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El blog para hacer cálculos de la hipoteca: Simulador de hipotecas, cuadro de amortización, amortización anticipada, hipotecas y sueldo, revision de cuota mensual, etc. Sigue el valor del euribor y sus efectos.

Árticulos de Julio, 2009

¡¡ Euribor de julio !!

Menudas vacaciones con lo que dejo de pagar este mes...

Menudas vacaciones con lo que dejo de pagar este mes...

La maleta ya esta hecha, los niños bien sedados y el coche parece que necesita una faja. Nos vamos a tomar unos buenos días de vacaciones. Ya llevo casi un año con este blog y hemos compartido muchas horas y muchas de nuestras contradictorias emociones. Contradictorias por que llevamos un año en el que si ahora te dan la de cal, a los 20 minutos la de arena.

Aquí os dejo una de las buenas nuevas del día: El euribor ha cerrado julio con mínimos históricos: 1,355%, con lo que deja la media del mes en el 1,412% (a falta de la publicación en el BOE), cuando hace un año estaba en el 5,393%. Esta bajada  nos ahorrará más de 330 euros  o 3.800 euros anuales para una hipoteca media. Ya sabéis que aquí podéis consultar si tenéis que revisar.

Y las malas noticias no os las voy a contar, pero las hay: Nissan, Repsol, Cepsa y BP (todas juntas) y unas cuantas mas. Prefiero quedarme con que 26.000 autónomos puedan cobrar el paro, la recuperación de la venta de vehiculas o los beneficios de la banca, que aunque nos cueste creerlo, es una buena noticia.

Así que mucho cuidado con el sol, que este año esta pegando como nunca y parece que será uno de los más calurosos, al menos en lo que va de siglo. Y con esos euros que os ahorreís , pues a intentar aguantar hasta fin de mes, que no es poco, y si vamos más sobrados,  pegarse unas buenas vacaciones o quizá nos interese amortizar parcialmente la hipoteca. Vosotros vereís.

Felices vacaciones

¿Quién paga la factura?

¿Quién tuviera un martillo?

¿Quién tuviera un martillo?

La OIT define el dialogo social como el conjunto “de negociaciones y consultas - e incluso el mero intercambio de información - entre representantes de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores sobre temas de interés común relativos a las políticas económicas y sociales. La definición y el concepto de diálogo social varían en función del país o de la región de que se trate y no tienen todavía una formulación definitiva”.

Pero detrás de las definiciones académicas están los intereses espurios de los actores; lo que esta por ver es quién paga la factura de todos los platos que se han roto desde que a algunos les dio por vender hipotecas basuras y hacer magnificas urbanizaciones donde antes sólo había un pedregal estéril.

Entre las víctimas están los más de 4 millones de parados y las miles de empresas y autónomos que han tenido que cerrar. Pero para cortar esta sangría y reformar el mercado laboral (que creo que es una necesidad imperiosa) hay que soltar pasta, mucha pasta (puede rondar los 18.000 millones de euros). Y éste es el quid de la cuestión. Menos cotizaciones sociales de la empresa o menos impuestos o menos indemnizaciones es más beneficio para ellas, al menos en teoría, que según defiende la CEOE serviría para que emplearan mas trabajadores. Pero tanto las cotizaciones sociales como los impuestos para la empresa son más caros en España que para nuestros socios europeos. Luego la alternativa es que la factura la paguen los trabajadores, aumentando sus cotizaciones. Por que la tercera alternativa es la que no quiere nadie, poner en peligro el sistema de pensiones, uno de los pilares básicos del estado del bienestar. Y al final, si el estado pone el dinero, es dinero que sale de nuestros bolsillos o del de nuestros hijos.

Por el camino, además, se quedará mucho dinero en cursos, formación, subvenciones y los demás colaterales del empleo, que ya sabemos quien los gestiona o imparte y dónde se quedan los dineros. Y eso da de comer a mucha gente, lo que no se sabe muy bien es si son mileuristas o tresmileuristas.

Así que agarraos los machos, que esta factura va a salir mucho más cara de lo previsto. Más de uno tendrá que hipotecar o rehipotecar la casa para salir adelante. Quizá, si los sindicatos o los partidos políticos no recibieran dinero de las asignaciones presupuestarias, no haría falta que todos nos quedásemos a fregar los platos. ¿O no?

Viviendas sin vender

Maravillosos pisos en primera línea de Sáhara.

Maravillosos pisos en primera línea de Sáhara.

—¿Por qué se desnudó usted y se lanzó contra el cactus? —le preguntaron a un hombre en el hospital.

—Pues no lo sé: en aquel momento me pareció buena idea —respondió el herido.

Eso mismo contestan muchos hipotecados hoy, cuando les preguntan cómo se les ocurrió pagar trescientos o cuatro cientos mil euros por un piso de noventa metros en un barrio periférico de alguna ciudad principal: les pareció buena idea.

Otros, tratan de buscar razones y nos hablan, o hablamos, de la escasez de vivienda en las grandes ciudades, del desmesurado aumento de los precios, y de razones de todo tipo, pero lo cierto, lo real, es que los que tenían previsto comprar una vivienda se lo están pensando cuarenta veces viendo cómo no deja de descender su precio y que cada año que pasa pueden encontrar algo un poco más barato.

El problema ahora es que se ha paralizado la construcción de viviendas y que eso, obviamente, es malísimo para la economía. En estos momentos, el stock de viviendas sin vender alcanza el millón de unidades. La mitad de esta cifra está en manos de los promotores (los que dijeron que se las darían al banco antes que bajarle los precios) y la otra mitad son viviendas de segunda mano. A estas, hay que añadir las que están desocupadas pero aún no se han puesto a la venta por razones diversas, pero que irán entrando en el mercado ( a competir con las que están en venta) para alquiler o venta a medida que sus dueños dejen de necesitarlas o se convenzan de que la inversión (o especulación) no fue tan buena como pensaban.

El problema del stock de viviendas en España, a mi entender, es que va a durar muchos años, lo que paralizará un sector tan importante como la construcción. Si queréis, otro día analizamos más de cerca cada uno de estos factores, pero hoy me gustaría enumerarlos y exponerlos a vuestro juicio:

-Contracción del crédito: los bancos, durante muchos años, limitarán los créditos a la vivienda, eliminando a muchos compradores potenciales.

-Pérdida de confianza: la vivienda ya no es esa inversión segura que nunca baja y muchos inversores y especuladores se alejarán de ella.

-Entrada en el mercado de viviendas de personas mayores: a medida que la generación de la posguerra vaya envejeciendo y falleciendo, quedarán más viviendas vacantes. En estos momentos están quedando vacías las de aquellos que nacieron en los años veinte, que son muchos menos que los de generaciones posteriores. Un análisis de la pirámide demográfica sería un tema estupendo para un artículo aparte. Prometo intentarlo.

-La vivienda del albañil: en las ciudades había muchas viviendas ocupadas por nacionales y extranjeros dedicados a la construcción. Cuando se paralizó la actividad, se marcharon, con lo que no sólo quedaron vacías las viviendas que construyeron, sino también las que ellos ocupaban, duplicando el problema. Con esto, si os dais cuenta, no había contado nadie.

-Y por supuesto, el gran tema: si no hay trabajo, no hay dinero. ¿Quién va a comprar así?

Me faltan vuestra razones, las que añadáis. O las correcciones a estas. Cuento con ellas.

Unicajasur de IberMadrid, Catalunya de Castilla la Mancha y de todos los Santos

 

¿Cómo no se abra a tiempo?

¿Cómo no se abra a tiempo?

Con el calor que hace, es increíble que los brotes verdes estén saliendo, y como dice la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) la economía internacional ya no cae “en picado” sino “en paracaídas”. Eso del paracaidismo esta muy bien, pero la mayoría de los mortales no somos amantes del deporte del riesgo. Como mucho de los dardos, por aquello de que rebote y nos pueda sacar un ojo.

 

 

Y a punto de terminar el mes de julio (y con él, el cierre del euribor, que parece que volverá a alcanzar mínimos históricos) aparecen las temidas listas de deberes para el verano. Uno de los prioritarios es la fusión de las cajas, que lleva ya tiempo en la cocina esperando que alguien le pegue el empujoncito para meterlo en el horno.

 

Los nombres que salgan de las fusiones es lo de menos, y si no, acordémonos de qué significan las siglas BBVA o BSCH. Uno pierde el aire cuando acaba el nombre completo. Lo importante es lo que salga del horno. Y aparte del aspecto estrictamente técnico o bancario, lo que sale es que las CCAA y Ayuntamientos perderán un importantísimo instrumento de financiación. Los bancos apuntan, con razón, que el FROB no debe servir para premiar a aquellos que no hayan hecho sus deberes o los hayan hecho mal, que de todo hay. Pero en las Cajas, el clientelismo de los organismos públicos, en el sentido más caciquil de la palabra es lo que ha llevado a que este sector tenga los ratios más elevados de morosidad. Son las Cajas, con milagrosos prestamos de urgencia, las que han salvado a muchos entes públicos y pseudo-privados a la hora de pagar las nominas de sus funcionarios o a acometer obras de dudosa legalidad y de clara inmoralidad.

 

Sólo espero que no pase como con los famosos cuadernillos de deberes de verano, aquellos que nos tenían (y nos tienen) tan entretenidos en medio de la playa, rellenos de arena hasta las orejas y que luego daba pena presentarlos del lamentable estado en que quedaban, rebozados de aceite y arena y con las hojas arrugadas de la saludable brisa marina.

La vivienda del abuelo

El abuelo se apoya en el bastón y nosotros en él. Me temo.

El abuelo se apoya en el bastón y nosotros en él. Me temo.

Se ha celebrado estos días por toda España el Día del Abuelo, una idea a la que se han apuntado todas las administraciones, ya sea por convicción en el homenaje, o porque los abuelos de este país son baratos de contentar y más agradecidos con estos detalles que las generaciones posteriores.

De la importancia de los abuelos sabemos mucho en este blog, y más que sabremos según pasen los meses, porque los abuelos son y van a ser la tabla de salvación que evite el naufragio a muchas familias. Ellos, y no los cuatrocientos euros de emergencia, serán los que saquen adelante este país cuando el paro se prolongue y las prestaciones se agoten.

Desde siempre, quien tiene un abuelo tiene quien cuide de los niños, quien compre el pan y quien le abra la puerta al cartero. Ahora, además, resulta que el que tiene un abuelo tiene un techo de emergencia, porque la casa del abuelo se pagó hace treinta años, y una pensión, que aunque sea birriosa, da para pan y garbanzos cuando no hay que pagar hipoteca.

Dicen que la esperanza para el sector de la construcción española está en los millones de jóvenes que no se han emancipado y que tarde o temprano tendrán que comprar un lugar para vivir. En Austria, por ejemplo, la media de edad a la que los jóvenes se independizan es de 22 años. En España esa media es 34, y sigue subiendo.

Yo, personalmente, no creo en esa esperanza, sino más bien en la que están brindando ya los abuelos: una vivienda pagada que, en vez de ponerse a la venta cuando los abuelos mueren, se convierta en primera vivienda de los jóvenes. Por eso he dudado siempre, y aquí lo he dicho, de que llegue a eliminarse nunca el stock de viviendas sin vender: porque por razones demográficas están entrando en el mercado, poco a poco, pero sin remedio, miles de viviendas de personas mayores que se trasladan a las residencias de ancianos o se van al “otro barrio”.

Lo malo de la vivienda del abuelo es que muchas veces está en un pueblo, o en una ciudad de provincias, perro si ellos, cuando no hubo trabajo se fueron a Alemania (con papeles y sin derecho a exigir NADA), ¿por que no pueden sus nietos irse a Huesca o a Albacete?

¿No creéis que el problema de la vivienda también viene de que todos queremos el mismo metro cuadrado? Yo estoy convencido. A eso se le llama desestructuración, y tiene un arreglo muy malo.

 

 

 

Factores de producción

¿Tienen los tres la misma importancia?

¿Tienen los tres la misma importancia?

Por aquello de simplificar las cosas, los economistas clásicos dividieron los factores productivos necesarios para producir bienes y servicios en Tierra, Trabajo y Capital, si bien es cierto, que con el tiempo han ido ampliándose los conceptos que abarcaban inicialmente. Algo que me sorprendió fue que el mercado de trabajo se analizaba (y se sigue haciendo, ¿qué os creéis?) como si estuviéramos hablando de patatas o de cortezas de cerdo, es decir, como una materia prima. Yo, en mi ingenuidad, pensaba: ¡Pero si son personas! ¿Pues no! Desde el punto de vista económico son exactamente iguales que los tornillos o las hamburguesas. Aunque cada uno de estos tres factores tiene sus características:

La Tierra es un bien limitado y escaso (cada vez más escaso, dicho sea de paso, sobre todo la urbanizable) y mientras no avancemos en la aventura espacial y colonicemos algún planeta, planetoide o meteorito, no hay mucho que hacer, algo que no va a pasar mañana. Sin embargo, esta suficientemente demostrado que, de momento no hay problemas de escasez y tampoco puede reproducirse.

El Trabajo es “ilimitado” y, generalmente, nada escaso. Cuanto más bajos sean los salarios más trabajo ofertarán las empresas, y cuanto más elevados sean, la gente querrá trabajar más y más gente querrá trabajar. Pero la que sólo depende de la venta de su fuerza de trabajo tiene que comer, y si no lo hace por 2000 euros, lo hará por 1000, o por 100 o por 10, nada nuevo bajo el sol. Y la reproducción de la fuerza de trabajo tardaba bastante tiempo, bien sea por la evolución de la población, bien por la mejora de la tecnología, que también llevaba su tiempo. Pero tranquilos, que no pasa nada: Si no hay trabajadores, hacemos la vista gorda y dejamos que lleguen unas cuantas pateras, que para eso están los países menos desarrollados: para vender materia prima y fuerza de trabajo a precio de ganga. ¡Menos mal que todavía quedan muchos! Eso nos hará ser más competitivos.

Y el Capital en estos tiempos también es escaso, al menos eso dicen. ¡Pero dichoso capital! Es escaso pero tiene una capacidad de reproducirse sorprendente. Si hace apenas un año el IBEX estaba por debajo de los 8.000, ya supera los 10.000. Sube mucho más rápido que la tasa de desempleo, es decir que el recurso “trabajo” ocioso, ya sea forzada o voluntariamente.

Y los responsables de que estos tres factores se combinen adecuadamente van a iniciar sus vacaciones y dejar para después del verano la reanudación del diálogo social. ¿Cómo harán para dormir bien por las noches?

Diálogo social y financiación autonómica (carrera de burros)

Mejor no demos más ideas...

Mejor no demos más ideas...

Perdonadme que me ponga tan bruto, pero como los sábados saco a pasear la cimitarra, aunque algunos me tachéis de exagerado o de poco moralizante, quiero hablar de un tema que nos interesa y nos importa a todos, por sus tremendas repercusiones.

La patronal y los sindicatos están en pleno pulso para dilucidar quién va a pagar el pato de la falta de dinero en el mercado. El problema parece otro, pero en realidad es ese: que no hay dinero circulando, y que a falta de efectivo ni se puede consumir, ni invertir, ni se pagan las deudas ni se puede confiar en que las pensiones lleguen a pagarse dentro de unos años, por razones tanto demográficas como económicas.

En primer lugar, aunque supongo que todos lo sabéis, hayq ue decir que el sistema de la Seguridad Social no es un sistema de capitalización, sino una especie de esquema Ponzi en el que tú pagas a los que ahora están jubilados y recibirás la pensión de los que paguen cuando tú te jubiles. Exacta y justamente el esquema piramidal usado por Madoff y otro muchos chorizos a lo largo de los tiempos. Si os apetece saber más sobre la historia de este tipo de estafa, os dejo un enlace sobre el esquema Ponzi.

Por tanto, como la Seguridad Social no se capitaliza, necesita ingresar en todo momento lo que paga, no lo que va a pagar en el futuro, con lo que estamos ante el hecho, doloroso pero cierto, de que son los trabajadores y empresarios actuales los que deben pagar las pensiones actuales y los seguros de desempleo del presente. Partiendo de esa base, una rebaja de las cotizaciones, como piden los empresarios para poder contratar a más trabajadores, supondría un agujero impresionante en las cuentas del Estado.

Y si las cotizaciones no se rebajan, veremos que el diferencial o Coin Fiscal, que es la diferencia entre lo que un empresario paga por un trabajador y lo que este trabajador recibe realmente por su trabajo, no dejará de crecer, dañando duramente las economías familiares y la rentabilidad de las empresas. Pero si se rebaja, el dinero de las pensiones y de las prestaciones de desempleo hay que sacarlo de algún lado.

Em cualquier otro país, en una situación como la actual, se permitiría que la Seguridad Social entrase en déficit y se pondría ese dinero de los Presupuestos Generales, o sea, de los impuestos de todos. Pero en España eso no es posible, puesto que el Gobierno ha gastado hasta el último céntimo disponible en satisfacer las demandas de financiación autonómica, e incluso se ha endeudado más alla de lo razonable para cumplir algunas reclamaciones políticas de ciertas comunidades.

Por tanto, como el dinero se ha gastado en el Estado de las Autonomías, no quedan fondos para el Estado del Bienestar, ni para fomentar el empleo, ni para pagar más allá de seis meses un seguro de desempleo complementario a los que no cobren ninguna otra prestación.

El monto de esa prestación de emergencia será de 420 €, y de sobra sabéis lo que se puede hacer con 420 € si hay que mantener una familia, y eso sin contar con que haya que pagar una hipoteca, que si no, ya es de echarse a temblar. Se habla de que se puede ampliar a doce meses en un futuro, pero de momento de momento, como os digo, se negocia sobre la base de seis meses.

Así las cosas, lo que se pregunta uno es qué puñetas están negociando y por qué siguen haciendo el paripé de que hablan. El Gobierno no puede rebajar las cuotas de la Seguridad Social más allá de un 1,5 % porque no tiene con qué pagar una rebaja mayor, y tanto patronal como empresarios saben que con esa cantidad no se fomentará realmente la creación de trabajo. ¿Cómo se puede salir de esto? Por supuesto, gastando menos en otras cosas y dedicando el dinero a lo que realmente importa a la gente, que son sus garbanzos.

Pero los garbanzos de la gente no vienen en los Estatutos de Autonomía, ni amenazan con retirar el apoyo parlamentario si no se llevan a su redil los dineros de todos, con lo que, como veis, es lo último que se negocia.

¿Por qué no se negoció el tema laboral y salarial antes que la financiación autonómica, ya que es mucho más importante y preocupa a más gente? Porque se pensaba dejar para esto lo que sobrase de lo otro. O sea, nada.

Este Gobierno es así: cuando la gente haga cola para pedir trabajo o subsidio de desempleo, le regalarán una bombilla de bajo consumo y un banderín de su autonomía, con el himno cantado en formato MP3 (y pagando el canon a la SGAE, por supuesto).

Y se quedarán tan anchos.

Amores y desamores

Parece que no acertó esta vez.

Parece que no acertó esta vez.

Ésto del dialogo social me recuerda a la vida en pareja. Cuando eran solteros, los dos eran felices en su individualidad: sus mítines, sus conferencias, sus reuniones sectoriales. Algo así como el botellón empresarial o sindical pero con monos o trajes, que al fin y al cabo son lo mismo: vestuario de trabajo, salvando las lógicas diferencias de precios (y eso que hay monos que se la traen).

Pero luego, no se sabe muy bien si por los flechazos de Eros (Cupido para los romanos), los vapores de Dionisio o por que el mandamás Zeus les obligó, tuvieron que ponerse a trabajar juntos, y lo que es peor, a convivir juntos. Y aquí se abrió la caja de los truenos: que roncas, que no haces nada en casa, que te pasas los domingos viendo los partidos en el Olimpo +, … o que la productividad va de capa caída, que por qué no me bajas unos puntitos las cotizaciones sociales, que sí podemos reducir un poco el absentismo, que si podemos poner a quien queramos de patitas en la calle sin pagar mucho, esas menudeces a las que no acabamos de acostumbrarnos.

Y tras “durísimas” negociaciones en las que todos tenían claro que la única alternativa a la falta de consenso era que el resto de la prole familiar iba s sufrir las consecuencias, como suele pasar cuando las parejas se separan y son los hijos los que pagan el pato. Sólo que aquí la familia son los empresarios sin peso suficiente para hacer el lobby necesario, los autónomos y los trabajadores, eternos menores de edad que necesitan de una mano experta que les guíe por estos laberintos de la política y la reivindicación, o quizá la falta de ella.

Y la falta de acuerdo llegó, y con ella nos quedamos sin reforma laboral. Menos mal que papá Zeus (que casualidad, las iniciales coinciden) estaba por allí para velar por los intereses de todas y todos, y sin duda, se podrían haber ahorrado este paripé, ya que para dialogar, lo primero que hace falta es tener ganas de hacerlo, lo segundo estar dispuesto a renunciar a aquellas cosas que no son importantes para que podamos ganar todos en las importantes, y lo tercero y el resto, os invito a dejarlo por aquí.

Y Tetis o Astrea siguen tapándose los ojos con la venda . Yo creo que no es que no deban ver o tomar partido, es que no quieren hacerlo.

Ya no es noticia.

Lo mejor para olvidar

Lo mejor para olvidar

El euribor bate mínimos históricos mientras el precio de la vivienda y el número de transacciones sigue por los suelos. A falta de una semana para cerrar el mes, ayer cerró en el 1,381% (recordemos que el tipo oficial de interés sigue en el 1%.

 

Esta disminución puede ahorrarnos más de 300 euros al mes y de 3.600 euros al año. Un buen pellizco que ayuda pero no arregla a pasar esta crisis.

 

Hace tiempo que nadie defiende o acusa que los bancos estén prestando más o menos dinero. Quizás hayan vuelto a la anormalidad, pero uno, desconfiado a estas alturas, cree que los medios de comunicación caen en cierta connivencia. Quizá sea la relajación que a todos nos produce el verano (con 40ª a la sombra, ¿quién no debe relajarse?) o los efectos colaterales del tinto de verano. O quizá sea que ya no sea noticia. De un tiempo a esta parte es cómo si el único tema de interés hubiera sido el fichaje de C. Ronaldo, el de Eto’o o los incendios estivales.

 

El diálogo social sigue estancado y con pocas perspectivas de que se cierre antes de agosto. A pesar de que nuestro sabio refranero ya nos avisaba de ello: “más vale un mal acuerdo que un buen pleito”. Pero ya no es noticia (o por lo menos tan importante) que 87.000 autónomos hayan cerrado durante el primer semestre, por no hablar de todos aquellos a los que ya les ha terminado la prestación por desempleo.

 

Puede que la mejor opción sea la de volver a las películas de todos los veranos y a los tristes (al menos para mi) concursos veraniegos que no hacen sino aletargar nuestras sufridas neuronas. ¿Cuándo repondrán verano azul – o las mama-Chicho para caer en la amnesia más absoluta?

La reventa

Si venden localidades para tu entierro, desconfía.

Si venden localidades para tu entierro, desconfía.

Ojalá os fuese a hablar en este artículo de los abonos de los toros, o de algún partido del siglo, uno cualquiera, entre equipos construidos para fidelizar bobos que mantienen su adhesión a un nombre (lo único que permanece) porque ni jugadores ni nada mantiene un mínimo de continuidad.

Pero no. Os hablo del timo del siglo, que no queremos mirar, o que nadie ha señalado.

Os hablo de la reventa de dinero. Así, sin papelitos ni nada que encubran la maniobra. De dinero puro y duro.

Con la actual crisis financiera y el miedo a que quebrasen los bancos, los gobiernos occidentales han inyectado grandes cantidades de dinero a los bancos. Esto, en la práctica, y para dar liquidez al mercado, supone que los bancos centrales están prestando dinero a la banca comercial a un tipo alrededor del 1 %.

La banca comercial nos revende a nosotros ese mismo dinero, salido de nuestros impuestos, a un tipo que oscila entre el 2,20 y el 9 % dependiendo de para qué se lo pidamos.

No es verdad que nos presten el dinero de los impositores. Ese dinero representa un porcentaje mínimo. Nos prestan nuestro propio dinero a un precio incrementado, porque sí, porque se lo dan y porque les dan permiso para ello. Nos lo están sacando por un lado, a trabajadores y empresarios, para que la banca nos lo preste o nos lo niegue por otro, dependiendo de sus propios criterios e intereses, y obteniendo un jugoso margen. Cuando os hablen de falta de liquidez, pensadlo: se refieren a que aún no nos han cobrando lo bastante para poder prestarnos más de lo que ya era nuestro.

El neoliberalismo ya sabemos lo que es. Lo que estamos descubriendo ahora en España es el neosocialismo. ¿Quién lo iba a decir?

 

 

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