Hipoteca y divorcio

A veces vienen dos desgracias en una. Cosas de los packs...

A veces vienen dos desgracias en una. Cosas de los packs...

Al hilo de lo que contaba el otro día el señor Yunque en su peculiar consultorio, se me ha ocurrido investigar las consecuencias del divorcio en la hipoteca y he encontrado unas cuantas cosas que me atrevo a calificar, como poco, de curiosas. La mayoría ya son sabidas, pero hay que repetirlas de cuando en vez.

En primer lugar, hay que decir, claramente, que la hipoteca es un vínculo más fuerte que el matrimonio, pues cuesta más disolverla que presentar una solicitud de divorcio. Cuando una pareja, casa o no, se separa, el mayor problema es que ninguna de las partes puede afrontar a solas el coste que supone la hipoteca.

Actualmente, el problema es doble, porque además de no poder afrontar la hipoteca no hay modo de vender el piso sin incurrir en unas pérdidas bestiales. Hasta hace dos años, el periodo medio de liquidación de una vivienda después de un divorcio era de cinco meses. Esto incluía también los casos en que uno de los cónyuges pagaba al otra su parte y se quedaba con la casa.

Actualmente el periodo medio de liquidación es de catorce meses, y no son pocos los casos, como un 15 %, que después del divorcio siguen compartiendo la vivienda durante al menos medio año.

Como quiera que la legislación española concede mayoritariamente la vivienda ala mujer, esto supone un problema añadido, pues los hombres se niegan a llegar a cualquier acuerdo sabiendo que todo lo que pongan lo perderán de todos modos.

Así las cosas, la solución más habitual, y a veces la única viable, es rebajar el piso hasta un 40 o 50 %, de modo que se pueda vender de una vez y acabar con el Infierno.

Infierno para unos y cielo para otros, porque siempre hay quien encuentra esa ocasión para comprar a un precio que nunca hubiese soñado.

Y a lo mejor no es tan rara la ocasión, porque en 2009 se produjeron en España 89.983 divorcios. O sea que ojo, tanto por un lado, como por el otro.

 

 

 

La hipoteca multidivisa

A veces no es todo tan estupendo como parece, si se miran los pequeños detalles.

A veces no es todo tan estupendo como parece, si se miran los pequeños detalles.

La hipoteca multidivisa es una opción hipotecaria en la que el dinero que se recibe viene denominado en distintas monedas, de modo que se pueda aprovechar el tipo de interés de otras economías y se amortigüe el riesgo cambiario.

¿Suena bonito, verdad?

Pues bueno, ahora dejamos a un lado la definición oficial y os doy la mía:

La hipoteca multidivisa el puñetero bingo, porque entran en juego tantas variables y tan difíciles de controlar, o siquiera de conocer, que adivinar la cuota que vas a pagar es más difícil que acertar una lotería primitiva.

En teoría puede estar muy bien pagar tu hipoteca en yenes porque e suna moneda que se y ha devaluado mucho, y el que contratase la suya en libras esterlinas se ha ganado ya más de un treinta por ciento. En la práctica, lo que tenemos es una exposición al riesgo, que puede dar pérdidas o beneficios, como un juego de azar cualquiera o como cualquier otra especulación bursátil o financiera.

Además, al tratarse de una operación a muy largo plazo, la hipoteca multidivisa incluye una serie de riesgos difíciles de evaluar, como qué va a ocurrir con el yen japonés en los próximos veinte años, si va a quebrar Nueva Zelanda o qué ocurrirá en las elecciones cantonales de Suiza que pueda afectar a la parte de la hipoteca en francos suizos.

O sea que no: que si es para jugar a la lotería, vale. Pero para algo tan serio como calcular una hipoteca que siempre podamos pagar, no.

O eso creo.

Los sistemas económicos (IV) La alternativa Hoxha. Un paso atrás.

Ingeniero industrial junto a su ordenador.

Ingeniero industrial junto a su ordenador.

Para acabar con la serie de los sistemas económicos y sus distintas posibilidades, quiero acercarme una curiosidad: el sistema Hoxha, abanderado por el presidente albanés, Enver Hoxha, último representante del más férreo estalinismo en Europa.

En primer lugar hay que decir que su desarrollo práctico se basó en la más implacable dictadura y en el comunismo, pero a nivel teórico no tiene por qué ser así, por lo que voy a tratar de explicar el sistema, y no su historia, condicionada por múltiples circunstancias exteriores.

El sistema Hoxha consiste básicamente en dar un paso atrás. Cuando el Estado cree que es imposible dar trabajo a toda la población, porque el exceso de capacidad productiva es superior a lo que se puede absorber, entonces se renuncia a la tecnología y se empieza a producir manualmente lo que antes se producía de modo mecánico.

Por este sistema, se renuncia, por ejemplo, a la mecanización del campo, se prohíben los tractores y las cosechadoras y hay que volver a la tracción animal y al segado a mano. La industria deja su lugar a los artesanos y, en general, se baja de perfil el estado y el desarrollo.

Este sistema se suele conocer también como medievalización, porque pasa por preferir las actividades intensivas en mano de obra a las intensivas en producción. Lo cierto es que da trabajo a todo el mundo, aunque ese trabajo produzca sólo una fracción de lo que podría producir, pero pensando siempre en la autarquía y en que el país viva de sus propios recursos. El fin, por tanto, es trabajar, no producir.

La idea básica que alienta al sistema es que la gente debe poder tener una vida tranquila, sin sobresaltos, y con el sustento asegurado, pero poco más que eso.

Sus problemas son obvios y no me molesto siquiera en detallarlos. Se agravan cuando se es el único país en que lo practica.

La ventaja, porque tiene una, es preocupante: que puede durar eternamente porque este sistema, sí, es realmente sostenible en el tiempo, casi de modo infinito.

Lo he propuesto como curiosidad, para que tengáis algo distinto que contar los que leéis este blog en vez de otros, y para que vayamos pensando a qué sistema se refieren en realidad cuando hablan de un sistema ecológico que no destruya la Tierra.

¿Curioso, verdad?

Esperemos que sólo eso.

Récord histórico a la baja del Euríbor

Las casas parecen más bonitas, ahora que el Euríbor está por los suelos

Las casas parecen más bonitas, ahora que el Euríbor está por los suelos

Hay récords que son al alza y otros que son a la baja, hay unos que marcan cifras inalcanzables por arriba y otros que los marcan por debajo, pues bien, el Euríbor marcó este pasado lunes su récord histórico a la baja, es decir, la cifra más baja de su historia con un excelente 1.225%.

Y digo excelente para nosotros, los hipotecados, que no para las entidades financieras que siguen llevándose las manos a la cabeza ante estas cifras, dando gracias al inventor de la cláusula suelo que les permite mantener un tipo de interés honroso en sus préstamos hipotecarios.

Este dato marca un ahorro muy importante para todos aquellos que tengan que revisar sus hipotecas en marzo o en abril, ya que en casi todas las hipotecas se fija como referencia el Euríbor de uno o dos meses antes, por lo que verán como sus cuotas se ven reducidas de manera importante.

Ya te decía la semana pasada que el Euríbor se está comportando de una manera diferente a lo esperado, en parte gracias al Banco Central Europeo que ha mantenido los tipos de interés en la zona Euro, y en parte, también, a la escasa demanda de financiación entre entidades bancarias, que siguen sin fiarse las unas de las otras.

Si pensamos en el medio plazo y nos planteamos lo que sucederá de aquí a final de año, hay que reconocer que esta situación es financieramente insostenible y que el Banco Central Europeo está condenado a subir los tipos de interés, aunque no se espera que lo haga antes del verano.

Una subida que repercutirá, sin solución de continuidad, en un incremento del Euríbor, pero no te asustes, que no serán subidas demasiado importantes, y siempre se producirán de manera escalonadas. Desde mi punto de vista, y al amparo de las cifras que manejo, no creo que el Euríbor llegue a subir por encima del 2% hasta finales del año 2011, ¡ahí está la apuesta! (Si mi previsión no se cumple, prometo pedir disculpas, que es lo único que parece ser exigible a un economista que lanza una previsión, en este mismo blog).

Pero hasta entonces, podemos todos seguir disfrutando de estos valores fantásticos del Euríbor que abaratan nuestras hipotecas. El único problema es para aquellas personas con patrimonio líquido que intentan colocar en las entidades financieras, porque éstas están ofreciendo tipos de interés realmente bajos. Como ves, nunca llueve a gusto de todos, y todo es cuestión de la situación personal de cada uno.

Reforma laboral. Opciones

Creo que ya estamos todos un poco quemados...

Creo que ya estamos todos un poco quemados...

Vamos al toro de la reforma laboral, tal y como prometí el otro día:

Estas son las opciones que se barajan para hacer más eficiente el mercado laboral en España y espero de vosotros, por favor, que me digáis cual es vuestra preferida:

-1- Despido libre y alto subsidio de desempleo, al estilo danés. El subsidio va menguando, de modo que cuantas más veces te quedes en el paro más te costará la cotización la próxima vez. Si no has estado en el paro nunca, la cotización es barata.

-2- Impuestos por despidos. El despido es libre, pero el trabajador recibe un subsidio superior al que hay ahora, aunque siempre fijo. Lo que el trabajador recibía de indemnización por despido lo recibe ahora el Estado y lo usa para pagar mejores subsidios. Esta idea significa que la gente no se hará despedir a partir de cierta edad, porque cuesta lo mismo despedir a unos que a otros y no están más protegidos los más antiguos. En teoría, ayuda a los jóvenes.

-3-  Cuentas de jubilación o despido. Cada mes, el empresario y el Estado aportan una cantidad a nombre de una cuenta del trabajador. Esa cantidad será mayor a medida que aumenta la antigüedad. Si el trabajador es despedido, esa será su indemnización. Si no es despedido, todo lo que haya en esa cuenta va a su jubilación. La conclusión es que los que hayan sido despedidos menos veces acaben cobrando una pensión superior.

-4- Despido no libre, creciente. El despido empieza por 12 días de salario por año trabajado al principio y crece en dos días por cada año que se haya trabajado, hasta un máximo de 45. La cantidad es fija, sin distinción entre despido procedente e improcedente.

-5-Despido como el actual, pero acortando la diferencia entre despedir a un joven y a uno mayor. El subsidio de desempleo sería mucho mayor, pero llevaría aparejada la obligatoriedad de trabajar en tareas sociales para poder percibirlo, y sólo por un tiempo. La idea es no dar nunca dinero por estar en casa o pasarse a la economía sumergida. Sólo se paga al que esté ocupado, aunque sea contando piedras, pero nunca en su casa.

-6- No hacer nada, que sea lo que Dios queira, y el que venga detrás que arree. Parece la favorita del Gobierno, pero hay dudas sobre su viabilidad.

Hay más, desde luego, y si a alguien se le ocurre algo  que la explique por favor.

¿He conseguido ser breve?

Se acabo lo que se daba, los precios de las viviendas se estabilizan

Las turbulencias llegan a su fin en el precio de la vivienda usada

Las turbulencias llegan a su fin en el precio de la vivienda usada

Nos las prometíamos tan felices con la bajada de la vivienda y ahora resulta que todo se está quedando en nada, se está quedando en agua de borrajas, ya nada es lo que parecía, y el descenso que nos habían prometido se está quedando en una ligera bajada que no va a ningún lado.

Ayer conocimos los datos del descenso de precio de vivienda usada durante el mes de febrero de este año y los datos son para preocuparse, porque lejos de incrementarse el descenso, éste se ha estabilizado y tiene el claro riesgo de comenzar a incrementarse a partir del mes de marzo (de hecho, ya hay dos comunidades con precios al alza, Extremadura con un incremento del 1.1% y Cantabria con un 0.2%).

¿Qué quiere decir esto? Pues muy sencillo, que el ajuste que se tenía que realizar no era tal, y las cifras que se barajaban no se han alcanzado ni de cerca, más bien al contrario, se han quedado muy, pero que muy lejos, y todo apunta a que ya no seguirá bajando.

¿Es esto un síntoma de recuperación del sector? No hay duda, se trata de un síntoma evidente. El hecho de que los vendedores ya no tengan que bajar los precios para vender sus viviendas quiere decir que hay compradores dispuestos a pagar las cantidades que se les exigen, y entidades financieras dispuestas a conceder los créditos necesarios.

Pero nos encontramos con una recuperación ficticia, en el sentido de que todavía estamos hablando de un sector enfermo, muy enferme, el cuál volverá a sufrir graves consecuencias en cuanto se coja un resfriado, por lo que habrá que seguir la evolución con detenimiento.

La buena noticia para todos es que los que están consiguiendo vender viviendas son los propietarios particulares, esa pobre gente que se estaba viendo ahogada por las hipotecas que no podían pagar y por el dinero inmovilizado que habían acumulado en estas propiedades, y no están ganando las grandes promotoras que siguen teniendo las mismas dificultades para deshacerse de sus viviendas.

Entonces, ¿ahora es el momento de comprar una vivienda? Eso es como todo, depende de la situación de cada uno. Lo que está claro es que las recomendaciones para aguardar hasta final de año para comprar una vivienda, basadas en la previsión de descenso del precio de estas, se están cayendo por su propio peso, y ahora es un buen momento para comprar piso, eso si te lo puedes permitir, claro está, o si las entidades financieras quieren concederte ese crédito.

Competencia y presupuestos

Ya está bien de ideas y soluciones infantiles...

Ya está bien de ideas y soluciones infantiles que sólo ayudan a perder...

Hoy me voy a poner serio: decir que los problemas de España se arreglan rebajando el sueldo a los políticos suena muy bien, pero no deja de ser una chorrada. Lo mismo que decir que todo se arregla subiendo los impuestos a los ricos.

A veces nos gustan tanto estas soluciones, por justicieras, por cainitas o porque nos lo pide una víscera, que el hígado empieza a ser el órgano con el que pensamos de modo más habitual. Y por ese camino lo único que conseguimos es quedar fuera del verdadero debate.

Gruñimos, despotricamos, pedimos tontadas surrealistas y dejamos en manos de los de siempre las opciones que verdaderamente pueden servir de algo, quedando nosotros al margen de la discusión real. Como los niños en una discusión de adultos.

Y no. Vamos a hablar en serio, o por lo menos yo voy a intentarlo. Vamos a hablar de lo que verdaderamente mueve las grandes cifras.

En España tenemos el problema de que nuestros productos no son competitivos y las empresas prefieren marcharse a otros sitios.

Tenemos el problema de que nadie quiere poner una empresa porque son demasiados los riesgos y pocas las ventajas.

Tenemos el problema, en suma, de que no se crea empleo.

Hay que buscar una solución real, porque rebajar el sueldo a los políticos no llega para ahorrar ni el 1 % de lo que necesitamos. Está bien, vale, pero ahorramos el 1 %, y no es serio discutir en primer lugar sobre el 1 %

Aumentar los impuestos a los ricos ni siquiera supone ese 1 %, porque no estamos ya en los tiempos en que el dinero está atado y bien atado. Si se suben los impuestos a los ricos, los ricos se llevan su dinero y podemos perder incluso más de lo que ganamos. Esa medida nos encanta porque hasta los ateos son católicos por aquí y detestan la riqueza. Ser pobre es elegante, según parece, y la riqueza es obscena. No lo juzgo: pero los ricos se marchan de los sitios donde no los quieren, y se llevan su dinero y sus empresas. Las cosas como son: no podemos seguir pensando en los tiempos en los que el dinero no se podía mover.

La discusión, por tanto, según todos los expertos, se centra en la reforma del mercado de trabajo.  Hay que hacer que ofrecer trabajo en España, o creárselo uno mismo, sea una cosa atractiva e interesante. No se crea trabajo por decreto ni por ayudar a los demás, ni porque sí.  El empleo se crea cuando a alguien le interesa crearlo y se convence de que le valdrá la pena asumir los riesgos que eso supone. Y Si ese alguien es sólo el Estado, ya sabéis lo que pasa.

¿Qué proponéis?

Este miércoles os contaré las posibilidades que se maneja, además de no hacer nada, que es la que más le gusta al Gobierno. Pero de momento, vamos a ver cuales son nuestros puntos de partida.

Os leo.

Subsidio vivienda y emancipación

Hastalos jueguetes crecen, y entonces pasan a ser un pcoo monstruosos...

Hasta los juguetes crecen, y entonces pasan a ser un poco monstruosos...

Los jóvenes españoles no se van de casa, y aunque muchos de ellos prefieren incrustarse en la teta de los padres por comodidad, o porque exigen empezar en el mismo punto de partida al que sus padres llegaron después de treinta o cuarenta años de esfuerzos, lo cierto es que muchos, la mayoría, no se emancipan porque no pueden.

La relación entre los salarios y los costes de la vivienda hace pensar que trabajamos en un país y cruzamos la frontera para ir a dormir a otro por las noches, porque de los contrario es imposible comprender qué piruetas han podido hacer la oferta y la demanda para generar esos precios y esos salarios. Y además a la vez.

En todo caso, el Gobierno ha tomado en serio el problema (o eso ha dicho) y ha creado una modalidad de subsidio de vivienda para ayudar a que los jóvenes salgan de casa de sus padres.

El subsidio vivienda o renta de emancipación se rige, en resumen, por estas condicones:

—Pueden ser candidatos al subsidio vivienda las personas con trabajo y una edad de entre 22 y 30 años con ingresos brutos anuales menores de 22.000 euros. Se dan por válidos, además de a los trabajadores por cuenta propia o ajena, a los becarios, los parados que reciban prestación o quienes reciban pensión por incapacidad. O sea: que hay que tener ingresos, pero no se mira mucho de dónde vienen.

— El importe de la ayuda es de de 210 euros mensuales (cantidad revisable), durante un máximo de cuatro años, y sólo para viviendas en régimen de alquiler. Nunca para compra o hipoteca. Los cuatro años máximos pueden ser seguidos o discontinuos. Ojo a esto.

—El contrato de alquiler tiene que estar a nombre del joven que solicita la ayuda.

—Se pueden pedir también 600 euros como préstamo para hacer frente a la fianza. Cuando te devuelvan la fianza devuelves el préstamo.

—Los que soliciten este subsidio vivienda no pueden ser propietarios de otra vivienda, ocupada o no, ni tener un patrimonio mayor de 180.000 euros.

Esto es lo que hay en teoría.

De lo que se tarda en cobrar esa ayuda y de quién se la queda en realidad, ya habláis vosotros. Yo es que hoy vengo contenido y no quiero ponerme a hablar de las diferencias entre emancipación y manumisión.

Quien no lo vea claro, que busque en un diccionario.

Hipoteca y brujería

Sede del Ministerio de Economía que pensó semejante genialidad.

Sede del Ministerio de Economía que pensó semejante genialidad.

Los hipotecados sabemos muy bien que el préstamo significa gastarse hoy los ingresos futuros, pero parece que ese convencimiento no se mete en la cabeza de muchos, que siguen esperando que el dinero florezca, como si naciese en los prados.

Cuando en un país se hipoteca un importante número de personas, y más a los precios a los que se compraron las viviendas en los últimos años, el efecto es que la renta disponible, lo que cada ciudadano puede gastar, queda seriamente tocado y por un periodo importante de tiempo.

La hipoteca es traer a nosotros el dinero del futuro, en una especie de ejercicio de brujería o magia negra. Si nos gastamos el dinero del futuro, el día que ese futuro llegue (o sea, ahora) no tendremos un duro que gastar y nos extrañaremos de que baje la demanda, baje el consumo y se contraiga la economía, pero es obvio.

Además, la brujería económica que se ha practicado en España tiene otra vertiente: durante los años de la bonanza lo que se hizo también fue traer demanda del futuro, y no sólo dinero.

Lo explico: cuando en cinco años se construyen los pisos que se van a vender en veinte, no sólo estamos gastando el dinero del futuro, sino también haciendo el trabajo que habría que hacer más adelante, con lo que el día de mañana (o sea el de hoy, insisto) ese trabajo ya está hecho y la gente queda en el paro porque su ocupación depende de tareas que ya están hechas. Si el trabajo es prosperidad, y lo es, hacer hoy el trabajo de los próximos años es comernos su empleo. Como eso se hizo en España a fuerza de inmigración, la conclusión es obvia: se trajo gente hoy para que los nuestros estuviesen en el paro mañana. Los jóvenes, como veis, tienen razones para estar MUY cabre3ados.

Por eso he dicho siempre que traer mano de obra de fuera para hacer las cosas de golpe, en vez de ordenadamente, es un camino al suicidio: porque hacer hoy el trabajo de toda la semana está muy bien si luego puedes descansar, pero si eso te va a dejar sin empleo ni sueldo la semana que viene, es de locos.

Y eso hemos hecho: agotar el dinero del futuro y cubrir la demanda del futuro.

Demasiado aprendiz de brujo…

El columpio del Euribor

columpio

El Euribor sigue subido en un columpio

Ahora arriba, ahora abajo, el Euribor no para de subir y de bajar, pero siempre, y ahí está la buena noticia, manteniéndose en el 1.22, variando sólo a nivel de milésimas, lo cuál es una excelente noticia para los hipotecados.

Sé que el tema es aburrido y ya cansa hablar siempre de lo mismo, pero es un tema esencial para las hipotecas, por lo que hay que analizar el valor del Euribor cada día, cada mes.

Por lo que se ve las previsiones se están cumpliendo en este sentido, ¡ya era hora de que se cumpliera alguna previsión económica!, ya que se decía que el Euribor se mantendría o variaría mínimamente en el primer semestre del año, hasta que el Banco Central Europeo subiera los tipos de interés.

Es previsible, incluso, que el Euribor cierre febrero con un leve descenso con respecto a sus cifras de enero, lo cuál coloca en una posición excelente a los hipotecados que tengan que revisar sus hipotecas en marzo o abril.

No hay que olvidar que las hipotecas suelen revisarse en función del Euribor de uno o dos meses antes, en función del contrato que se hubiera formado en un primer instante.

Lo que está claro es que el Banco Central Europeo no puede subir los tipos de interés en estos momentos, por mucha recuperación económica que se esté produciendo, porque sería como quitarle la respiración asistida a un enfermo que está saliendo del coma.

Incluso cuando los tipos de interés de la zona euro se incrementen después del verano, lo harán en valores mínimos, tal vez un cuarto de punto, y, como mucho, medio punto, así que no creo que los tipos de interés se lleguen a acercar al 2% en este año 2010.

Con estos datos y estas previsiones, contratar una hipoteca en estos momentos es un buen negocio, porque los tipos aplicados son buenos, a pesar de que las entidades de crédito se estén aprovechando de la situación para elevar los diferenciales.

Bien es cierto, por otro lado, que los préstamos hipotecarios están brillando por su ausencia en este año 2010, y no porque no haya interés por parte de los compradores de viviendas, sino porque los bancos y cajas están congelando el crédito.

Si nos encontráramos en unael volumen de préstamos hipotecarios contratados se dispararía exponencialmente.

Rentas del trabajo y rentas del capital

Grupo contestario comprando pancartas.

Grupo contestario comprando pancartas.

Las rentas del trabajo son la suma de todo lo percibido por los trabajadores de un país en concepto de salarios. Las rentas del capital son el conjunto de lo obtenido por el capital en concepto de beneficios, intereses y dividendos.

¿Y a qué viene esto? Os preguntaréis.

Pues a que este reparto de las rentas ha sido muy desigual en España en los últimos treinta años, de modo que las empresas han ganado más cada vez, permitiéndose crecer en el exterior y comprar empresas de otros países, mientras que el salario real de los españoles se ha visto congelado.

De esta ecuación, en última instancia, procede la desccordinación entre los precios de la vivienda, por ejemplo, y los salarios de los trabajadores, y de aquí procede también nuestra sensación de ser más pobres cada día.

Como las altas instancias se dieron cuenta de ello, se promovieron dos soluciones que no le costasen dinero realmente al capital. De ese modo nos tendrían callados y podrían mantener o incrementar su parte del pastel:

Sustituir los ingresos pro capacidad de endeudamiento. Antes usted podía comprar poco, y ahora puede comprar mucho más porque los préstamos y las hipotecas han bajado una burrada. Es cierto, pero sólo una manada de grandes imbéciles puede picar en eso sin darse cuenta de que el dinero hay que devolverlo.

Abaratar lo que yo llamo la juguetería. Los bienes realmente necesarios disparan su precio, pero la electrónica, cierto tipo de entretenimiento y algunos artículos de ocio se han abaratado considerablemente.

¿Cual es el objetivo coincidente de ambas medidas? Que la gente tenga impresión de prosperidad. Impresión, pero no dinero.

Para cruzar el río nos han convencido de que no hay nada mejor que la foto del puente. Pero el puente no, que eso es suyo.

Bueh.

La crisis incrementa la morosidad en los alquileres, ¡vaya novedad!

Todavía hay valientes que se lanzan a alquilar sus viviendas, a pesar de la morosidad

Todavía hay valientes que se lanzan a alquilar sus viviendas, a pesar de la morosidad

Parece que hemos descubierto América con la estadística que ayer hiciera pública Europa Press, aludiendo a un informe realizado por el Fichero de Inquilinos Morosos, que sí, que existe, aunque no lo supieras, parece ser que hay un fichero de morosos.

Y digo esto porque ya todos sabíamos que la crisis provocaba que más y más gente no pudiera hacer frente al pago de sus obligaciones, y una de ellas, una de las más importantes es, sin duda, el pago del alquiler, en sustitución del pago de la hipoteca, de la que ya ni hablamos.

Sólo hay que pensar en el número de personas que hoy en día malvive sin un sólo ingreso, sin un trabajo que llevarse a la boca y con la prestación agotada, este tipo de personas sobrevive como puede, por lo que ni siquiera pueden soñar en pagar la hipoteca, se refugiaban en el alquiler, pero ya ni tan siquiera ésta es la vía de salvación.

Los datos hablan de Andalucía como la peor comunidad en cuanto a la morosidad, con un incremento del 21.10%, quedando por detrás Castilla La Manca con 20.9%, y Valencia con 17.8%.

Sin duda, lo más alarmante es lo de Andalucía y lo de Castilla La Mancha, porque estamos hablando de que 2 de cada 10 inquilinos son morosos, lo cuál es una cifra demasiado alta.

Sin embargo, es una situación que tiene muy compleja solución, ya que todo parte del hecho de que estos morosos, o al menos la mayoría, no tienen un ingreso fijo que poder destinar al pago de una renta o una cuota hipotecaria, por lo que no podrán hacer frente a sus deudas hasta que encuentren un trabajo.

Y todos sabemos como está el tema del trabajo, para echarse a llorar, así que mucho me temo que la cosa va a ir de mal en peor, con cada vez más gente que no puede pagar sus deudas y cada vez más morosidad en los alquileres de nuestro país.

Una solución sería intentar solventar vía prestación el problema de generación de empleo que sufre la economía española, pero ello incrementaría el déficit público, ya excesivamente elevado sin esta nueva partida.

Por tanto, sólo queda aguantar hasta que escampe, hasta que se vuelva a generar empleo y la gente vuelva a tener ingresos habituales que poder dedicar al pago de sus obligaciones.

Hasta entonces, ¡qué Dios, o quién sea, nos pille confesados!