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El Euribor nos da una tregua

La casa de tus sueños, igual de lejos que antes

La casa de tus sueños, igual de lejos que antes

Ya casi nos habíamos olvidado de que el Euribor existía, llevaba un tiempo sin hablarte de él porque me daba miedo acercarme a su cotización que se había disparado durante los primeros días de noviembre de forma que todos los expertos comenzaron a temerse lo peor.

Pero parece que se ha cansado de subir y este lunes cerró, por quinto día consecutivo, en el 1.546%, una estabilidad máxima que no se le recordaba al indicador hacía mucho tiempo. Con esta tasa diaria, la tasa media mensual se queda en el 1.544%, dentro de las previsiones.

Si todo sigue con la normalidad aparente que tenemos ahora, el Euribor debería de cerrar el año 2010 alrededor del 1.60%, por debajo o por arriba (esperamos que por debajo), en un valor que servirá como referencia para las subidas que se vaticinan para este año 2011.

Sin embargo, el principal problema de los hipotecados no es el Euribor, como venía siendo habitual, sino el cambio de modificaciones de las entidades financieras. Como bien escribía Ladríllez este pasado viernes, los diferenciales que aplican los bancos y cajas a sus préstamos hipotecarios se están disparando.

Ello se debe a que las entidades deben de compensar el incremento de morosidad que están provocando un mayor riesgo en los productos financieros que están lanzando al mercado. Además, deben de hacer frente a las mayores restricciones que el Banco Central Europeo está imponiendo a la hora de obtener liquidez a los bancos europeos.

Estas dos variables están provocando que los bancos y cajas estén cargando unos mayores diferenciales e incrementando el número y la exigencia de los productos vinculados a las hipotecas, que es una forma de incrementar el coste real de la hipoteca para los usuarios.

Por tanto, de ahora en adelante habrá que seguir muy atentos a la tendencia del Euribor, pero no podemos dejar de un lado los movimientos que se están viendo en el sector financiero en lo que se refiere a los diferenciales y a los productos vinculados.

Lo que está claro es que los hipotecados nunca estamos tranquilos, cuando el Euribor se estabiliza, y nos da con ello una gran noticia, llegan los diferenciales y se incrementan.

Suben los diferenciales de las hipotecas

hasta los alambres de espino saben dar su opinión al respecto.

hasta los alambres de espino saben dar su opinión al respecto.

Amigos, los bancos han decidido que ya es hora de dejar de luchar por captar hipotecas, y para ello, lo mejor que se les ha ocurrido es comenzar a subir los diferenciales. Como ya hemos hablado aquí en otras ocasiones, son muchas las razones para este endurecimiento de las condiciones hipotecarias, pero yo insisto en el de siempre: si los bancos le pueden prestar dinero al Estado, o a la Generalitat, por ejemplo, al 4,7 % es completamente absurdo que nos lo presten a ti o a mí, al Euribor más medio punto. El drenaje financiero por parte de las administraciones continúa y no tiene visos de detenerse, así que ya sabéis cual es el camino. 

En ese sentido, además del lento pero constante incremento del Euribor, los bancos comerciales han ido subiendo sus márgenes tratando de ajustar el precio de las hipotecas al de otros productos. Según el Portal financiero INVERTIA, estos son los primeros movimientos de la banca en este sentido:

Hipoteca Barclays subrogación: de Euribor + 0,33% a Euribor + 55%

Hipoteca Barclays compra: de Euribor + 0,45% a Euribor + 0,70%

Banco Popular-e subrogación: de Euribor + 0,39% a Euribor + 0,46%

Deutsche Bank subrogación: de Euribor + 0,35% a Euribor + 0,45%

Deutsche Bank compra: de Euribor + 0,50% a Euribor + 0,65%

iBanesto subrogación: de Euribor + 0,38% a Euribor + 0,45%

Openbank subrogación: de Euribor + 0,38% a Euribor + 0,45%

Bankinter compra: pasa en su periodo fijo de 1,90% a 2,25%

Banc Sabadell compra: pasa en su periodo fijo de 2,75% a 2,90%

Oficinadirecta compra: sube el fijo inicial de los 6 primeros meses de 1,60% a 1,75%

Caja Navarra subrogación: desaparece la hipoteca de subrogación con el diferencial más bajo: 0,25%

No caigáis en la tentación de mirar sólo lo que los diferenciales cambian en términos absolutos. Miradlo en términos porcentuales y veréis que el encarecimiento es mucho más serio de lo que parece. Mucho más que el IPC. Como siempre

Hipotecas y funcionarios

Funcionario del Servicio de Aguas amenazando al Banco de Santander

Funcionario del Servicio de Aguas amenazando al Banco de Santander

Por fin he encontrado el dato: en España hay 2.950.000 funcionarios dependientes de las distintas, solapadas, suplicadas y omnipresentes administraciones públicas. A estos hay que añadir quinientos mil empleados públicos más, aproximadamente, dependientes de distintos saraos, empresas públicas, institutos del no sé qué y otros cargos discrecionales de nombramiento digital a cargo de las Comunidades Autónomas.
Un dato clave que hay que añadir es el hecho de que al menos la mitad de estos funcionarios tienen más de 50 años, con lo que la administración puede reducir su número por el simple procedimiento de no convocar oposiciones para relevarlos a medida que se vayan jubilando,  pero eso podría tener graves consecuencias a nivel bancario, hipotecario y económico, sin entrar siquiera a valorar el efecto de esta medida en los servicios que presta la administración.
La cuestión es que los funcionarios son considerados la base económica de nuestro sistema, pues al contar con sueldo fijo y trabajo estable, suponen uno de los puntales de la estabilidad de las inversiones. Los bancos dan hipotecas a los funcionarios porque saben que no se quedarán sin trabajo, y si su número disminuyese, bajaría la calidad conjunta de las hipotecas concedidas por la banca española.
Nos encontramos, por tanto, ante el dilema de averiguar qué es mejor: si que unos pocos tengan más seguridad y mejores condiciones laborales que el resto, y que el sistema permanezca más o menos estable, o aumentar la precariedad global reduciendo funcionarios, lo que nos abarataría los gatos pero volvería más inseguras nuestras hipotecas y nuestro sistema bancario.
¿Cómo lo veis?

El Euríbor rozando el 1.5% ya en octubre

El Euríbor sigue creciendo

El Euríbor sigue creciendo

El valor límite que parecía que sólo se alcanzaría a final de año se está acercando peligrosamente. Ayer, miércoles, el Euríbor cerró en el 1.491% en tasa media mensual (con 1.537% en tasa diaria), y con dos sesiones por cumplirse, la de hoy y la de mañana, amenaza a dejar el mes de octubre en el 1.5%.

Parece una cifra cualquiera pero no, se trata de una cifra psicológica, una cifra que los expertos vaticinaban como máximo para el año, y ahora todo apunta a que, si sigue la progresión como entre septiembre y octubre, en los que el Euríbor habrá crecido alrededor de 0.08 puntos porcentuales, a final de año nos encontraremos con un índice cercano al 1.60%.

Está claro que los aumentos están siendo más bruscos de lo esperado, a lo que ha colaborado el Banco Central Europeo, voluntaria o involuntariamente, con su anuncio de incrementar las restricciones de crédito a los bancos, con lo que, al haber menos oferta monetaria se han incrementado los precios y con ello el Euríbor.

Pero el mayor problema, como siempre, es la comparación del valor interanual, es decir, comparar el Euríbor de ahora, con el de hace un año, el de octubre de 2010 con el de octubre de 2009.Por entonces, la tasa media mensual del índice hipotecario cerraba en el 1.243%.

Por tanto, estamos hablando de más de 0.2 puntos porcentuales de incremento en un sólo mes, y noviembre puede ser peor, porque el año pasado la tasa media mensual del Euríbor cerró en 1.231%, con lo que la diferencia será aún mayor que la que hemos tenido ahora en octubre.

Corren malos tiempos, sin duda, para los que revisen que ahora se tienen que amoldar a los incrementos de cuota provocados por el aumento del tipo de interés, cuando el año pasado no podían beneficiarse de la bajada por culpa de las cláusulas suelo, cosas de ser pobre, supongo.

No nos queda otra que tomar la realidad como nos viene y aguantar el chaparrón, el que pueda, de la mejor manera posible. Cada vez escuchamos que hay más familias que no llegan a fin de mes (2 de cada 6, según el último informe), y ahora que las cuotas subirán, ese porcentaje también subirá.

Hipoteca, diferencial y grifo cerrado

Vista aérea de nuestra economía financiera

Vista aérea de nuestra economía financiera

Yo es que ya no sé en que mundo vivimos: se supone que los bancos son entidades que recogen el dinero de los ahorradores y se lo prestan a aquellos que pretenden hacer una inversión, pero ahora resulta que el grifo se ha cerrado y los bancos no prestan. Vale. Y si no prestan, ¿a qué se dedican?

La respuesta, creo, es que se dedican a cobrarnos comisiones por servicios que han convertido en casi imprescindibles a fuerza de burocracia y a otra cosa: a prestar, pero no a nosotros.

Los diferenciales de las hipotecas no han hecho más que crecer en los últimos meses. Antes era posible encontrar fácilmente una hipoteca con un tipo de interés, del Euribor más medio punto. Luego ese medio punto subió a seis décimas, siete, ocho, y ayer mismo, en una operación que conozco por razones familiares, le pidieron a una persona Euribor más dos puntos.

Me diréis lo mismo que yo le dije a esa persona: que se puede encontrar más barato. Y es verdad. Pero en los sitios en los que te lo dan un poco más barato te lo encarecen con comisiones diversas, obligaciones de seguros y tres abanicos de hojas de palmera para abanicar al sursum corda. Si no lo pagas por un lado lo pagas por otro: el encarecimiento de las hipotecas que se conceden está siendo descomunal y no tiene visos de detenerse.

La razón, quizás, está en que ya no interesamos al banco como clientes. Y no exagero. Pensadlo: ¿por qué nos va a prestar a nosotros el banco a un tipo del 2 % si puede prestarle al Estado al 3 o al 4% y con la garantía absoluta de que se lo devolverán?

¿Por qué nos van a dar a nosotros una hipoteca cuando ese dinero se puede meter en Bonos del Estado, en Bonos, Obligaciones y Letras del Tesoro que pagan mayor interés y tienen menos riesgo?

Para mí, está claro. No nos prestan porque mientras haya entidades públicas dispuestas a seguir endeudándose, somos clientes de segunda que creamos riesgos, pagamos mal, podemos aumentar su parque de pisos invendibles y además dejamos menos a ganar.

El ciudadano de a pie, para conseguir un duro, ya no está compitiendo sólo con otro ciudadano un poco más solvente que él, sino con el propio Estado que es, a través de su deuda, el que marca el interés que nos acabarán cobrando.

Por eso se cierran los grifos. Por eso estamos tan secos

¿Sabemos algo en realidad sobre cómo evolucionan las hipotecas?

A veces las brujas nos cazan a nosotros...

A veces las brujas nos cazan a nosotros...

A veces creo que no, que estamos a oscuras, o que nosotros mismos nos nublamos el pensamiento a fuerza de estar atentos a las noticias, los gráficos y la evolución del Euríbor. Hay gente, incluso, que cree que la constante información desorienta, y ese puede ser nuestro caso. Por eso en este blog tratamos de hablar de todo un poco aunque nuestro tema principal sea el hipotecario.

Sobre este asunto, se realizó hace unos años un curioso experimento: se  mostraba a dos grupos de personas una imagen desdibujada de una boca de incendios, siempre lo bastante borrosa como para que no fuese reconocible.  En el primer grupo, iban aumentando poco a poco la resolución de la imagen en diez pasos. En el segundo, lo hacían más deprisa, en cinco pasos, de tal modo que sólo se les mostraban las imágenes pares de las que veía el primer grupo.

Cuando se llega al punto en que ambos grupos han visto la misma imagen, por ejemplo cuando el primero va por la sexta imagen y el segundo por la tercera, resulta que es mucho más probable que los miembros del segundo grupo, que han visto menos fotos, identifiquen lo que están viendo. Pero no un poco más probable, sino mucho más probable.

De esto parece deducirse que cuanta más información  tenemos, menos conocemos las cosas, porque las hipótesis que vamos formulando por el camino nos restan capacidad de análisis de la siguiente información. El problema es que tratamos nuestras ideas preconcebidas, o nuestras hipótesis y conclusiones preeliminares como si fueran bienes, y nos cuesta deshacernos de ellas, por lo que se van convirtiendo poco a poco en un lastre.

Quizás esto sea también el origen de la gran crisis hipotecaria que padecemos y del batacazo bancario que al precedió: demasiada gente estaba  aferrada a sus ideas preconcebidas sobre que “los pisos no bajan nuncca”, y se informaba demasiado a menudo sobre las alzas constantes en los precios como para darse cuenta de lo que tenía que llegar irremediablemente.

En estos momentos, quizás vayamos por el mismo camino. O sea que ojo. Información, toda, pero sin perder la perspectiva y manteniendo una mínima higiene mental. De lo contrario acabnaremos creyendo que el coste de una hipoteca es sólo lo que nos cobra el banco. Y hay otros. Muchos otros.

La hipoteca china y el gran Yuyu

Qué tiempos aquellos en que nos comparaban con los ricos...

Qué tiempos aquellos en que nos comparaban con los ricos...

Dicen que China está revuelta porque un trabajador de ese país tiene que ahorrar el salario de catorce años para poder comprarse una vivienda, mientras que en otros países la media es de seis o siete.

Dejando aparte la malsana envidia que producen esos países donde la vivienda se compra con el sueldo de seis años, uno no puede dejar de preguntarse, ante semejantes datos, a qué altura empezamos a quedar aquí, cuando un piso medio cuesta alrededor de 180.000 euros y una salario medios ronda los 1400 euros. La cuenta, a ojo, y para los términos medios, son diez años y medio. Y las hipotecas, cada vez más largas, como sabéis, pero esa es otra.

Ahora, si me lo permitís, os diré por qué estamos peor que ellos y luego, si queréis, lo debatimos en los comentarios.

Catorce años es más que diez y medio, de acuerdo, ¿pero no os dais cuenta de que aquello es una dictadura y aún así este tema supone una amenaza para la paz social? El hecho, al menos el que yo deduzco, es que ellos están peor que nosotros, pero nosotros somos mucho más mansos y conformistas que ellos, o vivimos en una dictadura mucho más férrea que la china aunque no queramos darnos cuenta.

A veces este tipo de comparaciones ayuda a abrir los ojos. El otro día, pro ejemplo, me enteré de que una gran empresa quería poner un call center para llamadas a larga distancia en mi ciudad. Todo el mundo lo celebraba, pero yo me pregunté: si pueden elegir Marruecos, Colombia, Ecuador o tu pueblo, y eligen tu pueblo, ¿de veras crees que es como para celebrarlo?

Algo va aún peor de lo que pensábamos, me temo.

 

La hipoteca y el factor demográfico

El caso es parchear...

El caso es parchear...

Está claro: sobran pisos porque no se venden los que hay, y también, hay que decirlo, porque algunos que estaban siendo ocupados por inmigrantes van quedando vacíos a medida que algunos extranjeros regresan a sus paises ante la mala situación que padecemos. A esto se le llama un movimiento procíclico: en los buenos tiempos hacen falta más viviendas, y en los malos se desocupan las antiguas y quedan sin vender las recién construidas.

Creo que ya he dicho alguna vez que la salvación del sector inmobiliario sólo puede venir por el aumento de la natalidad o el aumento de los divorcios. Bromeo, por supuesto, pero procuro decir algo de verdad también en las bromas: el hecho es que el tamaño de la unidad familiar y su progresiva desintegración ha tenido mucho que ver con el auge inmobiliario y de las hipotecas que hemos “disfrutado” los años anteriores.

Cuando una familia se convierte en dos, por un divorcio, se necesitan dos pisos en vez de uno. Cuando la gente prefiere vivir sola a compartir piso, se necesitan más viviendas. Todo eso es tan obvio como que el sector de la construcción podría reflotarse por el simple método de ayudar a los jóvenes a emanciparse.

Si hubiese verdaderas ayudas para que los jóvenes salieran de casa de sus padres, o se consiguiese de algún modo que en España no viviera la gente con sus padres hasta los treinta años, tendríamos media crisis solucionada.

Pero en un país donde el paro juvenil es el 40 % y el nivel educativo sigues desplomándose sin que nadie sepa dónde puede acabar, es muy difícil que las generaciones más jóvenes entren en el mercado laboral, y si no entran en el mercado laboral, no se emancipan, no demandan la viviendas que deberían demandar, no cotizan ala seguridad social y no tienen hijos que sirvan de reemplazo en el futuro.

¿Os dais cuenta de qué clase de desastre estamos describiendo?

A veces las raíces de una crisis como esta son mucho más profundas que cuatro pufos bancarios y un exceso de alegría a la hora de gastar.

 

 

El pico del petróleo (y la pala que lo acompaña)

Tendremos que adoptar extrañas formas económicas, me temo.

Tendremos que adoptar extrañas formas económicas, me temo.

Para que no digáis que no regresamos con ideas nuevas, voy a hablar hoy de un tema que aparentemente se aleja de la temática de este blog pero que, en realidad, tiene mucho que ver con la futura evolución del precio de la vivienda y las hipotecas.

Se trata de la posibilidad, cada vez más cierta, de que hayamos llegado a lo que se llama el pico de la producción de petróleo.

No voy a ser uno más de los que, cada cierto tiempo y desde los años del rey Sigifredo, dicen que el petróleo se va a acabar en breve. El petróleo se acabará, cierto, pero no será esta semana ni tampoco de repente.

Lo que sí ha sucedido, y vamos a analizar juntos su impacto, es que la producción mundial de petróleo ha dejado de crecer desde 2005. Los datos son de la Organización Internacional de la Energía y vienen a significar que, aunque la demanda ha seguido creciendo a buen ritmo, sobre todo por la incorporación de las economías emergentes, la producción no ha crecido al mismo ritmo, lo que explica el encarecimiento del barril, que se ha estabilizado alrededor de los 80 $, un precio que antes considerábamos insostenible.

Por tanto, si no se produce una reducción de la demanda, el precio seguirá aumentando, y de manera mucho más rápida que hasta el momento, porque lo cierto es que existe un problema añadido: el petróleo hay que sacarlo cada vez de capas más profundas o extraerlo de yacimientos más pobres, y aunque todos pensemos que el petróleo se mide en barriles, no es cierto: se mide en la energía que produce, una energía que ha descendido en casi un 20 % desde los años setenta pro la menor calidad del crudo.

¿Os parece raro? No lo es. La alcoholemia no se mide en vinos, cubatas y cañas, sino en tasa de alcohol en sangre. Con el petróleo pasa igual: si antes se extraían 100 litros de gasolina de un barril, por ejemplo, hoy sólo se extraen 75.

Ese es el camino por el que nos movemos hacia una terrible crisis energética que encarecerá todo el desplazamiento.

Las consecuencias son variadas y las iremos analizando poco a poco, pero pensad en dos: intenresa menos deslocalizar la producción e interesa menos residir lejos del puesto de trabajo. Las implicaciones de ambos temas son enormes.

Os dejo incluso un enlace a un artículo en el que se habla de la modificación teórica del radio de la Tierra: http://www.quintopino.org/economia/el-radio-de-la-tierra-es-variable/

¿Cómo lo veis?

 

 

 

 

Vuelta a la rutina con las hipotecas más altas

Todos queremos volver a la playa

Todos queremos volver a la playa

Parece que mi capacidad predictiva ha mejorado sustancialmente con la llegada de los calores, porque las dos principales predicciones que realicé antes de marcharme de vacaciones, hará cosa de un mes, se han cumplido al 100%: ayer, día 1 de septiembre, volví a trabajar, tras un corto mes de asueto, y el Euríbor cerró agosto por encima de la cifra de 2009.

La primera predicción no creo que le importe a mucha gente más que a mí mismo, y a los que tienen que soportar mi malhumor, que ahora puedo excusar bajo los efectos de la depresión postvacacional, pero la segunda, me temo que sí es un asunto de interés general.

Porque como te anuncié allá por el mes de julio, el Euríbor seguiría su escalada durante el mes de agosto, cerrando el mes por encima de su valor del año 2009, lo que supondrá que todas aquellas hipotecas que revisen en uno o dos meses lo hagan al alza.

Es decir, las rebajas ya terminaron, al menos en términos de hipotecas, y se acabó aquellos días maravillosos en los que cada revisión se convertía en una auténtica alegría (siempre y cuando no se tuviera firmada, sabiéndolo, o no, una cláusula suelo, claro está), porque ahora llegan los días negros de subidas, unas subidas que no serán demasiado elevadas, pero que sí comenzaremos a notar en nuestros bolsillos.

En definitiva, y sin tanta palabrería propia de alguien que todavía sufre los efectos del sol en la cabellera, que el Euríbor ha cerrado el mes de agosto en el 1,421%, por encima del 1,373%, con el que cerró julio, y, lo que es más importante, también por encima del 1,334% de agosto del año 2009.

Eso significa que todas aquellas hipotecas que tomen como referencia el Euríbor de agosto a la hora de revisar el tipo de interés aplicado, es decir, todas las que revisen entre septiembre y octubre, sufrirán la subida de la que te hablaba antes.

¿Es o no es el regalo perfecto para la vuelta de vacaciones? Si a ello le añadimos que nos han subido el IVA, que cada vez pagamos más impuestos y que la estabilidad de nuestros puestos de trabajo todavía está por demostrar, no nos queda otra que alegrarnos de regresar a nuestra rutina diaria.

La última oportunidad de revisar a la baja las hipotecas

El tiempo de felicidad de los hipotecados llega a su fin

El tiempo de felicidad de los hipotecados llega a su fin

El tiempo se acaba, los momentos felices en los que todas las revisiones eran a la baja, al menos hasta el el suelo al que nos habíamos comprometido al firmar el contrato de hipoteca, están a punto de acabar, seguramente ya en el mes de agosto, a partir de cuyo momento todas las revisiones serán al alza.

Este mes de julio que se nos escapa entre las manos será el último en el que la tasa mensual del Euribor será menor que la tasa de hace un año, con lo que las revisiones que tengan lugar en los meses de agosto y septiembre, que suelen ser las que toman como referencia julio, serán a la baja. A partir de ahí una nueva bajada a los infiernos.

Aunque de momento no nos quemaremos, porque parece que el ritmo de crecimiento del Euribor está siguiendo la senda marcada por los analistas y no se están produciendo crecimientos grandes, por lo que las subidas en las cuotas serán mínimas en los primeros meses, pero subidas al fin y al cabo.

Unas subidas que se repetirán a lo largo de todo el año y durante el año que viene hasta que el Euribor se vuelva a situar en cifras consideradas como “normales” por los expertos en la materia, valores que estarían entre el 2 y el 3%, los cuáles ayudarían a estabilizar la economía.

Porque muchos bancos están justificando sus pérdidas actuales en el abaratamiento de las cuotas mensuales por culpa de los valores tan bajos en la tasa del Euribor. Ya que con valores tan bajos todo está más ajustado, y entre ese todo se encuentran los márgenes con los que trabajan las entidades financieras.

Unas entidades financieras de las que podemos estar orgullosos en nuestro país, la verdad, porque somos la única nación occidental que no ha tenido que inyectar liquidez a los bancos y aún así estos se han mantenido solventes en todo momento, y ahora han demostrado su eficiencia gracias a las pruebas de resistencia.

Y de todo ello debemos de dar gracias al caso Banesto de principios de los 90, que hizo saltar la alarma en el mundo financiero español, y cambió las reglas de juego, haciendo más rigurosas las reservas de los bancos y en general todas sus actuaciones.

Creciendo que es gerundio, el Euribor sigue hacia arriba

El Euribor crece feliz, como una florecilla en el campo

El Euribor crece feliz, como una florecilla en el campo

El Euribor parece ser el único índice estadístico que está haciendo caso a las previsiones, y según se venía venir está creciendo, lento pero estable, mes a mes, cerrando el mes de junio que terminamos ayer en el 1,281%, es decir, 0,024 puntos porcentuales más que en el mes de mayo, cuando cerró en el 1,249%.

Sin embargo, todavía no hay que alarmarse, o no demasiado todavía, porque aún estamos en esa situación en la que todos los que revisen hipoteca en un par de meses, para lo cuál se tomará como referencia el Euribor de junio, pueden estar tranquilos, porque todavía es más bajo que hace un año.

Pero esa situación tiene toda la pinta de llegar a su fin, porque el valor del Euribor ya se está acercando a las cifras del año pasado. El dato de junio de 2010 es el más elevado desde agosto de 2009, momento en el que el índice de referencia estaba en el 1,334%, es decir, que estamos a tiro de piedra.

No obstante, tampoco podemos rasgarnos las vestiduras, porque siguiendo las previsiones y a pesar de cierto momento de pavor ante la crisis griega y el ataque especulativo a España, el crecimiento está siendo muy paulatino, con lo que ninguna hipoteca sufrirá grandes crecimientos en cuota.

De esta manera los consumidores pueden ir adecuando su presupuesto familiar más cómodamente, con un año de margen para prepararse para la siguiente revisión, que volverá a ser al alza, porque mucho me temo que esto no va a parar, amigo, ya que va hacia arriba.

Nadie sabe donde se colocará el techo de este crecimiento del Euribor, pero las previsiones de principio de año hablaban de un Euribor cercano al 2% al final de 2010, y por lo que se está viendo no iban muy desencaminados, aunque, eso sí, parece que se quedará por debajo de ese 2%.

Si la cosa va más o menos normal, es decir, si las economías comienzan a salir poco a poco de la crisis el año que viene, es más que probable que estemos hablando, entonces, de un Euribor sobre el 2,20-2,50%, cifra que debería de mantenerse durante un tiempo.

Pero claro, esto son sólo previsiones, elucubraciones sobre un presente que tenemos ahora, pero vete tú a saber lo que estará pasando dentro de unos meses, vete tú a saber como afecta la subida del IVA a la economía, demasiadas incógnitas para tenerlas todas en cuenta de manera eficiente.

Así que estamos un poco en el alambre, como siempre que se hace una previsión económica.