El que sea tonto, y lo reconozca, que no vote

Que no, que no llevaba una antorcha en la mano...

Que no, que no llevaba una antorcha en la mano...

No suelo ser tan explícito con los títulos, ya lo sabéis, pero empieza ya a pasar de castaño oscuro el debate sobre de quién es la culpa de que haya montones de hipotecas impagadas. Por una parte, los bancos concedieron un montón de hipotecas dudosas que no estaban seguros de poder recuperar. Pues bien: que se joroben. Que se queden la casa y que se la vendan a los chinos, los vietnamitas o quien tenga a bien pasarse por aquí a comprar una de esas viviendas. Y si no, que se las coman  con patatas.

Por otro lado, tenemos un montón de gente que se hipotecó a treinta años sin prever que podía quedarse en el paro, que podían ir las cosas peor, que podía subir el Euribor o que podían darse mil circunstancias para que esa hipoteca se convirtiese en una lápida. Pues bien: que se queden si casa y sigan pagando hasta los mil cien años, y el que sea tonto, y lo reconozca, que no vote. Porque lo que no podemos permitirnos es una democracia de gente que no quiere asumir las responsabilidades que sus actos acarrean.

¿Y sabéis lo que veo? Veo cada vez más gente diciendo que la engañaron. Veo gente diciendo que lo hizo sin saber. Veo gente diciendo que los bancos tenían mejores asesores y más conocimientos. Veo gente diciendo que hay que perdonarle la deuda sin quitarle la casa, porque el mundo es injusto y la abuela fuma.

Esto, yéndome al tema de algunas de mis novelas, es como la derrota de Alemania en 1945, cuando resultó que a Hitler lo habían votado cinco amigos y todos, los cinco, habían muerto en la guerra. La realidad es que lo votaron diecisiete millones de ciudadanos, pero salvo esos cinco canallas conjurados, los demás no sabían, no entendían, lo hicieron sin querer…

Ya está bien de mamonadas, ¿no os parece?

El que quiera fumar, que fume. El que quiera tirarse en paracaídas, que se tire. El que quiera hipotecarse, que se hipoteque. Y luego, si vienen mal dadas, cada cual apechugue con su cáncer, su estacazo o su embargo.

 Ya está bien.

Tú también, Senado (le dijo la dación en pago a los políticos)

El Senado también falla a los que apuestan por la dación en pago

El Senado también falla a los que apuestan por la dación en pago

Imitando a su hermano mayor, o menor, o lo que sea, el Senado también ha rechazado la propuesta del BNG para implantar la dación en pago en el ordenamiento jurídico español, y lo ha hecho de la misma forma que sucedió en el Congreso de los Diputados, es decir, con el voto en contra del PSOE y las abstenciones de PP y CiU.

Supongo que a partir de ahora el BNG dejará de pedir la dación en pago por activa y por pasiva, y se conformará con dejar las cosas como está, o a lo mejor no, a lo mejor sigue haciendo retórica política. Los que han votado en contra, por su parte, se conforman con poner sobre la mesa el incentivo fiscal para las hipotecas de responsabilidad limitada que se aprobó la semana pasada en el Parlamento.

En cualquier caso, y vista la situación de permanente reivindicación en favor de la dación en pago, creo que todos, como ciudadanos deberíamos de plantearnos si realmente queremos esta figura en nuestro ordenamiento, o si se trata sólo de una solución que vemos en una situación de emergencia nacional.

Porque todos debemos de tener claro que la dación en pago provocará hipotecas más caras y menor porcentaje sobre el valor de tasación. Eso es un hecho que debemos de aceptar, porque se da en países que, como Estados Unidos por ejemplo, tienen implantada la dación en pago.

Los diferenciales aplicados son mucho más elevados, y mientras que en España estamos pagando un 3%, aproximado, en nuestras hipotecas hoy, en Estados Unidos están por encima del 6%, ¿estaríamos dispuestos a pagar un 6% de interés en nuestras hipotecas?

Yo, particularmente no.

De la misma forma, si ahora nos parece poco que nos ofrezcan el 80% del valor de tasación como cantidad máxima (salvo excepciones que puedan llegar al 100%), con la dación en pago será muy difícil que la entidad bancaria se arriesgue a superar el 70%. ¿Estaríamos dispuestos a obtener sólo un 70% de financiación sobre el valor de tasación?

Yo, particularmente no.

Entiendo el drama social que están suponiendo los embargos y los desahucios, pero no creo que la dación en pago sea la solución. Prefiero hipotecas baratas sobre la responsabilidad de los ciudadanos, que hipotecas caras para penalizar la irresponsabilidad de los mismos.

La deriva izquierdista de Rubalcaba

¿Próximo Presidente del Gobierno?

¿Próximo Presidente del Gobierno?

Fíjate tú que ahora resulta que Rubalcaba es un peligroso izquierdista y nosotros no nos habíamos dado cuenta, y mira que habíamos tenido oportunidades, porque años, lo que se dice años, lleva unos cuantos en el poder ocupando diferentes posiciones, pero hasta ahora se había mostrado siempre como un hombre comedido y conciliador.

Sin embargo, ha sido ocupar el puesto de candidato socialista a las próximas elecciones generales e iniciar a desandar el camino andado por Zapatero, tratando de recuperar al votante de izquierda, ése que se ha quedado fuera de la retórica socialista neoliberal del último año.

Rubalcaba, que de esto sabe un rato, quiere paliar la pérdida de votos que su partido sufrió en las últimas elecciones autonómicas y municipales para lo que ya ha comenzado una campaña de reclamo para movilizar a esa parte de su electorado.

Y ha comenzado de la manera más sencilla, con algo que siempre funciona como es el ataque a las entidades financieras, responsabilizándolas de todo lo que ha sucedido en estos años debido a su irresponsabilidad al medir los riesgos de las hipotecas que concedían, tanto por la dificultad de pago de sus clientes como por el exceso de capital prestado sobre el valor de tasación.

No diremos que le falta razón a Rubalcaba, pero se olvida de la cuota de responsabilidad del ciudadano, a la que no hará mención, por supuesto, para no perder ni un solo votante. Porque tanta responsabilidad tiene la entidad que concede una hipoteca con demasiado riesgo como el ciudadano que la toma sin plantearse el futuro.

En cualquier caso, no me extrañaría que en los próximos meses Rubalcaba comenzara a solicitar la dación en pago como la medida que puede resolver todos los problemas de los ciudadanos españoles. De momento, ya ha anunciado que conoce la manera de acabar con el desempleo en nuestro país.

Ahora todo es cuestión de que nos acabemos de creer si las palabras de Rubalcaba son pura retórica, o si en su discurso hay algo de fundamento al que aferrarnos de cara al futuro, desolador tanto si gana uno como si gana otro.

Suben el precio mínimo de salida en las subastas de pisos embargados

Te lo dejo en cuatro perras, que es de un embargo...

Te lo dejo en cuatro perras, que es de un embargo...

El viernes hablaba de los cambios legislativos en torno a las hipotecas y de cómo se había modificado la cantidad máxima embargable del salario de una persona para cubrir una deuda hipotecaria. Tenía la cuestión sus más y sus menos, como todo, y dejábamos pendiente para hoy el otro cambio normativo.

Porque es importante: han elevado del cincuenta al sesenta por ciento del valor de tasación la cantidad mínima a la que se puede adjudicar en subasta un piso embargado.

Hasta ahora, el procedimiento el el que sigue: después de no pagar una serie de cuotas, normalmente seis o más, el banco iniciaba un procedimiento de apremio, y tras no conseguir satisfacción económica del hipotecado, solicitaba el embargo del piso.

Una vez embargado el piso, y tras los trámites oportunos, se subastaba la vivienda, de modo que lo obtenido en esta subasta se destinaba a pagar la deuda. Lo que quedaba, si quedaba algo a mayores, era para el hipotecado, y si quedaba un saldo negativo, era y es lo que seguía debiendo el hipotecado después de perder la casa.

Lo vemos con un ejemplo: Tenías una hipoteca de trescientos mil euros. Debías doscientos mil en el momento de dejar de pagar. Te embargaban la vivienda. Como podía sacarla a subasta por la mitad de lo tasado, la sacaban a subasta a ciento cincuenta mil. La adjudicaban a ese precio, y seguías debiendo cincuenta mil.

En teoría, el sistema era bueno, porque la pública subasta permite que el precio del bien se eleve si vale la pena, peor todos sabemos lo que es la picaresca y el canallismo de las subastas, con lo que casi siempre se adjudicaban las viviendas en el valor mínimo o de salida, haciendo un gran daño al hipotecado.

Con el cambio actual, que pasa del 50% al 60 % , y en el mismo ejemplo, no podrían adjudicar esa vivienda en subasta en menos de ciento ochenta mil. Es un paso tímido y apocado (como casi todos los que dan últimamente) pero es un paso en la buena dirección.: en la de defender los intereses del ciudadano por encima de los del banco, y sobre todo, por encima de los del subastero. Porque era el colmo.

Aumentan la cantidad inembargable para proteger a los hipotecados

Parece bonita, pero es venenosa.

Parece bonita, pero es venenosa.

Sin duda es una buena noticia y me parece además justa: acaban de aumentar la cantidad a la que el banco no podrá echar mano en caso de embargo hasta los 961 €. Esta cantidad se ha calculado sobre el salario mínimo interprofesional, que es de 641 €, y se trata de añadirle un 50 % a dicho salario mínimo. Además, por cada miembro de la unidad familiar que no tenga ingresos propios, se añade otro 30 % más del salario mínimo interprofesional, con lo que la cantidad inembargable para continuar con el cobro de viviendas no subastadas puede llegara los 1350 € al mes.

La cuestión en sí tiene bastante miga y, como digo al principio, parece justa y apropiada, aunque no está exenta de grandes y graves inconvenientes. Hablaremos más de este asunto y de las nuevas normas para la subasta de pisos embargados a lo largo de lo próximos días, pero hoy quiero hacer un pequeño análisis de este importante cambio:

-En primer lugar, permitir que la gente respire tiene que ser bueno para la economía. Si crece la cantidad inembargable estamos dando un respiro a un montón de gente y reintegrándola al mercado, lo que puede dinamizar l demanda y hacer que la economía mejore un poco, porque uno de los mayores riesgos quew padecíamos con el tema de las hipotecas impagadas era que la situación se enquistase durante quince o veinte años, dejando en la pobreza crónica a una serie de gente.

-En segundo lugar, al aumentar las cantidades que no se pueden embargar, podemos estar ante la circunstancia de que lo que se pueda embargar sea menor que los intereses de lo que se debe, con lo que la deuda podría convertirse en eterna. Esto, tradicionalmente da lugar a la generación de morosos profesionales, que nunca aceptarán un trabajo por encima de esa cantidad (ya que no ganan nada trabajando) o que se pasarán a l trabajo en negro y la economía sumergida, con el consiguiente perjuicio para toda la sociedad.

-Por último, y de manera directa, esto hará que los bancos presten menor porcentaje de la tasación lo que perjudicará, en general, a los que menos tengan, abriendo la breca entre las clases sociales. Unos podrán tener cosas en propiedad, y el resto sólo alquiladas.

¿Cómo lo veis?

CiU sí propone cosas

Unos peleándose y otros lanzando propuestas

Unos peleándose y otros lanzando propuestas

Aunque parezca mentira vivimos en tal situación de bloqueo político que el mero hecho de que un partido se dedique a proponer alternativas, en lugar de a tirar los trastos a la cabeza de sus rivales es algo que debemos de celebrar, y en este caso ha sido CiU, que en el marco del debate sobre el estado de la nación ha lanzado varias propuestas más que interesantes.

Por un lado ha abogado firmemente por la dación en pago para el futuro. No como figura obligada en todos los contratos hipotecarios, pero sí como una opción que el cliente pueda tomar. Pero para lanzar esta alternativa no se limita a ofrecerla sin una fundamentación, sino que ha propuesto una serie de incentivos fiscales a las entidades financieras para que promuevan la dación en pago en sus contratos hipotecarios.

En este mismo sentido, para los casos en los que la dación en pago no se pueda utilizar, como por ejemplo en todos los contratos hipotecarios firmados hasta ahora, CiU ha propuesto incrementar el porcentaje de la deuda que se eliminaría con la subasta pública.

En estos momentos la ley prevé que un inmueble que sale a subasta pública y no encuentra comprador, pasaría a manos de la entidad financiera acreedora por el 50% del valor, lo que provoca que el otro 50% quede en forma de deuda para el cliente.

CiU propone que si se incrementa el porcentaje, es decir, que pasara a manos de la entidad financiera por el 60-70%, la deuda que mantendría el cliente sería mucho menor, 40-30%, con lo que el daño producido por el desahucio sería mucho menor.

Por otro lado también ha propuesto algo que ya ha decidido realizar el propio Gobierno, como es el incremento del mínimo inembargable, hasta ahora en los 633 euros, pero que pasará a una horquilla entre 950 y 1350 euros, dependiendo de la situación particular de cada caso.

En definitiva, en estos momentos de crisis acumulada, se echan de menos partidos políticos dispuestos a ayudar ofreciendo propuestas, más o menos acertadas, pero que, al menos otorgan un punto de partida para comenzar a reflexionar en pos de la mejor solución para todos.

Las vueltas que da la vida

Las vueltas que da la vida

Las vueltas que da la vida

Hay que ver las vueltas que da la vida en ésto del Euríbor y todo lo relacionado con el indicador de referencia hipotecario más utilizado. Si hace unos meses el fracaso del rescate de Grecia ponía nerviosos a los mercados y hacía subir el Euríbor de manera artificial, las buenas expectativas que se han creado tras la aprobación por parte del Parlamento heleno de los recortes económicos fijados por la Unión Europea ha estabilizado al Euríbor.

Así, el indicador cerrará junio por debajo del cierre del mes anterior, algo que no se veía desde el cierre de diciembre, ya que el Euríbor había encadenado cinco meses consecutivas de subidas intermensuales.

El cierre del Euríbor de junio quedará en el 2,143-2,145%, casi con toda seguridad, y aunque es un valor por debajo de mayo y el resultado de un proceso de estabilización general, aún así supondrá una importante subida en las hipotecas de todos los titulares que tengan que revisar sobre el Euríbor de junio.

Y es que el indicador cerró junio de 2010 en el 1,28%, lo que arrojaría un crecimiento de 0,8-0,9 puntos porcentuales, que se traducirían en un aumento en cuota de 80-90 euros mensuales, una cantidad significativa en cualquier momento, y más ahora con la tasa de desempleo todavía por las nubes.

Un incremento que se repetirá, sino se agudiza, en el mes de julio, ya que la subida de tipos de interés en la zona Euro en la próxima reunión del Banco Central Europeo parece ineludible, lo cuál hará crecer al Euríbor, por mucho que la situación griega siga estable.

Por ello, los hipotecados no pueden mantenerse tranquilos y deberán seguir apretándose el cinturón durante unos meses, tratando de abonar sus cuotas hipotecarias a pesar de las dificultades del mercado laboral actual.

La estabilidad de los mercados financieros, eso sí, es fundamental para que el Euríbor no se dispare de manera exponencial y mantenga un crecimiento sostenido, sin cambios bruscos que puedan acabar por hundir el presupuesto mensual de una familia.

Sorprende, eso sí, que Grecia, causante del vértigo de los mercados hace unos meses, ahora esté ayudando a su estabilización definitiva, las vueltas que da la vida.

Hipoteca y derechos civiles

Geografía lógica que veo por ahí...

Geografía lógica que veo por ahí...

Los que me leéis a menudo ya sabéis de mi obsesión por mantener en pie los conceptos, pues una vez que los conceptos se pierden o se diluyen no hay forma humana de seguir manejando el raciocinio, ni la lógica. Y donde desaparecen la razón y la lógica quedan la presión, la coacción y las armas. Así que ya veis que lo considero importante, vaya.

Hoy, por tanto,  ataco de nuevo con algo obvio, pero que aún así es necesario repetir, para que no nos dejemos llevar por esa especie de corriente de la palabras vacías que unos repiten otros no escuchan, pero repiten, y otros finalmente acaban usando como arma arrojadiza sin haberlas entendido nunca ni haber albergado la menor intención de ello.

Todo ciudadano tiene derecho a la vida, pero no a que lo mantengan, ni a vivir a costa de otro. Lo que este derecho significa es que no se puede matar a nadie. Simple y llanamente eso. El que espera en el corredor de la muerte, ve vulnerado ese derecho. El que se muere de hambre en medio de una sequía, pues no. Debe contar con nuestra caridad, nuestra solidaridad o nuestro sentido común (porque nos interesa que otro día nos socorran), pero lo cierto es que nadie vulnera un derecho suyo, y hay que tenerlo claro.

Todo ciudadano tiene derecho al trabajo, pero eso no quiere decir que tienes derecho a que alguien te contrate, o a que alguien te dé un empleo. Lo que significa es que nadie te puede privar de la oportunidad de trabajar, y eso incluye el trabajo por tu cuenta. Si eres pintor no te pueden impedir pintar. Si eres albañil, no te pueden impedir levantar paredes o poner azulejos. Pero tu derecho al trabajo no incluye la obligación de otro de dártelo. Si quieres trabajar, ponte por tu cuenta y trabaja. Eso y no otra cosa es lo que significa este derecho.

Todo ciudadano tiene derecho a una vivienda digna, pero eso no significa que otro la tenga que construir gratis para ti, ni que otro tenga que regalar el solar donde se ubica. Tu derecho a la vivienda no incluye que se me pase a mí el recibo de tu hipoteca. Ni a la sociedad tampoco. El derecho a la vivienda digna significa que no te pueden alojar en un cuchitril, ni obligar a residir un lugar insalubre. Pero no significa que otro te pague la casa, ni que sea gratis.

Porque derecho no es gratuidad. Tus derechos son tuyos y tu hipoteca también.

Otra cosa es que socialmente articulemos los medios para minimizar los daños, pero eso ya no va de derechos, sino de inteligencia.

La hipoteca inexistente

Resaca bancaria

Resaca bancaria

La verdad es que después de todas las clases de hipotecas de las que hemos hablado aquí, puede sorprender el título, pero es que hoy quiero habar de eso: de la hipoteca que no existe, que no se concede, que no te la van a dar ni aunque seas funcionario, presentes el aval de Bill Gates y pidas el 30 % de la tasación.

Por supuesto, se trata de una exageración, porque a alguien como el del ejemplo seguramente le concederían la hipoteca, pero hay que estar cerca de eso para conseguir en estos momentos financiación hipotecaria para la compra de una vivienda.

Los bancos están pelados, tienen que asumir cada vez mayores coeficientes de caja y sus depósitos disminuyen.

¿Y porqué sucede esto? Por una combinación maligna. Por un lado, los gobiernos se han dado cuenta, demasiado tarde, de que hay que pedir mayores garantías a los bancos para que eviten la tentación de intentar hacer magia negra con el dinero. Y por otra, la gente ahorra menos, porque gana menos, y tiene que tirar de los ahorros para salir adelante cuando uno o dos miembros de la familia se han quedado sin trabajo.

Así, los bancos, se encuentran con que el Estado les pide dinero en garantía (que no pueden prestar) y al gente les deja menos pasta en las cuentas (que tampoco pueden prestar). Si a esto se une la deuda pública, que es el dinero que los gobiernos piden prestado, y que los bancos tienen más posibilidades de recuperar que el que prestan a un pringado que compra un picos (al menos en teoría, porque visto lo visto no está tan claro), entonces no es de extrañar que la modalidad de hipoteca más frecuente en estos momentos sea precisamente la que digo: la hipoteca inexistente.

Y de esas sí, de esa hay para todos. Sin problemas.

Las hipotecas siguen de mal en peor

El pozo sin fondo de las hipotecas

El pozo sin fondo de las hipotecas

Cada nuevo dato que recibimos es un nuevo golpe a la maltrecha salud del sector hipotecario español que lejos de iniciar la senda de la recuperación parece que se ha metido de lleno en un pozo sin fondo a raíz del fin de la universalización de la desgravación fiscal por compra de vivienda.

Así, si en los meses de enero, febrero y marzo ya habíamos asistido a caídas en el volumen de hipotecas constituidas, el mes de abril ha ahondado en la herida, duplicando la caída de marzo y retrotrayéndonos a caídas que no veíamos desde mayo de 2009.

Concretamente, las hipotecas constituidas en abril cayeron un 38,2%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, mientras que el volumen del capital de esas hipotecas se desplomó un 42%, en parte por la caída de precios que han sufrido los inmuebles en estos últimos tiempos, y en gran parte, sin duda, al descenso de hipotecas constituidas.

En este mismo sentido, el importe medio de las hipotecas se ha desplomado hasta los 106.889 euros, algo más de un 6% menos que hace un año, con un tipo de interés medio del 4,04% y un plazo de amortización, también medio, de 22 años.

En cuanto al desglose por entidades financieras, las cajas de ahorros concentraron la mayoría de las hipotecas concedidas con el 49,2% del total, seguidas de cerca por los bancos, con el 37,5%, y quedando el restante 13,3% para las cooperativas y entidades de crédito.

Sin embargo, el ránking cambia cuando se habla del capital prestado en dichas hipotecas, ya que los bancos pasan a liderar con un 44% del total del dinero prestado en forma de hipotecas, mientras que las cajas se conforman con el 43,4%, dejando el resto 12,6% para las otras entidades financieras.

Sorprende que las cajas de ahorros sigan manteniendo estos buenos datos de concesión de hipotecas, a pesar del proceso de reestructuración tan profundo al que se están viendo sometidas, el cuál les está llevando a congelar la gran mayoría de sus operaciones financieras y de crédito.

En cualquier caso, estos datos del INE, junto a los del lunes del Ministerio de Fomento, certifican que sigue sin verse luz al final del túnel.

Los brotes verdes siguen marchitos

El sector financiero y el de la construcción siguen condenados a galeras

El sector financiero y el de la construcción siguen condenados a galeras

Según los datos que ha publicado la Asociación Hipotecaria Española (AHE), el saldo hipotecario en el mes de abril cayó en un 3,42% con respecto al mismo dato de abril de 2010, lo que supone quedarse en 1.056.000 millones de euros, 558.634 en manos de los bancos, 412.319 en manos de las cajas de ahorros, y el resto en manos de cooperativas de crédito y entidades de crédito y emisión de tarjetas.

Esta caída pone de manifiesto que el sector hipotecario español está muy lejos de recuperarse y que todavía sigue inmerso en un proceso de reestructuración que no parece tener fin, a juzgar por los datos que cada poco nos van ofreciendo los diferentes emisores de los mismos.

La reducción del saldo hipotecario puede tener muchas causas, pero rápidamente las encontramos en el hecho de que cada vez se concedan menos hipotecas, porque las entidades financieras, sin liquidez para ello, prefieren guardar el dinero a buen recaudo y no estropear, aún más, sus balances.

También es importante la caída de precios de la vivienda. Lógicamente, al haber bajado el precio de los inmuebles, las hipotecas se conforman por menos dinero, con lo que el saldo hipotecario es menor de lo que era antes, incluso teniendo el mismo número de hipotecas.

Y, por último, la caída del saldo hipotecario también está relacionado con los embargos hipotecarios, ya que cada vez que se produce un embargo se cancela la hipoteca, quedando una deuda pendiente por la diferencia entre el precio de venta del inmueble, en subasta pública (generalmente, el 50%) y la hipoteca no amortizada.

La única buena noticia con la que se ha encontrado el sector, por otro lado, es el buen comportamiento de la tasa de morosidad de los préstamos hipotecarios, que con un fantástico 2,42% se encuentra muy por debajo de la tasa de morosidad del resto de préstamos, rozando el 6,5%.

En definitiva, el sector hipotecario en su conjunto, englobando al sector de la construcción y al sector financiero, está muy lejos de iniciar una recuperación real, y sigue condenado a galeras a remar, hasta que el crédito se consiga normalizar gracias a la liquidez de las entidades financieras.

Hipoteca y banca pública

Banca pública y banca privada

Banca pública y banca privada

Pues sí: también yo me he interesado estos días por el movimiento 15M y las manifestaciones de los indignados. De hecho, hasta pasé una hora larga en una asamblea tratando de enterarme de lo que pedían y de lo que no. De eso ya hablo en otro lado, así que no voy a repetirme aquí.

Lo que sí vale la pena contar es que una de las solicitudes más recurrentes es la existencia de una banca pública que preste el dinero que no está prestando la banca privada. Se pide la constitución de bancos públicos que ayuden a comprar una casa sin matarte con la hipoteca, de bancos públicos que ayuden con créditos a la pequeña y mediana empresa, de bancos públicos que ayuden al que está empezando con una actividad y tiene que abandonarla por falta de financiación.

Y el caso es que está todo muy bien, peor no dejo de preguntarme una cosa, y de paso os traslado la pregunta:

¿Y qué son las Cajas de Ahorros más que banca pública?, ¿de quién son las cajas de ahorros más que de los impositores? Lo dije allí en voz alta y me respondieron que las cajas están gestionadas por los políticos. Vale, sí. ¿y quién se supone que gestiona la banca pública que esta gente pide?, ¿quién gestiona la banca pública en general? Los  políticos, por supuesto, como todo lo que es público.

Para mí no hay duda: las cajas son banca pública, y no nos han ayudado a obtener mejores hipotecas. Las cajas son banca pública y no cobran menores comisiones, ni ofrecen diferenciales más atractivos, ni tardan más en embargarte cuando no pagas. Por mi parte, con esta experiencia, lo veo claro: la banca privada nos ha jorobado bien. ¿Pero qué ha hecho la banca pública, o sea las cajas? Pues lo mismo.

Para eso, si me dan por saco, al menos que no sea con mi dinero. Digo yo, vaya.

Lo otro, lo de pedir bancos o lo que sea de carácter público y que no lo gestionen los políticos, que me lo expliquen.