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La dación como opción. Rima y propuesta

Oficina de reclamaciones antigua...

Oficina de reclamaciones antigua...

Parece que por ahí gusta mucho eso de la dación en pago, seguramente porque están acostumbrados a devolver la novia, devolver los amigos y devolver la palabra empeñada sin que ello tenga coste alguno. Vale, lo veo bien: cada uno trata de escapar como puede de los marrones en los que se mete, pero me parecería mejor si se hiciera con las cartas boca arriba, es decir, que la dación en pago existiese como opción dentro de un contrato hipotecario.

Esa es la propuesta: que existan hipotecas normales, como las que tenemos hasta ahora, e hipotecas con dación, firmando de antemano que en caso de impago el banco se queda con el piso y se extingue ahí la deuda. Y cada cual que elija lo que le dé la gana y mejor el encarte. Un poco como casarse en gananciales o casarse en separación de bienes…

Lo que hay que tener claro, y eso se vería desde el principio, es que en una hipoteca normal te darían el 80 % del valor de tasación, el plazo máximo sería de 35 años, por ejemplo, y el interés a pagar sería de Euribor + 2 puntos. Vale,. Eso eslo que estamos acostumbrados a firmar últimamente.

Y veríamos también que en el caso de la hipoteca con dación pactada, el banco daría el 60 % de la tasación (o el 50 % en la mayoría de los casos), el plazo máximo sería de 15 años (porque si te dan un piso que está hecho una porquería de puro viejo te hacen una gracia) y el tipo de interés sería de Euribor+ 5 puntos.

Deberían, pues, existir las dos opciones y que cada cual eligiese la más adecuada a sus posibilidades, a sus deseos, o a sus miedos. Pero haber comprado  rape y querer pagar sardina, pues me parece de jetas.

Francamente.

Hipoteca, alquiler, y ceguera voluntaria

Podemos quedarnos pegados a ideas viejas...

Podemos quedarnos pegados a ideas viejas...

La discusión es antigua, pero en los últimos meses se ha acentuado. Para que la economía española mejore, es necesario que los ciudadanos puedan volver a consumir, y que la movilidad geográfica sea más fácil de cara a que las familias puedan desplazarse más sencillamente a donde hay trabajo en lugar de tener que esperar, en precario, a que el trabajo se genere donde ellos residen.

Y es cierto, porque en España, en el caso del famoso dilema de si debe ir Mahoma a la montaña o la montaña a Mahoma, nos hemos decidido siempre por esperar que venga la montaña. Reflejo de ese carácter y esas idea es la casi obligatoriedad de tener un piso en propiedad, rechazando otras fórmulas, como el alquiler, que quedan reservadas a los que no tienen otra alternativa.

Ahora que las hipotecas antiguas son cada vez más difíciles de pagar y las nuevas cada vez más difíciles de conseguir, todo indica que de una vez nos decidiremos a tomarnos el alquiler en serio.  Sin embargo, lo que más me llama la atención en este sentido, es toda la batería de propuestas que he leído para eliminar las deducciones por compra de vivienda y desincentivar la compra de vivienda para que de una vez se alquilen pisos en vez de comprarlos.

Porque nos falta una pregunta: ¿de quién son las viviendas que se alquilan? Las que ya están construidas y no se venden, de acuerdo, pueden ser redirigidas al mercado de alquiler, pero si pretendemos reactivar algún día la construcción, tenemos que pensar de una buena y santa vez que una vivienda en alquiler es una vivienda que alguien compró, posiblemente con una hipoteca, y que luego, sólo luego, pone en alquiler. 

Criminalizar a los propietarios o complicarles la vida no va a ser el camino. De hecho, el camino para salir de cualquier crisis es hacer las cosas más fáciles a todo el mundo.

Porque hay propietarios sin alquiler, pero no hay alquiler sin propietarios. Ojo al detalle.

Las vueltas que da la vida

Las vueltas que da la vida

Las vueltas que da la vida

Hay que ver las vueltas que da la vida en ésto del Euríbor y todo lo relacionado con el indicador de referencia hipotecario más utilizado. Si hace unos meses el fracaso del rescate de Grecia ponía nerviosos a los mercados y hacía subir el Euríbor de manera artificial, las buenas expectativas que se han creado tras la aprobación por parte del Parlamento heleno de los recortes económicos fijados por la Unión Europea ha estabilizado al Euríbor.

Así, el indicador cerrará junio por debajo del cierre del mes anterior, algo que no se veía desde el cierre de diciembre, ya que el Euríbor había encadenado cinco meses consecutivas de subidas intermensuales.

El cierre del Euríbor de junio quedará en el 2,143-2,145%, casi con toda seguridad, y aunque es un valor por debajo de mayo y el resultado de un proceso de estabilización general, aún así supondrá una importante subida en las hipotecas de todos los titulares que tengan que revisar sobre el Euríbor de junio.

Y es que el indicador cerró junio de 2010 en el 1,28%, lo que arrojaría un crecimiento de 0,8-0,9 puntos porcentuales, que se traducirían en un aumento en cuota de 80-90 euros mensuales, una cantidad significativa en cualquier momento, y más ahora con la tasa de desempleo todavía por las nubes.

Un incremento que se repetirá, sino se agudiza, en el mes de julio, ya que la subida de tipos de interés en la zona Euro en la próxima reunión del Banco Central Europeo parece ineludible, lo cuál hará crecer al Euríbor, por mucho que la situación griega siga estable.

Por ello, los hipotecados no pueden mantenerse tranquilos y deberán seguir apretándose el cinturón durante unos meses, tratando de abonar sus cuotas hipotecarias a pesar de las dificultades del mercado laboral actual.

La estabilidad de los mercados financieros, eso sí, es fundamental para que el Euríbor no se dispare de manera exponencial y mantenga un crecimiento sostenido, sin cambios bruscos que puedan acabar por hundir el presupuesto mensual de una familia.

Sorprende, eso sí, que Grecia, causante del vértigo de los mercados hace unos meses, ahora esté ayudando a su estabilización definitiva, las vueltas que da la vida.

Hipoteca y banca pública

Banca pública y banca privada

Banca pública y banca privada

Pues sí: también yo me he interesado estos días por el movimiento 15M y las manifestaciones de los indignados. De hecho, hasta pasé una hora larga en una asamblea tratando de enterarme de lo que pedían y de lo que no. De eso ya hablo en otro lado, así que no voy a repetirme aquí.

Lo que sí vale la pena contar es que una de las solicitudes más recurrentes es la existencia de una banca pública que preste el dinero que no está prestando la banca privada. Se pide la constitución de bancos públicos que ayuden a comprar una casa sin matarte con la hipoteca, de bancos públicos que ayuden con créditos a la pequeña y mediana empresa, de bancos públicos que ayuden al que está empezando con una actividad y tiene que abandonarla por falta de financiación.

Y el caso es que está todo muy bien, peor no dejo de preguntarme una cosa, y de paso os traslado la pregunta:

¿Y qué son las Cajas de Ahorros más que banca pública?, ¿de quién son las cajas de ahorros más que de los impositores? Lo dije allí en voz alta y me respondieron que las cajas están gestionadas por los políticos. Vale, sí. ¿y quién se supone que gestiona la banca pública que esta gente pide?, ¿quién gestiona la banca pública en general? Los  políticos, por supuesto, como todo lo que es público.

Para mí no hay duda: las cajas son banca pública, y no nos han ayudado a obtener mejores hipotecas. Las cajas son banca pública y no cobran menores comisiones, ni ofrecen diferenciales más atractivos, ni tardan más en embargarte cuando no pagas. Por mi parte, con esta experiencia, lo veo claro: la banca privada nos ha jorobado bien. ¿Pero qué ha hecho la banca pública, o sea las cajas? Pues lo mismo.

Para eso, si me dan por saco, al menos que no sea con mi dinero. Digo yo, vaya.

Lo otro, lo de pedir bancos o lo que sea de carácter público y que no lo gestionen los políticos, que me lo expliquen.

El BCE sigue a lo suyo

No hay más ciego que quien no quiere ver

No hay más ciego que quien no quiere ver

El Banco Central Europeo parece que no se entera, o no se quiere enterar, de la grave crisis de crecimiento económico que sigue sufriendo la economía de la zona Euro, y sigue empeñado en priorizar, por encima de todas las cosas, el control de la inflación.

No te voy a decir que esté mal, porque la inflación debe de ser controlada, pero ahora bien, de poco sirve controlar una variable cuando la economía está muerta. Lo primero que hay que hacer es reanimar a la economía y luego ya controlar sus constantes vitales.

Y digo esto porque en su reunión del pasado jueves, el Banco Central Europeo decidió mantener sus tipos para el mes de junio, como se esperaba, pero insinuó una posible subida de tipos de interés para el mes de julio, con lo que el precio oficial del dinero dentro de la zona Euro pasaría del 1,25% al 1,50%.

¿Qué efectos inmediatos tendrá este anuncio?

Si no de manera inmediata, durante este mes de junio el Euríbor comenzará a moverse al alza, para anticipar esta expectativa de subida del mes de julio, con lo que todas las personas que utilicen el Euríbor de junio para revisar su hipoteca lo harán claramente al alza, con un incremento de cerca del punto porcentual, lo que significará casi 90 euros de más en su cuota hipotecaria mensual.

Por otro lado, el crédito, en general, se encarecerá, con lo que las empresas, que ya tienen problemas para acceder a financiación, sufrirán aún más para conseguirlo, y si lo hacen tendrá que ser a precios más caros.

Por tanto, se producirá un enfriamiento de la economía, cuando todavía no habíamos ni empezado a calentarnos, perpetuando, así, la situación de crisis económica en la que nos estamos moviendo desde hace ya demasiado tiempo.

Y ese no es el mayor problema, porque todo apunta a que antes de final de año tendremos alguna subida adicional. Los analistas siguen afirmando que el tipo de interés para la zona Euro terminará el año en valores entre el 1,75% y el 2%, por lo que, aparte de la de julio, debería de haber, al menos, una subida más.

El Euríbor certifica su estabilización

El balancín del Euríbor

El balancín del Euríbor

El Euríbor ha cerrado el mes de mayo en el 2,147%, en tasa media mensual, lo que supone un incremento de 0,898 puntos porcentuales con respecto al cierre de mayo de 2010, pero de apenas 0,06 puntos porcentuales con respecto al cierre del mes pasado, de abril de 2011.

Por ello, se certifica la estabilización del indicador, después de que durante los meses de marzo y abril se introdujera en una vorágine alcista que no parecía tener fin y que hizo que algunos analistas comenzaran a hablar del 3% a finales de año como una previsión realista y no como el máximo casi inalcanzable.

En cualquier caso, y comparado con el Euríbor de hace un año, la comparación realmente importante, lo cierto es que el incremento de casi 0,9 puntos porcentuales arrojará un incremento en cuota hipotecaria mensual cercana a los 80 euros, para una hipoteca media, una cantidad elevada, sobre todo, si tenemos en cuenta la crisis económica que nos sigue golpeando.

Un incremento que pende de un hilo, del hilo que maneja el Banco Central Europeo, que en su reunión de junio puede insinuar futuros incrementos del tipo de interés para la zona Euro, tal vez después del verano, lo que supondrá expectativas que recogerá el Euríbor, creciendo durante los meses previos al incremento efectivo del tipo de interés.

Y es que los analistas económicos hablan de un tipo de interés entre el 1,75% y el 2% antes de finales de año, lo que obligará a subidas por parte del Banco Central Europeo, con el objetivo de controlar las tensiones inflacionistas que se siguen dando, y de las que es tan temeroso el máximo organismo de supervisión financiera europea.

Por tanto, es posible que los próximos meses sigamos en esta tendencia alcista, sobre todo en comparación con las cifras de 2010, lo que hará que todas las personas que tengan que revisar sus hipotecas durante este año lo hagan al alza, teniendo que pagar más dinero por sus cuotas hipotecarias mes a mes.

Cuotas hipotecarias más elevadas, que se añaden a falta de empleo y a expectativas económicas inciertas e inestables para el futuro, lo cuál no ayudará, de ninguna forma, a la estabilización del país.

Comparador de hipotecas

No son iguales...

No son iguales...

Como sabéis, en esta página ofrecemos toda clase de cálculos de hipotecas, incluyendo algunos más inusuales, como el que realiza el cálculo del esfuerzo hipotecario o la calculadora que nos permite calcular cuánto nos darán de hipoteca dependiendo de nuestra condiciones financieras y nuestro endeudamiento previo.

Sin embargo, y para que veáis que no todo es alabarnos a nosotros mismos, hasta ahora no tenemos un comparador de hipotecas, y aunque estamos trabajando en él, no queremos dejar de hablar a nuestros lectores de lo que es esta herramienta.

Un comparador de hipotecas es una aplicación web o cualquier otro sistema informático mediante el cual, aportando distintos datos sobre el producto que deseamos, se nos ofrece información sobre las distintas opciones que hay en el mercado para encontrar la hipoteca que más se ajusta a nuestras necesidades.

 El comparador de hipotecas envía los datos que aportamos a distintas entidades financieras y nos informa de las condiciones que estas entidades ofrecen para el producto que necesitamos, con sus distintas condiciones de diferencial sobre el Euribor, cancelaciones parciales, comisiones de apertura y requisitos añadidos, como la contratación de seguros de vida, nóminas, o si las condiciones son válidas para clientes nuevo o sólo clientes que tengan contratados previamente algunos servicios.

Algunos de estos comparadores de hipotecas nos sirven simplemente los datos para que tomemos nota, pero otros incluso permiten contactar directamente con las entidades financieras para solicitar más información o que se confirmen los datos ofrecidos pro el comparador de hipotecas.

Mientras acabamos de programar nuestro propio comparador de hipotecas, nos queremos recomendar ninguno en particular, pero un rápido vistazo a internet os permitirá encontrar alguno que complemente los cálculos que habéis  hecho en nuestra web.

Suerte.

El Euríbor de abril

El puzzle del Euríbor

El puzzle del Euríbor

Si el Euríbor sigue con la tendencia que ha venido ofreciendo hasta ahora, y nada hace indicar que vaya a cambiar en el corto plazo, nos encontraremos que el indicador de referencia hipotecario cerrará este mes de abril en un valor cercano al 2,1%, en tasa media mensual.

Ello nos dará una diferencia de 0,8-0,9 puntos porcentuales con respecto al cierre de abril de 2010, cuando el Euríbor acabó el mes en el 1,225%, con lo que las hipotecas que tengan que revisar su tipo de interés en función del cierre de abril se encarecerán entre 60-70 euros, en cuota mensual, para un valor medio.

Llevado al conjunto del año estaríamos hablando de más de 700 euros adicionales a entregar a la hipoteca, lo cuál se puede convertir en un auténtico drama para muchas familias que siguen sufriendo las elevadas tasas de paro que tenemos en este país.

Y el problema puede seguir creciendo en los próximos meses, porque si el Banco Central Europeo decide incrementar el tipo de interés para la zona Euro en otro cuarto de punto, como todo apunta, el Euríbor seguirá su escalada y podría llegar a cerrar el año cerca del 3%.

Ello sucederá si las revueltas del norte de África siguen su desarrollo y, con ello, provocan las tensiones inflacionistas ocasionadas por la elevación del precio del petróleo que son las que llevan al Banco Central Europeo a intentar controlar la inflación en la zona Euro a través de la subida de los tipos de interés.

Otros analistas apuestan más por un valor cercano al 2,5%, aunque vista la situación parece una previsión demasiado optimista. Para que el Euríbor acabe el año por debajo de ese valor, se tendría que producir la calma absoluta en el norte de África y las tensiones de deuda soberana en Portugal, Grecia o Irlanda.

Entendiendo, entonces, que esa calma no se va a producir, mucho me temo que nos enfrentaremos a un valor del Euríbor cerca del 3% a final de año, con todo lo que ello significa para las hipotecas y para las cuotas hipotecarias pagadas mensualmente.

Malos tiempos para la lírica, y malos tiempos para las familias hipotecadas.

La cláusula suelo sigue viva

Diputados tratando el asunto...

Diputados tratando el asunto...

Lo sé: a la mayoría de nosotros nos importa un carajo lo que cuenten en el Parlamento y cuando llegamos a la sección de debates parlamentarios en la prensa o en las noticias nos pasa como cuando el abuelo va a contar por décima vez la misma historia: que lo oímos, pero no conseguimos escucharlo del todo.

Pero en este caso, deberíamos estar al tanto, porque le pasado día 12, la Comisión de Justicia del Congreso ha rechazado  dos enmiendas de ERC-IU-ICV al proyecto de ley de Contratos de Crédito al Consumo para introducir límites a la aplicación “abusiva” de cláusulas suelo por parte de las entidades financieras en sus préstamos hipotecarios.

O sea que se propuso, pero salió que no. Por tanto, las cláusulas suelo podrán volver a campar a sus anchas, porque si no se limitan es que son válidas, y ahora ya no hay un vacío legal, sino toda una ley que las consagra, las bendice y les da tres golpes de hisopo.

La iniciativa fue rechazada con 22 votos en contra y proponía que las cláusulas suelo no sobrepasen el 40 % del valor del índice de referencia aplicable en el momento de la firma del contrato. De este modo, al ser rechazada, vuelve a quedar en nuestras manos leer bien el contrato y pasar por el aro o no, dependiendo de nuestras necesidades y de lo difícil que nos lo pongan.

Por mi parte, suelo estar de acuerdo con que cada cual vigile su gallinero, pero no comprendo cómo se pierde esta ocasión para defender al consumidor cuando se supone, sólo se supone, que se es el único fin de la ley que se pretende aprobar.

Pero, como siempre, los bancos quedan fuera en estas cosas.

Y en tantas otras.

¿Cómo afecta la subida de tipos a las hipotecas?

Según Poe, dijio nunca más, pero...

Según Poe, dijio nunca más, pero...

Hacía ya algún tiempo que veníamos avisando de ello: Trichet no iba a cortarse y subiría el precio oficial del dinero contándonos la milonga de siempre sobre la inflación, los churros revenido y el sursum corda. A los que pensaban que tendría en cuenta la mala situación de países como España, Portugal, Grecia o Irlanda, sólo que me queda decirles que se les agradece la buena fe y la confianza en los demás.

Lo cierto, en fin, es que los tipos han subido,  y que el Euribor va detrás casi de modo automático.

Para una hipoteca media de 150.000 euros a treinta años, esto supone, de golpe 225 € más al año. Parece poco, y es poco, pero depende de lo ahogado que esté uno. Y aunque esta noticia es mala en sí misma, la peor es que la inflación no tiene pinta de ir a detenerse, sobre todo con la situación en los países árabes, el precio de los combustibles y el precio de la energía en general, pro lo que no es descartable que el Banco Central Europeo dicte en breve una nueva subida de los tipo de interés.

Los analistas, que no suelen dar una en otros caso, aciertan casi siempre en estos, y preven que el precio oficial del dinero cerrará en torno al 1,75 % al acabar este año. Esta hipótesis, para la hipoteca tipo de la que hablamos amantes (150.000 Euros a treinta años) ya supondría un encarecimiento de 780 € euros anuales, que empieza a ser realmente doloroso para casi todos.

O sea que id mirando cuando os revisan el tipo de interés, por que la cosa va a venir apretada.

Y de las empresas y la deuda pública, y lo que esto va a costar, hablamos otro rato, que no quiero parecer un escritor gótico…

Por encima del 1.90%

Sigue, y sigue, y sigue, y sigue creciendo

Sigue, y sigue, y sigue, y sigue creciendo

Tras unas semanas de vorágine alcista, y una última algo más tranquila, el Euribor ha llegado ya al 1.90% en cotización media mensual, y la cosa parece que no se va a detener ahí, sino que va a seguir creciendo de manera sostenida y sin que haya un final en el horizonte más cercano.

Porque el Euribor no será inmune a la crisis que se está viviendo en el Norte de África y la incertidumbre sobre la inflación y el abastecimiento de petróleo hará que siga subiendo de manera sostenida, al menos hasta que las revueltas primigenias y posterior intervención de la comunidad internacional terminen de manera definitiva.

Por otro lado, el Banco Central Europeo sigue en sus trece de subir el tipo de interés para la zona euro en el mes de abril, a pesar de las numerosas voces que han surgido en contra de esta medida, siendo la más reputada la propia OCDE, que la ve como una decisión contraproducente para los intereses de la economía de la propia zona euro.

Sin embargo, el Banco Central Europeo no se va a echar para atrás, ya que se aferra a su mandato de controlar la inflación, y como ellos defienden, las expectativas de inflación son claras. Por ello, al igual que sucedió en 2008, puede que nos encontremos con un escenario de incrementos mantenidos en el tipo de interés.

En definitiva, nada hace pensar que podamos vivir un tiempo de tranquilidad con el Euribor, y que nos tendremos que enfrentar a una corriente alcista, mucho más vertiginosa de lo que se preveía a principios de año, lo que nos viene a demostrar que las previsiones económicas tienden a equivocarse, ya que prevén el futuro con las circunstancias de hoy, mientras que el futuro se verá afectado por las circunstancias del futuro, el problema es que es imposible adivinar cuales serán esas circunstancias.

En este momento, por tanto, no nos queda otra que pensar en pagar una cuota hipotecaria más elevada durante algún año, porque el tipo de interés aplicado a nuestras hipotecas se elevará sin solución de continuidad y sin que podamos hacer nada para remediarlo.

La hipoteca como síntoma y medidor de la reactivación

No sólo es el síntima: parece que los datos tampoco ayudan

No sólo es el síntima: parece que los datos tampoco ayudan

Para muchos de nosotros la hipoteca es un problema en sí mismo, y basta con eso para que nos interesemos por su evolución, por el Euribor o por las distintas condiciones que nos imponen par concederla, renovarla, o subrogarnos.

Pero el mercado hipotecario es también un buen indicador del momento en que se recuperará la economía y nuestro conocimiento de ella, aunque sea a la fuerza, nos ayuda a comprender cómo van a ir otros sectores.

El mercado hipotecario es el más seguro y el que más garantías ofrece a los bancos de recuperar su dinero. Os puede parecer una broma que diga esto, pero como en España no está aceptada la dación en pago, el que se hipoteca responde de su deuda con la casa y con sus bienes presentes y futuros, así que no se puede pedir más garantía.

Mientras el mercado hipotecario esté flojo, podemos entender que la liquidez bancaria está a por los suelos, y sin liquidez bancaria no hay modo de crear empleo ni hacer despegar la economía.

Porque lo cierto es que todos o casi todos pensamos que el principal problema de este país es el paro. ¿Y cómo se va a crear empleo si se deniegan las líneas de crédito a los peque as empresas?, ¿cómo se va a crear actividad y empleo si no se puede financiar ninguna nueva actividad ni ninguna ampliación de la ya existente?

El desempleo, amigos, proviene en este caso de la falta de respaldo financiero. Y la falta de respaldo financiero proviene de muchas cosas, demasiadas, pero hay algo que desde nuestra humilde condición de hipotecados o demandantes de hipoteca podemos ver perfectamente, mucho mejor incluso que los políticos: que si la hipoteca se endurece, el paro aumenta. Que si las hipotecas se complican, la economía no se recupera.

Así que, por favor, viendo lo que hay y todos conocemos en el mercado hipotecario, permitidme que no sea aún demasiado optimista sobre las posibilidades de recuperación para los próximos meses.