
Todo en la vida depende del color del cristal con el que se mire, y claro, el mundo económico, en general, e hipotecario, en particular, no iba a ser menos, y estadÃstica tras estadÃstica nos damos de bruces con esta realidad que no hace sino demostrarnos que nada es ni blanco ni negro, ni podemos apostarnos la vida a que el vaso esté lleno o vacÃo.
Y es que el INE acaba de publicar los datos referentes al nuevo número de hipotecas constituidas durante el pasado mes de septiembre y el dato es realmente desalentador. Se ha producido una caÃda interanual del 30,9% para sumar un total de 41 meses consecutivos de caÃdas, algo que evita cualquier tipo de esperanza en cuanto a la recuperación del sector inmobiliario.
Sin embargo, y ahà la pequeña luz al final del túnel, para el que quiera soñar con ella, nos encontramos con que esta caÃda es menor que la que se produjo en el mes de agosto, cuando la caÃda fue del 41,7%, por lo que algunos agoreros de la buena fortuna, si se me permite la expresión, ya se han lanzado a calificar esta estadÃstica de rotundo éxito general.
Sà que es cierto, sin embargo, que se pueden advertir algunos sÃntomas de mejoras, no muchos, no te vayas a pensar. El principal es que el importe medio de las hipotecas concedidas ha crecido ligeramente, lo cuál es una gran noticia porque supone que se empiezan a vender pisos de mayor valor, dado que las entidades financieras se cuidan muy mucho de conceder hipotecas por encima de un determinado porcentaje.
En concreto, nos encontramos con que tras los 95.702 euros, de importe medio para las hipotecas durante el pasado mes de agosto, en septiembre el sector cerró con 97.298 euros, aunque todavÃa estamos en datos negativos si nos fijamos en la comparación interanual, con una caÃda del 5,5%.
En definitiva, estamos mal, pero menos, o estamos bien, pero no tanto, tú eliges. Mi opinión es que el enfermo inmobiliario español no está, ni mucho menos, curado sino que todavÃa se encuentra en un claro estado de coma inducido, inducido por nuestro dinero canalizado a través de nuestros gobiernos.