A buenas horas, Izquierda Unida

¡Qué fácil es repetir lo que dicen todos!

¡Qué fácil es repetir lo que dicen todos!

Que Izquierda Unida había perdido el rumbo hace mucho tiempo ya lo sabíamos, pero que anduviera tan retrasada con sus propuestas la verdad es que nos pilla un poco descolocados, porque ya no sabemos a lo que atenernos con esta formación política.

Lejos de ir a la vanguardia de la lucha social, o de liderar cualquier tipo de movimiento, resulta que este pasado fin de semana se han presentado a bombo y platillo con una propuesta, con la que estoy de acuerdo, dicho sea de paso, pero detrás de la cuál ya llevan mucho tiempo las asociaciones de usuarios y consumidores.

Se trata de la figura de la Dación en Pago, de la que ya te he hablado en otras ocasiones. La idea de esta figura financiera es que la deuda hipotecaria quede cancelada con la entrega de la vivienda, y es algo que se viene realizando con éxito en países como Estados Unidos y Francia.

En la actual legislación española, la deuda hipotecaria tras un embargo se mantiene por la diferencia entre el precio de venta del inmueble que obtenga el banco y el capital de la hipoteca pendiente de amortizar, con lo que el drama de las familias embargadas es aún mayor, ya que se quedan sin vivienda y con deuda.

Por otro lado, y en la misma conferencia de prensa en la que pedían la Dación en Pago, la formación política presentaba una propuesta extraña y de imposible aplicación. Pedían que el embargo de una vivienda se paralizara siempre y cuando al menos una de las personas que formaran la unidad familiar se encontrara en situación de desempleo.

En ese caso, ¿qué sucede con la deuda? ¿El banco se queda sin cobrar? Además, puede dar lugar a situaciones picarescas, como no aceptar ningún puesto de trabajo en el que el salario supere ampliamente la cuota hipotecaria que habría que pagar.

Se trata de una propuesta que no se la creen ni ellos mismos, pero que la han lanzado por pura demagogia, aunque no creo que ni a sus votantes les haya parecido una medida coherente.

En definitiva, está bien que Izquierda Unida se quiera hacer notar, pero debería de hacerlo liderando el camino, no yendo detrás de todo el mundo.

Grandes bajadas en el precio de la vivienda de segunda mano

Burbuja especulativa

Burbuja especulativa

La fabulosa idea del Gobierno de eliminar las ventajas fiscales de la compra de vivienda a partir de enero de 2011 está teniendo un efecto devastador sobre el mercado de vivienda de segunda mano. A muchos de nosotros puede parecernos estupendo que la vivienda baje de precio, pero las consecuencias de este desplome, tratándose de vivienda usada, pueden ser muy complejas, ya que para muchas familias la vivienda vieja es la única acumulación de capital y el único soporte para un posible traslado de busca de empleo.

Durante el mes de octubre, y según datos del portal de vivienda Idealista.com, los pisos de segunda mano bajaron una media del 7, 8 %. Estos descuentos, expresados en dinero, suponían una rebaja media de veinticinco mil euros, lo que representa el mayor desplome en el precio de la vivienda de los que se han vivido hasta ahora en España.

Según los expertos, esto se debe a que muchas operaciones de compraventa se están adelantando a este año, y al miedo a una grave caída de las operaciones a partir de enero.

En cuanto a distribución geográfica, las provincias donde se han producido mayores descensos en los precios de la vivienda de segunda mano han sido Ceuta y Melilla, Lugo, Gerona, Lérida y Orense, todas ellas con reducciones de precios superiores al 10 %.

Aún así, el mayor escollo para que las operaciones lleguen a buen término sigue siendo la financiación bancaria, muy por debajo todavía (y veremos por cuanto tiempo) de los niveles habituales.

Y es que cuando no llega el agua, no importa el sistema de regadío que utilices.

Sabiduría agraria, vaya.,

 

Las infraestructuras inútiles

Lo pidió un funcionario del servicio de aguas y costó 500.000 €

Lo pidió un funcionario del servicio de aguas y costó 500.000 €

Casi nadie espera leer una cosa así, pero lo digo en serio: en España nos hemso gastado fortunas en infraestructuras que nunca, ni en mil años amortizaremos.

Con las infraestructuras nos pasa un poco como con los pisos y con las hipotecas, que pensamos que son bienes en sí mismos, que son fines y no medios, y luego nos echamos las manos en la cabeza cuando vemos que pasan los años y los pisos no se ocupan, ni se venden, ni se pagan.

España ha vivido y vive, ha gastado y gasta por encima de su riqueza real. Disponemos de unos servicios sociales que no nos podemos pagar, nos permitimos libertades como perdonar la deuda a otros países y atendemos a todo el mundo en nuestra sanidad o nuestra educación, aunque el nivel real de ingresos de nuestra sistema no llegue para ello.

Me encantaría que pudiésemos vivir mejor, pero lo cierto es que exigimos unos salarios y nos exigen unos precios por lo que compramos, ya sean pisos u otros bienes, totalmente dispares con nuestro nivel real de producción y productividad. Tenemos las hipotecas que tenemos porque los precios del suelo y la vivienda se fijaron de espaldas a los salarios del español medio, y los salarios de demasiados españoles no guardan relación alguna con lo que en el mercado mundial de la mano de obra se paga por ese trabajo.

Gastamos millonadas en Alta Velocidad para que se mueva en tren, ¿quién?, ¿los ejecutivos que pueden pagar los billetes? ¿Ponemos un aeropuerto en cada pueblo para que vuele, quién?, ¿Nos permitimos una universidad en cada ciudad para que de trabajo a los titulados, quién?

Mucho me temo que gran parte del agujero en el que estamos se debe a que la realidad no nos gusta y le hemos vuelto la espalda. Pero la realidad es lo que tiene: paciencia y una puntería del carajo.

Leña al mono que es de goma…

Leña al mono que es de goma, hasta que hable inglés

Leña al mono que es de goma, hasta que hable inglés

hasta que hable inglés, o mientras siga pagando los platos rotos de la crisis, ¡qué importa! Mientras el sistema esté montado de esta forma seguiremos necesitando a las entidades financieras para todo y caeremos en sus redes siempre que ellos quieran.

Ahora, hartos de vivir en la angustia del incremento de los ratios de morosidad que se vienen produciendo desde el comienzo de la crisis, han decidido compensar esas pérdidas a través del incremento de todos los servicios que facilitan a sus clientes, en definitiva, que pagamos justos por pecadores, o que, como tantas veces se ha dicho, “socializan las pérdidas”.

Según datos del Banco de España, los bancos y cajas españolas han encarecido todos sus servicios durante el mes de octubre de este año, desde el mantenimiento de tarjetas, hasta las comisiones por sacar dinero en cajeros de otras entidades, pasando, por supuesto, por las comisiones de los préstamos hipotecarios.

Por ejemplo, la comisión aplicada por la apertura de un préstamo hipotecario se situó en el mes de octubre en el 2.72% de media, mientras que la cancelación anticipada fue gravada con un 3.81% y la subrogación a otra entidad se pagó al 1.71%, siempre en porcentajes medios.

Como vemos, aún cuando la recuperación económica es un punto difuso en el horizonte, los bancos y cajas no están dispuestos a colaborar con esa recuperación abaratando costes a sus clientes. Durante estos años de crisis todas las empresas han ofrecido precios especiales en sus productos y servicios, sabedores de la dificultad de la venta en otra circunstancia, pero las entidades de créditos, conscientes de su situación de poder no sólo no reducen sus precios, sino que los incrementan.

Y el problema es, como te decía al comienzo, que los usuarios no tenemos otra alternativa porque necesitamos de sus servicios para poder llevar adelante nuestra vida diaria, así que no nos queda otra que el derecho al pataleo y, como mucho, acudir a los tribunales si sufrimos algún abuso de poder, como por ejemplo, las cláusulas suelo.

El que no llora no mama

El que no llora no mama

El que no llora no mama

Según ha hecho público el Banco de España, a través de su departamento de informes, el pasado año 2009 las reclamaciones de los usuarios contra la banca se incrementaron en un 93%, con respecto al año anterior.

La principal fuente de reclamaciones, no hace falta que te lo diga, estuvo centrada en la cláusula suelo y lo abusivo de su redacción, impidiendo que los clientes y usuarios pudieran beneficiarse de los descensos continuados del Euríbor.

Esta reclamación alcanzó su mayor éxito fuera del Banco de España, sin embargo, a través de la sentencia del tribunal sevillano de hace unas semanas que la declaraba abusiva y obligaba a las entidades financieras a devolver todo el dinero de más que habían cobrado a sus clientes.

Esta sentencia está recurrida y es más que probable que los bancos la salven, al menos en lo que se refiere a la retroactividad, pero ha conseguido levantar la liebre del debate público y ahora los políticos tendrán más complicado el hacer oídos sordos al clamor popular que reclama su eliminación.

Por parte del Banco de España exigirá a las entidades financieras que justifiquen que informaron a sus clientes sobre la existencia de esta cláusula. Ahí, sin embargo, las entidades tienen un buen justificante, como es el contrato de hipoteca, en el que se estipulaba claramente la existencia de esta cláusula, y recae en la impericia financiera de los usuarios o en su negativa a leer el contrato, la responsabilidad de la firma.

Lo importante es que nos encontramos con que los usuarios bancarios ya no se conforman con la situación que sufren y que conocen la vía para defender sus derechos. El Banco de España tiene un departamento dedicado en exclusiva a estos aspectos de quejas y reclamaciones y deberíamos de aprender a utilizarlo con mayor asiduidad.

Porque no estamos totalmente indefensos a los abusos de los bancos o cajas, o de cualquier otra empresa privada. Vivimos en un estado de derecho y tenemos, por tanto, recursos suficientes como para ejercer nuestros derechos a recibir un servicio acorde con lo anunciado.

En este aspecto, como en otros, también tenemos mucho que aprender de nuestros vecinos europeos y, sobre todo, de Estados Unidos.

Hipotecas y funcionarios

Funcionario del Servicio de Aguas amenazando al Banco de Santander

Funcionario del Servicio de Aguas amenazando al Banco de Santander

Por fin he encontrado el dato: en España hay 2.950.000 funcionarios dependientes de las distintas, solapadas, suplicadas y omnipresentes administraciones públicas. A estos hay que añadir quinientos mil empleados públicos más, aproximadamente, dependientes de distintos saraos, empresas públicas, institutos del no sé qué y otros cargos discrecionales de nombramiento digital a cargo de las Comunidades Autónomas.
Un dato clave que hay que añadir es el hecho de que al menos la mitad de estos funcionarios tienen más de 50 años, con lo que la administración puede reducir su número por el simple procedimiento de no convocar oposiciones para relevarlos a medida que se vayan jubilando,  pero eso podría tener graves consecuencias a nivel bancario, hipotecario y económico, sin entrar siquiera a valorar el efecto de esta medida en los servicios que presta la administración.
La cuestión es que los funcionarios son considerados la base económica de nuestro sistema, pues al contar con sueldo fijo y trabajo estable, suponen uno de los puntales de la estabilidad de las inversiones. Los bancos dan hipotecas a los funcionarios porque saben que no se quedarán sin trabajo, y si su número disminuyese, bajaría la calidad conjunta de las hipotecas concedidas por la banca española.
Nos encontramos, por tanto, ante el dilema de averiguar qué es mejor: si que unos pocos tengan más seguridad y mejores condiciones laborales que el resto, y que el sistema permanezca más o menos estable, o aumentar la precariedad global reduciendo funcionarios, lo que nos abarataría los gatos pero volvería más inseguras nuestras hipotecas y nuestro sistema bancario.
¿Cómo lo veis?

El Euríbor rozando el 1.5% ya en octubre

El Euríbor sigue creciendo

El Euríbor sigue creciendo

El valor límite que parecía que sólo se alcanzaría a final de año se está acercando peligrosamente. Ayer, miércoles, el Euríbor cerró en el 1.491% en tasa media mensual (con 1.537% en tasa diaria), y con dos sesiones por cumplirse, la de hoy y la de mañana, amenaza a dejar el mes de octubre en el 1.5%.

Parece una cifra cualquiera pero no, se trata de una cifra psicológica, una cifra que los expertos vaticinaban como máximo para el año, y ahora todo apunta a que, si sigue la progresión como entre septiembre y octubre, en los que el Euríbor habrá crecido alrededor de 0.08 puntos porcentuales, a final de año nos encontraremos con un índice cercano al 1.60%.

Está claro que los aumentos están siendo más bruscos de lo esperado, a lo que ha colaborado el Banco Central Europeo, voluntaria o involuntariamente, con su anuncio de incrementar las restricciones de crédito a los bancos, con lo que, al haber menos oferta monetaria se han incrementado los precios y con ello el Euríbor.

Pero el mayor problema, como siempre, es la comparación del valor interanual, es decir, comparar el Euríbor de ahora, con el de hace un año, el de octubre de 2010 con el de octubre de 2009.Por entonces, la tasa media mensual del índice hipotecario cerraba en el 1.243%.

Por tanto, estamos hablando de más de 0.2 puntos porcentuales de incremento en un sólo mes, y noviembre puede ser peor, porque el año pasado la tasa media mensual del Euríbor cerró en 1.231%, con lo que la diferencia será aún mayor que la que hemos tenido ahora en octubre.

Corren malos tiempos, sin duda, para los que revisen que ahora se tienen que amoldar a los incrementos de cuota provocados por el aumento del tipo de interés, cuando el año pasado no podían beneficiarse de la bajada por culpa de las cláusulas suelo, cosas de ser pobre, supongo.

No nos queda otra que tomar la realidad como nos viene y aguantar el chaparrón, el que pueda, de la mejor manera posible. Cada vez escuchamos que hay más familias que no llegan a fin de mes (2 de cada 6, según el último informe), y ahora que las cuotas subirán, ese porcentaje también subirá.

La frustración de ganar la lotería de las Viviendas de Protección Oficial

La dama de la injusticia

La dama de la injusticia

Varios medios se han hecho eco de esta situación que se está produciendo de manera cada vez más generalizada en nuestro país. Se trata de parejas adjudicatarias de Viviendas de Protección Oficial, tras ganar la lotería correspondiente en su respectiva Comunidad Autónoma, que no pueden acceder a dicha vivienda porque son incapaces de encontrar hipoteca.

Imagínate el drama. Meses y meses esperando y presentando miles de documentos, enfrentándote a la burocracia más absurda, valga la redundancia, y tras llevarte la alegría inicial de obtener una vivienda te encuentras con el drama de que no puedes acceder a ella porque no encuentras hipoteca.

Y es que el cierre de grifo de los bancos o cajas sigue siendo palpable. Se han cerrado en banda y sólo conceden hipotecas a aquellas familias de una solvencia demostrada, con unos ingresos suficientes como para hacer frente a las cuotas de manera desahogada y permanente.

Lo cuál entra en contradicción con el concepto de Vivienda de Protección Oficial. Se supone que para poder acceder a participar en el sorteo de este tipo de viviendas debes de encontrarte en una situación económica determinada, con un techo de ingresos anuales.

Pero luego ese techo de ingresos te supone un impedimento delante del banco, al menos en estos momentos, que no se arriesga a darte la hipoteca porque no confía que puedas hacer frente a los pagos ahora, o en el futuro. Por tanto, te exigen “ser pobre” para lograr una Vivienda de Protección Oficial, y “ser rico” para poder pagarla.

La solución a este problema es sencilla siempre y cuando se aplique con responsabilidad. Bastaría con que la Administración regional correspondiente sirviera de garante del pago de las cuotas, como viene haciendo en la Bolsa Pública de Alquiler.

De esta forma, el banco tendría una garantía de pago y no le importaría conceder la hipoteca a este tipo de familias, mientras que estas últimas podrían acceder a la Vivienda de Protección Oficial que han ganado en el sorteo.

Esa es la única forma de que no se produzca un embudo administrativo, propiciado por el limbo en el que quedan esas viviendas, amén de la injusticia que supone que no las puedan ocupar sus ganadores en lícito sorteo.

Hipoteca, diferencial y grifo cerrado

Vista aérea de nuestra economía financiera

Vista aérea de nuestra economía financiera

Yo es que ya no sé en que mundo vivimos: se supone que los bancos son entidades que recogen el dinero de los ahorradores y se lo prestan a aquellos que pretenden hacer una inversión, pero ahora resulta que el grifo se ha cerrado y los bancos no prestan. Vale. Y si no prestan, ¿a qué se dedican?

La respuesta, creo, es que se dedican a cobrarnos comisiones por servicios que han convertido en casi imprescindibles a fuerza de burocracia y a otra cosa: a prestar, pero no a nosotros.

Los diferenciales de las hipotecas no han hecho más que crecer en los últimos meses. Antes era posible encontrar fácilmente una hipoteca con un tipo de interés, del Euribor más medio punto. Luego ese medio punto subió a seis décimas, siete, ocho, y ayer mismo, en una operación que conozco por razones familiares, le pidieron a una persona Euribor más dos puntos.

Me diréis lo mismo que yo le dije a esa persona: que se puede encontrar más barato. Y es verdad. Pero en los sitios en los que te lo dan un poco más barato te lo encarecen con comisiones diversas, obligaciones de seguros y tres abanicos de hojas de palmera para abanicar al sursum corda. Si no lo pagas por un lado lo pagas por otro: el encarecimiento de las hipotecas que se conceden está siendo descomunal y no tiene visos de detenerse.

La razón, quizás, está en que ya no interesamos al banco como clientes. Y no exagero. Pensadlo: ¿por qué nos va a prestar a nosotros el banco a un tipo del 2 % si puede prestarle al Estado al 3 o al 4% y con la garantía absoluta de que se lo devolverán?

¿Por qué nos van a dar a nosotros una hipoteca cuando ese dinero se puede meter en Bonos del Estado, en Bonos, Obligaciones y Letras del Tesoro que pagan mayor interés y tienen menos riesgo?

Para mí, está claro. No nos prestan porque mientras haya entidades públicas dispuestas a seguir endeudándose, somos clientes de segunda que creamos riesgos, pagamos mal, podemos aumentar su parque de pisos invendibles y además dejamos menos a ganar.

El ciudadano de a pie, para conseguir un duro, ya no está compitiendo sólo con otro ciudadano un poco más solvente que él, sino con el propio Estado que es, a través de su deuda, el que marca el interés que nos acabarán cobrando.

Por eso se cierran los grifos. Por eso estamos tan secos

Desgravaciones por alquilar una vivienda hipotecada

Yo busco despacho...

Yo busco despacho...

Una de las maneras más socorridas que existen de pagar una hipoteca, sobre todo cuando nos hemos tenido que trasladar, nos hemos separado o por alguna otra circunstancia no podemos habitar el piso que hemos comprado, es alquilarlo.

Fuera los miedos habituales a que el inquilino no pague, sea un descendiente de las hordas bárbaras o surja cualquier otro contratiempo, el mayor temor al que se enfrentan los caseros potenciales es Hacienda, porque el ingreso procedente del alquiler hay que declararlo como rendimiento.

A esos que no se deciden a alquilar por miedo al Fisco, debo decirles que si te la pueden armar con contrato, sin él ya es jugar a la lotería. Y además, ojo, hay un montón de posibles desgravaciones que se pueden aprovechar en el caso de la vivienda y que no se utilizan en muchas ocsiones por desconocimiento. Aquí van algunas:

– Los intereses pagados por las cuotas de la hipoteca son desgravables. Ya sabéis, la famosa desgravación que van a quitar ahora. Gracias, Gobierno. Sois geniales.

– Los gastos de mantenimiento de la vivienda y los gastos extraordinarios de la comunidad. Las derramas son desgravables.

-Las cuotas de la comunidad y el IBI.

-El 10% de las mejoras y reformas necesarias, aunque con unas condiciones específicas, como la mejora energética.

-Descuentos sobre lo ingresado por el alquiuler de entre un 5 y un 55 % por desgaste, envejecimiento y depreciación de la vivienda.

-Cierttas bonificaciones según la edad del inquilino. Esto hay que mirarlo en cada comunidad autónoma, proque algunas bonifican más el alquiler a jóvenes. Puede llegar al total de lo cobrado, con lo que no tenemos que pagar NADA a Hcienda por lo ingresado en concepto de alquiler.

– Reducción general del 50% del rendimiento en alquileres de viviendas.

Y unas cuantas mñas que me dejo pro ahí. O sea que no hay disculpa. Al menos disculpa fiscal.

 

Adiós, Ministerio de Vivienda, adiós

Adiós, Beatriz, adiós

Adiós, Beatriz, adiós

Zapatero anunció ayer la eliminación del Ministerio de Vivienda, uno de los Ministerios menos útiles de la democracia, y mira que tenía mucha competencia, en la crisis de Gobierno que generó Celestino Corbacho al anunciar su marcha y que ha aprovechado el Presidente para hacer un lavado de cara radical al Ejecutivo español.

Ya hacía mucho tiempo que se venía hablando de la inutilidad de esta cartera, que duplicaba, claramente, las funciones de las Comunidades Autónomas, que son las que tienen las competencias en materia de vivienda, y que no ha aportado nada durante sus años de existencia.

Beatriz Corredor, la Ministra más desconocida del mundo mundial, no ha aportado ningún beneficio político a Zapatero, y lejos de aprovechar los recursos que le ofrecía una cartera ministerial se ha dedicado a pasar por la política con más pena que gloria y sin dejar ninguna huella.

La creación de este Ministerio prometía la lucha contra la burbuja inmobiliaria, antes de que estallara, y el cambio de modelo productivo. Pero al final, nada de nada, la burbuja estalló y nos salpicó a todos, y el modelo productivo se ha quedado para mejor ocasión ante la priorización absoluta de la austeridad pública en una lucha desaforada contra el déficit público.

Ahora, el Ministerio de Vivienda pasa a manos de José Blanco, o mejor dicho, queda adscrito al Ministerio de Fomento, con el objetivo de que la capacidad negociadora con las Comunidades Autónomas que ha demostrado ‘Pepiño’ Blanco durante su etapa al frente de Fomento pueda servir para llegar a acuerdos realmente útiles para los ciudadanos.

Sin embargo, todas estas maniobras políticas no resuelven las dos grandes cuestiones que preocupan a los ciudadanos hoy en día en materia de vivienda. Por un lado, es necesaria una ley que establezca la “dación por pago” como método de ejecución hipotecaria, para mantener un estado de equidad entre los ciudadanos y las entidades financieras.

Y, por otra, se necesita, de manera urgente, que el Parlamento apruebe una Ley que prohíba, de raíz, las cláusulas suelo y cualquier otro punto contractual que las entidades financieras añadan a los préstamos hipotecarios con el objetivo de aprovechar su posición de poder negociador.

¿Veremos algo así antes del fin de la legislatura?

La cláusula suelo es abusiva, lo dicen los jueces

Se acabó la barra libre para los bancos

Se acabó la barra libre para los bancos

Y no sólo ello, sino que siguiendo con la denuncia de Ausbanc, ha obligado a un banco y a un par de cajas, cuyos nombres no han trascendido, aa eliminar esta cláusula de su contrato de préstamo hipotecario, incluso eliminarlo de las hipotecas ya concedidas.

Sin duda, se trata de un precedente muy interesante porque abre la puerta a que los usuarios puedan defenderse ante el abuso permanente y continuado de las entidades financieras que se han aprovechado de estas cláusulas para mantener tipos de interés abusivos durante la época de mayor descenso del Euríbor de la historia.

Esta sentencia demuestra, a su vez, que la acción ciudadana da sus frutos y que no tenemos porqué seguir esperando a que los políticos nos representen, que no lo están haciendo, y velen por nuestros intereses, que tampoco lo están haciendo. Ausbanc nos ha demostrado que todo es cuestión de moverse.

Y la asociación se está moviendo porque ya ha conseguido llegar a la opinión pública con sus denuncias y con sus movimientos, demostrando a los clientes y usuarios que los bancos no son todopoderosos.

Porque una parte importante de la falta de cultura financiera de nuestra sociedad se manifiesta en el hecho de que admitimos todo lo que el banco nos dice, sin reclamar nuestros derechos como usuarios, que los tenemos y deben de ser respetados.

Ahora habrá que esperar que otras entidades se decidan a eliminar, de una vez por todas, esta cláusula por aquello de que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar…”, y aunque ahora no parece que los usuarios se puedan beneficiar mucho de esta supresión, ante la tendencia alcista del Euríbor, sí que servirá para que el abuso al que hemos asistido durante los últimos meses no se vuelva a producir.

Pero tampoco podemos lanzar las campanas al vuelo, porque las entidades financieras se las saben todas, y si la justicia les priva de esta cláusula es más que probable que buscarán otra alternativa diferente con la que puedan seguir ganando dinero en épocas no demasiado beneficiosas para ellos.

Al final, los bancos siempre ganan.