Investigación, desarrollo y cachondeo

I+D en robótica. Vale, sí, pero...

I+D en robótica. Vale, sí, pero...

I+D+I

Los medicamentos se investigan y desarrollan en las industrias farmacéuticas porque luego serán ellas las encargadas de producirlos, comercializarlos e integrarlos en la cadena económica, de manera que, como vemos, el tejido industrial es previo necesariamente al I+D. Nuestra capacidad productiva y los sectores en que somos líderes son los que deben señalar la dirección y las prioridades en las inversiones dedicadas a la investigación, ya que en esos sectores será donde puedan ofrecer una mayor rentabilidad.

Tratar de competir a estas alturas con los japoneses, por ejemplo, a la hora de diseñar microelectrónica sería muy caro, ineficaz y con pocas posibilidades de éxito. La experiencia también es cuenta como ventaja de partida.

Dicho esto, y en un país como España, donde los sectores que más aportan al PIB son el turismo, la construcción y la industria agroalimentaria, hay que preguntarse, sinceramente, si no será mejor cambiar antes nuestro modelo productivo, porque de lo contrario la conclusión obvia es que tenemos que invertir en I+D, sí, pero en el desarrollo de un ladrillo más resistente o más ligero, nuevas variedades de cócteles, tortillas de patatas más jugosas o nuevos plásticos más eficientes para cubrir invernaderos de fresas.

Y lo que nos suelen vender no es eso, ¿verdad?

Lo que nos suelen vender no se le ocurre noi a la lechera del cuento.

 

parecen las siglas de un nuevo Viagra a juzgar por las reacciones que provoca su sola mención entre los estamentos políticos y empresariales españoles. Pero el caso es que al investigación y el desarrollo en sí mismos no son más que un espejismo si no se convierten en producción y comercialización. O sea, que todo muy bien, pero si no investigamos sobre algo que luego podamos aplicar de manera competitiva estamos haciendo el tonto.

La estafa hipotecaria tiene consecuencias

Ya va siendo hora de que los causantes de la crisis empiecen a pagar

Ya va siendo hora de que los causantes de la crisis empiecen a pagar

Todos conocemos el origen de la crisis, el germen que ha provocado toda esta epidemia que ha contagiado a todo el mundo, al menos al mundo más desarrollado, al mundo que se mueve en manos del sector financiero, a su antojo, a sus vaivenes.

Está claro ya que todo lo que nos ha sucedido en los últimos tres años ha sido provocado por las hipotecas subprime, algo así como el intercambio de paquetes de hipotecas entre entidades financieras, con algunas saneadas y otras, por llamarlo de alguna forma, con gran riesgo de impago.

Estas hipotecas concedidas con alto riesgo de impago fueron concedidas porque los agentes que las vendía cobraban por el volumen de hipotecas concedidas, así que las daban a diestro y siniestro, sin mirar dos veces a quien se las estaban dando.

Y de aquellos barros vinieron estos lodos, y de aquella actuación irresponsable de los agentes financieros de Estados Unidos ha provocado, gracias a la globalización, que todas las entidades financieras del mundo se contagiaron y provocaron el colapso.

Era de esperar que esa actuación tuviera algún castigo, y aunque la cosa está tardando, ya sabemos que las cosas de palacio van despacio, parece que ahora ha empezado a moverse y ya empiezan a aparecer noticias de tribunales que están juzgando a las entidades que cayeron en esta práctica.

Y lo curioso es que son las otras entidades, las que recibieron los paquetes tóxicos, los que están denunciando a las entidades que originaron el juego, porque se sienten engañadas, ellas compraron un paquete de hipotecas y dieron por supuesto que todo era correcto.

Dieron por supuesto que las entidades financieras que les vendían los productos habían sido tan cuidadoso como ellas mismas, pero no fue así, y así les ha ido.

De todas formas, estoy seguro que los responsables no recibirán, ni mucho menos, el castigo que se merecen, el castigo que deberían de haber recibido por causar lo que han provocado con su actitud.

Y es que el problema de nuestro sistema capitalista es que está montado en función del sector financiero, y la sociedad necesita que éste se encuentre en buen estado de salud, por lo que nunca será atacado, ni puesto en tela de juicio.

No podemos vivir ni con el sistema financiero, ni sin él.

Crecimiento imparable de la compra-venta de viviendas, ¿o se parará?

Parece que los carteles ya duran menos, ¿o no?

Parece que los carteles ya duran menos, ¿o no?

Hoy se han hecho públicas las estadísticas del INE sobe la compra-venta de viviendas en el pasado mes de mayo y todo son buenas noticias, tanto que los vendedores están lanzando las campanas al vuelo y gritando a los cuatro vientos que esto demuestra que el sector ha consolidado su crecimiento.

La verdad es que las cifras son alentadoras, muy alentadoras, porque registran el quinto mes consecutivo de subidas, y casi un 12% de incremento con respecto a las cifras de mayo de 2009, con casi 38.000 operaciones registradas oficialmente en el registro de la propiedad.

La única pega que se le puede encontrar a este dato es que la subida es algo menor que el que se registró en el mes de abril, cuando se superó el 17% con respecto a abril de 2009, pero la consolidación es evidente y se puede empezar a decir que el sector se está recuperando, ¿o no?

Los expertos que trabajan para las inmobiliarias, de una manera u otra, se están encargando de alentar la idea de que el sector se ha consolidado definitivamente, con el objetivo de que los precios puedan estabilizarse y comenzar a recuperarse, mientras que los expertos objetivos, aquellos que no tienen ningún interés oculto, siguen advirtiendo el factor desvirtuador que puede estar generando la subida del IVA.

Para poder valorar cuál es la opción con la que nos podemos quedar habrá que esperar un par de meses, hasta que el INE haga público el volumen de compra-venta de viviendas en el mes de julio, cuando se ha empezado a aplicar el nuevo IVA reducido, pasando del 7% al 8%.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta un factor fundamental, como es el incremento de compras que han realizado las entidades financieras como consecuencia de sus embargos y las subastas fallidas en las que se han encontrado. Estas compras pueden haber distorsionado el mercado.

Porque la sensación de la calle es que el sector sigue parado, que siguen sin producirse operaciones de una manera normalizada y los carteles en las ventanas de los pisos se perpetúan sin que parezca que nada vaya a acelerar el proceso de venta.

En definitiva, parece que la única solución para poder entender lo que está sucediendo ahora, es esperar hasta el futuro cuando ya tengamos todos los datos y podamos decir, a posteriori, como siempre, lo que pasó en el pasado.

Llegan las hipotecas a la americana (Cara B)

La cosa tiene su truco.

La cosa tiene su truco.

Aprovechando que Edmart Rusan y yo jugamos en el mismo equipo, me permito ofrecer la cara B del mismo tema, por aquello de profundizar en el debate que se planteaba en los comentarios. Su artículo de la semana pasada está perfectamente argumentado, así que no pienso contradecirle, sino solamente ofrecer otra visión, también real, o eso creo.

El sistema americano de hipotecas consiste, como bien explica Edmart, en que el bien y sólo el bien hipotecado, ejerce de garantía para el pago. Eso implica que el banco asume mayores riegos y que si te sale mal la operación podrás respirar en vez de verte ahogado de por vida por el pago de la deuda pendiente.

A mí, como a Edmart y a la mayoría de los lectores y comentaristas, me parece más justo el sistema americano, pues al disminuir el riesgo para el que compra una vivienda y firma una hipoteca, aumentaría la circulación y serían más los que se arriesgasen a salir de casa de sus padres, por ejemplo.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que los bancos son los que tienen nuestro dinero, pues manejan el dinero de los ahorradores. Por tanto, os pido que os pongáis en el lugar del banco, y me digáis qué es lo que haríais si alguien, un familiar, un amigo, o quien fuera, os pidiera dinero prestado para comprar una casa y os dijera que en un momento dado, en vez de devolveros el dinero, podía entregaros la casa y dejar la deuda saldada con eso.

Venga, seamos sinceros: ¿qué le diríais? Aunque fuese vuestro hermano: ¿qué le contestaríais?

Lo más probable es que la mayoría de nosotros pidiésemos al que compra el piso que pusiera una importante suma de su parte, de modo que tuviera interés en conservar el piso. Conclusión: con el sistema americano, los bancos, en vez de prestar el 80 % del valor de tasación, prestarían el 50% o el 60 % como mucho.

Además, al aumentar el riesgo de perdidas para el banco, aumentaría el riesgo total de la operación, y como bien sabe todo el que haya echado un ojo a las matemáticas actuariales (las que rigen las compañías de seguros, por ejemplo), un aumento del riesgo implica un aumento automático de la tarifa. Conclusión: con la hipoteca americana, la hipoteca costaría Euribor +5 puntos, por ejemplo.

Resumiendo y para no ser pesado: las cosas no siempre son lo que parecen, y si en Europa se utiliza un modelo hipotecario diferente es precisamente para defender a las clases humildes y darles posibilidades de financiación, pues no hay nada más duro que pertenecer a una clase baja y que nadie te preste un duro, lo que te clava en la clase baja para siempre, sin posibilidad de mejorar. Por eso, se exigen unas garantías tan altas: para que chaya más gente que pueda acceder al dinero, pues de otra manera sólo podría comprar un piso quien tuviese un montón de dinero ahorrado y quien pudiera pagar un tipo de interés escandaloso.

Por lo demás, insisto en que os pongáis en el lugar del banco y que no le pidáis que ofrezca a sus clientes condiciones que nosotros, ninguno de nosotros, ofrecería ni a su propia madre.

Como norma general, no hay mejor método que preguntarse: “esto que pido, ¿estaría dispuesto a darlo yo si me lo pidiesen?”

Cristianismo, creo que le llaman, pero a veces somos tan modernos y tan light que preferimos el budismo.  EM-budismo.

Perdonad la broma y viva España, coño, que somos campeones.

 

La productividad

Crear el mundo de la nada: productividad infinita.

Crear el mundo de la nada: productividad infinita.

¿Y qué es la puñetera productividad que todo el mundo menciona? Pues una cosa muy simple: la relación entre los recursos empleados y lo que se obtiene de ellos. Matar gorriones a cañonazos es muy eficaz, pero tiene una productividad muy baja.

Para sellar dos papeles, conseguir que al gente sólo robe moderadamente y tener una seguridad jurídica consistente en que los tribunales dictan sentencia cinco años después de presentarse la denuncia, necesitamos a menudo setenta funcionarios, tres edificios, dos coches oficiales, y tres conserjes. ¿No es así? Pues eso es tener una productividad muy baja.

La productividad es el caballo de batalla de la economía española, pero no es algo que se pueda modificar de hoy para mañana, porque implica cambios en muchos, muchísimos aspectos de la vida de un país, algunos tan volátiles como la sociología y otros tan lentos como el nivel educativo.

La productividad de España tiene que mejorar, pero los discursos de los políticos sobre este tema son tan prácticos y realistas como los discursos sobre el frío que hace en León o el calor que hace en Cáceres. Poco a poco se podrá ir cambiando, pero esta variable no es modificable, al menos a gran escala, en periodos corto de tiempo.

Sin embargo, y en mi opinión, nuestra productividad es actualmente tan baja que un pequeño esfuerzo podría suponer un gran rendimiento. Como en Rusia tras la caída de los zares, como en China tras la revolución cultural.

Partir de muy abajo no es bueno, pero al menos genera optimismo.

La crisis agudiza el ingenio: Los estafadores de Valladolid

Los bancos son, ahora, los estafados

Los bancos son, ahora, los estafados

Está claro que la crisis agudiza el ingenio, ya lo intuíamos, pero ahora lo tenemos claro, amén de incrementar las ganas de la gente de conseguir dinero fácil, dinero que pueda ayudarles a llegar a fin de mes.

Ayer se detuvo en Valladolid a un total de diez estafadores que se habían hecho ya con más de 600.000 euros a través de hipotecas fraudulentas y préstamos personales ilegales, operando principalmente en la capital castellana.

El modus operandi era relativamente sencillo, ya que se limitaban a utilizar a personas sin recursos que iban a solicitar una hipoteca al banco. La organización les proveía de nóminas falsas, de empresas para las que trabajaba, y de todos los papeles que los bancos suelen requerir para los préstamos hipotecarios.

Luego el banco les daba el dinero y las personas titulares de los préstamos se quedaban con una parte pequeña, yendo el resto para los miembros de la organización estafadora.

Nadie se había dado cuenta hasta que un Director de una oficina bancaria comprobó la falsedad de unas nóminas aportadas por un cliente una vez que aparecieron varias cuotas sin pagar. Alertó a la policía, que empezó a tirar de la manta y a descubrir que estaban involucrados una inmobiliaria, un asesor financiero y hasta una empleada de banco, que agilizaba los préstamos.

Es curioso, ¿no? Con lo que nos cuesta a los ciudadanos de a pie conseguir una hipoteca, y luego se la conceden a cualquiera sin tan siquiera comprobar la veracidad de las nóminas aportadas. Lo voy a decir bajito, para que nadie me oiga, pero casi que me alegro de que alguien haya podido engañar a los bancos, se lo tienen merecido, aunque claro, me alegro más de que hayan detenido a los estafadores, que quede claro.

Lo que sí demuestra este hecho es que la documentación que aportamos al banco a la hora de la concesión de un préstamo hipotecario no se verifica tan bien como debería, porque a poco que se hubiera comprobado la validez de las nóminas y la vigencia de la empresa se podría haber evitado el fraude.

En cualquier caso, estoy seguro de que éste no será el primer caso de estafa que veremos, no sé si igual a éste o diferente, pero es evidente que en las situaciones de mayor necesidad nacen las ideas más ingeniosas.

Nos vienen las hipotecas a la americana

Que nos vienen, que nos vienen, que nos vienen las hipotecas a la americana

Que nos vienen, que nos vienen, que nos vienen las hipotecas a la americana

Y fíjate tú que con un título como este hasta yo mismo me habría puesto a temblar, teniendo en cuenta el lío financiero que tenían montado me temería lo peor, pero no, amigo, el hecho de que nos vengan las hipotecas a la americana es algo bueno.

¿Por qué?

La actual ley hipotecaria española establece que el individuo que subscribe una hipoteca lo hace con una garantía personal, es decir, tiene que hacer frente a la deuda que contrae con todos sus bienes, presentes y futuros.

Esto provoca que si te embargan el piso no saldes la deuda con el piso en sí, sino que además de perder el piso mantienes una deuda con el banco.

Imagínate que te concedieron una hipoteca de 100.000 euros basada en la tasación de tu piso en el momento de la concesión, e imagínate que el banco te embarga la vivienda por falta de pago. Pues bien, esta vivienda va a subasta y el precio que suele pagarse por ella es mucho menor que el valor real. Imagínate que se pagan 70.000 euros.

Entonces, aparte de haber perdido tu vivienda le seguirás debiendo al banco 30.000 euros que tendrás que devolver en cuanto tengas oportunidad de ellos.

Pero, ¿cómo funciona en Estados Unidos?

Allí la garantía es el objeto sobre el que se fundamenta el préstamo. Es decir, sólo tienes que responder ante el banco con la vivienda que hipotecas, de forma que si te la embarga tu deuda con el banco queda saldada.

Como te puedes imaginar la situación americana es mucho más ventajosa para el usuario, más ventajosa y más justa, claro está, y parece mentira que hasta ahora nadie se haya puesto manos a la obra para modificarlo.

La proposición de ley ha sido presentada por todos los grupos parlamentarios, salvo el PSOE, que ha votado en contra. Supongo que los socialistas tendrán muchos favores que devolver a las entidades financieras, porque si no es así no comprendo su voto negativo.

De todas formas, no debemos echar las campanas al vuelo todavía, porque de momento sólo es una proposición de ley, y ahora es el Gobierno el que debe redactar la ley correspondiente para que luego la apruebe el Congreso definitivamente (con el paso necesario por el Senado, claro está).

Así que, paciencia, que puede que para la próxima crisis ya lo tengamos resuelto.

La balanza de pagos

Descripción gráfica de nuestra situación

Descripción gráfica de nuestra situación

No sé si será un signo de los tiempos o se deberá a algún otro tipo de componente sociológica imposible para mí de detectar, pero últimamente tengo visto que hay diferencias importantes entre lo que la gente sabe y lo que la gente aplica de su conocimiento. Es un fenómeno curioso, como una autoimpuesta estupidez, y sus consecuencias afectan a muchas facetas.

Por ejemplo, casi todo el mundo sabe lo que es el ADN, y lo controla muy bien cuando ve una serie policiaca tipo CSI, pero cuando se trata de hablar sobre otros temas, como pro ejemplo el aborto, deja de saber lo que es el ADN, deja de saber que es único y deja de saber que es identificativo.

Y lo mismo pasa con la balanza de pagos.

Todos sabemos lo que es la dichosa balanza de pagos, pero a veces parece que preferimos hacer como que no lo entendemos. La balanza de pagos es la diferencia entre el total de lo que importamos y el total de lo que exportamos. Y no hay más.

A largo plazo, lo importado y lo exportado tieen que igualarse, o no habrá conm qué seguir importando. Si el dinero solamente sale pero no entra, el dinero se acaba, te dejan de prestar y acabas por no poder comprar fuera. No es tan difícil de entender, pero pararece que no queremos saberlo.

¿Y cual es la situación de la balanza de pagos española? Desastrosa. Hace décadas que importamos más de lo que exportamos. Hace décadas que nuestras exportaciones, más los ingresos por turismo, son incapaces de cubrir lo que compramos fuera, más la cuenta energética del petróleo.

Mientras las economías exteriores están dispuestas a seguir prestando esto no se nota mucho, pero cuando se restringe el crédito a nivel mundial nos encontramos con que la verdadera situación nos señala como candidatos a la devaluación.

Una devaluación que si no puede ser de moneda, por estar en el Euro, será de salarios y de nivel de vida.

Por eso digo siempre, y espero que ahora me entendáis mejor, que el que roba y gasta lo robado en el país, aunque sea en yates y cubatas, hace menos daño a la economía común que el que es honrado y cumplidor pero se compra un coche fabricado fuera.

La balanza de pagos es el daño real. Lo demás, tiene mejor remedio.

Hipoteca, huevo y gallina

Mantengamos a la fiera bajo vigilancia.

Mantengamos a la fiera bajo vigilancia.

Hoy vamos a hablar del huevo y la gallina, tema que se presta a toda clase de discusiones constantinopilitanas, que es lo mismo que estambúlicas, o si lo preferís, bizantinas. Ya veis en qué plan vengo, así que armaos de paciencia.

La cuestión que nos preguntamos es si una crisis viene dada por una falta de inversión o por una falta de consumo, y sobre todo, qué se produce primero, si la falta de consumo o la falta de inversión.

¿Se dejan de hacer pisos porque ya no se venden?, ¿o se dejan de vender porque la gente no tiene ya trabajo o no consigue que le presten el dinero?

Cada sector es un mundo, por supuesto, y la intervención del consumo y la inversión en cada cual es muy dispar dependiendo de condiciones de todo tipo, pero en general, muy en general, y con datos macroeconómicos en la mano, soy de la opinión de que las crisis se originan por una falta de inversión en primer lugar y luego, sólo luego, al expresarse esa falta de inversión en una menor actividad, llega el paro, la desconfianza, las malas expectativas, y finalmente el desempleo y la disminución del consumo.

Por tanto, se sale de las crisis fomentando la inversión y no el consumo. Se sale de las crisis reduciendo los impuestos a los empresarios (en especial a los pequeños y medianos, más sensibles a pequeñas variaciones) y no tanto subiendo los sueldos a los trabajadores. El simple hecho de que haya más gente trabajando será suficiente para impulsar el consumo sin necesidad de regalar dinero a la gente. Y sin todos los efectos perniciosos de repartir lo de todos entre lso que lo han ganado y los que no.

Pero de la componente ética de repartir, ya hablamos otro día.

 

 

 

 

Creciendo que es gerundio, el Euribor sigue hacia arriba

El Euribor crece feliz, como una florecilla en el campo

El Euribor crece feliz, como una florecilla en el campo

El Euribor parece ser el único índice estadístico que está haciendo caso a las previsiones, y según se venía venir está creciendo, lento pero estable, mes a mes, cerrando el mes de junio que terminamos ayer en el 1,281%, es decir, 0,024 puntos porcentuales más que en el mes de mayo, cuando cerró en el 1,249%.

Sin embargo, todavía no hay que alarmarse, o no demasiado todavía, porque aún estamos en esa situación en la que todos los que revisen hipoteca en un par de meses, para lo cuál se tomará como referencia el Euribor de junio, pueden estar tranquilos, porque todavía es más bajo que hace un año.

Pero esa situación tiene toda la pinta de llegar a su fin, porque el valor del Euribor ya se está acercando a las cifras del año pasado. El dato de junio de 2010 es el más elevado desde agosto de 2009, momento en el que el índice de referencia estaba en el 1,334%, es decir, que estamos a tiro de piedra.

No obstante, tampoco podemos rasgarnos las vestiduras, porque siguiendo las previsiones y a pesar de cierto momento de pavor ante la crisis griega y el ataque especulativo a España, el crecimiento está siendo muy paulatino, con lo que ninguna hipoteca sufrirá grandes crecimientos en cuota.

De esta manera los consumidores pueden ir adecuando su presupuesto familiar más cómodamente, con un año de margen para prepararse para la siguiente revisión, que volverá a ser al alza, porque mucho me temo que esto no va a parar, amigo, ya que va hacia arriba.

Nadie sabe donde se colocará el techo de este crecimiento del Euribor, pero las previsiones de principio de año hablaban de un Euribor cercano al 2% al final de 2010, y por lo que se está viendo no iban muy desencaminados, aunque, eso sí, parece que se quedará por debajo de ese 2%.

Si la cosa va más o menos normal, es decir, si las economías comienzan a salir poco a poco de la crisis el año que viene, es más que probable que estemos hablando, entonces, de un Euribor sobre el 2,20-2,50%, cifra que debería de mantenerse durante un tiempo.

Pero claro, esto son sólo previsiones, elucubraciones sobre un presente que tenemos ahora, pero vete tú a saber lo que estará pasando dentro de unos meses, vete tú a saber como afecta la subida del IVA a la economía, demasiadas incógnitas para tenerlas todas en cuenta de manera eficiente.

Así que estamos un poco en el alambre, como siempre que se hace una previsión económica.

El seguro de desempleo y el seguro del coche

 

La cosa está mala...

La cosa está mala...

Hoy voy a hablar de un tema que supone un pellizco muy grande en el gasto público y una balsa de fraude muy importante en el conjunto del gasto público, pero que nadie menciona sabiendo que sacarlo a colación es como abrir las puertas del Infierno.

Se trata del seguro de desempleo y el hecho de que sea igual para todos e igualmente costoso y obligatorio cuando está claro que, por distintas razones, unas personas suponen un riesgo mayor para le sistema que otras.

El contrato de seguro se basa en la idea de cubrir un riesgo con una cantidad que, tomada de modo estadístico, sirva para cubrir el riesgo del conjunto con las aportaciones de los partícipes.

Sin embargo, en el caso del seguro de coche, que es el que todos conocemos, sabemos de sobra que en el coste de ese seguro influyen otras variables, como los años de experiencia del conductor, su edad, sexo, y los siniestros que haya declarado en los años precedentes.

En el seguro de desempleo, sin embargo, no se tiene en cuenta nada de esto, dando lugar a que una serie de grupos cobren sistemáticamente lo que otros aportan.

La pregunta que yo os planteo, es: ¿sería más justo que el seguro de desempleo se acercara un poco más al sistema de los seguro de automóvil? Yo creo que sí.

Esto significaría que habría una parte del seguro fija y obligatoria, que pagaría todo el mundo, y una parte variable y voluntaria que pagaría el que quisiera y que sería más abultada cuanto mayor fuera la probabilidad de que el trabajador se quedase en paro y más reducida cuanto menor fuese esta probabilidad y más años seguidos hubiese trabajado.

De este modo se evitaría los fraudes típicos del que trabaja diez meses y cobra doce, y se aumentarían los sueldos de los que pagan siempre para no recibir nunca. Porque lo que está claro, para mío, es que ese dinero es del trabajador y él, y sólo él, debe decidir si lo gasta en un seguro de desempleo o en unas vacaciones en Ibiza.

¿Cómo lo veis?

 

Todo lo que sube, baja, sobre todo las hipotecas

todo-lo-que-sube-baja

Todo lo que sube tiene que bajar, es ley de vida

El número de hipotecas formalizadas en el mes de abril descendió un 11% en relación con la misma cifra del año 2009, cifra marcada por las 1004 hipotecas de este año 2010 contra las 1130 del año anterior, con lo que parece que el sector inmobiliario no acaba de recuperarse.

Este porcentaje demuestra algunas sensaciones que se venían percibiendo por parte de los consumidores y tira por tierra otros argumentos. Por un lado, demuestra que el grifo del crédito esta totalmente cerrado y que las entidades de crédito están tirando para atrás a la hora de conceder hipotecas, dificultando el acceso a las mismas de los consumidores.

Por otro lado, tira por tierra todos los argumentos de recuperación que se venían escuchando últimamente basándose en otras estadísticas, en otros datos más halagüeños que el que hemos conocido hoy. Está claro que si se formalizan menos hipotecas es porque se están vendiendo menos viviendas, por lo que el sector está todavía muy lejos de recuperarse.

Estamos en una situación muy compleja para los analistas, para los que nos dedicamos, con mayor o menor acierto, a analizar la situación económica de nuestro país y de nuestro entorno basados en las estadísticas que recibimos, porque éstas, lejos de apoyarse las unas y las otras, se están dedicando a contradecirse, con lo que uno ya no sabe con que quedarse.

Por ejemplo, el sentido común nos dice que este primer semestre de 2010 era propicio para la venta de viviendas y que fomentaba la compra antes del 30 de junio, antes de que se modificara el porcentaje de IVA, pero ahora resulta que no, resulta que la gente ha comprado menos viviendas.

Y si seguimos con esta lógica, el sentido común nos advierte ahora que el segundo semestre debe de ser peor que el primero, porque es evidente que el consumidor retraerá su consumo, al menos durante los primeros meses, situación que, combinada con la crisis provocará un parón del consumo en general, y de la compraventa inmobiliaria en particular.

Son malos tiempos para la lírica, malos tiempos para el sector inmobiliario, que no es capaz de encontrar la clave que les permita escapar del pozo sin fondo en el que se han visto envueltos a raíz de toda la crisis financiera. Sin embargo, para ser justos hay que recordar que parece que lo peor ya ha pasado y que todo lo que tiene que venir a partir de ahora debería de ser positivo para el sector. O al menos eso dice la teoría.