibles para el castigado bolsillo del ciudadano.

La idea, copiada de Gran Bretaña y Japón, donde se las conoce por hipotecas hereditarias, responde al alargamiento de la esperanza de vida y a la necesidad, cada vez más acuciante, de dar flexibilidad a los pagos en una época en la que la renta disponible ha resultado no ser la prevista.

Con estos plazos, la hipoteca está pensada para endeudarse desde muy pronto y con cuotas muy pequeñas, lo que permite emanciparse a los jóvenes ya que pueden contar desde los venite o veinticinco años con su propia vivienda, pero tiene la desventaja, obvia por otra parte, de que el coste final de la vivienda es desmesuradamente alto. De hecho, es tan alto, que uno cabe poreguntarse para qué puede servir en la práctica una hipoteca así y cual es la ventaja competitiva frente a un alquiler.

Basta con coger una calculadora para darse cuenta de que en los primeros cuarenta o cincuenta años se pagan casi exclusivamente intereses, con lo que si se quiere liquidar la hipoteca habría que pagar prácticamente entero el valor del piso, ¡y cuando el piso ya tiene cuarenta años! Y si no, habría que seguir pagando cincuenta años más. El envejecimiento de la vivienda puede no se runa variable muy importante cuando hablamos de quince o veinte años, pero cuando hablamos de noventa, la cosa cambia.

En mi opinión, no vale la pena ser propietario de algo que nunca llegará a ser tuyo y que supondrá una carga para los que vengan detrás, máxime cuando el cálculo de las cuotas hace que sigas debiendo casi lo mismo después de 40 años de pagar.

Id a nuestra sección de calculadoras y veréis cual es el precio final de un piso de 200.000 euros con un a hipoteca a 90 años. Por echaron unas risas, más que nada.

 

 

 

Que venga Dios y lo vea, se venden menos pisos en el segundo trimestre que en el primero

No cabemos en nuestro asombro

No cabemos en nuestro asombro

Esto es para que venga Dios y lo vea, porque no hay quien entienda como es posible que en el segundo trimestre del año se hayan formalizado menos operaciones de compraventa que en el primer trimestre (un 6,40% menos), cuando todo apuntaba a que sería justamente al contrario, es decir, que poco a poco el sector se iría recuperando.

Parece claro, por tanto, que el efecto contaminador de la subida del IVA ha sido más importante de lo que todos pensábamos, y que la subida prevista para el 1 de julio hizo que se adelantaran gran cantidad de operaciones de compraventa al primer trimestre, ante la certeza de que este tipo de operaciones requiere de un largo tiempo de gestión, y que en este segundo trimestre hemos vivido los rescoldos del primer trimestre, es decir, aquellas operaciones que se han ido alargando en el tiempo.

Es probable, siguiendo este mismo argumento, que el tercer trimestre también sea negativo, ya que muchas de las operaciones que se deberían de haber formalizado en ese momento se habrán adelantado a momentos anteriores a la subida del IVA, y habrá que esperar, por tanto, al cuarto trimestre para comenzar a tener una idea real de la situación en la que nos encontramos en el sector de la construcción.

Por otro lado, los datos del segundo trimestre también reflejan una subida importante, concretamente un 9,45 más, con respecto al mismo período de 2009, lo cuál refleja una mejoría evidente de la economía y, en especial, del sector de la construcción que, aunque poco a poco, va recobrando una situación de normalidad.

Si la situación se mantiene por estos derroteros, los meses que nos quedan de 2010 deberían de seguir reflejando una subida de operaciones, en relación con los mismos datos del año 2009, para comenzar a ofrecer una situación de normalidad en el año 2011, sin factores externos que condicionen el comportamiento del sector.

En cualquier caso, también hay que tener en cuenta el precio medio de venta de los inmuebles para poder tener una radiografía completa del estado de salud del sector de la construcción, porque aunque se vendan más inmuebles, si el precio medio es mucho menor estaríamos en una situación de pérdida global de volumen de negocio, con lo que la cosa no estaría, ni mucho menos, mejor de lo que estaba.

Menos hipotecas justo antes de la subida del IVA

Los expertos quedan planchados ante la realidad económica

Los expertos quedan planchados ante la realidad económica

Menos mal que no me dedico a hacer previsiones económicas, al menos de una forma profesional, porque si no estaría de los nervios todo el día, viendo como todos los análisis profesionales y basados en la lógica económica se vienen abajo por cuestiones que nadie conoce, cuestiones a las que todavía no llega la Economía.

Con la subida del IVA que entraba en vigor el 1 de julio, todos los analistas, y yo entre ellos, coincidíamos al afirmar que se produciría una subida de compra venta de viviendas, y, por tanto, de constitución de hipotecas, pero nada, nada de nada.

Y mira que los primeros meses del año parecían darnos la razón, pero a medida que se acercaba el tan temible incremento impositivo parece como si los compradores se hubieran echado para atrás.

Si los primeros meses del año se constituyeron más hipotecas que en los cuatro primeros meses del año 2009, los dos últimos del primer semestre, es decir, mayo y junio, la tendencia cambio de rumbo y el número de hipotecas empezó a descender.

Así, en el mes de mayo la caída fue del 2,9%, comparando los datos de mayo de 2010 y mayo de 2009, mientras que en el mes de junio esa caída se ha disparado hasta el 10,73%, una cifra realmente significativa.

¿Qué significa?

Pues yo creo que nadie lo tiene claro, porque esta caída contraviene una ley económica que parecía universal, y que no es otra que ante una subida de precios los consumidores adelantan el consumo.

¿Puede haber alguna explicación?

Sin duda, la principal verdad que rige la vida de un economista es que cualquier hecho económico se puede explicar desde alguna perspectiva, todo es cuestión de encontrarla. En este caso, esta cifra de constitución de hipotecas debería de ser contrastada con el volumen de operaciones de compra-venta, para sacar un valor real.

Porque puede haberse dado la situación de que efectivamente se hayan comprado más viviendas, adelantando el consumo ante la subida del IVA, pero se hayan constituido menos hipotecas, bien debido a pagos con dinero negro o bien debido a subrogaciones, que no implican novaciones, y por tanto no entran en la contabilización para este dato.

En cualquier caso, está claro que el dato es sorprendente y debe ponernos sobre alerta ante la ralentización de la recuperación que todos parecíamos haber adivinado.

El pico del petróleo (y la pala que lo acompaña)

Tendremos que adoptar extrañas formas económicas, me temo.

Tendremos que adoptar extrañas formas económicas, me temo.

Para que no digáis que no regresamos con ideas nuevas, voy a hablar hoy de un tema que aparentemente se aleja de la temática de este blog pero que, en realidad, tiene mucho que ver con la futura evolución del precio de la vivienda y las hipotecas.

Se trata de la posibilidad, cada vez más cierta, de que hayamos llegado a lo que se llama el pico de la producción de petróleo.

No voy a ser uno más de los que, cada cierto tiempo y desde los años del rey Sigifredo, dicen que el petróleo se va a acabar en breve. El petróleo se acabará, cierto, pero no será esta semana ni tampoco de repente.

Lo que sí ha sucedido, y vamos a analizar juntos su impacto, es que la producción mundial de petróleo ha dejado de crecer desde 2005. Los datos son de la Organización Internacional de la Energía y vienen a significar que, aunque la demanda ha seguido creciendo a buen ritmo, sobre todo por la incorporación de las economías emergentes, la producción no ha crecido al mismo ritmo, lo que explica el encarecimiento del barril, que se ha estabilizado alrededor de los 80 $, un precio que antes considerábamos insostenible.

Por tanto, si no se produce una reducción de la demanda, el precio seguirá aumentando, y de manera mucho más rápida que hasta el momento, porque lo cierto es que existe un problema añadido: el petróleo hay que sacarlo cada vez de capas más profundas o extraerlo de yacimientos más pobres, y aunque todos pensemos que el petróleo se mide en barriles, no es cierto: se mide en la energía que produce, una energía que ha descendido en casi un 20 % desde los años setenta pro la menor calidad del crudo.

¿Os parece raro? No lo es. La alcoholemia no se mide en vinos, cubatas y cañas, sino en tasa de alcohol en sangre. Con el petróleo pasa igual: si antes se extraían 100 litros de gasolina de un barril, por ejemplo, hoy sólo se extraen 75.

Ese es el camino por el que nos movemos hacia una terrible crisis energética que encarecerá todo el desplazamiento.

Las consecuencias son variadas y las iremos analizando poco a poco, pero pensad en dos: intenresa menos deslocalizar la producción e interesa menos residir lejos del puesto de trabajo. Las implicaciones de ambos temas son enormes.

Os dejo incluso un enlace a un artículo en el que se habla de la modificación teórica del radio de la Tierra: http://www.quintopino.org/economia/el-radio-de-la-tierra-es-variable/

¿Cómo lo veis?

 

 

 

 

La fractura en el precio de la vivienda

Extraños naufragios...

Extraños naufragios...

Otro día hablaremos de los posibles efectos que tendrá el encarecimiento paulatino pero imparable del petróleo, pero uno de ellos, quizás el que más nos interese aquí, sea la profundización en la fractura de los precios de la vivienda.

Porque las cosas como son: la vivienda no es cara, si la miramos en término medio. Y menos aún si la miramos como se hace con cualquier otro producto: comparando entre las distintas ofertas disponibles.

Me he cansado de decir en estas páginas que se gana lo mismo, o parecido, siendo camarero en Madrid que en Almendralejo, y que el que es camarero y lo es en Madrid, no tiene derecho a quejarse de lo que le cuesta el piso cuando podría seguir con su trabajo en Almendralejo, en Vitigudino o en Astorga. Si de lo que nos quejamos es de que no podemos pagarnos lo que nos gusta, estamos hablando ya de caprichos, de sociología o de lo que os dé la gana, pero no de economía.

Los pisos, por tanto, tiene un precio muy diverso. Son muy caros en algunas zonas porque la demanda es muy alta y muy baratos en otras porque la demanda es muy baja.

El progresivo encarecimiento del petróleo, y con él, de los transportes, ahondará esta brecha, pues a medida que sea más caro alejarse del centro de trabajo, se incrementará el precio de la vivienda en las zonas donde se concentre la fuerza laboral y disminuirá la demanda de vivienda en las zonas más alejadas.

El encarecimiento del transporte es, por tanto, un multiplicador del factor escasez, proque la vivienda no es movible, con lo que si ser confirma el escenario de aumento del precio del petróleo, sólo podemos esperar que la vivienda sea más cara donde la queremos tener, o nos lleve cada vez más tiempo y dinero acudir a nuestro empleo, si no podemos permitirnos vivir más cerca.

O sea, que creo que veremos un nuevo agosto de los vendedores de pisos. De los que tengan el suuyo en la zona adecuada. Porque el resto van a caer como moscas….

 

Queda prometido ese artíuculo, razonado, sobre el problema energético.

Vuelta a la rutina con las hipotecas más altas

Todos queremos volver a la playa

Todos queremos volver a la playa

Parece que mi capacidad predictiva ha mejorado sustancialmente con la llegada de los calores, porque las dos principales predicciones que realicé antes de marcharme de vacaciones, hará cosa de un mes, se han cumplido al 100%: ayer, día 1 de septiembre, volví a trabajar, tras un corto mes de asueto, y el Euríbor cerró agosto por encima de la cifra de 2009.

La primera predicción no creo que le importe a mucha gente más que a mí mismo, y a los que tienen que soportar mi malhumor, que ahora puedo excusar bajo los efectos de la depresión postvacacional, pero la segunda, me temo que sí es un asunto de interés general.

Porque como te anuncié allá por el mes de julio, el Euríbor seguiría su escalada durante el mes de agosto, cerrando el mes por encima de su valor del año 2009, lo que supondrá que todas aquellas hipotecas que revisen en uno o dos meses lo hagan al alza.

Es decir, las rebajas ya terminaron, al menos en términos de hipotecas, y se acabó aquellos días maravillosos en los que cada revisión se convertía en una auténtica alegría (siempre y cuando no se tuviera firmada, sabiéndolo, o no, una cláusula suelo, claro está), porque ahora llegan los días negros de subidas, unas subidas que no serán demasiado elevadas, pero que sí comenzaremos a notar en nuestros bolsillos.

En definitiva, y sin tanta palabrería propia de alguien que todavía sufre los efectos del sol en la cabellera, que el Euríbor ha cerrado el mes de agosto en el 1,421%, por encima del 1,373%, con el que cerró julio, y, lo que es más importante, también por encima del 1,334% de agosto del año 2009.

Eso significa que todas aquellas hipotecas que tomen como referencia el Euríbor de agosto a la hora de revisar el tipo de interés aplicado, es decir, todas las que revisen entre septiembre y octubre, sufrirán la subida de la que te hablaba antes.

¿Es o no es el regalo perfecto para la vuelta de vacaciones? Si a ello le añadimos que nos han subido el IVA, que cada vez pagamos más impuestos y que la estabilidad de nuestros puestos de trabajo todavía está por demostrar, no nos queda otra que alegrarnos de regresar a nuestra rutina diaria.

Lo que sufren los niños (y los hipotecados)

 

Cuidado con los efectos secundarios

Cuidado con los efectos secundarios

Hoy os quiero hablar de ingeniería social, y de la clase de idiotas que somos cuando jaleamos ciertas campañas. Puedo contarlo con la criminalización de los constructores, con la campaña en que se llamó especulador a todo el que moviese un ladrillo, pero en lugar de eso, me apetece hacerlo con otro tema más morboso, ya que es el último artículo de este verano.

 

 

             Me parece muy bien que se lancen campañas en los medios contra ciertos delitos particularmente asquerosos como la violencia de género o la pederastia, porque son delitos alevosos en los que el culpable trata de explotar la indefensión de la víctima.

 

           Con el tema de los niños, está sucediendo algo muy grave: como la condena social es anterior y muy superior a la condena penal, el acusado está completamente indefenso. No existe presunción de inocencia alguna y basta con que alguien, quien sea, presente una denuncia para que al denunciado le caiga encima el peso del estigma social. Es una condena sin juicio. Un procedimiento totalitario o inquisitorial en el que el denunciante permanece anónimo y el denunciado no tiene posibilidad de defensa. En esto influye también mucho la cobardía de los jueces, que no se atreven a ser tan rigurosos con las pruebas como en otros casos, pero los jueces son intocables y es mejor no hablar de ellos, ¿verdad?

          Además, curiosamente, los denunciados son casi siempre personas con mucho dinero o pertenecientes a colectivos que pueden pagar abultadas indemnizaciones. Eso, por sí solo, bastaría para desconfiar, pero es que creo que hay algo peor:

            Desde que está en marcha esta especie de campaña, nadie se arriesga a tratar con niños. Conozco centro de acogida infantiles, conozco campamentos de verano, y hasta simples abueletes que ya no se tratan con ellos como antes.

            La realidad más puñetera nos enseña que hay muchos niños, muchísimos, que no cuentan con el afecto y la atención necesarias. En ocasiones se trata de niños con problemas económicos o de integración, otras veces son niños sin familia y otras, las más, niños con padres que trabajan demasiadas horas. Antes estos niños se quedaban con los vecinos, o estaban al cargo de los viejos.

            Ahora, a nivel particular, nadie quiere arriesgarse a ser afectuoso con un niño por miedo a meterse en problemas. Y nivel institucional, menos aún. Hablen con asistentes sociales, o con parroquias, o con encargados de campamentos y se lo confirmarán: por la presión que se ejerce, y por el modo en que esta se ejerce, creo que de manera interesada, los niños están afectivamente abandonados, y lo sufren sobre todo los que no tienen un entorno familiar. Lo sufren los más débiles. Otra vez la alevosía.

            Un párroco de cada mil puede ser pederasta, pero los otros 999 no se atreven ya a tratar con afecto a los menores. Un monitor de campamento de cada mil, puede ser pederasta, pero los otros 999 prefieren mostrarse fríos y distantes con los chavales. Un abuelo de cada mil, puede tener malas intenciones con los niños, pero los otros 999 tienen miedo de que los señalen si juegan con los hijos del vecino.

            Y el caso es que creo que se trata todo de una campaña política, bien orquestada, para perjudicar a ciertos colectivos y personas, sobre todo a la Iglesia. Pero la pagan los niños, que las pasan negras, más abandonados, más trtistes, más solos que nunca.

            Así es la mierda de la ingeniería social, y si cambiáis pederastas por constructores, caéis en la cuenta de que lso abusos de unos pocos se han cconvertido en desempleo para muchos y en un recorte brutal de la oferta, que la pagamos todos.

Pero el caso es aplaudir sin pensar. ¿no?

 

 

Menos y más baratas

¿Quiere una hipoteca? Vuelva usted mañana

¿Quiere una hipoteca? Vuelva usted mañana

Si lo dice el Instituto Nacional de Estadística habrá que creerles, digo yo, sobre todo cuando refrendan algo que todos ya pensábamos algo que se intuía en la calle, que, como casi siempre va por delante de las estadísticas, por delante de los políticos y por delante de las decisiones políticas en general.

Porque en la calle es donde se nota antes todo, las crisis y las recuperaciones económicas, es donde se puede palpar la realidad existente, no esa que nos cuentan en los telediarios, o esa que los políticos se creen, más que nada porque viven en sus despachos de diseño, alejados de la vida diaria del ciudadano.

Como te decía, las estadísticas del INE han demostrado que lo que todos pensábamos era cierto, y que se están concediendo menos hipotecas, y las que se conceden lo son por un importe mucho menor que anteriormente. Concretamente, en un 4.4% con cifras hasta mayo, comparadas con las de hace un año.

Sin embargo, el que no se consuela es porque no quiere, y siempre hay clavos ardiendo a los que aferrarse, y el clavo de esta estadística presentada por el INE es que, en medición intermensual, se ha producido un ligero incremento porcentual, concretamente, el 0,8%, que no compensa el retroceso interanual, sobre todo si tenemos en cuenta que se está comparando con datos de 2009, un año pésimo para el mercado inmobiliario.

Por otro lado, la misma estadística también nos habla de un descenso claro en el número de hipotecas concedidas hasta mayo, cayendo en un 2,9% en cálculo interanual, cifra que es aún más preocupante si tenemos en cuenta que hasta abril se habían producido incrementos.

Por tanto, estamos ante una situación en la que nos aparecen menos hipotecas y por un valor más bajo, y eso que todavía no están entrando en la valoración los efectos que la subida del IVA haya podido producir en la compra-venta de viviendas.

Particularmente, ardo en deseos de comprobar que pasa con el mercado con las cifras estadísticas del mes de julio, para poder comprobar de verdad si todas las previsiones eran ciertas o si, una vez más, la realidad va por un lado, y el análisis estadístico por otro.

De momento, me marcho de vacaciones y lo que tenga que ser, será, pero en el mes de septiembre. ¡Felices vacaciones!

La última oportunidad de revisar a la baja las hipotecas

El tiempo de felicidad de los hipotecados llega a su fin

El tiempo de felicidad de los hipotecados llega a su fin

El tiempo se acaba, los momentos felices en los que todas las revisiones eran a la baja, al menos hasta el el suelo al que nos habíamos comprometido al firmar el contrato de hipoteca, están a punto de acabar, seguramente ya en el mes de agosto, a partir de cuyo momento todas las revisiones serán al alza.

Este mes de julio que se nos escapa entre las manos será el último en el que la tasa mensual del Euribor será menor que la tasa de hace un año, con lo que las revisiones que tengan lugar en los meses de agosto y septiembre, que suelen ser las que toman como referencia julio, serán a la baja. A partir de ahí una nueva bajada a los infiernos.

Aunque de momento no nos quemaremos, porque parece que el ritmo de crecimiento del Euribor está siguiendo la senda marcada por los analistas y no se están produciendo crecimientos grandes, por lo que las subidas en las cuotas serán mínimas en los primeros meses, pero subidas al fin y al cabo.

Unas subidas que se repetirán a lo largo de todo el año y durante el año que viene hasta que el Euribor se vuelva a situar en cifras consideradas como “normales” por los expertos en la materia, valores que estarían entre el 2 y el 3%, los cuáles ayudarían a estabilizar la economía.

Porque muchos bancos están justificando sus pérdidas actuales en el abaratamiento de las cuotas mensuales por culpa de los valores tan bajos en la tasa del Euribor. Ya que con valores tan bajos todo está más ajustado, y entre ese todo se encuentran los márgenes con los que trabajan las entidades financieras.

Unas entidades financieras de las que podemos estar orgullosos en nuestro país, la verdad, porque somos la única nación occidental que no ha tenido que inyectar liquidez a los bancos y aún así estos se han mantenido solventes en todo momento, y ahora han demostrado su eficiencia gracias a las pruebas de resistencia.

Y de todo ello debemos de dar gracias al caso Banesto de principios de los 90, que hizo saltar la alarma en el mundo financiero español, y cambió las reglas de juego, haciendo más rigurosas las reservas de los bancos y en general todas sus actuaciones.

Los precios de la vivienda aún podrían bajar hasta el 40 %

Quiero y no puedo

Quiero y no puedo

Y no lo dice un agorero cualquiera, sino las industrias cementeras, que algo sabrán de eso.

Según la Asociación de Empresas Fabricantes de Cemento de España (Oficemen) el ajuste podría variar mucho según las zonas, pues mientras en los lugares con más demanda, como las grandes ciudades, el descenso de precios sería sólo del cinco o el seis por ciento, en otras zonas como la costa, donde la mayoría de lo construido son viviendas de recreo, el descenso llegaría casi hasta dejar los precios en la mitad o incluso más en los casos en los que se sobrediomensionó más gravemente la oferta.

Así las cosas, no puedo menos que incidir, una vez más, en mi vieja idea de que el abusivo precio de la vivienda procede en buena parte de esa manía nuestra de convertirnos en masa y dar pro bueno aquello que hacen los demás. Si pensamos que el libro más leído es el mejor, que el disco más escuchado es el de mayor calidad y que la opinión mayoritaria es la correcta, lo lógico es que al final nos acaben sangrando como a gorrinos generando bolsas de lo que se suele llamar sobredemanda.

Por lo visto, antes era un peligro tener opiniones propias, pero ahora, con la crisis, empieza a ser una necesidad. Ir a donde todos van, querer lo que todos quieren y hacer lo que hacen todos, es muy caro.

Lo sabemos, pero no lo aplicamos. Ni los particulares, ni las empresas. Y esa es parte de la raíz de nuestra baja competitividad. Lo hablamos otro día en más profundidad, si os parece.

Mundiales y PIB

Defensa central holandés tratando de estorbar el regreso de la seleccción...

Defensa central holandés tratando de estorbar el regreso de la seleccción...

Me ha gustado la encuesta que propone el administrador de la web sobre la relación entre el PIB y el hecho de que España haya ganado el Mundial de fútbol.

Como siempre, me he unido al voto minoritario y en esta ocasión he votado afirmativamente a la pregunta, proque creo que SI, que la victoria española en Suráfrica va a mejorar el PIB y puede que hasta os ayude a pagar la hipoteca.

Semejante afirmación requiere una explicación y la introducción de un matiz. El matiz es que el efecto será a corto plazo, y no muy grande, pero creo que existirá.

La explicación tiene dos vertientes:

-Por un lado, tenemos que esta crisis tiene una buena componente de expectativas, o percepción del mercado. La economía española va mal sobre todo porque encuentra graves dificultades en el mundo real, pero también porque nuestra visión sobre ella es muy pesimista, lo que contrae la inversión y el consumo. Un subidón de adrenalina como el mundial de fútbol puede limar algunos puntos de pesimismo en nuestra mente colectiva y eso puede ayudar a que se animen a comprar o a invertir los que estaban al filo de la duda.

-Por otra parte, hay un detalle sociológico que muy pocos miran: la sensación de unidad nacional que en el interior y en el exterior se ha dado tras la victoria de España. Si uno de nuestros males es que los inversores exteriores nos ven como un país tribal donde unas regiones se enfrentan con otras, más de uno se lo habrá pensado otra vez al ver por televisión, o en directo, los mares de banderas españolas que han inundado todo el país.

También hay consecuencias sociológicas y políticas, pero de esas no es momento de hablar.

El caso es que dure el buen humor y que, de veras, ayude la cosa un poco.