
Ricos indefensos ante los impuestos
La última de las medidas adoptadas, o anunciadas, por el gobierno para reducir el déficit es el aumento de los impuestos a las rentas más altas.
En este sentido, me gustaría que me permitieseis, excepcionalmente, tratar de razonar con el cerebro en vez de con el hígado o con el bazo. Y si alguno tiene incluso el valor de acompañarme, pues muchas gracias, porque me temo que me sentiré muy solo.
En principio parece justo y razonable que en vez de recortar servicios que normalmente aprovechan los más humildes se apriete un poco más a los ricos, pues a ellos se les pide una parte mayor de su sobrante, y no una parte de lo que inexcusablemente necesitan para vivir. Hasta ahí, de acuerdo.
El Gobierno, a la llamada de la parte más ultramontana de la catacumba izquierdista, ha tratado de compensar la impopularidad de los recortes que hemos descrito durante las semanas anteriores anunciando que subirá los impuestos a los ricos, para que colaboren más. Vale.
Ahora, por favor, veamos dos cosas:
-1- La ecuación básica de la economía es que la inversión sólo procede del capital. Todo lo que sea detraer capital, y más aún detraerlo para el gasto corriente y moliente, reduce la inversión. Seamos serios, amigos: los pobres no ponen empresas ni dan empleo, porque bastante tienen para ellos con buscarse la vida y llegara fin de mes. Si se aumentan los impuestos a los ricos, aun en el supuesto de que el dinero estuviese en una vasija estanca, la inversión disminuye y crece el paro.
-2-Pero tenemos además la gran, grandísima putada, de que el dinero no está prisionero en una vasija estanca, sino que puede salir, y a toda leche, en la dirección que más le apetezca. Por esta razón existe lo que llamamos competencia en el mercado de capitales, y por eso los bancos centrales fijan un tipo de interés que afecta al cambio de las distintas monedas, etc.
Así las cosas, y como los distintos estados compiten entre sí por los capitales, una subida de impuestos a los que tienen el dinero hará que, de inmediato, a una velocidad tres veces superior a la de la luz, los capitales se desplacen a un sitio donde los impuestos sean menores y la rentabilidad aproximadamente la misma. Como en la zona euro el tipo de interñés es igual para todos, ¿qué le cuesta al dinero que está en España marcharse a Francia, o peor aún, a Luxemburgo? NADA.
Por tanto, cualquier subida de impuestos a los ricos, produce los siguientes efectos:
–Descapitalización del país.
–Reducción de la inversión y aumento del paro.
–Dificultades de la banca para prestar dinero y para cumplir sus compromisos. O sea, menos y más duras hipotecas
-Y finalmente, una menor recaudación, porque por cada euro que cobras a mayores al que se quedó, pierdes tres que has dejado de cobrarle al que se ha ido.
O sea, una idea genial.
Por lo menos, para suicidarse es genial. Os lo aseguro.










